{"id":13969,"date":"2021-10-01T11:20:03","date_gmt":"2021-10-01T09:20:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=13969"},"modified":"2021-10-17T20:49:14","modified_gmt":"2021-10-17T18:49:14","slug":"zoom-feminista-sistema-alimentario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/zoom-feminista-sistema-alimentario\/","title":{"rendered":"Zoom feminista al sistema alimentario"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/MozasBaserritarrak580.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-13974 colorbox-13969\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/MozasBaserritarrak580.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"236\" data-id=\"13974\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/MozasBaserritarrak580.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/MozasBaserritarrak580-300x122.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s3\">Galde 34, udazkena\/2021\/oto\u00f1o. Mirene Begiristain Zubillaga.-\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La mirada al sistema alimentario y la realidad de las mujeres*<sup><a id=\"post-13969-footnote-ref-2\" href=\"#post-13969-footnote-2\">[1]<\/a> <\/sup>nos permite conectar con una crisis sist\u00e9mica que estos \u00faltimos meses ha entrado hasta nuestras cocinas.<\/p>\n<p>Las evidencias cient\u00edficas m\u00e1s recientes recogen de manera contundente que el sistema alimentario europeo actual tiene componentes sociales, econ\u00f3micos y ecol\u00f3gicos complejos y necesita un cambio radical para hacerse sostenible a largo plazo. Algo que organizaciones campesinas y movimientos sociales, que llevan a\u00f1os trabajando por un modelo basado en la agroecolog\u00eda y la soberan\u00eda alimentaria a nivel global y local, han subrayado reiteradamente, y que hoy ya reconocen, por ejemplo, la Comisi\u00f3n Europea, el Comit\u00e9 Europeo de las Regiones o FAO.<\/p>\n<p>Para este cambio, son una base escalable la importante cantidad de propuestas que se han ido extendiendo desde la pr\u00e1ctica local de las personas agricultoras, a las reflexiones te\u00f3ricas en la investigaci\u00f3n y la articulaci\u00f3n de los movimientos sociales. Este crecimiento de las iniciativas que se han ido replicando son, tambi\u00e9n, consecuencia y causa de la muy importante expansi\u00f3n del discurso de la soberan\u00eda alimentaria y la agroecolog\u00eda. La agroecolog\u00eda es un enfoque fundamental, y actualmente prioritario y urgente, que mira las m\u00faltiples dimensiones del sistema alimentario (ecol\u00f3gico-socioecon\u00f3mico-pol\u00edtico-cultural), que ha sido capaz de proponer alternativas de producci\u00f3n y consumo sostenibles, con nuevos procesos y concepciones en la distribuci\u00f3n, tanto para el planeta como para las personas.<\/p>\n<p>Pero, si bien el an\u00e1lisis del sistema alimentario requiere un enfoque multidimensional y complejo, la perspectiva feminista sigue siendo, en gran medida, escasa, para situarnos en la realidad desigual que viven las mujeres en el sistema alimentario y el medio rural. Aun as\u00ed, tenemos aportaciones pioneras como las de mujeres de La V\u00eda Campesina y el Sindicato Labrego Galego, de la Asociaci\u00f3n Nacional de Mujeres Rurales e Ind\u00edgenas-ANAMURI, de Enma Siliprindi y Marta Soleren la academia y las organizaciones multilaterales, o de Etxaldeko Emakumeak en Euskal Herria, entre otras.<\/p>\n<p>Para este an\u00e1lisis, es muy \u00fatil volver a visualizar la met\u00e1fora del iceberg de la econom\u00eda feminista, donde para mantener a flote la parte que aparece sobre el agua (todo aquello enmarcado en el mercado \u2013capital y trabajo asalariado, aunque este sea precarizado- y que se considera \u201ceconom\u00eda real\u201d ) precisa la existencia de toda una serie de eslabones sumergidos, invisibles y vinculados con lo dom\u00e9stico, lo privado, los trabajos no remunerados protagonizados por las mujeres, las comunidades, los barrios, la naturaleza,\u2026Una l\u00f3gica patriarcal, capitalista, colonialista, urbanoc\u00e9ntrica, capacitista, monoling\u00fce,\u2026prerrequisito para perpetuar el modelo y posponer y anular en nuestro cotidiano las necesidades humanas m\u00e1s esenciales.