{"id":12575,"date":"2020-06-21T10:24:21","date_gmt":"2020-06-21T08:24:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=12575"},"modified":"2020-07-14T09:55:57","modified_gmt":"2020-07-14T07:55:57","slug":"con-fines-escenicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/con-fines-escenicos\/","title":{"rendered":"Con-fines esc\u00e9nicos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/EsfingeW.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12578 colorbox-12575\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/EsfingeW.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"386\" data-id=\"12578\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/EsfingeW.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/EsfingeW-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 29, verano\/2020\/uda. Pello Guti\u00e9rrez.-<\/p>\n<p>\u2026ccu cgg cgg gca\u2026<\/p>\n<p>He aqu\u00ed la secuencia g\u00e9nica que hace temible al COVID-19. Disfrutando del hedonismo de la posmodernidad, en aceleraci\u00f3n creciente de experiencias entre lo real y lo virtual con las pantallas como mediadoras omnipresentes, bajo el oficio del Supremo Algoritmo esper\u00e1bamos el ritual inici\u00e1tico a la robotizaci\u00f3n que promet\u00edan ser las olimpiadas de Tokio. Pues bien, un dispositivo, ni siquiera un ser vivo, sin conciencia ni maldad alguna desencadena su voracidad reproductiva, activa el miedo y frena el mundo. De nuevo se cuestiona el mito del progreso continuo y, para una mayor\u00eda, lo de ayer es aspiraci\u00f3n de futuro.<\/p>\n<p>Hay un recordatorio ontol\u00f3gico en todo esto: finalmente los cuerpos mandan. Por encima de ingenios digitales, de t\u00e9cnicas y mec\u00e1nicas, incluso de razones, se impone la fragilidad de los cuerpos: carne, fluidos y sentidos. Es un dominio estricto, absoluto, que establece sus condiciones y a\u00edsla a los individuos.<\/p>\n<p>Si el ser humano lo es en tanto que ser social, la pandemia condena a la cultura en vivo al ostracismo. Durante el confinamiento sus gentes rabian. Desaparecido el escenario social, la fisicidad que es su esencia no encuentra modo de contribuir a la conjura com\u00fan contra la pandemia. El doctor Rieux en La peste de A. Camus aseguraba que \u201cel \u00fanico medio de luchar contra la peste es la honestidad\u2026 no es m\u00e1s que hacer mi oficio\u201d. Inhabilitados para el suyo, muchos artistas han encontrado a trav\u00e9s de la fibra \u00f3ptica formas de concurrir con su palabra o su m\u00fasica o su expresividad propia. La creatividad de la ciudadan\u00eda activa tambi\u00e9n deslumbra en la conversaci\u00f3n global de los confinados en red. Pero la escena necesita cuerpos en contacto directo y ceremonia comunitaria. La cultura en vivo y la sociedad se coproducen y se explican entre s\u00ed sin mediadores, compartiendo el mismo aire. Cualquier otro canal desnaturaliza el propio acto art\u00edstico, lo lleva a lugar ajeno.<\/p>\n<p><strong>El mundo despu\u00e9s.<\/strong><\/p>\n<p>Un elemento singular del confinamiento ha sido el de la hiperconexi\u00f3n. De pasadas experiencias similares, la historiograf\u00eda y la literatura relatan la lucha del individuo que afronta un miedo vivido en primera persona; tratan de un di\u00e1logo interior en soledad. En esta ocasi\u00f3n, las redes se convierten en una grillera sin filtros ni validaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del n\u00famero de reenv\u00edos. Se multiplica el consumo de parlamentos, tanto da si de apod\u00edcticos Capitanes Aposteriori, solitarios predicadores supuestamente cient\u00edficos o si de los habituales intoxicadores profesionales de las redes. Mientras todos nos convertimos en peritos y profetas espont\u00e1neos, los medios de comunicaci\u00f3n especializan al m\u00e1ximo sus contenidos y urgen de expertos y admirables pensadores un anticipo inmediato de c\u00f3mo ser\u00e1 el mundo despu\u00e9s del Covid-19. Aunque interesante, no dejar\u00e1 de ser una especulaci\u00f3n, un retorcimiento de la propia etimolog\u00eda de experiri, que apunta hacia un conocimiento a posteriori. No hay expertos en volver a encender esta m\u00e1quina intrincada e imperfecta de la sociedad tantos a\u00f1os operativa.