{"id":12513,"date":"2020-06-21T11:00:21","date_gmt":"2020-06-21T09:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=12513"},"modified":"2020-07-12T20:36:23","modified_gmt":"2020-07-12T18:36:23","slug":"cuento-impacto-laboral-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/cuento-impacto-laboral-pandemia\/","title":{"rendered":"Un cuento: el impacto laboral de la pandemia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/CurrantesHosteler.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12517 colorbox-12513\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/CurrantesHosteler.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"259\" data-id=\"12517\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/CurrantesHosteler.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/CurrantesHosteler-300x134.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>Hay un holand\u00e9s en nuestro ba\u00f1o, o un cuento dist\u00f3pico sobre el impacto laboral de la pandemia.<\/em><\/span><\/p>\n<p>Galde 29, uda\/2020\/verano. Pablo L\u00f3pez Calle.-<\/p>\n<p>Acaba de amanecer, hay un holand\u00e9s en nuestro ba\u00f1o. Sander lleg\u00f3 ayer por la ma\u00f1ana con su mujer, Brenda. Son un matrimonio de jubilados que han venido a pasar unos d\u00edas a Madrid. Nosotros, mi compa\u00f1era, yo y la peque\u00f1a, nos hemos metido en nuestra habitaci\u00f3n para dejarles espacio. Son algo as\u00ed como nuestros hu\u00e9spedes. Han recalado aqu\u00ed a trav\u00e9s de una plataforma digital llamada Holidays with Spaniards (HwS) que les ofrece pasar unos d\u00edas en una vivienda de \u00abmiddle class\u00bb del centro de Madrid con una familia que hable ingl\u00e9s y que adem\u00e1s ofrezca alg\u00fan servicio de hosting: provea de informaci\u00f3n cultural, recomiende sitios donde comer y salir, qu\u00e9 barrios visitar&#8230;<\/p>\n<p>El portal ofrece casas con el sello \u00abHome COVID Free\u00bb. Ya hace dos a\u00f1os del inicio de la pandemia y todav\u00eda hay algunas restricciones. Nosotros, los tres, tenemos los anticuerpos, y un certificado de la Agencia Europea de la Salud v\u00e1lido por un a\u00f1o. El sello, del Ministerio de Industria, lo conseguimos hace un mes, y lo gestion\u00f3 la propia cooperativa HwS. Estamos relativamente contentos, pues enseguida hemos empezado a recibir visitas. Estos ingresos extra \u201325 euros persona\/noche\u2013 nos vienen realmente bien.<\/p>\n<p>Estos \u00abinvitados\u00bb \u2013as\u00ed se les llama en la jerga de la aplicaci\u00f3n por temas fiscales\u2013 son los primeros que tenemos. Nos eligieron por el barrio (vivimos cerca de Atocha) y porque en la llamada telef\u00f3nica les dijimos \u00abalgunas palabras en Dutch\u00bb. Chapurreamos algo de holand\u00e9s gracias a que hace tres a\u00f1os estuvimos viajando bastante a los Pa\u00edses Bajos para hacer una investigaci\u00f3n sobre emigrantes espa\u00f1oles en el sector de la log\u00edstica. Despu\u00e9s de la crisis de 2007 muchos j\u00f3venes espa\u00f1oles sin empleo empezaron a ser reclutados por diferentes agencias de trabajo temporal, holandesas y polacas, para trabajar en el \u00e1rea portuaria de Rotterdam. Son los nuevos flexworkers de los Hubs log\u00edsticos holandeses, unos 50.000, muchos de ellos y ellas con estudios universitarios. En muchas ocasiones fueron las propias oficinas del SEPE las que, a trav\u00e9s del programa EURES, gestionaron estas salidas. Al menos hasta que se empezaron a conocer sus condiciones reales de vida y trabajo: contratos de cero horas, n\u00f3minas negativas, hacinamiento en barracones, violencia sexual y f\u00edsica, accidentes, abusos patronales&#8230; Condiciones muy parecidas, por ejemplo, a las de los y las emigrantes marroqu\u00edes de la agroindustria mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p>Cenando ayer con Sander y Brenda en una terraza del barrio tuvimos una conversaci\u00f3n un pel\u00edn conflictiva al respecto, pues se quejaban de que esos \u00ababusos y malas pr\u00e1cticas