{"id":17054,"date":"2024-06-22T11:54:27","date_gmt":"2024-06-22T09:54:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=17054"},"modified":"2024-06-23T12:51:33","modified_gmt":"2024-06-23T10:51:33","slug":"la-agenda-2030-en-la-diana-del-negacionismo-y-de-la-derecha-reaccionaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/la-agenda-2030-en-la-diana-del-negacionismo-y-de-la-derecha-reaccionaria\/","title":{"rendered":"La Agenda 2030 en la diana del negacionismo y de la derecha reaccionaria"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Foto-A2030.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-17058 colorbox-17054\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Foto-A2030.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"642\" data-id=\"17058\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Foto-A2030.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Foto-A2030-271x300.jpg 271w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 45, Uda 2024 Verano. Nacho Mart\u00ednez, Pablo Mart\u00ednez y Koldo Unceta.-<\/p>\n<p>Desde su aprobaci\u00f3n en el a\u00f1o 2015 por la Asamblea General de NN. UU., la Agenda 2030 ha sido objeto de debate en diferentes sectores, discuti\u00e9ndose su alcance real y su capacidad transformadora, o sus debilidades y fortalezas, entre otros elementos. Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os, estamos asistiendo al crecimiento de una corriente cr\u00edtica de distinta naturaleza. Esta no se dedica tanto a discutir aspectos concretos de la Agenda, a debatir la pertinencia de su enfoque, a cuestionar la relaci\u00f3n entre medios y fines, a se\u00f1alar el car\u00e1cter voluntario de la agenda, o a cuestionar su ambici\u00f3n, elementos todos ellos que forman parte de una discusi\u00f3n leg\u00edtima y necesaria para afrontar de la mejor manera posible los desaf\u00edos planetarios que afronta la humanidad. Por el contrario, la nueva oleada de cr\u00edticas a la que hacemos referencia plantea ataques frontales hacia esta agenda, tratando de impedir de forma vehemente la necesaria transici\u00f3n hacia un modelo de sociedad m\u00e1s justa, cohesionada y respetuosa con la naturaleza, como al que apunta el contenido de la Agenda.<\/p>\n<p><strong><em>Los ataques a la Agenda 2030 desde los discursos ultras y reaccionarios.<br \/>\n<\/em><\/strong>Algunos de estos ataques han sido lanzados desde posiciones pol\u00edticas que forman parte de la ola reaccionaria global, que se caracteriza por discursos negacionistas en el terreno de la emergencia clim\u00e1tica, de los derechos humanos y de la propia democracia. Ejemplo de ello son las palabras de Javier Milei se\u00f1alando que \u201c<em>no nos vamos a adherir a la agenda 2030. Nosotros no adherimos al marxismo cultural, no adherimos a la decadencia\u00bb, <\/em>o apuntando que es necesario<em> \u201cplantar las ideas de la libertad en un foro <\/em>(el de Davos)<em> que est\u00e1 contaminado con la agenda socialista 2030 que solo traer\u00e1 miseria al mundo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed m\u00e1s cerca, VOX se\u00f1ala que<em> \u201cno acepta tal Gobernanza Mundial porque es contraria a la democracia, a la libertad y a la soberan\u00eda nacional\u201d <\/em>o que<em> \u201cLa Agenda 2030 es la criminalizaci\u00f3n de la vida en la tierra, o la criminalizaci\u00f3n de la industria\u201d <\/em>y<em> \u201csupone el ataque al icono de la clase media, el autom\u00f3vil\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Son muchos los ejemplos que podr\u00edan ponerse de partidos reaccionarios y de extrema derecha que atacan de forma agresiva y demag\u00f3gica la Agenda 2030 a la que califican de socialista, marxista, comunista\u2026 con \u00e1nimo deslegitimador y para situarla