{"id":18650,"date":"2025-07-07T07:40:42","date_gmt":"2025-07-07T05:40:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=18650"},"modified":"2025-10-23T19:37:18","modified_gmt":"2025-10-23T17:37:18","slug":"masculinidades-y-vulnerabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/masculinidades-y-vulnerabilidad\/","title":{"rendered":"Masculinidades y vulnerabilidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\">Seg\u00fan el diccionario de la RAE, ser vulnerable supone que alguien o algo \u201cpuede ser herido o recibir lesi\u00f3n, f\u00edsica o moralmente\u201d. Entre sus sin\u00f3nimos est\u00e1n ser d\u00e9bil, delicado, fr\u00e1gil o indefenso. La vulnerabilidad, que es la cualidad de ser vulnerable, se ha convertido en un concepto muy presente en la actualidad. Podemos ser vulnerables ante el cambio clim\u00e1tico o ante nuevas pandemias. Hay pa\u00edses que pueden ser m\u00e1s vulnerables que otros a sufrir atentados terroristas. Hay personas en situaci\u00f3n de vulnerabilidad o de exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\">Ante estas vulnerabilidades tenemos actitudes muy diferentes. Pareciera que definir algo como vulnerable indica una predisposici\u00f3n a acercarse, a ayudar. Pero no siempre es as\u00ed. Para empezar, gran parte de nuestras ficciones pol\u00edticas se han construido contra la vulnerabilidad. Nos hemos inventado contratos sociales seg\u00fan los cuales las sociedades acordaron dotarse de un cierto orden para escapar del \u201cestado de naturaleza\u201d gobernado por el desorden y en el que todos y todas \u00e9ramos m\u00e1s susceptibles de sufrir da\u00f1o. La vulnerabilidad ha sido una de las muchas categor\u00edas a trav\u00e9s de las cuales la pol\u00edtica masculinizada ha creado esas fronteras que definen su modo de hacer. De un lado, las personas vulnerables o quienes pod\u00edan generar vulnerabilidad: infancias, mujeres, personas discapacitadas, la naturaleza en general y un largo etc\u00e9tera. Del otro, los que pod\u00edan ser invulnerables, los que no necesitaban ni cuidar ni cuidados, los encargados de proteger a las personas vulnerables, de hacer pol\u00edtica en su lugar, de generar saberes universales, aquellos a quienes sus posibilidades de gobernar al resto ten\u00edan que ver con no someterse a las pasiones, los afectos, a los l\u00edmites del cuerpo, al v\u00ednculo\u2026 a aquello que tambi\u00e9n nos hace vulnerables.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\">Pero no es la \u00fanica manera contempor\u00e1nea de relacionarse con esta cualidad. Abraza tu vulnerabilidad parece y seguramente es, el t\u00edtulo de un libro de autoayuda. De hecho, existen numerosos discursos, charlas, coachings y procesos similares que nos invitan a monetizar nuestra vulnerabilidad, es decir a convertirla en un recurso vinculado a la gesti\u00f3n emocional, que nos puede ayudar a mejorar nuestra posici\u00f3n y rendimiento en el mercado de trabajo. Pero tambi\u00e9n abrazan su vulnerabilidad los grupos de defensa de derechos de los hombres. Los hombres blancos enfadados se definen como vulnerables ante las transformaciones contempor\u00e1neas, como los grupos de derechos de los padres que dicen que el feminismo les ha quitado el derecho de estar con sus hijos. Ellos se dicen vulnerables, pero encarnan una vulnerabilidad mucho mayor, m\u00e1s generalizada. Su vulnerabilidad es la de un orden social que no funciona, que se est\u00e1 quebrando y que ellos son los responsables de restaurar para beneficio colectivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\">Pero, afortunadamente, la vulnerabilidad es mucho m\u00e1s que eso, mucho m\u00e1s que un criterio de jerarqu\u00eda o que un instrumento de justificaci\u00f3n. Sabemos que se trata de una condici\u00f3n compartida. Todos y todas compartimos ser vulnerables, por muchos intentos que hagamos de escapar. Es un elemento esencial de nuestra existencia y esa condici\u00f3n compartida la deber\u00eda de invalidar como elemento de subordinaci\u00f3n. Es compartida, si, pero es desigualmente compartida y son a esos elementos que determinan la desigualdad a los que hay que prestar atenci\u00f3n pol\u00edticamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\">La vulnerabilidad, como nos la presenta Erinn Gilson, es ambigua y ambivalente. Es decir, puede conducir al da\u00f1o y al cuidado al mismo tiempo y esto puede suceder de manera simult\u00e1nea. Pero el elemento m\u00e1s relevante de la aportaci\u00f3n de Gilson y otras personas que han reflexionado de manera cr\u00edtica sobre la vulnerabilidad tiene que ver con sus potencialidades, sus capacidades constitutivas. Si repasamos nuestra biograf\u00eda y la pensamos desde la vulnerabilidad, vamos a rescatar nuestros