{"id":15543,"date":"2022-09-30T12:44:41","date_gmt":"2022-09-30T10:44:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=15543"},"modified":"2022-10-12T13:38:32","modified_gmt":"2022-10-12T11:38:32","slug":"tenemos-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/tenemos-futuro\/","title":{"rendered":"\u00bfTenemos futuro?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/futuro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15546 colorbox-15543\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/futuro-253x300.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"475\" data-id=\"15546\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/futuro-253x300.jpg 253w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/futuro.jpg 528w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 38, udazkena 2022 oto\u00f1o.\u00a0Ana Carrasco-Conde.-<\/p>\n<p>Y estas ser\u00e1n las respuestas: \u201cnegro\u201d, \u201cincierto\u201d, \u201csombr\u00edo\u201d, \u201cdesalentador\u201d. Habr\u00e1 incluso quienes afirmen tajantes que \u201cno hay futuro\u201d. Parece que pocos \u00e1mbitos se salvan del tono fatalista (\u00bfrealista?) de estos tiempos: el sentimiento de desaz\u00f3n ante un mundo que se derrumba recorre la pol\u00edtica, la econom\u00eda, los estudios de cient\u00edficos, las reflexiones de fil\u00f3sofos e intelectuales y, por supuesto, las conversaciones m\u00e1s cotidianas. De este modo profec\u00edas del fin del mundo y renovado inter\u00e9s por el hor\u00f3scopo y la carta astral conviven con pron\u00f3sticos de colapso y con certezas de la insostenibilidad de nuestra forma de vida. Nadie duda al menos de esta \u00faltima porque, aunque haya quienes \u201cresisten todav\u00eda y siempre\u201d a la realidad de la crisis clim\u00e1tica, no parece haber todav\u00eda negacionistas de la crisis econ\u00f3mica vinculada al sistema productivo. Vamos, que no hay para todos. Y as\u00ed vivimos, con la idea de un futuro negro. Cada generaci\u00f3n, aunque se haya enga\u00f1ado con respecto a sus expectativas, ha esperado algo: ten\u00edan fines, prop\u00f3sitos y hacia ellos dirig\u00edan sus esfuerzos convencidos de que con tes\u00f3n llegar\u00edan a alg\u00fan lugar o a un progreso de las condiciones presentes. El progreso nos garantizaba que antes o despu\u00e9s lo mejor estaba por llegar. Nosotros no somos diferentes de otras generaciones, pero nuestro tiempo parece incr\u00e9dulo, cuando no desesperanzado ante las posibilidades de cambio. Y no es que no esperemos nada, sino que no esperamos nada bueno. \u00bfExiste un futuro? \u00bftenemos futuro? Quiz\u00e1 la lectura de las primeras l\u00edneas de este texto lleve a concluir que reflexionar\u00e9 sobre un estado de crisis convertido en estado terminal. Un texto (m\u00e1s) sobre cat\u00e1strofes. Sin embargo las preguntas que he formulado no van dirigidas a reflexionar sobre el colapso sino hacia el modo \u201cnegro\u201d de construcci\u00f3n de la forma \u201cfuturo\u201d que manejamos.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Lucian H\u00f6lscher en <em>El descubrimiento del futuro<\/em> (1999), la idea de porvenir no ha de entenderse de forma homog\u00e9nea porque ni todas las \u00e9pocas ni todas las civilizaciones han manejado el mismo futuro, \u00bfqu\u00e9 futuro esperaban las generaciones anteriores? \u00bfpor qu\u00e9 el nuestro est\u00e1 tan negro? Si Paul Veyne reflexion\u00f3 sobre <em>c\u00f3mo se escribe la historia<\/em> para ofrecer un an\u00e1lisis de c\u00f3mo se (re)construye el pasado, es preciso reflexionar sobre c\u00f3mo construimos nuestra imagen de futuro o, si se quiere, qu\u00e9 futuro es este que tenemos, lo que implica indirectamente responder afirmativamente a la cuesti\u00f3n que da t\u00edtulo a este texto. Claro que tenemos futuro, \u00bfpero qu\u00e9 forma tiene? Hago m\u00edas las palabras de H\u00f6lscher: no puede hablarse sin m\u00e1s de un futuro \u201csin aludir a