puntuales\u00bb se usaban a menudo para negar el esfuerzo de transformaci\u00f3n del modelo productivo que hab\u00edan hecho sus compatriotas en las \u00faltimas d\u00e9cadas: \u00abimportantes reconversiones industriales; reformas laborales y construcci\u00f3n de infraestructuras&#8230;\u00bb. Brenda busc\u00f3 en el m\u00f3vil una noticia reciente sobre el tema. Pa\u00edses Bajos hab\u00eda conseguido en diez a\u00f1os construir el sexto puerto m\u00e1s grande del mundo y el primero de Europa, y ello hab\u00eda permitido llegar a gestionar el flujo de m\u00e1s de la mitad de todos los bienes de consumo privado que llegan a Europa&#8230; Les parec\u00eda exagerado asociar el \u00abmilagro econ\u00f3mico holand\u00e9s\u00bb (los a\u00f1os fuertes de la pandemia supusieron un enorme impulso de estas pr\u00e1cticas de consumo) con la explotaci\u00f3n de trabajadores espa\u00f1oles, que realmente es lo que m\u00e1s o menos vinimos a decir cuando explic\u00e1bamos que esos espa\u00f1oles a los que ella, como agente inmobiliaria, se negaba a alquilar pisos porque se \u00abquedaban demasiado poco tiempo\u00bb, eran s\u00f3lo la punta del iceberg de un sistema m\u00e1s amplio de divisi\u00f3n internacional del trabajo. Pues la mayor parte de los \u00edtems que empaquetan y env\u00edan estos trabajadores diariamente son bienes de consumo de gamas medias y bajas cuya producci\u00f3n ha sido deslocalizada hacia pa\u00edses emergentes durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os. Pertenecen, muchas de aqu\u00e9llas f\u00e1bricas, a los mismos grupos multinacionales que adquirieron empresas locales espa\u00f1olas desde los a\u00f1os 60-70, y luego con ocasi\u00f3n de la integraci\u00f3n de nuestro pa\u00eds en la Uni\u00f3n Europea y las reconversiones industriales. Primero se fue la industria de electrodom\u00e9sticos; luego la moda, la ropa deportiva, el calzado&#8230;, m\u00e1s tarde incluso algunas fases finales de la industria alimentaria, y en los \u00faltimos a\u00f1os la industria del autom\u00f3vil, inicialmente deslocalizando parte de la fabricaci\u00f3n de componentes y subconjuntos, y actualmente tambi\u00e9n algunas plantas de montaje. Hace ya dos a\u00f1os que cerr\u00f3 la planta de Nissan en Barcelona, despu\u00e9s vino PSA en Vigo, estos d\u00edas se habla de que Volkswagen-Navarra no ensamblar\u00e1 ya los dos m\u00f3dulos que manten\u00eda del nuevo Polo el\u00e9ctrico que se monta en Bratislava.<\/p>\n<p>Pero el definitivo desencuentro con nuestros hu\u00e9spedes, que han decidido cambiar de alojamiento aceptando hoy la invitaci\u00f3n de otros \u00absocios colaboradores\u00bb, acab\u00f3 de producirse al llegar a casa. Fue a colaci\u00f3n de una vieja portada colgada en el comedor de la revista conservadora holandesa Elsevier Weekbland, del 28 de Mayo de 2020. Era la \u00e9poca en la que se estaba negociando en la Comisi\u00f3n Europea el plan de ayudas contra la pandemia y en ella, quiz\u00e1s recuerde el lector, se representaba a los hacendosos ciudadanos de pa\u00edses virtualmente contribuidores netos al plan, frente a los perezosos receptores, con el mensaje: \u00abni un c\u00e9ntimo m\u00e1s al sur de Europa\u00bb. Junto a esta representaci\u00f3n de las transferencias de dinero del norte al sur, tenemos colgada tambi\u00e9n otra que habla de las transferencias de valor del sur al norte. Se trata de la r\u00e9plica que aquel 29 de mayo dise\u00f1\u00f3 un artista portugu\u00e9s, Ins\u00f3nias em Carv\u00e3o, invirtiendo los papeles, representando a trabajadores y trabajadoras algo m\u00e1s morenos realizando tareas intensivas en trabajo f\u00edsico y de servicios, para el recreo y disfrute de rubios y rubias tumbados al sol meridional.