{"id":17068,"date":"2024-06-22T11:52:19","date_gmt":"2024-06-22T09:52:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=17068"},"modified":"2024-06-23T13:21:59","modified_gmt":"2024-06-23T11:21:59","slug":"la-europa-de-las-extremas-derechas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/la-europa-de-las-extremas-derechas\/","title":{"rendered":"La Europa de las extremas derechas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/99holocausto.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-17074 colorbox-17068\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/99holocausto.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"410\" data-id=\"17074\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/99holocausto.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/99holocausto-300x212.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 45, Uda 2024 Verano. Ricardo Orozco.-<\/p>\n<p>Las elecciones de este a\u00f1o para renovar el Parlamento Europeo han llegado a su fin y, aunque a\u00fan hace falta precisar los resultados oficiales de la jornada, las tendencias hasta ahora dadas a conocer en distintos pa\u00edses del bloque comunitario parecen ser lo suficientemente s\u00f3lidas como para extraer de ellas un par de reflexiones, particularmente respecto de la que se perfila a ser su propensi\u00f3n manifiesta m\u00e1s interesante, importante y preocupante. A saber: la expansi\u00f3n y el fortalecimiento de los partidos y de las fuerzas pol\u00edticas de extrema derecha dentro de dicha instituci\u00f3n y lo que ello significa en t\u00e9rminos de su capacidad para definir algunas de las pol\u00edticas regionales m\u00e1s significativas y relevantes para los destinos de Europa, tales como las relativas a su posici\u00f3n sobre el cambio clim\u00e1tico, al curso de la guerra en la frontera de Rusia, a la postura migratoria que sus 27 integrantes habr\u00e1n de adoptar en los a\u00f1os por venir y, por supuesto, a la forma en qu\u00e9 tanto en lo individual como en lo colectivo buscar\u00e1n gestionar la creciente conflictividad social que se experimenta en la mayor\u00eda de estos pa\u00edses.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo interpretar, pues, los resultados de estos comicios? Aqu\u00ed van tres coordenadas de lectura iniciales.<\/p>\n<p>En primer lugar est\u00e1 lo evidente: de un total de 720 esca\u00f1os, alrededor de 500 (m\u00e1s o menos un 70% del Parlamento) fueron ganados por fuerzas pol\u00edticas que se adscriben a s\u00ed mismas a alguna variante dentro del amplio espectro ideol\u00f3gico de la derecha: desde la que tradicionalmente se asume como la centro-derecha hist\u00f3rica (a la manera del Partido Popular Europeo) hasta sus variaciones m\u00e1s extremistas y\/o radicales (del tipo del espa\u00f1ol VOX, el alem\u00e1n Alternative f\u00fcr Deutschland, el italiano Fratelli d&#8217;Italia o el franc\u00e9s Rassemblement national). En los hechos, significa esto, sin duda, que el conjunto de las derechas europeas, m\u00e1s all\u00e1 de las a menudo amplias y profundas diferencias program\u00e1ticas que las suelen confrontar cuando se trata de definir una agenda com\u00fan en la arena pol\u00edtica regional, concentrar\u00e1n en sus fracciones parlamentarias una enorme magnitud de poder legislativo, reduciendo a las izquierdas electas a una posici\u00f3n de absoluta marginalidad y a la incapacidad de contrapesar su agenda.<\/p>\n<p>Y es que, si bien es verdad que, aunque en t\u00e9rminos program\u00e1ticos las afinidades ideol\u00f3gicas que existen entre estas derechas se suelen matizar \u2014y a veces llegan hasta a desaparecer\u2014, lo diverso de las t\u00e1cticas y de las estrategias que cada una de ellas emplea para fortalecerse institucionalmente, para ampliar sus bases sociales de apoyo y para imponer sus agendas y sus intereses fundamentales no cambia en nada el hecho de que conjuntamente siguen siendo participes de un mismo patr\u00f3n de poder regional cuya diversidad estructural pone en riesgo, desde distintos frentes, m\u00faltiples y muy diversas victorias conquistadas por las izquierdas y por los progresismos nacionales de toda Europa en las d\u00e9cadas recientes.