<\/p>\n<p>M\u00e1xima informaci\u00f3n, escaso conocimiento. Mientras los espacios de la cultura en vivo permanecen vac\u00edos y una luz encendida en los escenarios ahuyenta los fantasmas, \u00bfc\u00f3mo distinguir las voces de los ecos, a lo que se paraba Machado? Todo parece dicho y escrito. De la crisis sanitaria cabe esperar su r\u00e1pida recuperaci\u00f3n en v tras un par\u00e9ntesis de un par de a\u00f1os, o bien su prolongaci\u00f3n a la ag\u00f3nica crisis clim\u00e1tica. Hay quienes anticipan una sociedad m\u00e1s moral, m\u00e1s focalizada en lo importante que antes. No son menos quienes avanzan lo contrario: frente a la fraternidad y el reconocimiento de la importancia de la cultura, una intensificaci\u00f3n del control, de las pr\u00e1cticas individualizadoras del ego frente a lo colectivo y de la automatizaci\u00f3n productora de desigualdad. \u00bfC\u00f3mo ganar alg\u00fan espacio de previsibilidad, hallar un claro de certeza en la incertidumbre? \u00bfPodr\u00eda realmente la producci\u00f3n art\u00edstica anticipar el mundo despu\u00e9s por si quisiera intervenir en el esp\u00edritu de su pueblo? Pregunta necesaria, pues, finalmente, nada est\u00e1 escrito en verdad.<\/p>\n<p>Si as\u00ed fuera, el estupor de los d\u00edas ofrece un buen territorio donde hacer crecer la utilidad del arte esc\u00e9nico para su tiempo. Lejos de su uso narcotizante como entretenimiento, las artes esc\u00e9nicas tienen la oportunidad de producir nuevos sentidos para elementos principales de lo humano. Pueden explicar nuevas y viejas vivencias como la soledad o el mundo exterior que se torna amenaza; explorar sutiles narrativas de lo que pasa, de lo que somos. Ojal\u00e1 que reclamarse como lugar de resistencia, como espacio de luz cr\u00edtica, como ejercicio de cuidados entre las personas fr\u00e1giles y comunitarias que somos. Tambi\u00e9n buscar problemas que nos reten, que narren el conflicto, que reformulen, que propongan razones para nuestro sentir furioso. Quiz\u00e1s sanar, devolvernos la fisicidad perdida. Alentarnos a perder el miedo y ofrecernos la mano para caminar por el alambre y no precipitarnos entre la incertidumbre y la esperanza. El dramaturgo pakistan\u00ed Shahid Nadeem en su discurso del D\u00eda Mundial del Teatro este a\u00f1o afirma: \u201cEl teatro tiene un papel, un papel noble, el de energizar y movilizar a la humanidad para levantarse de su descenso al abismo\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s que nunca, como sugiere Byung-Chul Han en La desaparici\u00f3n de los rituales, hoy, cuando prevalece la comunicaci\u00f3n sin comunidad, \u201cdebemos inventar nuevas formas de acci\u00f3n y juego colectivo que se realicen m\u00e1s all\u00e1 del ego, el deseo y el consumo, y creen comunidad\u201d. \u00c9ste es en verdad el desaf\u00edo y la oportunidad que tiene ante s\u00ed el arte esc\u00e9nico: su compromiso ante el rito y la creaci\u00f3n de sentidos f\u00e9rtiles para la comunidad humana. Un buen desaf\u00edo a la altura del mundo despu\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>Reconstruir los principios, regenerar los sistemas.