la espec\u00edfica cualidad temporal que le atribuimos\u201d y responder\u00e9 \u201ctemporalidad acelerada\u201d, y tambi\u00e9n de Koselleck: \u201clas historias del futuro pertenecen al <em>organon<\/em> de la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica\u201d y hablar\u00e9 de las consecuencias del derrumbe de la ilustrada idea de \u201cprogreso\u201d. \u00bfEn qu\u00e9 marco se inscriben? En la asumida (y fala) correlaci\u00f3n de progreso con crecimiento, expansi\u00f3n y extracci\u00f3n. Ya ven, la forma del futuro es tambi\u00e9n, como su contenido, producto de nuestra historia dado que depende de las experiencias vividas, de los planes, de las esperanzas, de nuestros deseos y de nuestros miedos. No se trata de negar los pron\u00f3sticos sino de darnos cuenta de que c\u00f3mo afrontemos el futuro depende del esp\u00edritu de los tiempos.<\/p>\n<p>Si ha habido momentos en los que el futuro parec\u00eda no llegar porque est\u00e1bamos presos de un <em>lento presente<\/em> como indic\u00f3 Gumbrecht en un ensayo \u00a1del 2010! que parece haberse quedado obsoleto, ahora el futuro parece ser inminente en un clima epocal en el que todo apunta a que el desastre se encuentra a la vuelta de la esquina. Cuando el <em>presente era lento<\/em> el futuro parec\u00eda no existir, pero ahora est\u00e1 a punto de darnos en las narices. Nuestra \u00e9poca ha pasado de un futuro a otro casi sin darnos cuenta, aunque ya sea por dilataci\u00f3n del presente o por su aceleraci\u00f3n, el futuro pasa por sus horas m\u00e1s bajas. Si antes nos sent\u00edamos como ratones en una rueda que corr\u00edan pero no avanzaban, en apenas una d\u00e9cada seguimos corriendo conscientemente hacia el abismo.En realidad el estrechamiento del futuro o su p\u00e9rdida es la consecuencia m\u00e1s l\u00f3gica de la dilataci\u00f3n del presente de la que habla Gumbrecht porque si aquel consiste en aquel espacio temporal en el que se acumulan todas las experiencias hasta sobrecargarse, el futuro se ha convertido en el alud de consecuencias que convertir\u00e1 nuestro presente en escombrera.<\/p>\n<p>Del mismo modo que el futuro antes era objeto de esperanza hoy lo es de angustia. Al hablar de futuro, no me refiero por tanto al tiempo natural que suceder\u00e1 al momento presente: esta noche, ma\u00f1ana, el plazo de entrega de este art\u00edculo, sino al futuro que se entiende inserto en el \u201cdevenir\u201d hist\u00f3rico articulado por un sentido que, hasta hace no mucho, cre\u00eda en la idea de progreso. Ciertamente, dif\u00edcil tarea es responder a qu\u00e9 es el tiempo o a qu\u00e9 un futuro que como tal no existe, porque cuando es, es presente (Agust\u00edn de Hipona), pero quiz\u00e1 no lo sea tanto relacionar la forma del futuro que manejamos con la estructura cultural, social y econ\u00f3mica sobre la que se levanta. \u00bfQu\u00e9 futuro tenemos o, mejor dicho, cu\u00e1l es la forma de futuro que manejamos? Hasta hace no mucho el futuro, dentro del marco de los ideales de confianza en la raz\u00f3n humana caracter\u00edsticos de la ilustraci\u00f3n, se presentaba como el espacio de aparici\u00f3n del progreso. Ten\u00edamos todo por hacer. Pero esta concepci\u00f3n es una manera ideol\u00f3gica de considerar el futuro que corresponde a una experiencia presente de desarrollo tecnol\u00f3gico, de despliegue de derechos humanos y de triunfo de la democracia, sin embargo, ya despu\u00e9s de Hiroshima G\u00fcnther Anders sentenci\u00f3: \u201cla ausencia de futuro ya ha comenzado\u201d. La gravedad de la presente crisis civilizatoria y ambiental, los da\u00f1os surgidos de las revoluciones tecnol\u00f3gicas que fueron pensadas dentro de un concepto de progreso y que amenazan a todas las formas de vida de nuestro planeta configuran un espacio cada vez m\u00e1s estrecho de futuro. El fin de la enso\u00f1aci\u00f3n de progreso al infinito de la humanidad o, si lo prefieren, de crecimiento al