autom\u00e1ticamente en la \u00f3rbita de los \u201cenemigos ideol\u00f3gicos\u201d. No se trata, sin embargo, solo de un uso ret\u00f3rico con implicaciones simb\u00f3licas, ya que esta visi\u00f3n tambi\u00e9n se traslada al plano material, hasta el punto, en ocasiones, de haber condicionado la acci\u00f3n de gobierno, como es el caso de la Junta de Castilla y Le\u00f3n en donde el PP \u2013partido que estaba en el gobierno que vot\u00f3 a favor de la aprobaci\u00f3n de esta agenda en Naciones Unidas\u2013 cedi\u00f3 ante VOX, suprimiendo las referencias a la Agenda 2030 de los programas de Educaci\u00f3n Ambiental.<\/p>\n<p>Pero no solo actores de la arena pol\u00edtica reaccionaria han sido los encargados de articular estos ataques. Tambi\u00e9n se han producido formulaciones en esta misma l\u00ednea desde lo que puede denominarse como negacionismo sociol\u00f3gico, desde sectores sociales que abrazan acr\u00edticamente los mensajes m\u00e1s reaccionarios, y en los que la extrema derecha pol\u00edtica ha encontrado un terreno abonado para la irrupci\u00f3n de la posverdad en un escenario de cambio comunicativo global. Alguna de las expresiones m\u00e1s llamativas las hemos podido observar en las pasadas protestas de los agricultores y sus tractoradas o en diversas pancartas mostradas durante la pandemia, pero estos son solo algunos ejemplos de un fen\u00f3meno global, el negacionismo, que se ha hecho eco de esta narrativa \u201canti Agenda 2030\u201d.<\/p>\n<p>Lo estramb\u00f3tico de estas posiciones y su alejamiento de la naturaleza y prop\u00f3sitos de una propuesta como la de la Agenda 2030 podr\u00eda llevarnos a pensar que se trata de visiones delirantes y alejadas de la realidad. Ser\u00eda, sin embargo, un error pensar de esta manera, pues las mismas responden a una estrategia de deslegitimaci\u00f3n y desinformaci\u00f3n, de corte \u201ctrumpista\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 responde esta ofensiva? \u00bfPor qu\u00e9 estos ataques tan virulentos hacia una propuesta como la de la Agenda 2030 que, conviene recordarlo, tiene como sus principales ejes de acci\u00f3n la sostenibilidad ambiental, la lucha contra la pobreza, el hambre y las desigualdades, la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s justa y equitativa, o un mejor reparto de responsabilidades entre los actores de la sociedad internacional en la b\u00fasqueda de respuestas frente a los problemas globales?<\/p>\n<p>La Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible representan el acuerdo al que ha llegado la comunidad internacional a trav\u00e9s de la Asamblea General de Naciones Unidas para tratar de dar soluci\u00f3n a los graves problemas que amenazan a la humanidad. Parece, desde luego, una apuesta que entronca con valores democr\u00e1ticos y de justicia global. \u00bfNo ser\u00e1 ese el problema?, \u00bfno ser\u00e1 precisamente esa la causa de esta agresividad de la derecha reaccionaria hacia los ODS y la Agenda 2030?<\/p>\n<p>Da la impresi\u00f3n de que, detr\u00e1s de estos ataques, de esta agresividad, hay una combinaci\u00f3n de elementos: por un lado, fuertes dosis de ideolog\u00eda reaccionaria y ultraconservadora, pero tambi\u00e9n, y esto es fundamental, miedo a perder privilegios, poder, a revisar los modos de vida imperial, a cuestionar el modelo sobre el que esos sectores sostienen su hegemon\u00eda.<\/p>\n<p><strong><em>Agenda 2030: disputa, interpretaciones e intereses.