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que, contrario a lo que ya comienza a asumirse como sentido com\u00fan poselectoral en distintos espacios medi\u00e1ticos e intelectuales occidentales \u2014seg\u00fan el cual las mayor\u00edas relativas conquistadas por las derechas centristas deben ser vistas como un factor de moderaci\u00f3n del extremismo\u2014, m\u00e1s bien, las izquierdas y los progresismos de Europa y del resto de Occidente deban comenzar a reflexionar seriamente de qu\u00e9 manera y hasta qu\u00e9 grado la oportunidad hist\u00f3rica que les ofrece a todas estas derechas el ser mayor\u00eda en el Parlamento comunitario les permitir\u00e1 construir nuevos consensos que anteriormente no pod\u00edan si quiera aspirar a negociar sencillamente porque ni eran la fuerza dominante en el bloque ni, mucho menos, las correlaciones de fuerzas al interior de su propio espectro ideol\u00f3gico era el propicio para buscar ir m\u00e1s all\u00e1 de su propio fortalecimiento nacional.<\/p>\n<p><strong>Hacia una pronunciada derechizaci\u00f3n en Europa<\/strong><\/p>\n<p>No tiene que perderse de vista, despu\u00e9s de todo, que parte del fortalecimiento y de la consolidaci\u00f3n que a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os han experimentado a nivel nacional las derechas ubicadas m\u00e1s hacia los extremos se ha debido, en gran medida, al \u00e9xito con el que \u00e9stas han logrado fagocitar, en tiempo r\u00e9cord, a aquellas otras derechas que, hist\u00f3ricamente, hab\u00edan asumido roles mucho m\u00e1s conciliadores, menos radicales o m\u00e1s de centro; frecuentemente oblig\u00e1ndolas no s\u00f3lo a correrse ellas mismas hacia los extremos sino, asimismo, a normalizar el discurso, la agenda ideol\u00f3gica y el programa de acci\u00f3n del extremismo (a veces, inclusive, hasta por pura supervivencia pol\u00edtica propia, pues ah\u00ed en donde m\u00e1s ha crecido la extrema derecha entre los Estados europeos \u00e9sta lo ha logrado apropi\u00e1ndose de las bases sociales de apoyo de los partidos m\u00e1s moderados).<\/p>\n<p>En este sentido, y teniendo en mente, por supuesto, el fracaso que ha significado, en distintos pa\u00edses de Europa, para las izquierdas, en particular; y para el progresismo, en general; el confiar en que las derechas moderadas ser\u00e1n capaces de atemperar a sus variaciones m\u00e1s extremistas para no desaparecer ellas mismas como una fuerza de derecha relevante en sus sociedades y, sobre todo, como una fuerza pol\u00edtica puente entre derechas e izquierdas, a la luz de los resultados obtenidos en los comicios del Parlamento Europeo habr\u00eda que colocar en su justa dimensi\u00f3n anal\u00edtica a las capacidades pol\u00edticas con las que puedan llegar a contar las fracciones parlamentarias m\u00e1s extremistas, a pesar de ser minoritarias frente a las bancadas de centro, para hacer que \u00e9stas se radicalicen cada vez m\u00e1s, con tal de no ser presentadas ante los pueblos de Europa o bien como una derecha falsa, d\u00e9bil y\/o cobarde o bien como una derecha traidora, por preferir la negociaci\u00f3n de consensos con las izquierdas antes que defender aut\u00e9nticamente los intereses y el mandato popular de su propio electorado org\u00e1nico.<\/p>\n<p>Aunque se aprecia la expansi\u00f3n geogr\u00e1fica continua, sistem\u00e1tica, de las derechas y de las extremas derechas a lo largo y ancho del continente, sus espacios de cobertura siguen siendo limitados y est\u00e1n lejos de ser homog\u00e9neos<\/p>\n<p>En segundo lugar, un dato que podr\u00eda ofrecer, aunque sea ilusoria y superficialmente, cierto consuelo a las izquierdas europeas derrotadas en estos comicios: si bien es verdad que, en t\u00e9rminos continentales, los resultados electorales obtenidos por las derechas suponen una victoria absoluta ante las izquierdas y el progresismo, lo que se observa desde un punto de vista que privilegie el \u00e1ngulo nacional al momento de analizar la situaci\u00f3n es que el arrastre de las fuerzas de derecha, en general; y de sus variaciones m\u00e1s extremistas y\/o radicales, en particular, sigue siendo relativo. De ello da cuenta el hecho de que la mayor proporci\u00f3n de esca\u00f1os ganados por estos partidos se centra en apenas un pu\u00f1ado de espacios nacionales: Francia e Italia disput\u00e1ndose el primer y el segundo lugar como los liderazgos mayoritarios y, muy lejos de ellas, las participaciones de Austria, Espa\u00f1a, Alemania, B\u00e9lgica, Portugal, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, claro est\u00e1, significa esto que, aunque se aprecia cierta tendencia hist\u00f3rica a la expansi\u00f3n geogr\u00e1fica continua, sistem\u00e1tica, de las derechas y de las extremas derechas a lo largo y ancho del continente, sus espacios de cobertura siguen siendo limitados y est\u00e1n lejos de ser homog\u00e9neos. Todo lo cual, dicho sea de paso, no altera en nada el que los Estados-nacionales en los que m\u00e1s esca\u00f1os