{"id":17126,"date":"2024-06-22T11:36:36","date_gmt":"2024-06-22T09:36:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=17126"},"modified":"2024-06-25T16:57:35","modified_gmt":"2024-06-25T14:57:35","slug":"entrevista-a-luigi-ferrajoli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/entrevista-a-luigi-ferrajoli\/","title":{"rendered":"Entrevista a Luigi Ferrajoli"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/luigi-ferrajoli.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17132 colorbox-17126\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/luigi-ferrajoli.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"615\" data-id=\"17132\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/luigi-ferrajoli.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/luigi-ferrajoli-195x300.jpg 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 45, Uda 2024 Verano. Miren Ortubay y Antonio Dupl\u00e1 entrevistan a Luigi Ferrajoli.-<\/p>\n<p>Luigi Ferrajoli, disc\u00edpulo de Norberto Bobbio, es catedr\u00e1tico em\u00e9rito de Filosof\u00eda del Derecho en la Universit\u00e0 Roma Tre. Jurista de enorme prestigio, es uno de los grandes te\u00f3ricos y defensores del garantismo jur\u00eddico y autor recientemente de un libro pol\u00e9mico en el que aboga por una constituci\u00f3n planetaria, cuyo proyecto adelanta en el libro, con un proemio, 99 art\u00edculos y una Disposici\u00f3n final, como \u00fanica soluci\u00f3n a la serie de problemas que sufre la humanidad a escala global <a href=\"https:\/\/www.trotta.es\/libros\/por-una-constitucion-de-la-tierra\/9788413640594\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">(<em>La Constituci\u00f3n de la tierra. La humanidad en la encrucijada<\/em>, Madrid, Trotta, 2022)<\/a>. Lejos de representar una utop\u00eda ingenua, la propuesta del Profesor Ferrajoli constituye una aportaci\u00f3n s\u00f3lidamente argumentada para afrontar una serie de problemas que nos afectan globalmente y de dif\u00edcil soluci\u00f3n a escala nacional y\/o local. Es una enorme satisfacci\u00f3n poder hablar con \u00e9l de su libro en <em>Galde<\/em>.<\/p>\n<p><strong>1. <em>El 75 aniversario de la Declaraci\u00f3n de los Derechos Humanos coincide con un mundo crecientemente desigual, que debe afrontar retos desconocidos. El tono de su libro es inequ\u00edvoco, la humanidad est\u00e1 en una encrucijada, se trata de una lucha contra el tiempo, la alternativa debe ser radical. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Sabemos que, si no hacemos nada, el mundo estar\u00e1 abocado a la cat\u00e1strofe, incluso a m\u00e1s cat\u00e1strofes -ecol\u00f3gicas, nucleares, humanitarias-, debido al crecimiento explosivo de las desigualdades, del terrorismo, de los fundamentalismos, de los choques de civilizaciones, de los odios identitarios, del racismo, de las m\u00faltiples l\u00f3gicas del enemigo. Pero tambi\u00e9n es posible que, cuando estas cat\u00e1strofes se pongan de actualidad porque empiezan a manifestarse -como ocurri\u00f3 con la pandemia que no conoce fronteras y que afecta a todo el g\u00e9nero humano, y ahora con la guerra que amenaza con degenerar en guerra nuclear-, cuando la gente empiece a darse cuenta de que estamos al borde del abismo, se produzca un despertar de la raz\u00f3n, que la pol\u00edtica y la democracia vuelvan a ser motores de progreso y no de retroceso; que la pol\u00edtica vuelva a animar sobre todo a las j\u00f3venes generaciones -pienso en el movimiento de Greta Thunberg- que, por otra parte, ya no pueden limitarse a denunciar lo que todo el mundo sabe, como la cat\u00e1strofe del calentamiento clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Contra el \u201crealismo vulgar\u201d, el de la f\u00f3rmula \u00abno hay alternativa\u00bb, ese realismo ideol\u00f3gico que naturaliza la realidad social -el derecho, la pol\u00edtica, la econom\u00eda- e ignora la realidad natural de las cat\u00e1strofes que se ciernen sobre nuestro futuro, he querido mostrar que \u00abotro mundo es posible\u00bb, y que otra pol\u00edtica es posible. Una pol\u00edtica que se tome en serio precisamente esos valores que proclamamos como valores de Occidente -la paz, la igualdad, la dignidad del individuo, los derechos fundamentales- y que deben transformarse, si no quieren convertirse en ret\u00f3rica vac\u00eda, en valores y principios garantizados en todo el mundo.