<br \/>\n<\/em><\/strong>Lejos de asumir un relato simplificador, conviene recordar que la Agenda 2030, m\u00e1s que un s\u00f3lido consenso internacional sobre la naturaleza de los problemas y sus consecuencias, ofrece un agregado de visiones en torno a una profunda crisis multidimensional y representa un acuerdo fr\u00e1gil, no sin contradicciones, respecto a los medios y los fines para superar dicha crisis. Esta agenda admite, as\u00ed pues, diferentes lecturas e interpretaciones, entre las que hay significativas diferencias en cuanto a su grado de impugnaci\u00f3n de los modelos de desarrollo dominantes y en cuanto a su car\u00e1cter transformador.<\/p>\n<p>La defensa de las posibilidades transformadoras de la Agenda 2030 en el actual contexto de crisis ecosocial no solo debe llevarnos a desenmascarar las posiciones y planteamientos defendidos desde l\u00f3gicas negacionistas. Parece necesario, adem\u00e1s, preguntarnos sobre la relaci\u00f3n entre estas posiciones, radicalmente contrarias a la Agenda 2030, y aquellas otras que, sin negarla frontalmente, tratan de rebajar su contenido, de retrasar medidas que contribuyan a su aplicaci\u00f3n, de dificultar la transici\u00f3n hacia otro modelo de vida y de convivencia global.<\/p>\n<p>Nos referimos, en este caso, a visiones de la Agenda 2030 que se reducen poco m\u00e1s que a ejercicios de enunciaci\u00f3n y cuya traducci\u00f3n pol\u00edtica se concreta en lo que hemos llamado en otros lugares como las visiones continuista. Visiones que de facto ejercen una especie de \u201cretardismo\u201d y que, aunque distintas de las negacionistas, tambi\u00e9n nos conducen a escenarios incompatibles con la vida. Es cierto que en t\u00e9rminos discursivos difieren notablemente de los negacionismos, ya que no cuestionan el consenso cient\u00edfico y democr\u00e1tico a favor de una transici\u00f3n justa. Pero la paradoja reside en el hecho de que, aunque desde lugares distintos, tanto las visiones negacionistas como las retardistas nos conducen, en palabras de Jos\u00e9 Manuel Naredo, hacia la \u201cruina civilizatoria\u201d.<\/p>\n<p>La radicalidad de las visiones negacionistas y la suficiencia tecnocr\u00e1tica de las retardistas nos muestran con claridad la importancia de orientar la acci\u00f3n colectiva que propone la Agenda 2030 desde enfoques comprometidos con la justicia ecosocial. Razones de naturaleza cognitiva, democr\u00e1tica y de justicia social as\u00ed lo reclaman, si lo que nos planteamos es lograr la sostenibilidad de las vidas en condiciones de bienestar y dignidad, dentro de los l\u00edmites justos y seguros del sistema Tierra.<\/p>\n<p>Oponerse alas visiones negaciones y retardistas es, en consecuencia, imprescindible para hacer de la Agenda 2030 un marco pol\u00edtico con capacidad de ofrecer respuestas a una crisis civilizatoria que exige un cambio de paradigma y procesos de transformaci\u00f3n profunda en muy diversos \u00e1mbitos de la realidad. \u00c1mbitos frente a los que la Agenda 2030 plantea cuestiones de inter\u00e9s, y sobre los que la ciencia hace tiempo que ofrece evidencias cada vez m\u00e1s s\u00f3lidas.<\/p>\n<p>Pero, como observamos a diario, la disputa no es sencilla. En un contexto de deterioro democr\u00e1tico y crecientes asimetr\u00edas de poder, los verdaderos obst\u00e1culos los encontramos en grupos de poder que se oponen, por la v\u00eda del negacionismo o la del retardismo, a los cambios de modelo. Son grupos conscientes de la que la \u201camenaza democratizadora\u201d que esta agenda incorpora supone el riesgo de una p\u00e9rdida de privilegios que hagan al tiempo radicalmente sostenibles las reproducciones de las vidas y universalmente inclusivos los derechos.<\/p>\n<p>As\u00ed, frente a los retardismos que conf\u00edan en aplazamientos o en el solucionismo tecnol\u00f3gico para encontrar modelos sostenibles, y frente a la ultraderecha que apuesta por la exclusi\u00f3n de la diferencia, es tiempo y oportunidad de defender el inter\u00e9s colectivo, y de converger en propuestas que pongan en el centro la justicia ecosocial, los derechos y la democracia.