{"id":14119,"date":"2021-10-01T10:40:26","date_gmt":"2021-10-01T08:40:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=14119"},"modified":"2021-10-19T23:39:46","modified_gmt":"2021-10-19T21:39:46","slug":"tras-la-violencia-politica-polifonia-de-la-verdad-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/tras-la-violencia-politica-polifonia-de-la-verdad-en-colombia\/","title":{"rendered":"Tras la violencia pol\u00edtica, polifon\u00eda de la verdad en Colombia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cev-euskadi.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-14123 colorbox-14119\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cev-euskadi.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"287\" data-id=\"14123\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cev-euskadi.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cev-euskadi-300x148.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 34, udazkena\/2021\/oto\u00f1o.\u00a0Liliana Zambrano-Quintero<sup><a id=\"post-14119-footnote-ref-2\" href=\"#post-14119-footnote-2\">[1]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Al escribir sobre el actual proceso de construcci\u00f3n de la verdad en Colombia pens\u00e9 en titular este art\u00edculo en t\u00e9rminos de \u201cnarrativas contrapuestas\u201d. Sin embargo, prefer\u00ed usar la palabra \u201cpolifon\u00eda\u201d pues recoge la misma idea de una manera m\u00e1s constructiva. Hace alusi\u00f3n a m\u00faltiples voces, a diversos sonidos que suenan de manera simult\u00e1nea, con diferentes ritmos, de forma independiente, pero manteniendo siempre una \u00fanica armon\u00eda. Este es el principal reto de la construcci\u00f3n de la paz: tener la capacidad de gestionar los conflictos y de favorecer la convivencia de las diferencias, sin necesidad de recurrir a la violencia.<\/p>\n<p>Luego de 60 a\u00f1os de confrontaci\u00f3n armada, en 2012 el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) iniciaron un proceso de conversaciones en La Habana que, en noviembre de 2016, trajo como resultado la firma de un Acuerdo de Paz para el cese definitivo de la violencia por parte de este grupo insurgente, su transformaci\u00f3n en partido pol\u00edtico y la reincorporaci\u00f3n econ\u00f3mica y social de sus excombatientes. Desde entonces, Colombia se encuentra inmersa en un proceso de transici\u00f3n hacia una sociedad m\u00e1s pac\u00edfica.<\/p>\n<p>Las ilusiones y esperanzas en esta nueva etapa han sido enormes, aunque los retos y los obst\u00e1culos tambi\u00e9n est\u00e1n siendo de gran envergadura. Transcurridos cinco a\u00f1os de la firma de paz, la implementaci\u00f3n ha sido lenta. No ha habido un compromiso real, ni la voluntad pol\u00edtica suficiente por parte del gobierno colombiano para avanzar con la implementaci\u00f3n integral y vigorosa de lo acordado. La transici\u00f3n se est\u00e1 desarrollando en un contexto de violencia creciente. A la fecha, han sido asesinadas m\u00e1s de 250 personas en proceso de reincorporaci\u00f3n y m\u00e1s de mil l\u00edderes y lideresas sociales en todo el territorio nacional. A\u00fan operan m\u00faltiples actores armados ilegales gravitando alrededor de las econom\u00edas de la guerra todav\u00eda vigentes.<\/p>\n<p>En este ambiente de \u201cno-guerra, no-paz\u201d el pa\u00eds est\u00e1 avanzando en un proceso de construcci\u00f3n de la verdad, memoria y reconciliaci\u00f3n. Como resultado del Acuerdo de Paz se cre\u00f3 la Comisi\u00f3n para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetici\u00f3n (CEV) como una instituci\u00f3n del Estado colombiano, de rango constitucional, extrajudicial e independiente del gobierno. La CEV inici\u00f3 formalmente su labor en noviembre del 2018 para un periodo de tres a\u00f1os, durante los cuales tiene la misi\u00f3n de investigar, recoger los testimonios de las v\u00edctimas, responsables y testigos del conflicto armado colombiano a fin de lograr un relato amplio y comprensivo de los hechos y contextos que explican medio siglo de guerra. Sus conclusiones quedar\u00e1n consignadas en un Informe Final que se prev\u00e9 presentar en noviembre del 2021<sup><a