<\/p>\n<p><strong>2. <em>Vd. plantea una Constituci\u00f3n de la Tierra como garant\u00eda realista para la salvaguarda de los derechos que asisten a todas las personas simplemente como seres humanos, frente a los l\u00edmites y divisiones que suponen las soberan\u00edas y ciudadan\u00edas nacionales. \u00bfPor qu\u00e9 una Constituci\u00f3n de la Tierra? <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Porque, con la globalizaci\u00f3n, los poderes que importan, tanto pol\u00edticos como econ\u00f3micos -el G7, el G4, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, las grandes empresas multinacionales- han desbordado las fronteras nacionales, eludiendo los l\u00edmites y los controles impuestos tanto por la ley como por los poderes pol\u00edticos de los Estados. Son estos poderes globales los responsables de las grandes cat\u00e1strofes que amenazan el futuro de la humanidad: el calentamiento global, las guerras y el riesgo de holocausto nuclear, el crecimiento de las desigualdades, la muerte cada a\u00f1o de millones de personas por hambre, sed y enfermedades curables pero no tratadas. S\u00f3lo una refundaci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre la base de una Constituci\u00f3n de la Tierra a la altura de estos poderes mundiales es capaz de imponerles l\u00edmites y restricciones, de garantizar los derechos fundamentales de todos y la preservaci\u00f3n de la naturaleza, de la que formamos parte, pero que el desarrollo industrial ecol\u00f3gicamente insostenible est\u00e1 destruyendo progresivamente junto con las condiciones mismas de nuestra supervivencia.<\/p>\n<p>En resumen, la Constituci\u00f3n de la Tierra debe convertirse en un proyecto pol\u00edtico capaz de refundar la pol\u00edtica introduciendo garant\u00edas a la altura de los problemas globales.<\/p>\n<p><strong>3. <em>Su alternativa constitucional responde a amenazas y emergencias nuevas de orden planetario, desde el calentamiento global o la amenaza nuclear hasta pandemias o hambrunas, ante las que los Estados nacionales son incapaces o impotentes. Se propone una actualizaci\u00f3n de las categor\u00edas jur\u00eddicas ante emergencias-agresiones que no son fen\u00f3menos naturales, sino resultado de decisiones y pol\u00edticas determinadas. Resulta muy sugerente la noci\u00f3n de \u201ccrimen de sistema\u201d. \u00bfPodr\u00eda explicar este concepto?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El calentamiento global, el armamento nuclear, las guerras, el aumento de las desigualdades, el hecho de que ocho millones de personas mueran cada a\u00f1o de enfermedades no tratadas, aunque tratables, y otras tantas mueran de sed, hambre y falta de nutrici\u00f3n b\u00e1sica, son fen\u00f3menos que no pueden ser abordados por el derecho penal. De hecho, no consisten en comportamientos espec\u00edficos de personas concretas, sino en sistemas de vida que a veces implican a miles de millones de personas. Por eso los he llamado \u00abcr\u00edmenes de sistema\u00bb. No son imputables como acciones individuales a la responsabilidad de personas concretas. Y, sin embargo, tampoco son fen\u00f3menos naturales, sino violaciones masivas de los derechos fundamentales debidas al capitalismo desregulado actual, que es tarea del derecho, e incluso antes que de la pol\u00edtica, prevenir e impedir. En definitiva, debemos liberarnos de la subordinaci\u00f3n al derecho penal, seg\u00fan la cual s\u00f3lo se consideran delitos aquellos que est\u00e1n previstos por la legislaci\u00f3n penal y de los que se ocupa la justicia penal.<\/p>\n<p>Por eso, frente a estos cr\u00edmenes sist\u00e9micos, no necesitamos el derecho penal, sino salvaguardias muy diferentes, como, por ejemplo, el dominio p\u00fablico planetario para proteger los bienes vitales, desde el agua potable al aire, pasando por los grandes bosques y los glaciares y, por otro lado, la prohibici\u00f3n de la producci\u00f3n de bienes mort\u00edferos como las armas y las emisiones t\u00f3xicas.<\/p>\n<p><strong>4. <em>Precisamente este que acaba de mencionares otro concepto fundamental en su propuesta, el de \u201cbienes fundamentales vitales\u201d, aquellos como el aire, el agua, los mares, el clima, comunes a toda la humanidad, que deber\u00edan quedar al margen de la mercantilizaci\u00f3n, como lo estaban hasta hace poco tiempo, y debidamente protegidos a escala planetaria<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p>Los bienes comunes son los bienes vitales de la naturaleza: agua limpia, aire no contaminado, grandes bosques, grandes glaciares, de cuya protecci\u00f3n depende la vida en la Tierra, incluida nuestra propia supervivencia. No se trata de una categor\u00eda nueva. Su noci\u00f3n se remonta al Derecho romano: son las <em>res communes omnium <\/em>(las cosas comunes de todos) enumeradas por Gayo.