{"id":12097,"date":"2020-03-26T19:58:21","date_gmt":"2020-03-26T18:58:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=12097"},"modified":"2020-03-27T10:56:46","modified_gmt":"2020-03-27T09:56:46","slug":"editoriala-tiempos-pandemia-tiempos-reflexion-debate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/editoriala-tiempos-pandemia-tiempos-reflexion-debate\/","title":{"rendered":"EDITORIAL. Tiempos de pandemia, tiempos de reflexi\u00f3n y debate"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Covid-19b.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12099 colorbox-12097\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Covid-19b.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"305\" data-id=\"12099\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Covid-19b.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Covid-19b-300x158.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 28, udaberria\/2020\/primavera. EDITORIAL.-<\/p>\n<p>Este n\u00famero 28 de Galde -que marca 7 a\u00f1os de existencia de nuestra revista-, sale a la calle en unas circunstancias extra\u00f1as, dolorosas y desconcertantes, que nadie hubiera podido imaginar hace tan solo 3 meses, cuando cerr\u00e1bamos Galde 27. La pandemia del coronavirus ha cambiado radicalmente nuestras vidas y no sabemos a\u00fan c\u00f3mo afectar\u00e1 a nuestro futuro, debiendo asumir una profunda crisis multifactorial de alcance y dimensiones a\u00fan impredecibles.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo cierto es que, tarde o temprano, un fen\u00f3meno de este tipo, una crisis que pusiera patas arriba el funcionamiento del sistema, ten\u00eda que llegar. Llevamos ya demasiado tiempo viviendo al borde del precipicio, sumidos en una crisis sist\u00e9mica de m\u00faltiples caras y con muchos elementos de vulnerabilidad: el cambio clim\u00e1tico, la inestabilidad financiera, la precariedad laboral, las deslocalizaciones de empresas, las crisis migratorias, el aumento de la violencia en todas sus expresiones, el incremento de la pobreza\u2026. son tan solo algunas de las manifestaciones de esa crisis sist\u00e9mica y esa vulnerabilidad. La globalizaci\u00f3n neoliberal no solo no ha tra\u00eddo prosperidad, sino que ha generado mayor desigualdad, as\u00ed como inquietud y desesperanza en grandes sectores de la sociedad.<\/p>\n<p>Hace 25 a\u00f1os, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) public\u00f3 un informe poniendo de manifiesto el peligro de una creciente inseguridad humana en el mundo. Una inseguridad, producto en buena medida de la desregulaci\u00f3n, capaz de propiciar la quiebra de todo tipo de proyectos personales y colectivos, y de provocar una incertidumbre incompatible con el bienestar de las personas. El PNUD hablaba por aquel entonces de diversos tipos de inseguridad humana: inseguridad econ\u00f3mica (laboral, financiera&#8230;), inseguridad ambiental, inseguridad cultural, inseguridad personal, inseguridad alimentaria\u2026., y tambi\u00e9n inseguridad de la salud. Hoy, las evidencias nos permiten afirmar que todo ello puede inscribirse en una misma amenaza para la vida, ligada al modelo civilizatorio que se ha venido construyendo en los \u00faltimos tiempos y, muy especialmente, en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Son muchas las voces que nos vienen recordando que m\u00e1s de mil especies de seres vivos desaparecen cada a\u00f1o, dando paso a algo peor que el antropoceno.<\/p>\n<p>La pandemia a la que ahora asistimos, y otras que hemos visto anteriormente y que diezmaron pa\u00edses enteros de \u00c1frica, como la producida por el VIH, representan la cara m\u00e1s oscura de un sistema incapaz de proteger a las personas, mientras la mayor parte de los gobernantes no pierden oportunidad de proteger los intereses de las grandes corporaciones empresariales.<\/p>\n<p>Por todo ello, \u00e9ste puede ser un buen momento para reflexionar sobre la necesidad de una convivencia social basada en otros principios.<\/p>\n<p>La infecci\u00f3n comenz\u00f3 en un medio urbano y se ha expandido r\u00e1pidamente por un mundo globalizado y con un continuo tr\u00e1nsito de mercanc\u00edas y personas, am\u00e9n de otros flujos como los de la energ\u00eda, finanzas\/capital, conocimiento, datos&#8230; Esta conectividad est\u00e1 evidenciando la vulnerabilidad del sistema, volvi\u00e9ndonos a recordar que \u201clo peque\u00f1o es hermoso\u201d (Schumacher), pero que a la vez, \u201ctodo est\u00e1 conectado con todo\u201d y que formamos parte de complejas y anfractuosas redes multidireccionales, poli\u00e9dricas y de todo tipo.