id=\"post-14119-footnote-ref-3\" href=\"#post-14119-footnote-3\">[2]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Recoger los hechos ocurridos en el marco de un conflicto armado tan complejo como el colombiano es una labor tit\u00e1nica. En esa <em>performance<\/em> de la violencia ha habido m\u00faltiples intereses contrapuestos y asimetr\u00edas de poder. Actores diversos que, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n, como v\u00edctimas, espectadores o victimarios, han sido parte de los acontecimientos. Los recuerdos son individuales, pero los sucesos afectaron a toda la sociedad. Por tanto, tambi\u00e9n es necesaria una memoria colectiva. Hay recuerdos comunes, aunque no necesariamente compartidos. Ocurrieron en un mismo tiempo y lugar, pero no todos lo vivieron desde el mismo lado o con la misma intensidad. Los impactos son diferenciados, en t\u00e9rminos de g\u00e9nero, de clases sociales, de ideolog\u00edas pol\u00edticas, de etnias, de territorios.<\/p>\n<p>Otra dificultad intr\u00ednseca en este tipo de procesos es la conciliaci\u00f3n de los intereses de la naci\u00f3n con los de las y los ciudadanos. Es decir, permitir a las v\u00edctimas obtener reparaciones y explicaciones sobre lo sucedido, y por lo tanto satisfacer demandas individuales y personales; pero al mismo tiempo promover la reconciliaci\u00f3n pol\u00edtica garantizando que los perpetradores se comprometan sinceramente en el proceso, reconozcan el da\u00f1o causado, aporten con su confesi\u00f3n y den muestras de arrepentimiento<sup><a id=\"post-14119-footnote-ref-4\" href=\"#post-14119-footnote-4\">[3]<\/a><\/sup>. Todo ello, sin ir a la c\u00e1rcel y con cierta dosis de impunidad.<\/p>\n<p>En algunos pa\u00edses, la salida ha sido el silencio. El pasar la p\u00e1gina. El \u201cborr\u00f3n y cuenta nueva\u201d. En otros, la tendencia ha sido \u201cacomodar\u201d un discurso explicativo oficial que garantice la transici\u00f3n democr\u00e1tica. La memoria que se impone suele ser la de los vencedores. Una memoria parcial que homogeniza la pluralidad de relatos y excluye las voces de los sectores m\u00e1s subordinados o vencidos. En el Informe de la CEV en Colombia la soluci\u00f3n ha sido una memoria selectiva, esto es, la elecci\u00f3n de los hechos desde la l\u00f3gica de \u201clos m\u00e1s graves\u201d o \u201ccasos ejemplares\u201d. En sus palabras, \u201cde los m\u00e1s graves patrones de violencia que se dieron en el marco de la guerra\u201d. Aunque pareciera que esto se traduce en una reconstrucci\u00f3n de la historia sin sujetos, en un relato donde v\u00edctimas y victimarios quedan diluidos en el anonimato, el prop\u00f3sito de este tipo de Informe es ofrecer una explicaci\u00f3n amplia de la complejidad del conflicto, dar cuenta de la gravedad del da\u00f1o causado, romper los ciclos de violencia y dejar sentadas las bases de la no repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>La CEV ha venido haciendo un gran esfuerzo por recoger toda la pluralidad de voces: de las v\u00edctimas, de los testigos, de los responsables de los hechos; haciendo especial \u00e9nfasis en no dejar por fuera los testimonios de las mujeres, de los pueblos ind\u00edgenas y afros, del campesinado, de las personas en el exilio y dem\u00e1s grupos vulnerabilizados gravemente afectados por la guerra. En estos tres a\u00f1os la Comisi\u00f3n ha escuchado a 22.816 personas y recibido 569 informes y casos aportados por organizaciones de v\u00edctimas, organizaciones de la sociedad civil, la fuerza p\u00fablica, el sector empresarial, colectivos de mujeres, grupos \u00e9tnicos, sindicalistas, periodistas, ONGs, entre otros. Ha generado espacios de escucha en comunidades, entre v\u00edctimas y victimarios, con expresidentes y exl\u00edderes guerrilleros y paramilitares<sup><a id=\"post-14119-footnote-ref-5\" href=\"#post-14119-footnote-5\">[4]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Este trabajo de escucha y recolecci\u00f3n de testimonios no solo se ha hecho en las nuevas circunstancias de virtualidad impuestas por el COVID-19, sino a pesar de la persistencia del conflicto armado. En un contexto inacabado de violencias, con problemas estructurales enquistados como el narcotr\u00e1fico, la corrupci\u00f3n, el paramilitarismo, en el que no hay plenas garant\u00edas de protecci\u00f3n para quienes est\u00e1n hablando en medio de intimidaciones y amenazas; en un ambiente de presiones pol\u00edticas sobre las entidades creadas dentro del sistema de justicia transicional y sin el presupuesto p\u00fablico necesario para sostener su labor.