<\/p>\n<p>Si proyectamos la met\u00e1fora del iceberg a la concepci\u00f3n cl\u00e1sica de \u201ccadena alimentaria\u201d y sus tres eslabones (producci\u00f3n-distribuci\u00f3n-consumo) podemos visualizar la imagen de un iceberg que re-vela un sistema alimentario global donde en la punta del iceberg se sit\u00faan las grandes corporaciones de distribuci\u00f3n de alimentos y el modelo agroindustrial de producci\u00f3n, que concentran el poder y la toma de decisiones de la cadena alimentaria; sumergidas, por debajo del nivel del mar quedan supeditadas, invisibles y desvalorizadas la producci\u00f3n campesina y el consumo, generando una din\u00e1mica donde la distribuci\u00f3n y la producci\u00f3n agroindustrial deciden y condicionan qu\u00e9 se produce, donde, c\u00f3mo, cu\u00e1ndo, cuanto, a cuanto\u2026y que tiene copia directa en nuestros platos. Si damos a estos platos su lugar en el iceberg, nos damos cuenta que rompemos la concepci\u00f3n cl\u00e1sica lineal del sistema alimentario de tres eslabones, y que aparece un cuarto eslab\u00f3n, los hogares, un eslab\u00f3n b\u00e1sico en nuestro cotidiano alimentario. Los hogares, junto a la producci\u00f3n campesina y el consumo, est\u00e1n en la parte sumergida del iceberg, a pesar de ser las fundamentales para la sostenibilidad de la vida cada d\u00eda. Haciendo un zoom a la parte sumergida (producci\u00f3n campesina-consumo alimentario y hogares) n\u00edtidamente revelamos un \u00e1lbum de datos, cuantitativos y cualitativos, que no se reproducen al azar: las estad\u00edsticas muestran que apenas el 2% de la tierra en el mundo est\u00e1 en manos de campesinos, campesinas y comunidades ind\u00edgenas; entre el 3 y el 20% de las personas propietarias de tierras son mujeres. El 70% de la producci\u00f3n de los alimentos del planeta son producidos por la agricultura familiar.En el Sur global, la FAO reconoce que el 70% de la producci\u00f3n alimenticia es aportada por las mujeres, aunque son m\u00e1s del 60% de ellas las que sufren hambre en el mundo.En el Norte global, el sistema de opresiones m\u00faltiples tambi\u00e9n nos atraviesa de manera particular, y podemos re-velar que en el marco de la Pol\u00edtica Agraria Com\u00fan (la PAC) la presencia de las mujeres en los Planes de Desarrollo Rural en las distintas Comunidades Aut\u00f3nomas del estado espa\u00f1ol es minoritaria, como media ronda el 30% y dependiendo de los \u00e1mbitos apenas llegan al 15%. Adem\u00e1s, en el estado espa\u00f1ol menos del 9% de las fincas est\u00e1n en manos de mujeres. El 82% de mujeres que se dedican al campo trabajan en explotaciones dirigidas por hombres, y de ese porcentaje el 59% no cotizan en la Seguridad Social. En Euskal Herria, solamente el 38% de las titularidades est\u00e1n en manos de mujeres; el 31% de las ayudas de la PAC llegan a ellas y en cantidades inferiores, dada la escala y los modelos productivos sostenibles que priorizan. Adem\u00e1s, tal y como afirma Sandra Moreno del Sindicato Andaluz de trabajadoras y trabajadores, en el estado espa\u00f1ol existe en las zonas rurales un alto grado de machismo y una mayor carencia de servicios, haciendo que la violencia de g\u00e9nero sea mucho m\u00e1s compleja de combatir y con una mayor falta de reparto de las responsabilidades dom\u00e9sticas. Enfocando esto en Gipuzkoa, el 80% de los hogares del medio rural en los que viven personas dependientes las mujeres son las que se encargan de las tareas de cuidados. En contextos urbanos, en cuanto a las disparidades de tiempos dedicados a la alimentaci\u00f3n (limpieza, preparado, conserva\u2026), las mujeres le dedican 1 hora 45 minutos y los hombres 55 minutos de media al d\u00eda. Respecto al impacto del acceso a una alimentaci\u00f3n saludable tambi\u00e9n se revela injustamente en la salud de las mujeres en latitudes de ac\u00e1, tal y c\u00f3mo mostr\u00f3 el informe <em>Dame Veneno<\/em> de Justicia Alimentaria<em>: \u201c<\/em><strong><em>La salud no la elige quien quiere sino quien puede\u201d. <\/em>Las enfermedades asociadas a una mala alimentaci\u00f3n (que suponen un gasto p\u00fablico en la EU equiparable al 7,8% de su PIB) tienen un claro componente de clase social <\/strong>y, por lo tanto, en un sistema neoliberal donde las mujeres salen peor paradas, tiene un impacto directo en sus condiciones de vida.