conquistaron los espectros de la derecha son, al mismo tiempo, los m\u00e1s grandes del continente y algunos, tambi\u00e9n, de los que hoy por hoy ejercen mayores presiones en la definici\u00f3n de las pol\u00edticas comunes de la Uni\u00f3n. Si se presta la suficiente atenci\u00f3n, inclusive, los resultados de los comicios europeos de este a\u00f1o revelan con enorme precisi\u00f3n y gran nitidez la disputa interna por la determinaci\u00f3n geopol\u00edtica del continente que desde hace un par de a\u00f1os vienen pele\u00e1ndose Ursula von der Leyen, por un lado, y Emmanuel Macron, por el otro. La presidenta de la Comisi\u00f3n Europea con la clara intenci\u00f3n de fortalecer a la Europa de los 27 como un bloque de poder con mayores grados de autonom\u00eda relativa y un rol mucho m\u00e1s activo en la periferia de Europa y el titular del poder ejecutivo nacional franc\u00e9s con la manifiesta voluntad de hacer de la Uni\u00f3n Europea la plataforma desde y sobre la cual Francia sea capaz de convertirse en un l\u00edder regional y en un actor internacional con posibilidades de disputar el relevo hegem\u00f3nico de Estados Unidos a China (o por lo menos hacer de Francia un contrapeso real y efectivo ante el avasallante poder\u00edo de Estados Unidos, de China y de Rusia sobre el viejo continente).<\/p>\n<p><strong>La idea de Europa de George Steiner<\/strong><\/p>\n<p>Ahora bien, parad\u00f3jicamente, este desarrollo desigual, diferencial y diferenciado, de las derechas y de las extremas derechas en Europa se debe a la forma en que responden circunstancialmente a los mismos vectores; es decir, a los modos en los que las mismas problem\u00e1ticas comunes se singularizan territorialmente, en funci\u00f3n de los intereses propios de cada Estado-nacional dentro del bloque comunitario. As\u00ed, por ejemplo, mientras que la ret\u00f3rica belicista (respecto de la invasi\u00f3n rusa a Ucrania, sobre todo, aunque el exterminio israel\u00ed de Palestina tambi\u00e9n juega un rol importante aqu\u00ed) oper\u00f3 en favor del fortalecimiento de las extremas derechas ah\u00ed en donde \u00e9stas se oponen al involucramiento de sus sociedades en una guerra a la que perciben demasiado lejos de sus fronteras y de sus intereses nacionales (caso del austriaco Freiheitliche Partei \u00d6sterreichs y, en alguna medida, del alem\u00e1n Alternative f\u00fcr Deutschland); en otras latitudes del bloque regional esa misma narrativa se convirti\u00f3 en un catalizador excepcional de virulentos sentimientos patri\u00f3ticos favorables a la ampliaci\u00f3n del conflicto b\u00e9lico (como en Rumania y Hungr\u00eda).<\/p>\n<p>Muy pocos son, en realidad, los vectores capaces de unificar al grueso de las fuerzas de derecha y de extrema derecha a lo largo y a lo ancho del continente, al margen de las circunstancias nacionales por las que se atraviese en cada caso. La oposici\u00f3n a la migraci\u00f3n africana y desde e Medio Oriente es uno de ellos.<\/p>\n<p>En tercer lugar, para comprender los resultados de estas votaciones tampoco habr\u00eda que ignorar la carga de responsabilidad que en ello jugaron las decisiones tomadas por m\u00faltiples y muy diversas fuerzas pol\u00edticas de centro-izquierda en relaci\u00f3n con, por lo menos, tres temas: i) en lo concerniente al apoyo que ofrecieron a la guerra en Ucrania y al genocidio en Palestina (hasta que tard\u00edamente algunas de ellas optaron por cambiar de posici\u00f3n y asumir un tibio pacifismo ante Rusia y una igualmente mesurada condena de los excesos israel\u00edes); ii) en lo relativo al soporte que dieron a la subordinaci\u00f3n de los intereses nacionales de cada Estado ante las necesidades del bloque (que en \u00faltima instancia suelen ser las necesidades de sus actores m\u00e1s poderosos y dominantes y, entre ellos, las de sus clases dirigentes); y, iii) por supuesto, en lo tocante a la gesti\u00f3n que hicieron de la conflictividad social experimentada en sus territorios, sobre todo recurriendo indiscriminadamente a su represi\u00f3n abierta y directa o, en el mejor de los casos, a su desprecio.<\/p>\n<p>Y es que, en efecto, actuando como lo hicieron en cada una de estas agendas, al final, en vez de distanciarse y de diferenciarse de sus adversarios ideol\u00f3gicos de derecha, liberales, socialdem\u00f3cratas y socialistas por toda Europa m\u00e1s bien tendieron a mimetizarse o, por lo menos, a identificarse con las posiciones asumidas por quienes se supone que son la encarnaci\u00f3n de su ant\u00edtesis.