<\/p>\n<p>La presentaci\u00f3n oficial del Informe Final se producir\u00e1 en una coyuntura convulsa. Colombia est\u00e1 inmersa en un escenario de alt\u00edsima polarizaci\u00f3n pol\u00edtica y fragmentaci\u00f3n social. Un ambiente caracterizado por una recurrente protesta social derivada de promesas incumplidas y de reformas profundas sin hacer. Es clara la resistencia de algunos sectores, del partido de Gobierno y del Gobierno mismo frente al acuerdo de paz y sus instituciones. De hecho, existe evidencia sobre otros estudios de verdad que se est\u00e1n construyendo en forma paralela al Informe oficial, que buscar\u00e1n deslegitimar los hallazgos de la Comisi\u00f3n en un intento por confrontar a los colombianos y llevarlos a elegir entre unos y otros postulando argumentaciones de sesgo principalmente ideol\u00f3gico. Es adem\u00e1s un contexto electoral, con elecciones parlamentarias en marzo y presidenciales en mayo del 2022. Precisamente, esto \u00faltimo ha llevado a argumentar la pertinencia de solicitar una pr\u00f3rroga para proteger al Informe de una eventual instrumentalizaci\u00f3n pol\u00edtica en medio de la campa\u00f1a electoral.<\/p>\n<p>Es evidente que el conflicto armado colombiano es un conflicto de naturaleza pol\u00edtica y, por tanto, estamos frente a una verdad tambi\u00e9n pol\u00edtica. Pero no puede ser una pol\u00edtica para la confrontaci\u00f3n, sino para la acci\u00f3n proactiva hacia un futuro sin violencias, para que se instale una cultura de paz, de No-violencia. Lo fascinante es que es un futuro que las generaciones presentes no conocemos, porque nuestra historia de vida ha estado siempre atravesada por la historia del conflicto.<\/p>\n<p>Avanzamos hacia un escenario desconocido, imaginado, anhelado, so\u00f1ado. La misi\u00f3n que tiene la CEV en Colombia es tan desafiante como su propia envergadura. Pero no se trata de encontrar qui\u00e9n tiene la raz\u00f3n, cu\u00e1l es la verdadera verdad o de conciliar las diferentes versiones. Se trata de construir una verdad que explique por qu\u00e9 pas\u00f3 lo que pas\u00f3, cu\u00e1les han sido sus consecuencias y qu\u00e9 debemos hacer como sociedad para que el horror no se repita. Tenemos el reto de componer una polifon\u00eda de la verdad que permita el sonar de las diferentes voces conviviendo en armon\u00eda.<\/p>\n<ol>\n<li id=\"post-14119-footnote-2\">Liliana Zambrano-Quintero. Polit\u00f3loga colombiana. Doctora en DDHH. Investigadora y consultora en paz y conflictos. Miembro del Nodo Euskadi de la CEV (Comisi\u00f3n para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetici\u00f3n de Colombia).\u00a0<a href=\"#post-14119-footnote-ref-2\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-14119-footnote-3\">CEV (2019), <em>21 claves para conocer a la Comisi\u00f3n de la Verdad<\/em>. <a href=\"#post-14119-footnote-ref-3\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-14119-footnote-4\">BELAY, Raynald (dir.) et al. (2004): <em>Memorias en conflicto: Aspectos de la violencia pol\u00edtica contempor\u00e1nea<\/em>. Nueva edici\u00f3n [en l\u00ednea]. Lima: Institut fran\u00e7ais d\u2019\u00e9tudes andines. <a href=\"#post-14119-footnote-ref-4\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-14119-footnote-5\">CEV, Rendici\u00f3n de cuentas del periodo junio &#8211; diciembre de 2020. <a href=\"#post-14119-footnote-ref-5\">\u2191<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 34, udazkena\/2021\/oto\u00f1o.\u00a0Liliana Zambrano-Quintero.- Avanzamos hacia un escenario desconocido, imaginado, anhelado, so\u00f1ado. La misi\u00f3n que tiene la CEV en Colombia es tan desafiante como su propia envergadura. 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