<\/p>\n<p><em>De la disputa por la Agenda 2030 a la fractura en torno al sentido com\u00fan de \u00e9poca: negacionismos y violencia frente a aspiraciones de justicia global<\/em><\/p>\n<p>La crisis civilizatoria a la que nos enfrentamos, constituye un momento hist\u00f3rico de extrema complejidad y gravedad que cristaliza con claridad en los elementos expuestos en torno a las diferentes interpretaciones de la Agenda 2030. Por un lado, la apuesta por articular una acci\u00f3n colectiva democr\u00e1tica, basada en el principio de las responsabilidades compartidas pero diferenciadas frente a los retos planetarios que compartimos todas las sociedades y comunidades pol\u00edticas. Por otro, las visiones reaccionarias y retardistas que disputan la hegemon\u00eda sobre el sentido com\u00fan de \u00e9poca alej\u00e1ndonos ambas, aunque con distintas estrategias, de lo que nuestro tiempo hist\u00f3rico nos reclama.<\/p>\n<p>En esta encrucijada hist\u00f3rica, tanto defender la Agenda 2030 como disputar su contenido desde una visi\u00f3n transformadora son formas necesarias (y complementarias a otras opciones) de enfrentar la ola reaccionaria que asola Europa y el mundo. Defender la Agenda 2030 como un acuerdo sobre la gravedad de los desaf\u00edos comunes y la voluntad de desplegar respuestas colectivas, democr\u00e1ticas y universales. Como defender la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, que puede parecer a algunas personas una nimiedad o un ejercicio limitado al plano simb\u00f3lico pero que, en un momento de violaci\u00f3n sistem\u00e1tica y generalizada de los derechos humanos, supone un acto de reafirmaci\u00f3n democr\u00e1tica fundamental.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es preciso entender la Agenda 2030 como un terreno en disputa para articular propuestas cr\u00edticas con el modelo de desarrollo \u2013extractivista, excluyente, patriarcal, racista\u2026\u2013 incompatible con la sostenibilidad de las vidas. De ah\u00ed la importancia de disputarla como un marco para la transformaci\u00f3n justa, democr\u00e1tica y global, en un contexto de creciente securitizaci\u00f3n de la agenda pol\u00edtica, y de profundas transformaciones geopol\u00edticas que exacerban las respuestas competitivas y la apuesta por la autonom\u00eda estrat\u00e9gica. Un contexto, en definitiva, que es terreno abonado para la reproducci\u00f3n y fortalecimiento de la actual ola reaccionaria global que s\u00f3lo agravar\u00e1 y retrasar\u00e1 los cambios urgentes y necesarios.<\/p>\n<p>Desde la extrema derecha se vierten amenazas cada vez m\u00e1s fuertes y virulentas contra la Agenda 2030. <em>\u201cVamos a derogar el Pacto Verde Europeo y vamos a borrar de la historia la diab\u00f3lica Agenda 2030\u201d<\/em> dec\u00edan hace unos d\u00edas desde Vox. Y lo cierto es que, a base de intentar manipular descontentos sociales \u2013como el del sector agr\u00edcola\u2013, han conseguido ya algunas victorias, atray\u00e9ndose a una parte de la derecha menos extrema y logrando quebrar una parte significativa del Pacto Verde Europeo, con su consiguiente impacto en algunos objetivos de la Agenda 2030.<\/p>\n<p>Por todo ello no solo es compatible, sino absolutamente necesario, disputar el contenido de la Agenda 2030 frente a los sectores tecnocr\u00e1ticos y\/o retardistas y, al mismo tiempo, plantear una firme defensa de la misma, como expresi\u00f3n de una apuesta global por la democracia, la sostenibilidad y la justicia global, frente a la derecha reaccionaria y negacionista que trata de impedir, por todos los medios, cualquier posible transici\u00f3n hacia otro modelo de convivencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 45, Uda 2024 Verano. 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