{"id":13435,"date":"2021-06-22T11:54:42","date_gmt":"2021-06-22T09:54:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=13435"},"modified":"2021-07-06T09:45:52","modified_gmt":"2021-07-06T07:45:52","slug":"lo-denuncio-lo-denuncio-y-no-pasa-nada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/lo-denuncio-lo-denuncio-y-no-pasa-nada\/","title":{"rendered":"Lo denuncio, lo denuncio y no pasa nada"},"content":{"rendered":"<div class=\"page\" title=\"Page 10\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/orantescarrasco.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-13438 colorbox-13435\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/orantescarrasco.jpg\" alt=\"\" width=\"326\" height=\"651\" data-id=\"13438\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/orantescarrasco.jpg 326w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/orantescarrasco-150x300.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 326px) 100vw, 326px\" \/><\/a><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Galde 33 uda\/2021\/verano.\u00a0Norma V\u00e1zquez.-\u00a0<\/div>\n<p>Los testimonios televisados de las v\u00edctimas-supervivientes de la violencia machista cumplen muchas y variadas funciones. En primer lugar, son una forma de recuperaci\u00f3n de las v\u00edctimas, de elaboraci\u00f3n de su historia en primera persona. Tambi\u00e9n son un elemento fundamental para la concienciaci\u00f3n social y deber\u00edan ser una forma de reparaci\u00f3n social, es decir, permitir que aquellas personas que sab\u00edan, pero no hicieron nada, o que les dijeron que aguantaran porque era lo mejor para la familia, puedan reparar las consecuencias de sus actuaciones de anta\u00f1o a la luz de un nuevo momento. Y por supuesto, deber\u00edan servir para revisar las pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos meses un testimonio televisivo ha hecho correr mucha tinta. Se trata de la docuserie \u201cRoc\u00edo, contar la verdad para seguir viva\u201d. M\u00e1s importante que la tinta que se ha invertido en analizarlo desde distintas \u00f3pticas, me parece la constataci\u00f3n de que, tras la emisi\u00f3n de los primeros cap\u00edtulos, las llamadas al 016 aumentaron en un 42% y las del tel\u00e9fono de atenci\u00f3n a v\u00edctimas habilitado en Euskadi, un 30%.<\/p>\n<p>Con estas evidencias iniciales del impacto que ha tenido entre las mujeres, quiero hacer un paralelismo entre dos testimonios que han de ser definitivos en esta lucha contra la violencia machista: el de Ana Orantes y el de Roc\u00edo Carrasco.<\/p>\n<p>Ana Orantes habl\u00f3 en 1997 durante poco m\u00e1s de media hora y el programa realizado tras su asesinato tiene una duraci\u00f3n de 40 minutos, incluyendo los comentarios de la periodista. Se emite en un canal local donde podemos ver a una mujer que cuenta una historia de aut\u00e9ntico terror f\u00edsico y psicol\u00f3gico, apuntada por una periodista que intenta hacer comprensible su historia. A Ana la acompa\u00f1a en el plat\u00f3 su hija Raquel a la que se ve llorar en algunos momentos y que toma la palabra para contar un poco de la historia de su madre vivida por ella.<\/p>\n<p>Roc\u00edo Carrasco grab\u00f3 60 horas con un equipo de indiscutible capacidad t\u00e9cnica. Se han emitido cerca de 16 horas de manera semanal durante 2021 en horario de m\u00e1xima audiencia y en esas horas hemos escuchado una historia de violencia psicol\u00f3gica detalladamente relatada. S\u00ed, hay muchos detalles, de esos que muchas veces no se quieren o no se pueden escuchar porque descomponen el cuerpo y la tranquilidad.