{"id":14461,"date":"2022-01-12T10:44:41","date_gmt":"2022-01-12T09:44:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=14461"},"modified":"2022-01-24T20:58:36","modified_gmt":"2022-01-24T19:58:36","slug":"perestroika-o-restauracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/perestroika-o-restauracion\/","title":{"rendered":"Con luces largas: Perestroika o restauracio\u0301n"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/ERICZEMMOUR.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-14464 colorbox-14461\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/ERICZEMMOUR.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"392\" data-id=\"14464\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/ERICZEMMOUR.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/ERICZEMMOUR-300x203.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>En el Gobierno de Pedro S\u00e1nchez late un pulso por el futuro de la &#8216;socialdemocracia de izquierdas&#8217; en un contexto europeo amenazado por el populismo ultra<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>La verdadera batalla cultural que se va a librar ser\u00e1 entre el proyecto de Europa y la extrema derecha<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Galde 35 negua 2022 invierno. Alberto Surio.-<\/p>\n<p>La salida de Iv\u00e1n Redondo como director de gabinete de la Presidencia del Gobierno en el \u00faltimo reajuste del Ejecutivo de julio ha abierto la caja de Pandora en el equipo que impuls\u00f3 a Pedro S\u00e1nchez a dar la batalla por el liderazgo del Partido Socialista. El ya exasesor del expresidente advierte que desde este cambio en el gabinete se ha puesto en marcha un proceso de &#8216;giro al aparato&#8217;, con un regreso de las inercias m\u00e1s tradicionales y menos aperturistas en el seno del centroizquierda. Es decir, el PSOE m\u00e1s cl\u00e1sico recupera espacios de poder e influencia que hab\u00eda perdido una vez que S\u00e1nchez diera la batalla precisamente contra el establishment convencional del partido, que es el que le quiso defenestrar. El gan\u00f3 las primeras primarias frente a Eduardo Madina en 2014 y las segundas contra Susana D\u00edaz y Patxi L\u00f3pez en 2017. Y lo hizo envuelto en la bandera de las bases y con un discurso de izquierda. Pero ahora, una vez que controla el aparato del partido, decide hacer las paces con \u00e9l y vuelve a viejas din\u00e1micas internas. La pol\u00edtica l\u00edquida, o gaseosa, lo empapa todo.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 en juego es precisamente hacia d\u00f3nde se orienta el socialismo espa\u00f1ol en la actual coyuntura, con se\u00f1ales de recuperaci\u00f3n a\u00fan demasiado t\u00edmidas, con un horizonte de reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica y de recepci\u00f3n de los fondos europeos que explica determinados mensajes optimistas, pero con algunos problemas de fondo que siguen relativamente intactos. Y es que determinadas\u00a0espadas de Damocles siguen pendientes. Seguimos dentro del t\u00fanel del Covid y la Uni\u00f3n Europea ha fijado ciertas condiciones para confirmar\u00a0sus ayudas que complican la adopci\u00f3n de determinadas reformas estructurales, tanto en relaci\u00f3n con el mercado de trabajo como con el futuro y la\u00a0sostenibilidad de las pensiones. La conflictividad de los pr\u00f3ximos meses puede ser alta y esto augura un camino plagado de dificultades para el Ejecutivo.<\/p>\n<p><strong>Colisi\u00f3n de identidades<\/strong><\/p>\n<p>S\u00e1nchez sacar\u00e1 los Presupuestos con la implicaci\u00f3n de sus aliados en la investidura, en especial ERC, el PNV y EH Bildu. Este apoyo le garantiza que la legislatura\u00a0pueda culminar hasta el 2023, salvo sorpresa inesperada, sin sobresaltos, a la espera de que el tablero catal\u00e1n no se vuelva a inflamar por alg\u00fan episodio identitario. Si algo ha conseguido el presidente es debilitar al movimiento independentista a la hora de negociar una hoja de ruta alejada de los par\u00e1metros del proc\u00e9s de la \u00faltima d\u00e9cada. La elecci\u00f3n del president de la\u00a0Generalitat, Pere Aragon\u00e8s, de los Comunes como socio para la aprobaci\u00f3n de los Presupuestos marca un punto de inflexi\u00f3n que inicia una reorientaci\u00f3n posibilista de la pol\u00edtica catalana. los sectores m\u00e1s rupturistas empiezan a perder la batalla interna aunque el futuro no est\u00e1 escrito. Porque el nacionalismo espa\u00f1ol, muy reactivado en el centroderecha, quiere y necesita la disputa para retroalimentarse. Y el independentismo maximalista tambi\u00e9n busca el choque. Los m\u00e1s rupturistas necesitan un terreno de juego de colisi\u00f3n de identidades para capitalizar sus posiciones.