<sup><a id=\"post-17126-footnote-ref-2\" href=\"#post-17126-footnote-2\">[1]<\/a><\/sup> Su garant\u00eda tiene lugar a trav\u00e9s de l\u00edmites que s\u00f3lo una Constituci\u00f3n de la Tierra, o en todo caso un tratado internacional efectivamente vinculante, es capaz de imponer a los poderes soberanos de los Estados y de los mercados: en primer lugar, un dominio p\u00fablico planetario que impida la apropiaci\u00f3n privada, la mercantilizaci\u00f3n y la devastaci\u00f3n; en segundo lugar, la prohibici\u00f3n, adecuadamente sancionada, de destruir o da\u00f1ar estos bienes vitales con la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero o con la contaminaci\u00f3n y la devastaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>5. <em>Un aspecto central de su propuesta constitucionalista global es el de las garant\u00edas, algo esperable en un ilustre te\u00f3rico y defensor del garantismo jur\u00eddico. Garant\u00edas que Vd. basa por una parte en la propia racionalidad jur\u00eddica y pol\u00edtica de su propuesta y, por otra, en el monopolio de la fuerza por la Federaci\u00f3n de la Tierra, con la eliminaci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos nacionales. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Las funciones de garant\u00eda deber\u00edan encomendarse tanto a las instituciones de garant\u00eda estatales como a las globales y distribuirse en base al principio de subsidiariedad, que prev\u00e9 la intervenci\u00f3n de las segundas cuando las primeras no existan o sean inadecuadas o se solicite expl\u00edcitamente.<\/p>\n<p>Lo que se necesita sobre todo es la creaci\u00f3n de las instituciones y funciones globales de garant\u00eda primaria. A diferencia de las garant\u00edas de los derechos de propiedad que nacen junto con los derechos garantizados -la deuda junto con el cr\u00e9dito, la prohibici\u00f3n de lesi\u00f3n o perturbaci\u00f3n junto con el derecho real de propiedad-, las garant\u00edas de los derechos fundamentales s\u00f3lo existen si se introducen positivamente. No basta con estipular el derecho a la salud y a la educaci\u00f3n para que surjan hospitales y escuelas y las garant\u00edas asociadas de prestaciones sanitarias y educativas. Incluso el derecho a la vida ser\u00eda ineficaz sin sus normas de aplicaci\u00f3n, es decir, en ausencia de las normas penales que proh\u00edben y castigan el asesinato y que exige el principio de legalidad penal para que el asesinato pueda calificarse y castigarse como delito.<\/p>\n<p>He distinguido repetidamente dos clases de instituciones que es necesario separar: las funciones de gobierno, legitimadas por la representaci\u00f3n, competentes en lo que he llamado la esfera de lo \u00abdecidible\u00bb (es decir, lo que se puede decidir), y las instituciones de garant\u00eda, tanto primarias como la escolarizaci\u00f3n, la educaci\u00f3n y la subsistencia, como secundarias como las garant\u00edas jurisdiccionales, que, por el contrario, est\u00e1n situadas para custodiar lo que he llamado la esfera de lo \u00abindecidible\u00bb (es decir, lo que ninguna mayor\u00eda, ni siquiera la humanidad, puede decidir o no decidir) y que consiste en la inviolabilidad de los derechos de libertad y la aplicaci\u00f3n de los derechos sociales a la salud, la subsistencia, la paz y el medio ambiente.<\/p>\n<p>En los art\u00edculos 86 a 90 del proyecto de Constituci\u00f3n de la Tierra he previsto cuatro jurisdicciones de car\u00e1cter mundial: adem\u00e1s de la ya existente Corte Internacional de Justicia y de la igualmente existente Corte Penal Internacional, cuyo car\u00e1cter ya no es voluntario sino obligatorio, una Corte Constitucional Internacional y una Corte Internacional para lo que he llamado cr\u00edmenes sist\u00e9micos, es decir, las actuales emergencias globales -el calentamiento global, la producci\u00f3n de armas nucleares, el crecimiento de la desigualdad y el drama de los emigrantes- que, aunque no sean tratables penalmente, consisten en grav\u00edsimas violaciones del principio de igualdad, de los derechos fundamentales y de los bienes comunes y que, por tanto, deben ser reconocidas como delitos, aunque no penales, e imputadas a la responsabilidad pol\u00edtica de nuestros gobernantes.