<\/p>\n<p>Hay muchas diferencias entre ambos testimonios. Todas las que pueden caber en 24 a\u00f1os de diferencia. Ana cont\u00f3 una historia que arranc\u00f3 a finales de los a\u00f1os 50 en un Espa\u00f1a franquista donde ella permaneci\u00f3 40 a\u00f1os viviendo con su maltratador porque no ten\u00eda ad\u00f3nde ir. Ana era una mujer pobre obligada a casarse porque \u00e9l amenazaba con difundir que ella ya no era \u201cmocita\u201d, adjetivo que repite una y otra vez asegurando que s\u00ed lo era, aunque, claro, la credibilidad estaba en \u00e9l, no en ella.<\/p>\n<p>Roc\u00edo cuenta una historia que arranca pocos a\u00f1os despu\u00e9s de que inicie el siglo XXI. Se casa un a\u00f1o antes del asesinato de Ana. Ella vive 3 a\u00f1os con su (aqu\u00ed hay que decir \u201cpresunto\u201d para evitarse problemas) maltratador. Es una mujer rica, conocida de todas las personas que ven programas o leen revistas del coraz\u00f3n y de todas aquellas que, sin buscarlas, nos encontramos constantemente con noticias de su vida.<\/p>\n<p>Son dos vidas muy diferentes y, sin embargo, tienen mucho en com\u00fan y es eso lo que quiero destacar porque, en esos 24 a\u00f1os que separan ambos testimonios, podemos ver lo que ha cambiado y lo que a\u00fan nos queda por cambiar.<\/p>\n<p>P\u00e1nico, miedo, horror son sentimientos que Ana y Roc\u00edo expresan al hablar de sus historias de vida. Las palizas ilustran la narraci\u00f3n de la primera, la manipulaci\u00f3n y otras formas de violencia psicol\u00f3gica, las de la segunda. \u201cNo quer\u00eda que se supiera\u201d, \u201cno quer\u00eda que mi madre sufriera y por eso call\u00e9\u201d. Escuchamos con un cuarto de siglo de diferencia la misma explicaci\u00f3n en ambos testimonios. En este aspecto parece no haber cambiado el mandato femenino de cuidar del entorno y de las personas queridas por encima del propio bienestar. \u201cNecesito desahogarme\u201d, \u201cya no puedo seguir callada\u201d justifican ambas cuando se les pregunta el porqu\u00e9 de sus testimonios. \u201cTodo mundo lo sab\u00eda y callaba\u201d, es otro elemento com\u00fan en las dos historias.<\/p>\n<p>\u201cDenuncio, denuncio y denuncio y no pasa nada\u201d. Ana denunci\u00f3 15 veces, pidi\u00f3 el divorcio en 1996 y se lo deneg\u00f3 un juez conmovido por las l\u00e1grimas de su marido; al segundo intento logr\u00f3 la separaci\u00f3n, pero el juez de turno orden\u00f3 que siguieran viviendo en la misma casa. Apenas un par de meses antes de que empezara a emitirse su testimonio, una de las revistas de la que suele ser protagonista llam\u00f3 a Roc\u00edo \u201creina de los juzgados\u201d, en ir\u00f3nica alusi\u00f3n a la cantidad de demandas que hab\u00eda interpuesto desde su separaci\u00f3n. Pero como ella misma admit\u00eda en varios cap\u00edtulos, varias demandas no fueron respondidas y no encontraba explicaci\u00f3n al silencio judicial ante resoluciones violatorias de sus derechos.<\/p>\n<p>24 a\u00f1os y varias leyes despu\u00e9s, estas dos mujeres comparten con decenas de miles que tambi\u00e9n han dado sus testimonios con diferente repercusi\u00f3n, la impotencia de sufrir, adem\u00e1s de la de sus parejas o exparejas, la violencia de las instituciones y la sospecha social de que no est\u00e1n diciendo la verdad.