<\/p>\n<p>Una situaci\u00f3n como la actual nos recuerda la vulnerabilidad de nuestros cuerpos, que somos seres muy dependientes y la necesidad de cuidarnos unos a otras o viceversa. La necesidad de instituciones p\u00fablicas que nos protejan frente al dominio del mercado, y la necesidad tambi\u00e9n de recuperar el sentido de comunidad, el sentido de ser partes de una misma sociedad, el sentido de la fraternidad y de la responsabilidad, el sentido com\u00fan. Frente al fracaso colectivo que suponen las im\u00e1genes de los primeros d\u00edas, con personas a la gre\u00f1a disput\u00e1ndose los productos en los supermercados, estamos viendo y viviendo m\u00faltiples iniciativas solidarias de apoyo vecinal a las personas dependientes y aisladas en sus casas, o a las que no tienen techo. Y ser\u00eda bueno que \u00e9stas se pudieran extender tambi\u00e9n a otras personas, especialmente mujeres, que atraviesan situaciones muy dif\u00edciles, como las que est\u00e1n siendo maltratadas en sus propias casas.<\/p>\n<p>A la fuerza estamos aprendiendo a vivir en confinamiento. Un reinventarnos diario en el que la comunicaci\u00f3n telem\u00e1tica y las redes sociales est\u00e1n jugando un papel importante en la transmisi\u00f3n de energ\u00edas sociales, facilitando, en ocasiones, un feeling (emocional y sentimental) solidario y mordaz y una creatividad cr\u00edtica que han propulsado iniciativas colectivas pol\u00edticas en balcones y ventanas y tambi\u00e9n creaciones pl\u00e1sticas o escritas. Son emociones culturales en un proceso de home\u00f3stasis social y ps\u00edquica que nos ofrece una oportunidad para revalorizar la solidaridad, el procom\u00fan y unas econom\u00edas al servicio de la salud y de la vida.<\/p>\n<p>El momento hist\u00f3rico que nos est\u00e1 tocando vivir va a ser duro, estamos vivi\u00e9ndolo ya, con miles de personas muertas, con un impacto econ\u00f3mico y emocional gigantesco y muy severas consecuencias sociales. Lo dec\u00edamos antes, tendremos que reinventarnos desde valores b\u00e1sicos de la humanidad: la solidaridad, la fraternidad, la equidad y la justicia social, con buenas dosis de humildad en la gesti\u00f3n pol\u00edtica de la incertidumbre, colocando las econom\u00edas al servicio de las comunidades y aprendiendo de la naturaleza, sus ciclos y tiempos para construir nuestros h\u00e1bitats.<\/p>\n<p>Igualmente esta crisis ha puesto, est\u00e1 poniendo, de relieve la importancia de los servicios sociales p\u00fablicos, en este caso en particular para garantizar la igualdad de todas las personas en el acceso a la atenci\u00f3n sanitaria. Al mismo tiempo, queda patente la irresponsabilidad de quienes en estos \u00faltimos a\u00f1os han propiciado una pol\u00edtica de recortes sociales que en estos momentos de extrema necesidad muestra sus consecuencias m\u00e1s nefastas.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que volver tambi\u00e9n sobre el asunto de las fronteras y el sentido de exclusividad, que tanto ha crecido en los \u00faltimos a\u00f1os. No s\u00f3lo por lo ineficaces que han demostrado ser las fronteras pol\u00edticas y\/o nacionales para contener una epidemia como \u00e9sta. Tambi\u00e9n por lo que para muchos ha significado que otros pa\u00edses nos hayan cerrado sus fronteras a nosotros, como habitualmente hacemos con quienes llegan del otro lado del Estrecho. Y, c\u00f3mo no, por lo que tiene de lacerante ver a personas desarraigadas y marginadas con escasas ayudas p\u00fablicas para sobrevivir en una situaci\u00f3n como \u00e9sta.<\/p>\n<p>Tiempos de pandemia que son tambi\u00e9n tiempos de reflexi\u00f3n (\u00a1qu\u00e9 bien viene librarse estos d\u00edas de la contaminaci\u00f3n sonora de nuestras localidades!, adem\u00e1s de ganar en calidad del aire y disminuci\u00f3n de emisiones). Y en esta situaci\u00f3n, hemos querido que Galde no falte a la cita con sus lectores y sirva para estimular el pensamiento cr\u00edtico y el debate en torno a diversas cuestiones como las que tratamos en este n\u00famero, adem\u00e1s de las que la pandemia nos plantea.<\/p>\n<p><div id=\"attachment_12104\" style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/fearless-girl.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-12104\" class=\"size-full wp-image-12104 colorbox-12097\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/fearless-girl.jpg\" alt=\"\" width=\"414\" height=\"297\" data-id=\"12104\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/fearless-girl.jpg 414w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/fearless-girl-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-12104\" class=\"wp-caption-text\">Estatua de Fearless Girl, (Chica sin miedo), con mascarilla junto a la Bolsa de N.Y.<\/p><\/div><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 28, udaberria\/2020\/primavera.- El momento hist\u00f3rico que nos est\u00e1 tocando vivir ser\u00e1 duro, con miles de personas muertas, con un impacto econ\u00f3mico y emocional gigantesco y muy severas consecuencias sociales. 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