<\/p>\n<p><strong>6. <em>Los Estados nacionales soberanos son quiz\u00e1 una de las grandes creaciones pol\u00edticas de la modernidad. Vd., sin embargo, los cuestiona directamente por su dimensi\u00f3n espacial limitada, su beligerancia expl\u00edcita o potencial y su cortoplacismo pol\u00edtico, lo que los hace in\u00fatiles, incluso contraproducentes, ante los desaf\u00edos actuales. De nuevo, estamos ante una alternativa absolutamente radical.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El mundo ha cambiado radicalmente en los \u00faltimos 70 a\u00f1os. Nuestras democracias hab\u00edan alcanzado su perfecci\u00f3n normativa con un constitucionalismo democr\u00e1tico estricto. Pero el constitucionalismo nacional es absolutamente impotente ante los grandes desaf\u00edos globales, que no exist\u00edan en el pasado: no exist\u00eda el desaf\u00edo at\u00f3mico, no exist\u00eda el calentamiento global, no exist\u00edan las migraciones provocadas por nuestras pol\u00edticas, no exist\u00eda el crecimiento de la desigualdad de forma tan sistem\u00e1tica, estructural y sobre todo escandalosamente visible. Frente a estas novedades, debemos reconocer dos apor\u00edas de la pol\u00edtica: las pol\u00edticas de los Estados est\u00e1n ancladas a los plazos cortos de las elecciones y a los estrechos espacios de sus territorios. Por tanto, no pueden asumir retos globales.<\/p>\n<p>En resumen, existe una dolorosa asimetr\u00eda entre el car\u00e1cter global de la econom\u00eda y el car\u00e1cter local de la pol\u00edtica. En estas condiciones es dif\u00edcil ser optimista.<\/p>\n<p>Los Estados nacionales tendr\u00edan el papel que en todas las federaciones y, por tanto, tambi\u00e9n en la Federaci\u00f3n de la Tierra, tienen los Estados federados. En el proyecto de Constituci\u00f3n que he propuesto para el debate, los Estados tendr\u00edan ante todo las funciones de gobierno, que, al estar legitimadas por el voto popular, deber\u00edan confiarse en la medida de lo posible a Estados-naci\u00f3n o a entidades pol\u00edticas a\u00fan m\u00e1s pr\u00f3ximas a los electores, como las regiones y los municipios. Los \u00f3rganos de gobierno mundial podr\u00edan seguir siendo los actualmente previstos en la Carta de la ONU, obviamente democratizados con la supresi\u00f3n del estatuto de miembros permanentes del Consejo de Seguridad y del poder de veto de las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, y con el car\u00e1cter electivo de los miembros de la Asamblea General.<\/p>\n<p><strong>7. <em>Con indudable acierto, Vd. habla de una contradicci\u00f3n b\u00e1sica del constitucionalismo actual entre el universalismo de los derechos fundamentales y el localismo de las ciudadan\u00edas nacionales y se refiere a esta ciudadan\u00eda como \u00abel \u00faltimo accidente de nacimiento: un derecho a tener derechos\u00bb. Es una llamada a ser consciente del privilegio que supone, en nuestro caso, simplemente el haber nacido donde hemos nacido, en Occidente, \u00bfno?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Tampoco debe sorprendernos el odio que crece contra Occidente. No debemos olvidar que la historia de Occidente ha sido la de la conquista y la colonizaci\u00f3n, que durante siglos hemos saqueado al resto del mundo y que hoy seguimos haci\u00e9ndolo con la globalizaci\u00f3n. Est\u00e1 claro que s\u00f3lo habr\u00e1 aceptaci\u00f3n de nuestros \u00abvalores\u00bb -de paz, igualdad, derechos humanos- cuando se tomen en serio, no s\u00f3lo se proclamen, sino que se garanticen a todos por igual; cuando no haya ciudadan\u00edas privilegiadas y ciudadan\u00edas que no valen nada, sino s\u00f3lo la ciudadan\u00eda de todos los seres humanos como personas; cuando el derecho a emigrar, teorizado por nosotros los occidentales con fines de conquista, est\u00e9 efectivamente garantizado para todos.<\/p>\n<p><strong>8. <em>La dignificaci\u00f3n del trabajo y la defensa de unas condiciones iguales a escala planetaria es otro de sus objetivos, ahora cuando la primac\u00eda tradicional de la pol\u00edtica sobre la econom\u00eda se ha invertido y son las grandes corporaciones quienes marcan las reglas. La globalizaci\u00f3n, desregulaci\u00f3n, deslocalizaci\u00f3n se imponen en un capitalismo, definido en un momento como \u201ccapitalismo algor\u00edtmico\u201d en relaci\u00f3n con la IA, y Vd. habla incluso de condiciones de explotaci\u00f3n \u201cparaesclavistas\u201d. \u00bfHacia ah\u00ed vamos?