<\/p>\n<p>La periodista que dirigi\u00f3 el programa donde habla Ana cuenta que, cuando le preguntaron fuera de pantalla qu\u00e9 le hab\u00eda animado a dar su testimonio, Ana se\u00f1al\u00f3 que as\u00ed tal vez \u00e9l se iba a frenar y su entorno se animar\u00eda a defenderla. El resultado fue su asesinato. Roc\u00edo dice que contarlo es la \u00fanica manera de sanarse tras su intento de suicidio y de enfrentar dos d\u00e9cadas de silencio por su parte, mientras su expareja recorr\u00eda plat\u00f3s de televisi\u00f3n contando una historia que nunca era contrastada. El resultado lo veremos, pero ya empezamos a escuchar voces de descr\u00e9dito y cuestionamiento hacia Roc\u00edo; la sospecha de que ha habido motivaci\u00f3n econ\u00f3mica o, c\u00f3mo no, deseos de venganza.<\/p>\n<p>Hay un elemento m\u00e1s en com\u00fan en ambas historias: las hijas e hijos que crecen viviendo la violencia hacia su madre por parte de su padre. Raquel Orantes, la hija peque\u00f1a que escuchaba emocionada el testimonio de su madre y descubr\u00eda por primera vez su historia de maltrato, apenas esbozaba alg\u00fan comentario sobre las distintas reacciones de sus siete hermanas y hermanos con los que compart\u00eda el entorno de terror generado por un padre violento. Un detalle siniestro: cuando Ana comienza a hablar de la violencia sexual hacia su hija mayor por parte del padre, la emisi\u00f3n se interrumpe para dar paso a los anuncios. El asesino de Ana era, adem\u00e1s, un abusador de sus hijas e incluso de su nieta, comportamiento que, en aquella \u00e9poca, no parec\u00eda ser relevante en el testimonio ni para la justicia.<\/p>\n<p>Roc\u00edo Carrasco ha hablado de su relaci\u00f3n con su hija e hijo y en torno a esta relaci\u00f3n se han desatado mil pol\u00e9micas. Lo m\u00e1s relevante de un tema que obligar\u00eda a un an\u00e1lisis m\u00e1s exhaustivo de la violencia vicaria, es la exigencia de buena parte de los y las polemistas de que el maltrato no afecte las vivencias maternales de las mujeres porque estas \u201cdeben pelear por mantener consigo a su prole siempre y en todo momento\u201d, como si la fuerza del cari\u00f1o no tuviera razones para diluirse.<\/p>\n<p>Hay voces que cambian la conciencia de una sociedad. El asesinato de Ana Orantes fue un hito que ayud\u00f3 a dejar de normalizar la violencia, aunque su alcance haya quedado limitado a no normalizar la violencia f\u00edsica extrema que sufren las mujeres que, como ella, no tienen opciones de salida.<\/p>\n<p>El testimonio de Roc\u00edo Carrasco ha abierto la puerta para que entendamos la din\u00e1mica de la violencia psicol\u00f3gica y la violencia vicaria, as\u00ed como el papel de una sociedad que se cree igualitaria, pero mira para otro lado ante la violencia que viven mujeres que no tienen el \u201cperfil\u201d de v\u00edctimas. Entremos hasta el fondo del escenario que nos abre esa puerta, porque ah\u00ed se decide la vida de miles de mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os. Y para que el testimonio de quienes la sufren sea una manera de reparaci\u00f3n social, mientras esperamos la siempre lenta respuesta judicial que a\u00fan no comprende el impacto de la violencia en las mujeres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 33 uda\/2021\/verano. Norma V\u00e1zquez.- Un testimonio televisivo, la docuserie \u201cRoc\u00edo, contar la verdad para seguir viva\u201d ha hecho correr mucha tinta. Me parece importante se\u00f1alar que, tras la emisi\u00f3n de los primeros cap\u00edtulos, las llamadas al 016 aumentaron en un 42% y las del tel\u00e9fono de atenci\u00f3n a v\u00edctimas habilitado en Euskadi, un 30%.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13441,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-13435","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","revista-galde-n33"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13435"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13435\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}