infinito, corresponde a una experiencia de fracaso y de decepci\u00f3n: apat\u00eda, cinismo, angustia, alarma, negacionismo, desapego, conformismo, todo son modulaciones ante un mismo marco en el que prima la desconfianza en el ser humano.De las profec\u00edas que vaticinaban el fin del mundo como algo ajeno a nuestra voluntad hemos pasado a los pron\u00f3sticos que advierten de una degradaci\u00f3n del planeta, pero mientras que la profec\u00eda viene \u201cde futuro\u201d al traspasar el horizonte de experiencias calculable, el pron\u00f3stico toma como fundamento el an\u00e1lisis del presente y por eso genera la posibilidad de poder actuar en \u00e9l y cambiar el porvenir. Ahora bien, los pron\u00f3sticos de colapso comienzan a coincidir con las profec\u00edas de apocalipsis, de ah\u00ed que una caracter\u00edstica de la forma de nuestro futuro no sea tanto la incertidumbre de lo incontrolable, sino la extra\u00f1a planificaci\u00f3n del proceso de degradaci\u00f3n y ca\u00edda en el que la impotencia pol\u00edtica no responde o no quiere responder al conocimiento cient\u00edfico. Nuestra noci\u00f3n actual de futuro se caracteriza de este modo por la aceleraci\u00f3n con la que \u00e9ste nos alcanzar\u00e1; por ser el producto del proceso de degradaci\u00f3n, por su tono apocal\u00edptico, por su car\u00e1cter de \u201cruina global\u201d puesto que la crisis de la civilizaci\u00f3n de matriz occidental y capitalista-industrial ser\u00e1 la que arrastre a todo el planeta y por la afirmaci\u00f3n de la impotencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Entre el desierto ecol\u00f3gico y el infierno sociol\u00f3gico hemos perdido una noci\u00f3n \u201cabierta\u201d de futuro al ser vencida por un pesimismo antropol\u00f3gico de pesados lastres teol\u00f3gicos que ha estrechado el horizonte de nuestras expectativas. \u00bfNo se dec\u00eda con la pandemia que la naturaleza nos estaba \u201cponiendo en nuestro lugar\u201d? \u00bfno hemos ca\u00eddo en una \u201cverg\u00fcenza de especie\u201d y en una desconfianza en lo que podemos llegar a hacer? Parece, por tanto, que la humanidad es en realidad la cat\u00e1strofe. No se ha cerrado el futuro, sino ennegrecido nuestra mirada a causa de lo que entendemos como la desaparici\u00f3n objetiva de posibilidades halag\u00fce\u00f1as que se derivan de nuestro sistema, de ah\u00ed el paralelo movimiento de una mirada entre suspiros a un pasado que se siente como mejor, aunque no lo fuera, o una mirada de autoflagelaci\u00f3n o incriminaci\u00f3n que no nos ayudar\u00e1 a nada. Si lo piensan hemos despertado del sue\u00f1o irreal del \u201ccrecimiento al infinito\u201d. Lo que percibimos como fracaso es en realidad tomar conciencia del principio de realidad que est\u00e1 basado en la aceptaci\u00f3n de los propios l\u00edmites, en el an\u00e1lisis de nuestro sistema de vida y en asumir que progresar es tambi\u00e9n aprender a vivir de forma sostenible.<\/p>\n<p>Ana Carrasco-Conde.<br \/>\nProfesora de la Universidad Complutense de Madrid.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 38, udazkena 2022 oto\u00f1o. Ana Carrasco-Conde.- Habr\u00e1 incluso quienes afirmen tajantes que \u201cno hay futuro\u201d. Si lo piensan, hemos despertado del sue\u00f1o irreal del \u201ccrecimiento al infinito\u201d. Lo que percibimos como fracaso es en realidad tomar conciencia del principio de realidad que est\u00e1 basado en la aceptaci\u00f3n de los propios l\u00edmites y en asumir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15547,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,5],"tags":[],"class_list":["post-15543","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier","category-politica","revista-galde-n38"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15543"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15543\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15547"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}