miedos, enfermedades o similares. Pero es raro que pongamos en valor momentos como enamorarnos, experimentar v\u00ednculos significativos, aprender, etc. Todo eso, lo experimentamos porque somos vulnerables. La vulnerabilidad es, esencialmente, la posibilidad de afectar y dejarse afectar y eso no s\u00f3lo tiene que ver con el da\u00f1o. La vulnerabilidad tiene que ver con la apertura, la plasticidad, la porosidad. Todo aquello que la RAE parece definir como debilidad o fragilidad o aquello que los modos masculinos de conocer han condenado como lo que nos pone l\u00edmites para ser universales, lo que nos aleja del modelo del sujeto aut\u00f3nomo e independiente, es decir el cuerpo y el v\u00ednculo con la otredad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\">La vulnerabilidad es una condici\u00f3n de apertura, de relaci\u00f3n. Es, por lo tanto, una base desde la que establecer relaciones y conexiones. Precisamente, estos dos t\u00e9rminos conexi\u00f3n y v\u00ednculo, est\u00e1n muy presentes en algunos de los problemas contempor\u00e1neos que enfrentamos desde el trabajo con masculinidades. Conexi\u00f3n es uno de los elementos que m\u00e1s se\u00f1alan muchos j\u00f3venes cuando hablan de qu\u00e9 encuentran en algunas de las comunidades virtuales de la manosfera. La pregunta es \u00bfqu\u00e9 hacemos con esa vulnerabilidad? porque en primer lugar nos invita a abandonar las premisas de cr\u00edtica y culpabilizaci\u00f3n con las que muchas veces empezamos en este trabajo. Para empezar desde un territorio mucho m\u00e1s complejo que es que no tenemos respuestas de inicio, que tambi\u00e9n somos vulnerables en ese trabajo y eso es lo que nos permite sostener una incertidumbre que es compartida. En relaci\u00f3n con esto, pensar en la vulnerabilidad tambi\u00e9n nos permite asumir la importancia de \u00e1mbitos de trabajo como el del v\u00ednculo entre la masculinidad y la falta de amistad. Porque la soledad que experimentan muchos j\u00f3venes, tiene mucho que ver con ese proyecto de ser invulnerable, de no necesitar a los otros, especialmente a los amigos. Una pr\u00e1ctica que se desarrolla especialmente en la adolescencia gracias a esa gu\u00eda de estoicismo emocional que es la masculinidad normativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\">El v\u00ednculo es uno de los elementos que echan de menos muchos hombres que acuden a servicios sanitarios o de salud mental y encuentran que no encuentran un modo de conectar con quien est\u00e1 del otro lado. La falta de conexi\u00f3n es uno de los elementos que explican el \u00e9xodo de muchos hombres de las terapias, pero tambi\u00e9n de diferentes instituciones sanitarias. Estamos haciendo esfuerzos por poner en valor la salud mental masculina, por decirle a los hombres que tienen que cuidarse. Pero no est\u00e1 tan claro que tengamos instituciones capaces de acoger esa vulnerabilidad, donde encontrarse a un hombre vulnerable no sea una rareza ante la que, en algunas ocasiones, no sabemos intervenir.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\">Estos son solo algunos ejemplos de aquello con lo que podemos trabajar. Pero pensar desde la vulnerabilidad, implica tambi\u00e9n alterar gran parte de los paradigmas de \u00e9xito con los que contamos. Mi ejemplo preferido es una instalaci\u00f3n que se llama <i>L&#8217;Hospice<\/i> de Gilles Barbier. En ella, vemos a diferentes superh\u00e9roes que encarnan el fracaso de su propio ideal. Hulk y Catwoman est\u00e1n viejas y cansadas. Capit\u00e1n Am\u00e9rica est\u00e1 a punto de morir al lado de Wonder Woman, que est\u00e1 muy lejos de sus cl\u00e1sicas capacidades. Superman camina con andador y Mister Fantastico ha perdido el control de su cuerpo. Envejecer, no poder seguir protegiendo a la humanidad, no encarnar un cuerpo normativo, un doloroso fracaso. Pero desde la l\u00f3gica ambigua y ambivalente de la vulnerabilidad, esa instalaci\u00f3n presenta a un conjunto de sujetos que se han reconciliado con su lado incontrolable (Hulk y Mister Fant\u00e1stico), que van a morir en compa\u00f1\u00eda (Capit\u00e1n Am\u00e9rica), que pueden descansar y pensar en otras posibilidades vitales (Catwoman y Wonder Woman), que ya no tienen que ocultarse\u2026 Todos estas son algunas de las posibilidades que existen m\u00e1s all\u00e1 de lo heroico, desde lo vulnerable. Pero la gran pregunta es \u00bfse puede hacer atractiva la vulnerabilidad?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan el diccionario de la RAE, ser vulnerable supone que alguien o algo \u201cpuede ser herido o recibir lesi\u00f3n, f\u00edsica o moralmente\u201d. Entre sus sin\u00f3nimos est\u00e1n ser d\u00e9bil, delicado, fr\u00e1gil o indefenso. 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