{"id":12711,"date":"2020-09-28T11:52:21","date_gmt":"2020-09-28T09:52:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=12711"},"modified":"2023-10-20T20:04:58","modified_gmt":"2023-10-20T18:04:58","slug":"el-plan-de-automocion-un-balon-de-co2-para-la-atmosfera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/el-plan-de-automocion-un-balon-de-co2-para-la-atmosfera\/","title":{"rendered":"El plan de automoci\u00f3n: un bal\u00f3n de CO2 para la atm\u00f3sfera"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12716 colorbox-12711\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/word-image-6.png\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"310\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/word-image-6.png 1240w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/word-image-6-300x160.png 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/word-image-6-1024x547.png 1024w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/word-image-6-768x410.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>El plan para proteger a la industria de la automoci\u00f3n va contra toda l\u00f3gica de lucha contra el cambio clim\u00e1tico y de los deseos de la transformaci\u00f3n de las ciudades de la poblaci\u00f3n. La ciudadan\u00eda pide aire limpio y espacio para las personas y el gobierno responde con m\u00e1s coches.<\/em><\/span><\/p>\n<p>Galde 30, 2020\/oto\u00f1o. Nuria Bl\u00e1zquez S\u00e1nchez,\u00a0es coordinadora de transporte de Ecologistas en Acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mauna Loa es un volc\u00e1n hawaiano, que es considerado el m\u00e1s grande de la Tierra en t\u00e9rminos de volumen y superficie. Pero para las personas que seguimos las noticias sobre la emergencia clim\u00e1tica, es sobre todo el observatorio que recoge datos sobre cambios atmosf\u00e9ricos desde los a\u00f1os cincuenta. Un lugar con una ubicaci\u00f3n privilegiada: est\u00e1 situado a 3.397 metros en medio del oc\u00e9ano, donde la influencia humana o de la vegetaci\u00f3n son m\u00ednimas.<\/p>\n<p>Este para\u00edso volc\u00e1nico fue el lugar que eligi\u00f3 un cient\u00edfico a cuya perserverancia debemos que haya datos de concentraci\u00f3n de CO2<sub>\u00a0<\/sub>desde hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os, Charles Keeling. Keeling pas\u00f3 a\u00f1os recogiendo datos aprovechando vacaciones familiares en lugares remotos. Le cost\u00f3 mucho conseguir el apoyo suficiente para establecer una estaci\u00f3n de observaciones, hasta que, por fin lo logr\u00f3 en 1958. Keeling eligi\u00f3 la la ex base militar de Mauna Loa porque consider\u00f3 que su ubicaci\u00f3n era ideal, precisamente porque el aislamiento de la antigua base imped\u00eda que se contaminase de fuentes de CO2<sub>.<\/sub><\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, este tranquilo lugar es testimonio de uno de los cambios m\u00e1s catastr\u00f3ficos para la continuidad de nuestra vida en el planeta: el imparable aumento en la concentraci\u00f3n de CO2. Aqu\u00ed los m\u00e1ximos hist\u00f3ricos duran poco. El \u00faltimo fue el del pasado mes de mayo: un nuevo record de concentraci\u00f3n de CO2 en la atm\u00f3sfera de 417.1 partes por mill\u00f3n (ppm). La concentraci\u00f3n de CO2\u00a0previa a la revoluci\u00f3n industrial era de 280 ppm y la primera medida de Mauna Loa fue de 315 ppm en 1958. En 1986 se superaron las 350 ppm, la cifra que el climat\u00f3logo James E. Hansen propone como l\u00edmite m\u00e1ximo seguro. Ahora, la ciencia aboga por impedir que lleguemos a 450 ppm. Y no parece f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Los datos del aumento de CO2 son tan transcendentes para nuestras vidas que deber\u00edan abrir los telediarios, ser trendingtopic en Twitter y ocupar los grandes titulares, tal como pas\u00f3 con las cifras de contagios y p\u00e9rdidas en los d\u00edas m\u00e1s duros de la pandemia de la covid-19. Y como para aplanar la curva de la covid, las medidas para impedir un nuevo m\u00e1ximo hist\u00f3rico deber\u00edan tomarse poniendo la salud y la supervivencia por encima de todo.<\/p>\n<p>La realidad es bien diferente. En los primeros d\u00edas de junio, solo unos pocos medios recog\u00edan la nueva superaci\u00f3n de concentraci\u00f3n de CO2 recogida en Hawai. Suced\u00eda en el momento en el que Europa empieza a trabajar para salir de la crisis provocada por la covid, con poca atenci\u00f3n a la emergencia clim\u00e1tica. Y pocos d\u00edas despu\u00e9s el gobierno de Espa\u00f1a anunci\u00f3 su plan de la automoci\u00f3n. Un plan que supone un total de 3.750 millones, de los cuales 515 ser\u00e1n de inversi\u00f3n directa de fondos p\u00fablicos.