{"id":18509,"date":"2025-10-15T17:19:21","date_gmt":"2025-10-15T15:19:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=18509"},"modified":"2025-10-23T19:36:16","modified_gmt":"2025-10-23T17:36:16","slug":"ur-mara-el-legado-de-koldobika-jauregi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/ur-mara-el-legado-de-koldobika-jauregi\/","title":{"rendered":"Ur Mara, el Legado de Koldobika Jauregi"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-18510 colorbox-18509\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/K-Jauregi-1024x291.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"291\" data-id=\"18510\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/K-Jauregi-1024x291.jpg 1024w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/K-Jauregi-300x85.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/K-Jauregi-768x218.jpg 768w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/K-Jauregi.jpg 1191w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p><strong>Ur Mara<\/strong> es un museo donde se entrelazan arte, vida y naturaleza. Se encuentra en <strong>Alkiza<\/strong>, en Tolosaldea, con el monte Hernio en el horizonte. All\u00ed vivi\u00f3 el artista <strong>Koldobika Jauregi<\/strong> y ahora acoge su mejor legado. Ur Mara es una herencia, una par\u00e1bola de la memoria, una utop\u00eda del porvenir que cuidan Elena Cajaraville, creadora interdisciplinar y compa\u00f1era de Koldo durante muchos a\u00f1os, junto con Gerezi, su hija en com\u00fan, tambi\u00e9n artista. Este espacio cultural vivo es un laboratorio de actividades y semillero de experiencias comunitarias -seg\u00fan I\u00f1aki Irazalbeitia, alcalde de Alkiza, Jauregi, como buen conversador, ten\u00eda una gran capacidad de di\u00e1logo, empat\u00eda social, inteligencia cultural y, en su condici\u00f3n de concejal, compromiso pol\u00edtico y comunitario-.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-18511 colorbox-18509\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Koldobika-J-2-210x300.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"300\" data-id=\"18511\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Koldobika-J-2-210x300.jpg 210w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Koldobika-J-2-716x1024.jpg 716w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Koldobika-J-2-768x1098.jpg 768w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Koldobika-J-2.jpg 810w\" sizes=\"auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/>En Ur Mara, hayas, robles, fresnos, casta\u00f1os y abedules conviven con otras especies animales, con huertas y esculturas de m\u00e1rmol, cerca del invernadero y de la casa familiar donde se albergan otras obras de Jauregi: dibujos, grabados, lienzos, materiales y documentos de sus performances, cada vez m\u00e1s habituales en los \u00faltimos a\u00f1os de su trayectoria art\u00edstica. En esa encrucijada emocional entre las personas que desaparecen, pero permanecen en la memoria, y las se quedan, perviven y esperan, Ur Mara se muestra como revelaci\u00f3n, como reaparici\u00f3n, en cierto modo como potencia por hacer. Donna Haraway podr\u00eda a\u00f1adir, como urdimbre tentacular o compost multi especies, capaces de entender juntes como heredar las capas y capas de vida y muerte que infunde cada lugar de la Tierra. Las formas que habitan Ur Mara son redes tejidas a lo largo de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, edificadas en una estancia afectiva com\u00fan que surgi\u00f3 en un entreverar de biograf\u00edas, una comuni\u00f3n de personas, voces, sonidos, im\u00e1genes, animales, especies y cosas.<\/p>\n<p>All\u00ed siguen resonando sonidos musicales y voces que acompa\u00f1aron su existencia en sinton\u00eda con los lenguajes de las plantas, hongos o l\u00edquenes, vientos, rayos y truenos del lugar. No est\u00e1 de m\u00e1s recordar que el viento, la tierra, el agua y el fuego se evocan en las piezas musicales que, con arreglos de Marian Arregi y Mikel Urbeltz, compuso Pascal Gaigne para la pel\u00edcula Dantza, dirigida por Telmo Esnal y en la que tanto las obras de Elena, como las Koldobika tuvieron una presencia esencial. Ur Mara es, por tanto, un entramado vivo de interdependencias, historias personales y temporalidades po\u00e9ticas enredadas. Como si all\u00ed vivieran tambi\u00e9n Nausica\u00e4, el personaje que Hayao Miyazki creara para salvar al bosque y sus habitantes; o Selver, el resistente que protagoniza la novela La palabra para el mundo es bosque de Ursula K. Le Guin; o la hospitalaria Tenar, la joven que aparece en Terramar, de la misma autora, para dar acogida al intruso Ged.