{"id":17921,"date":"2025-03-28T11:34:08","date_gmt":"2025-03-28T10:34:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=17921"},"modified":"2025-10-23T19:36:18","modified_gmt":"2025-10-23T17:36:18","slug":"ibiltari-baten-egunkaritik-compartir-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/ibiltari-baten-egunkaritik-compartir-palabras\/","title":{"rendered":"Ibiltari baten egunkaritik: Compartir palabras"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/palabras.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17924 colorbox-17921\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/palabras.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"529\" data-id=\"17924\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/palabras.jpg 674w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/palabras-300x274.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 48. Udaberria 2025 Primavera. Lourdes O\u00f1ederra.-<\/p>\n<p>Las musas que hoy me inspiran tienen que ver, por un lado, con que estoy escribiendo estas l\u00edneas en los d\u00edas anteriores al 8 de marzo. Por otro lado, para cuando se publique habr\u00e1n pasado ya los plazos de recursos y alegaciones posteriores a la condena de un entrenador de baloncesto femenino, denunciado y llevado a juicio por una mujer a quien agredi\u00f3 sexualmente de manera continuada siendo ella menor. Ahora ella ya tiene m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Cuando salt\u00f3 a los medios el asunto \u2013 hace no mucho m\u00e1s de un a\u00f1o\u2013 en un reportaje televisivo entrevistaron a gente del pueblo en el que presuntamente hab\u00edan ocurrido los hechos. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n una mujer que dec\u00eda no creer que fueran ciertos, porque, si no, \u00bfpor qu\u00e9 hab\u00eda callado hasta ahora?<\/p>\n<p>No voy a entrar aqu\u00ed en el sufrimiento que experimenta una persona al narrar el dolor padecido. Los testimonios son numeros\u00edsimos y hay excelentes textos tanto cient\u00edficos como literarios al respecto. Recomiendo encarecidamente la breve y brillante introducci\u00f3n de Antonio Mu\u00f1oz Molina a la edici\u00f3n espa\u00f1ola de\u00a0 <em>Tanguy<\/em>, impresionante novela de Michel del Castillo (Ikusager 2010).<\/p>\n<p>S\u00ed quisiera reflexionar sobre la cuesti\u00f3n del medio de expresi\u00f3n, sobre lo que se hace patente cuando lo abordamos en relaci\u00f3n a la agresi\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>No existe el lenguaje si no hay interlocutores. La lengua es un c\u00f3digo acordado entre hablante y oyente. Para expresar lo que queremos decir (el significado) necesitamos una forma compartida con quien nos escucha. La forma ling\u00fc\u00edstica (los sonidos que emitimos y o\u00edmos, las letras que escribimos y leemos) nos permite comunicar aquello que queremos decir y, seguramente, tambi\u00e9n abarcarlo mentalmente, racionalizarlo. La palabra es un signo, constituido por significante o forma y significado (simplificando la terminolog\u00eda saussureana)<\/p>\n<p>Es por lo que quienes sufrimos agresiones sexuales hace muchos a\u00f1os, en nuestra infancia por ejemplo, no dijimos nada, no pod\u00edamos decirlo: no ten\u00edamos palabras, ten\u00edamos el contenido, el sufrimiento, la zozobra, el malestar, la incomprensi\u00f3n, el miedo, el asco, pero no pod\u00edamos interpretarlo. No eramos capaces de darle forma comunicable. No sab\u00edamos c\u00f3mo convertirlo en significado, en algo a lo que dar forma ling\u00fc\u00edstica. Por eso es tan importante, entre otras muchas cosas, prestar atenci\u00f3n a los dibujos de los ni\u00f1os y ni\u00f1as peque\u00f1as.<\/p>\n<p>Durante un tiempo demasiado largo, cuando el c\u00f3digo ling\u00fc\u00edstico empezaba ya a desarrollarse, cuando empezaba a haber palabras, a muchas v\u00edctimas les ha podido faltar la interlocuci\u00f3n cercana, han podido no encontrar con qui\u00e9n atreverse a usar las nuevas palabras, las nuevas expresiones. Les han fallado esas personas m\u00e1s cercanas, que hac\u00edan como que no se daban cuenta, o los escasos confidentes tal vez que tambi\u00e9n callaban.<\/p>\n<p>Ahora hay palabras, signos compartidos y lenguaje que los estructura en oraciones que expresan ideas: nosotras te creemos, la verg\u00fcenza ha de cambiar de bando. Existen adem\u00e1s un contexto creciente y p\u00fablico de repulsa, la solidaridad de otras muchas mujeres y bastantes hombres lo cual disminuye indudablemente el miedo a expresarse. Empieza a ser no m\u00e1s f\u00e1cil, pero s\u00ed menos dif\u00edcil hablar, contar, acusar.<\/p>\n<p>Es perfectamente comprensible que la v\u00edctima del entrenador haya tardado todos estos a\u00f1os en denunciar. Les tenemos que agradecer a ella y a todas las que han dado pasos similares que vayan consolidando el camino para las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 no ocurra con este nuevo lenguaje, estructurado para visibilizar el sufrimiento, lo que desafortunadamente suele pasar con muchas conquistas de las v\u00edctimas, de los m\u00e1s d\u00e9biles: que personas sin escr\u00fapulos, incluso los propios perpetradores y quienes los apoyan se apoderan del nuevo c\u00f3digo, de las frases liberadoras, de las palabras acusadoras. Es como cuando las grandes compa\u00f1\u00edas due\u00f1as del capital y responsables de la poluci\u00f3n utilizan el lenguaje desarrollado por los ecologistas para vendernos sus productos. Es as\u00ed, pero, en este terreno \u00edntimo, mucho m\u00e1s doloroso. Ojal\u00e1 nunca ocurra eso, ojal\u00e1 no ocurriera eso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 48. Udaberria 2025 Primavera. Lourdes O\u00f1ederra.- Es por lo que quienes sufrimos agresiones sexuales hace muchos a\u00f1os, en nuestra infancia por ejemplo, no dijimos nada, no pod\u00edamos decirlo: no ten\u00edamos palabras, ten\u00edamos el contenido, el sufrimiento, la zozobra, el malestar, la incomprensi\u00f3n, el miedo, el asco, pero no pod\u00edamos interpretarlo. 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