<\/p>\n<p>El Plan de la Automoci\u00f3n pretende, b\u00e1sicamente, dar continuidad al modelo de transporte predominante. Esto a pesar de que se trata del sector con m\u00e1s emisiones en el Estado espa\u00f1ol, donde supone un 27% del total de las emisiones de gases GEI. Del total de emisiones del transporte, el 60 % las producen los autom\u00f3viles. Est\u00e1 claro que para reducir estas emisiones hay que reducir dram\u00e1ticamente el n\u00famero de coches. Pero por el momento, se anuncia a bombo y platillo el plan para salvar al autom\u00f3vil. Incluidos los coches de combusti\u00f3n interna, que si necesitan una pol\u00edtica de incentivo es una que acelere su desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>El plan, no obstante, hace un gui\u00f1o a la transici\u00f3n ecol\u00f3gica. Pero a base de apoyos al autom\u00f3vil el\u00e9ctrico. Bien es cierto que el autom\u00f3vil el\u00e9ctrico reduce significativamente las emisiones de gases GEI. Y es previsible que en los pr\u00f3ximos a\u00f1os disminuyan a\u00fan m\u00e1s, con la introducci\u00f3n de m\u00e1s energ\u00eda renovable. Pero la sustituci\u00f3n de la flota de veh\u00edculos de combusti\u00f3n por veh\u00edculos el\u00e9ctricos no es la respuesta.<\/p>\n<p>Hay de hecho un impacto que comparten el coche el\u00e9ctrico y el de combusti\u00f3n interna que fue particularmente visible tras el confinamiento: la ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico. El coche ocupa m\u00e1s de un 60% del espacio urbano, y deja a viandantes, bicicletas, patinetes y toda persona que se aventure a salir de casa sin conducir un autom\u00f3vil relegada a pelear por los escasos cent\u00edmetros cuadrados que quedan libres.Y no hay que olvidar el constante peligro de accidentes y atropellos a los que nos expone el tr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Una encuesta reciente encontr\u00f3 que m\u00e1s del 70% de la ciudadan\u00eda no quiere volver a los niveles de contaminaci\u00f3n previos al confinamiento. Y m\u00e1s del 80% de las personas a las que encuestaron afirmaron estar dispuestas a asumir sacrificios como que se reestructure el espacio urbano, dando m\u00e1s peso a viandantes y bicicletas o se implanten medidas de restricci\u00f3n de los autom\u00f3viles como zonas de cero emisiones. Los datos son muy contundentes y hablan de un deseo de un cambio profundo.<\/p>\n<p>Este cambio profundo debe comenzar por las inversiones que se realicen en la recuperaci\u00f3n. Si la prioridad debe ser ir caminando, en bicicleta o en transporte p\u00fablico, se deber\u00eda traducir en una mayor inversi\u00f3n en este campo. Todo lo contrario a lo que propone el Plan de Automoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si bien mantener y crear empleos ha de ser una prioridad, bien es cierto que continuar con la industria tal cual est\u00e1 no es una garant\u00eda para mantener los empleos. Se trata de una industria que concentra importantes cantidades de empleos entorno a f\u00e1bricas que, m\u00e1s pronto que tarde, dejar\u00e1n de ser importantes. Sin olvidar que la toma de decisiones se realiza en otros pa\u00edses, y que no hay mucha capacidad de influencia sobre estas decisiones. Solo hay que recordar lo sucedido con Nissan para ver por qu\u00e9 deber\u00edamos pensar en transformar completamente esa industria.<\/p>\n<p>Por el momento la \u00fanica propuesta para la transformaci\u00f3n de la industria es un cambio de reconversi\u00f3n de la fabricaci\u00f3n de coches de combusti\u00f3n interna a veh\u00edculos el\u00e9ctricos. Pero esto no resuelve tres problemas que ya se est\u00e1n manifestando. Por un lado, la industria europea cada vez tiene m\u00e1s competidores. La industria europea est\u00e1 perdiendo posiciones frente a la asi\u00e1tica, y est\u00e1 muy por detr\u00e1s en el desarrollo de veh\u00edculos el\u00e9ctricos. Otro reto es que el futuro ha de contemplarse con menos coches, porque parece la tendencia, y porque no habr\u00e1 recursos para que todo el mundo tenga su coche. Y la industria necesitar\u00e1 transformarse de cara a esta realidad. Y, por otro lado, el problema ya comentado de la dependencia de decisiones tomadas en otros lugares con otras realidades.<\/p>\n<p>El IPCC lo dice, para afrontar la crisis clim\u00e1tica se necesitan cambios sin precedentes. Estos cambios no son sencillos, por eso no se han realizado hasta ahora. Pero tampoco era sencillo aceptar que ten\u00edamos que quedarnos en nuestra casa durante semanas y lo hemos hecho, porque se nos iba la vida en ello. Lo mismo sucede con la transici\u00f3n ecol\u00f3gica. No hay una opci\u00f3n B porque no hay planeta B. Pero, cuanto antes se tomen las medidas menos dr\u00e1sticas tendr\u00e1n que ser y mejores ser\u00e1n los resultados. Y como con la covid-19, no asumimos lo que se nos viene encima y todo apunta a que actuaremos demasiado tarde, probablemente mucho despu\u00e9s de que podamos impedir que en Mauna Loa se registre una concentraci\u00f3n de CO2\u00a0de 450 ppm.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 30, 2020\/oto\u00f1o. Nuria Bl\u00e1zquez S\u00e1nchez.- La \u00fanica propuesta para la transformaci\u00f3n de la industria es la reconversi\u00f3n de la fabricaci\u00f3n de coches de combusti\u00f3n interna a veh\u00edculos el\u00e9ctricos. Pero esto tiene tres problemas: 1.- La industria europea est\u00e1 muy por detr\u00e1s en el desarrollo de veh\u00edculos el\u00e9ctricos. 2.- El futuro ha de contemplarse con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,5],"tags":[],"class_list":["post-12711","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-politica","revista-galde-n30"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12711"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12711\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}