<\/p>\n<p>En medio de ese bosque frondoso, Koldo, Elena y Gerezi, junto con la comunidad que los acompa\u00f1a en esta experiencia, construyeron un refugio para las palabras, una estancia po\u00e9tica en homenaje a la famosa caba\u00f1a que su admirado Henry David Thoreau levant\u00f3 en Walden. Caba\u00f1a, que a\u00fan pervive en la historia del ecologismo y la desobediencia civil, donde este vivi\u00f3 durante dos a\u00f1os para sentirse en contacto directo con la naturaleza y demostrar que con autonom\u00eda y autosuficiencia se puede vivir en ella con lo necesario. En la r\u00e9plica construida en Ur Mara arte, vida, naturaleza y pol\u00edtica se conjugan al un\u00edsono, porque para Koldo, Elena y Gerezi, en su multiplicidad de formas y expresiones, la est\u00e9tica est\u00e1 siempre vinculada con la vida. Arte, ecolog\u00eda, poes\u00eda, etnograf\u00eda, antropolog\u00eda, pensamiento cr\u00edtico, conversaci\u00f3n y escucha dan m\u00e1s sentido a las experiencias sensibles del lugar. Cuando Thoreau construy\u00f3 su refugio no quiso hacer un gesto arquitect\u00f3nico grandilocuente y ret\u00f3rico, sino un manifiesto contra el orden establecido. Fue un modo de situarse frente a la sociedad capitalista. Precisamente al contrario de muchos museos que, en su arrogancia, se nombran como sostenibles a la vez que reproducen modos de hacer insostenibles. Por ejemplo, el plan para construir dos edificios en Urdaibai, reserva de la biosfera, para albergar sendos espacios de la Fundaci\u00f3n Guggenheim.<\/p>\n<p>Ur Mara, buen ejemplo institucional de iniciativa privada con gran inter\u00e9s p\u00fablico y patrimonial, es a su vez un acto de resistencia, una reivindicaci\u00f3n de la libertad personal, la autonom\u00eda pol\u00edtica y la autogesti\u00f3n social, as\u00ed como un llamamiento a las instituciones p\u00fablicas para que atiendan de manera equitativa la riqueza natural, cultural y art\u00edstica, no solo la que entr\u00f3picamente se acumula en las ciudades, sino tambi\u00e9n las que se distribuyen por el territorio. No sirve tan solo multiplicar los recursos por el n\u00famero de habitantes -no siempre m\u00e1s es mejor-, es necesario atender con cuidado los lugares donde la vida nos regala otras formas de existencia, fundamentales para el equilibrio saludable entre los diferentes ecosistemas regionales.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abNo se trata de que las instituciones \u00ablleven\u00bb el arte y la cultura a los pueblos, sino que se reconozca el valor de sus propias manifestaciones y se incentiven los procesos de innovaci\u00f3n que se generan con su propia condici\u00f3n cultural rural. Desde esa experiencia situada -digamos local- las formas vanguardistas de Jauregi -digamos universales- se conectan con otros imaginarios, m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n<p>Tener m\u00e1s en cuenta el mapa de este tipo de instituciones independientes permitir\u00eda pensar de forma distribuida la geograf\u00eda de la cultura. En el curso de verano de la EHU, Koldobika Jauregi: Naturaleza, creaci\u00f3n y comunidad, organizado por Elena Cajaraville y Antonio Casado, investigador y profesor de filosof\u00eda, Mar\u00eda Montesinos, soci\u00f3loga, investigadora, docente, productora agroecol\u00f3gica y componente de La ortiga colectiva, nos habl\u00f3 de la importancia de \u201chabitar con deseo\u201d, como fuerza trasformadora, feminista y ecosocial. No se trata de que las instituciones \u201clleven\u201d el arte y la cultura a los pueblos, sino que se reconozca el valor de sus propias manifestaciones y se incentiven los procesos de innovaci\u00f3n que se generan con su propia condici\u00f3n cultural rural. En Ur Mara, desde esa experiencia situada -digamos local- las formas vanguardistas de Jauregi -digamos universales- se conectan con otros imaginarios, m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras. Parafraseando al fil\u00f3sofo Gadamer, toda obra de arte, aunque surja en contextos hist\u00f3ricos y culturales concretos, establece un di\u00e1logo entre horizontes que se multiplica en el viajar de la experiencia sensible.<\/p>\n<p>Seguramente Jauregi, en su vocaci\u00f3n de entrelazar tradici\u00f3n y contemporaneidad, silencio y presencia, forma y significado, coincidir\u00eda con esa \u201cfusi\u00f3n de horizontes\u201d de la que habl\u00f3 el autor de El texto como medio de la tradici\u00f3n. Al fin y al cabo, en los gestos cuidadosos de las personas que atienden cualquier huerta o bosque del mundo podemos encontrar muchos m\u00e1s nexos comunes que fronteras separadoras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ur Mara es un museo donde se entrelazan arte, vida y naturaleza. Se encuentra en Alkiza, en Tolosaldea, con el monte Hernio en el horizonte. All\u00ed vivi\u00f3 el artista Koldobika Jauregi y ahora acoge su mejor legado. Ur Mara es una herencia, una par\u00e1bola de la memoria, una utop\u00eda del porvenir que cuidan Elena Cajaraville, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":18541,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-18509","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","revista-galde-n50"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18509"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18509\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18514,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18509\/revisions\/18514"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18541"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}