<\/p>\n<p>\u00abRecuerdo la pol\u00e9mica que suscit\u00f3 esta ilustraci\u00f3n [coment\u00f3 Sander con un tono m\u00e1s bien incisivo] pero lo que no s\u00e9 es por qu\u00e9 Espa\u00f1a ha reaccionado tan mal a la pandemia. Muchos holandeses se siguen preguntando por qu\u00e9 tienen que pagar ellos esa mala gesti\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>En fin, que ya sin mucha esperanza de restablecer la cordialidad, le dejamos claro que esa nos parec\u00eda una visi\u00f3n algo c\u00ednica de la historia, y no se puede desligar el impacto de la crisis que hemos sufrido los pa\u00edses del sur de Europa de los recortes en servicios p\u00fablicos como la sanidad que ha venido imponiendo el bloque de pa\u00edses del norte de la UE desde el a\u00f1o 2010.<\/p>\n<p>Hoy sabemos que si Espa\u00f1a fue uno de los pa\u00edses m\u00e1s castigados por el virus no se debi\u00f3 tanto a la tasa de contagios sino porque nos pill\u00f3 con un d\u00e9ficit enorme de camas de hospital (3 camas por cada mil habitantes, la segunda ratio m\u00e1s baja de Europa, con una media de 5). Por eso fue el pa\u00eds de Europa con m\u00e1s \u00abexceso de muertes\u00bb ese a\u00f1o, lo que ha provocado tambi\u00e9n el pr\u00e1ctico stand by de la actividad productiva durante estos a\u00f1os, concret\u00e1ndose en una ca\u00edda del PIB cercana al 10%. Esto, en un mercado de trabajo extremadamente vol\u00e1til y estacional (la tasa de temporalidad, 27%, m\u00e1s alta de la UE) nos ha vuelto a situar en niveles de desempleo del 20% y en las tasas negativas de migraci\u00f3n de los a\u00f1os sesenta.<\/p>\n<p>Compartir\u00e1s quiz\u00e1s entonces, amable lector, la indignaci\u00f3n que me ha llevado a escribir esta nota durante el insomnio. No dejo de pensar que ese discurso culpabilizador que hemos metido en nuestra propia casa est\u00e1, de hecho, en el origen \u00faltimo de nuestra precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica. Pienso que el dr\u00e1stico plan de ajuste que est\u00e1 llevando a cabo la llamada plataforma de partidos por Espa\u00f1a (PPE) tras la convocatoria anticipada de elecciones el a\u00f1o pasado, es consecuencia directa de las exigencias que, a trav\u00e9s de la Troika, impusieron los Halcones del Norte como Rutte, valedor principal de aquel discurso. El programa de bonos condicion\u00f3 finalmente la ayuda y la refinanciaci\u00f3n de la deuda a una profundizaci\u00f3n de las pol\u00edticas de ajuste iniciadas en 2012: los recortes del gasto p\u00fablico (que han hecho que nuestros salarios y condiciones como profesores de universidad se hayan visto muy mermados); la profundizaci\u00f3n de la reforma laboral y la vinculaci\u00f3n de las ayudas sociales y el ingreso m\u00ednimo vital a planes de activaci\u00f3n y programas de desplazamiento temporal de trabajadores en Europa (entre pa\u00edses del sur excedentarios y pa\u00edses deficitarios de mano de obra).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, a nivel local, conocemos tambi\u00e9n c\u00f3mo los grandes y medianos rentistas, movilizados contra el gobierno durante los meses m\u00e1s duros del confinamiento, lograron imponer reformas fiscales y planes urban\u00edsticos favorecedores del mercado de vivienda para uso tur\u00edstico. Acabo de constatar en la red que este modelo de capitalismo patrimonial ha llevado a que el \u00edndice Gini de desigualdad econ\u00f3mica, que se hab\u00eda reducido un punto desde el pico hist\u00f3rico (y r\u00e9cord europeo) de 2016 (36 puntos) se acerque hoy a los 40 puntos. Las rentas altas han seguido creciendo y las bajas disminuyendo. De modo que la congelaci\u00f3n salarial y la disponibilidad de fuerza de trabajo barata en sectores como la log\u00edstica en Holanda, pero tambi\u00e9n en los cuidados y la hosteler\u00eda en nuestro pa\u00eds, han profundizado el modelo de desarrollo de low cost basado en el sectores como el turismo, que ya supone un 15% de nuestro PIB, y en un modo de pasar la jubilaci\u00f3n muy econ\u00f3mico para ese holand\u00e9s que ahora mismo tenemos en el ba\u00f1o.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un holand\u00e9s en nuestro ba\u00f1o, o un cuento dist\u00f3pico sobre el impacto laboral de la pandemia. 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