<\/p>\n<p>Finalmente, quiz\u00e1, tambi\u00e9n habr\u00eda que decir algo sobre un aspecto que est\u00e1 costando mucho trabajo comprender y procesar a las izquierdas y al progresismo de Occidente: hasta el momento, tejer cordones sanitarios alrededor de las extremas derechas no ha funcionado en absoluto para desactivar lo que de razonable parece haber en sus discursos acerca una mir\u00edada de temas. Pi\u00e9nsese, por ejemplo, en la dura cr\u00edtica que ha hecho Giorgia Meloni a la subrogaci\u00f3n de vientres de mujeres pobres o en situaci\u00f3n de marginaci\u00f3n o, por otra parte, en lo mucho que ha insistido Marine Le Pen sobre la necesidad de proteger a las clases trabajadoras de su pa\u00eds ante la voracidad de los grandes capitales transnacionales. Y es que, aunque en ambos casos sin duda se puede poner de relieve la falsedad tanto del diagn\u00f3stico como de la soluci\u00f3n (es decir: tanto en el fundamento de su cr\u00edtica como en la sustancia de la alternativa que proponen a dicha situaci\u00f3n), ello no significa que, en el fondo, una y otra no est\u00e9n siendo capaces de darle voz y\/o visibilidad a demandas populares con un profundo sentido democr\u00e1tico y\/o de justicia social frente a fen\u00f3menos singulares de dominaci\u00f3n, explotaci\u00f3n y marginaci\u00f3n sociales.<\/p>\n<p><strong>La izquierda francesa llama a un \u201cnuevo frente popular\u201d para frenar a la extrema derecha<\/strong><\/p>\n<p>De ah\u00ed que, si las izquierdas derrotadas en estas votaciones en verdad buscan comprender la dimensi\u00f3n de su descalabro y reponerse de \u00e9l, deban, necesariamente, prestar atenci\u00f3n a aquellos sectores de la poblaci\u00f3n que no est\u00e1n siendo capaces de representar y de dar soluci\u00f3n a sus inquietudes; al mismo tiempo que comprender en d\u00f3nde sus respuestas ante la crisis por la que atraviesa Occidente se parecen demasiado a las que ofrecen sus adversarios de derecha y\/o de extrema derecha. De lo contrario, lo \u00fanico que les queda es la c\u00f3moda posici\u00f3n del conformismo que se complace en denunciar o en tender cercos sanitarios alrededor de ellas, pero sin alcanzar a combatirlas pol\u00edtica y culturalmente. Por ahora, por lo pronto, pueden regodearse en su propio fracaso explicando a los pueblos de Europa y del mundo que, en gran media, el avance de las derechas en el parlamento se debi\u00f3 a los ampl\u00edsimos m\u00e1rgenes de abstenci\u00f3n registrados en las urnas y a su correspondiente incremento en la participaci\u00f3n de las bases sociales de apoyo de las derechas (y no tanto, como cabr\u00eda suponer, a su fortaleza intr\u00ednseca). Sin embargo, m\u00e1s adelante tambi\u00e9n tendr\u00edan que explicar las razones por las que es el electorado de derechas el que m\u00e1s est\u00e1 buscando participar en ejercicios democr\u00e1ticos como \u00e9ste y por qu\u00e9, por otra parte, entre el resto de la ciudadan\u00eda de sus pa\u00edses parece campear un agudo sentido de desencanto pol\u00edtico: lo suficientemente hondo como para no interesarse, si quiera, por contener el peligroso crecimiento del extremismo en la Uni\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Ricardo Orozco<\/strong>, internacionalista y posgrado en estudios latinoamericanos por la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. <a href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.nuevatribuna.es\/<\/a><\/p>\n<p>De 720 esca\u00f1os, alrededor de 500 fueron ganados por fuerzas pol\u00edticas que se adscriben a s\u00ed mismas a alguna variante dentro del amplio espectro ideol\u00f3gico de la derecha.<br \/>\nMuy pocos son los vectores capaces de unificar al grueso de las fuerzas de derecha y de extrema derecha a lo largo y a lo ancho del continente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 45, Uda 2024 Verano. Ricardo Orozco.- Las izquierdas deben prestar atenci\u00f3n a aquellos sectores de la poblaci\u00f3n a los que no est\u00e1n siendo capaces de representar y, de dar soluci\u00f3n a sus inquietudes; al mismo tiempo deben comprender, en d\u00f3nde sus respuestas ante la crisis por la que atraviesa Occidente, se parecen demasiado a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":17075,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-17068","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","revista-galde-n45"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17068","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17068"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17068\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17075"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}