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El mundo ha cambiado profundamente en comparaci\u00f3n con el pasado: los Estados y las pol\u00edticas nacionales son impotentes frente a las grandes potencias econ\u00f3micas y financieras, a menudo mucho m\u00e1s poderosas que los Estados; el desarrollo industrial est\u00e1 fuera de control, dado que cada a\u00f1o se libera a la atm\u00f3sfera m\u00e1s di\u00f3xido de carbono que el a\u00f1o anterior; la desigualdad crece y, en consecuencia, tambi\u00e9n la delincuencia, el fundamentalismo, el terrorismo y, al mismo tiempo, la emigraci\u00f3n de quienes huyen de cat\u00e1strofes naturales, persecuciones y guerras. Frente a todo esto, el derecho de los Estados es impotente. Y tambi\u00e9n lo es el derecho internacional, que est\u00e1 hecho de promesas incumplidas, empezando por la Carta de las Naciones Unidas y las numerosas cartas de derechos humanos,ya que no se han introducido las garant\u00edas necesarias, que habr\u00edan requerido normas de aplicaci\u00f3n adecuadas.<\/p>\n<p>Por otra parte, la tecnolog\u00eda, o m\u00e1s bien su uso, nunca es neutral. Puede desempe\u00f1ar un papel en el avance y la garant\u00eda de los derechos y el bienestar de las personas. Pero tambi\u00e9n puede utilizarse en detrimento de las personas y de sus derechos, como el derecho a la intimidad o los derechos de libertad y autonom\u00eda de las personas. Lamentablemente, se ha puesto inmediatamente al servicio del mercado, y no tanto de la democracia. El art\u00edculo 19 del proyecto de Constituci\u00f3n de la Tierra -titulado \u00abLa inmunidad frente a imposiciones tecnol\u00f3gicas\u00bb- trata precisamente del peligro de las decisiones que sobre la base de algoritmos pueden reducir la autonom\u00eda de las personas en sus opciones vitales, discriminar sus identidades y violar de cualquier otra forma su dignidad, su intimidad o su libertad.<\/p>\n<p><strong>9. <em>Finalmente, en un momento de guerra en la propia Europa, con la tragedia de Gaza y otros conflictos en el mundo, su llamamiento tambi\u00e9n se distingue por su pacifismo radical: prohibici\u00f3n de la guerra, ya establecida en el Tribunal Penal Internacional (Roma 1998), disoluci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos nacionales, las armas consideradas \u201cbienes il\u00edcitos\u201d. \u00bfConf\u00eda Vd., de la mano de voces como Kant, Kelsen y otros, en que los dirigentes mundiales se avengan a razonar en esa clave? <\/em><\/strong><\/p>\n<p>La paz es la raz\u00f3n de ser de las Naciones Unidas y el principio constitutivo del derecho internacional como ordenamiento. Pero no basta con proclamarla. Es necesario introducir las garant\u00edas pertinentes, que no s\u00f3lo consisten en la prohibici\u00f3n de la guerra de agresi\u00f3n, ya introducida en el estatuto del Tribunal Penal Internacional, que por otra parte no ha sido ratificado por los Estados m\u00e1s poderosos, desde Rusia a EEUU, Israel y China. Las mayores garant\u00edas consisten en la prohibici\u00f3n de las armas y la supresi\u00f3n, ya reclamada por Kant, de los ej\u00e9rcitos nacionales, que s\u00f3lo sirven para hacer guerras o golpes de Estado contra sus propios pa\u00edses. Esto es lo que han hecho siempre. En un orden basado en la paz, los ej\u00e9rcitos no tienen raz\u00f3n de ser. Entre otras cosas, suponen unos gastos gigantescos, que han crecido enormemente en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<ol>\n<li id=\"post-17126-footnote-2\">Quaedam enim naturali iure communia sunt omnium; et naturali iure omnium communia sunt illa: aer, aqua profluens, et mare, et per hoc litora maris. (<em>Institutiones<\/em>, 2. 1 pr.; <em>Digesto<\/em> 1.8.2.1). Gayo fue un jurista romano del siglo II, autor de unas <em>Institutiones<\/em> en cuatro libros; el <em>Digesto<\/em> es una compilaci\u00f3n de literatura jur\u00eddica romana, realizada en \u00e9poca del emperador bizantino Justiniano, en el siglo VI (A.D.). <a href=\"#post-17126-footnote-ref-2\">\u2191<\/a><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 45, Uda 2024 Verano. 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