<\/p>\n<p>Poner zoom feminista al sistema alimentario relata un sistema de discriminaciones m\u00faltiples y cruzadas sobre las mujeres campesinas y rurales. Esos cruces generan consecuencias con derivas comunes por ser mujeres y campesinas en el norte y en el sur; pero tambi\u00e9n consecuencias diferenciadas en t\u00e9rminos de colonialismo. La mirada decolonial en este an\u00e1lisis es esencial y apremiante, aunque no podemos entrar aqu\u00ed en m\u00e1s detalle; aun as\u00ed, todos esos cruces son resultado de, entre otras: los intereses y lobbies econ\u00f3micos extractivistas; las costumbres sociales relacionadas con ciertos estereotipos binarios respecto a roles y quehaceres que impactan en los tiempos y proyectos de vida; la desigualdad en el acceso a recursos productivos como la tierra y a oportunidades econ\u00f3micas y derechos laborales como un empleo con una remuneraci\u00f3n digna, situaciones de baja laboral, cotizaciones, pensiones,..; las relaciones de poder en los hogares y en los espacios p\u00fablicos, tambi\u00e9n reflejados en la falta de valoraci\u00f3n positiva de la participaci\u00f3n de las mujeres en la vida p\u00fablica local rural y agraria (asociaciones, sindicatos, colectivos\u2026); los marcos legales, modelos educativos, servicios de movilidad\u2026que no tienen en cuenta un diagn\u00f3stico situado en- y participado por-la realidad de las mujeres; los espacios sexistas normalizados y de violencia contra las mujeres invisibilizados, m\u00e1s si cabe, en el medio rural.<\/p>\n<p>Pr\u00f3ximamente se cumplen 6 a\u00f1os desde que se aprob\u00f3 en la CAV el<em> Estatuto de las Mujeres Agricultoras<\/em> que tiene por objeto hacer efectivo el principio de igualdad de mujeres y hombres en el sector agrario; una legislaci\u00f3n pionera en el estado espa\u00f1ol, pero con escaso desarrollo. As\u00ed mismo, en los pr\u00f3ximos meses se prev\u00e9 aprobar en el parlamento vasco de Gasteiz una nueva Ley de Desarrollo Rural. Aunque, una y otra vez, la realidad nos muestra lo contrario, las pol\u00edticas p\u00fablicas pueden ser herramientas estrat\u00e9gicas para la transici\u00f3n agroecol\u00f3gica, inaplazables en este contexto de crisis clim\u00e1tica.<\/p>\n<p>Este zoom permite ponerle flash a esa realidad; incidir para visibilizarla, valorizarla y redistribuirla. Pero, requiere una mirada de transici\u00f3n agroecol\u00f3gica integral, al menos si queremos que esas transiciones sean justas y resilientes, a distintas escalas y en diversidad de \u00e1mbitos. Tambi\u00e9n el ecofeminismo de la sostenibilidad de la vida reconoce que la praxis m\u00e1s desarrollada la encontramos en la soberan\u00eda alimentaria y la agroecolog\u00eda y en las luchas de resistencia ambiental ante proyectos extractivistas, igualmente en Euskal Herria. Destacar esto es importante para reconocer que el medio rural es parte y protagonista del cambio social y cultural que vivimos en estos tiempos de posibilidades disruptivas y de decrecimiento inevitable.<\/p>\n<p><em>Mirene Begiristain Zubillaga<br \/>\n<\/em><em>Facultad de Econom\u00eda y Empresa UPV\/EHU (Donostia)<\/em><\/p>\n<p>Notas.-<\/p>\n<ol>\n<li id=\"post-13969-footnote-2\">Hay que precisar que este texto se escribe desde los territorios del norte global y esto tener presentes mayoritariamente a \u201cmujeres CIS, aut\u00f3ctonas, blancas, heterosexuales y sin diversidad funcional\u201d, por lo que, a lo largo del texto, cuando hablamos de mujeres productoras o baserritarras mayoritariamente se hace referencia a ellas o datos generados o vinculados desde esa significaci\u00f3n. En este sentido, es evidente el sesgo del trabajo, la necesidad de otros an\u00e1lisis y fuentes y que la investigaci\u00f3n no recoge la especificidad que ser\u00eda necesaria para englobar la diversidad completa de las que se autodefinen como mujeres productoras o baserritarras. <a href=\"#post-13969-footnote-ref-2\">\u2191<\/a><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 34, udazkena\/2021\/oto\u00f1o.\u00a0Mirene Begiristain Zubillaga.-\u00a0 La mirada al sistema alimentario y la realidad de las mujeres nos permite conectar con una crisis sist\u00e9mica que estos \u00faltimos meses ha entrado hasta nuestras cocinas. Las evidencias cient\u00edficas m\u00e1s recientes recogen de manera contundente que el sistema alimentario europeo actual tiene componentes sociales, econ\u00f3micos y ecol\u00f3gicos complejos y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13975,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,5],"tags":[],"class_list":["post-13969","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier","category-politica","revista-galde-n34"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13969"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13969\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}