<\/strong><\/p>\n<p>Andr\u00e9s Lima y otras buenas gentes dise\u00f1an el proyecto \u201cServicio de urgencia esc\u00e9nica\u201d. Razones sobran si pensamos en el derrumbe de toda la trama profesional de los oficios de la escena, ya antes precarios en grado alarmante. A la vez, esa misma trama ha reivindicado del arte esc\u00e9nico su cualidad terap\u00e9utica para abordar el estr\u00e9s traum\u00e1tico de lo vivido.<\/p>\n<p>Si la producci\u00f3n esc\u00e9nica puede aportar sus virtudes y el mercado esc\u00e9nico su imperfecta mano invisible (a falta de otro mecanismo), \u00bfqu\u00e9 puede esperarse del estado protector? En medio de la duda sobre si el estado nos fall\u00f3, cabe reclamar una nueva responsabilidad de lo p\u00fablico, nuevas pol\u00edticas para nuevos retos tambi\u00e9n con las artes esc\u00e9nicas.<\/p>\n<p>En el inicio del confinamiento, el estado prioriza la salud sobre todo lo dem\u00e1s. Vivir. Al filo, la econom\u00eda se impone en un segundo momento. Con qu\u00e9 vivir. Pero el c\u00edrculo no se cierra sin responder al \u00bfpor qu\u00e9 vivir? Los principios del estado de bienestar situaron el cultivo cultural en el centro de la pregunta desde la segunda mitad del siglo XX, y han recorrido todo este periodo fecundo entre la altiva \u201cdemocratizaci\u00f3n cultural\u201d y la expresi\u00f3n furiosamente capitalista de la \u201cculturizaci\u00f3n del mercado\u201d. Hoy es necesaria una intervenci\u00f3n estatal que hile esta continuidad \u201cvivir &#8211; con qu\u00e9 &#8211; por qu\u00e9\u201d con la intenci\u00f3n civilizadora que un d\u00eda tuvo. Subrogado su valor econ\u00f3mico, quiz\u00e1s pueda as\u00ed apreciar la influencia sutil e innovadora de los saberes in\u00fatiles y su aportaci\u00f3n a la vida buena. Y esto debe hacerse a partir de la regeneraci\u00f3n de modelos y sistemas burocr\u00e1ticos para que den cabida a la deslumbrante creatividad de nuestro tiempo, pleno de talento personal, herramientas, discursos e hibridaciones. El mayor riesgo ser\u00e1 ser demasiado conservador.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 si, tras el par\u00e9ntesis Covid, se pudiera optar entre volver a lo de ayer o afrontar una suerte de Stunde null, la hora cero alemana tras el fin de la II Guerra. Los menos, en medio de la desolaci\u00f3n, so\u00f1ar\u00edamos por un momento con aquel esp\u00edritu del \u201cnuevo comienzo radical\u201d. No hay peligro, ya lo ilustra El Roto. Una esfinge egipcia con mascarilla mira al futuro y dice: -Cuando todo esto pase nada volver\u00e1 a ser igual\u2026 \u00a1menos lo de siempre, claro!<\/p>\n<p>Pello Guti\u00e9rrez. Promotor cultural.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Galde 29, verano\/2020\/uda. Pello Guti\u00e9rrez.- \u2026ccu cgg cgg gca\u2026 He aqu\u00ed la secuencia g\u00e9nica que hace temible al COVID-19. Disfrutando del hedonismo de la posmodernidad, en aceleraci\u00f3n creciente de experiencias entre lo real y lo virtual con las pantallas como mediadoras omnipresentes, bajo el oficio del Supremo Algoritmo esper\u00e1bamos el ritual inici\u00e1tico a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12579,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-12575","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","revista-galde-n29"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12575","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12575"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12575\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12575"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12575"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12575"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}