<\/p>\n<p>En este campo embarrado los sectores m\u00e1s reaccionarios seguir\u00e1n con su estrategia para intentar desestabilizar al Gobierno de coalici\u00f3n PSOE-Unidas Podemos. Las movilizaciones de la\u00a0patronal del transporte estas Navidades buscan una imagen de caos en las carreteras\u00a0espa\u00f1olas. El objetivo est\u00e1 inventado hace tiempo y es propiciar un clima de presi\u00f3n en la opini\u00f3n\u00a0p\u00fablica. Es una operaci\u00f3n de desgaste de manual. En la historia hay ejemplos bien elocuentes como las protestas de los\u00a0camioneros en el Chile de Salvador Allende que se convirtieron en\u00a0una punta de lanza de la\u00a0oposici\u00f3n al Gobierno de la Unidad Popular en los a\u00f1os 70. Si a eso le a\u00f1adimos los problemas de distribuci\u00f3n de determinadas mercanc\u00edas, el encarecimiento escandaloso de determinados productos b\u00e1sicos o la subida de la\u00a0luz, la coctelera est\u00e1\u00a0servida en bandeja.<\/p>\n<p>Es en este escenario en el que emerge el dilema &#8216;Perestroika o restauraci\u00f3n&#8217; que Iv\u00e1n Redondo ha acu\u00f1ado para explicar el temor del presidente\u00a0S\u00e1nchez a acentuar las se\u00f1as de la socialdemocracia de izquierda con un proyecto basado en un anclaje estrat\u00e9gico de la coalici\u00f3n con Unidas Podemos. Al optar por la &#8216;restauraci\u00f3n&#8217;, S\u00e1nchez preferir\u00eda por refugiarse en el proyecto convencional de Alfredo P\u00e9rez Rubalcaba, es decir, una gran versatilidad\u00a0en la pol\u00edtica de pactos pero sin entrar a fondo en determinadas reformas de calado como puede ser la apertura de un debate de fondo sobre la plurinacionalidad de Espa\u00f1a. El argumento de que sin el concurso de la derecha no es viable abordar la revisi\u00f3n territorial del Estado, aun siendo cierto, se convierte en la excusa perfecta para no tocar ese cap\u00edtulo, pese a la insistencia de los nacionalismos perif\u00e9ricos y la percepci\u00f3n generalizada de que existe una asignatura pendiente, una Transici\u00f3n inacabada que si no se afronta con audacia y valent\u00eda de una vez terminar\u00e1 por enquistarse y por convertirse en un grave problema de convivencia.<\/p>\n<p>El socialismo espa\u00f1ol tiene la convicci\u00f3n de que la desaparici\u00f3n de Ciudadanos como un partido liberal bisagra al uso deja hu\u00e9rfano un espacio que, aunque puede ser ahora fagocitado por el PP en buena medida, responde a un centro sociol\u00f3gico m\u00e1s af\u00edn a la socialdemocracia\u00a0hist\u00f3rica que a la derecha de siempre. Sobre todo, seg\u00fan su an\u00e1lisis, cuando esta \u00faltima va a necesitar el concurso activo o pasivo de Vox para llegar al poder y eso ser\u00e1 una fuente de contradicciones.<\/p>\n<p>En este contexto ha surgido el nombre propio de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda D\u00edaz, que se va a envolver en la bandera de la socialdemocracia de izquierda, en la del laborismo original del Estado de Bienestar, no en el de la tercera v\u00eda de Tony Blair. D\u00edaz busca asentarse al frente de un espacio transversal a la izquierda del PSOE que trascienda las fronteras del proyecto de Podemos y de su alianza\u00a0con Izquierda Unida, y va a intentar pescar en los caladeros de la ciudadan\u00eda con menos de 45 a\u00f1os cansada de las opciones tradicionales. Se convierte en la expresi\u00f3n de una paradoja. Su crecimiento puede debilitar las expectativas de S\u00e1nchez en el campo de la izquierda. Pero, a la vez, sin la fuerza y el empuje de D\u00edaz, el candidato socialista tiene muy dif\u00edcil sumar una alianza para seguir en el poder.<\/p>\n<p>Este escenario coincide con un momento trascendental para la Uni\u00f3n Europea, en donde la\u00a0llegada del tripartito &#8216;sem\u00e1foro&#8217; en Alemania -socialdem\u00f3cratas con verdes y liberales- abre una nueva etapa y plantea expectativas para los sectores reformistas que ahora reivindican el legado y el talante de la canciller Angela Merkel. La batalla en la UE empieza a decantarse hacia una confrontaci\u00f3n entre el europe\u00edsmo -como modelo de pacto social, sobre todo- y una ultraderecha rampante, envuelta en la bandera del populismo, que quiere conectar con el malestar y el descontento social y que reniega de la diversidad. Ese va a ser el eje de la polarizaci\u00f3n ideol\u00f3gica de los pr\u00f3ximos\u00a0tiempos, y no tanto el dilema izquierda-derecha. El perverso discurso identitario de \u00c9ric Zemmour ante las elecciones presidenciales francesas de la pr\u00f3xima primavera es un bot\u00f3n elocuente del temporal que se avecina. Una marea identitaria, con banderas soberanistas para &#8216;recuperar el control&#8217; y el poder&#8217;, que propugnan una vuelta al &#8216;orden viejo&#8217;. La victoria del &#8216;Brexit&#8217; fue el primer cap\u00edtulo, con sus secuelas de fractura interna irreversible en la sociedad brit\u00e1nica en el plano generacional y entre las ciudades y el campo. Reacci\u00f3n en estado puro que tiene el peligro de envenenar de forma t\u00f3xica las relaciones pol\u00edticas y las estrategias de todos los actores. La &#8216;guerra cultural&#8217; ha empezado a dar ya sus primeros resultados.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 35 negua 2022 invierno. 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