{"id":11388,"date":"2019-06-20T11:36:21","date_gmt":"2019-06-20T09:36:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=11388"},"modified":"2019-06-21T16:38:11","modified_gmt":"2019-06-21T14:38:11","slug":"politicas-publicas-de-igualdad-especificas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/politicas-publicas-de-igualdad-especificas\/","title":{"rendered":"Pol\u00edticas p\u00fablicas de Igualdad espec\u00edficas para hombres"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/padre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11392 colorbox-11388\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/padre.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"299\" data-id=\"11392\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/padre.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/padre-300x155.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">(Galde 25, uda\/2019\/verano). <\/span>Hilario Sa\u0301ez Me\u0301ndez y\u00a0Jose\u0301 A\u0301ngel Lozoya Go\u0301mez.-<\/p>\n<p>La necesidad de incorporar a los hombres a la lucha por la igualdad es un objetivo del movimiento feminista global desde la <em>IV Conferencia mundial sobre la mujer<\/em> celebrada en Beijing en 1995, en la que se \u201c<em>alienta a los hombres a que participen plenamente en todas las acciones encaminadas a garantizar la igualdad de mujeres y hombres<\/em>\u201d. Desde entonces han sido muchas las resoluciones y recomendaciones de los organismos internacionales en este sentido. La m\u00e1s reciente es la del <em>Convenio de Estambul<\/em> que establece que \u201c<em>Las Partes tomar\u00e1n las medidas necesarias para animar a todos los miembros de la sociedad, en particular los hombres y los ni\u00f1os, a contribuir activamente a la prevenci\u00f3n de todas las formas de violencia<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds la Comunidad Aut\u00f3noma Vasca plantea, en su Plan para la Igualdad de mujeres y hombres de 2006, \u201c<em>medidas para fomentar la implicaci\u00f3n de los hombres como un complemento necesario<\/em>\u201d y crea el Programa Gizonduz, que depende del Instituto Vasco de la Mujer. El Ayuntamiento de Jerez de la Frontera cre\u00f3 en 1999 el <em>Programa de Hombres por la Igualdad <\/em>que sigue funcionando. M\u00e1s breve fue el programa de la Diputaci\u00f3n de Sevilla entre 2004-2006 y m\u00e1s reciente el <em>Servei de Atenci\u00f3 d Homes<\/em> (SAH) y el programa <em>Canviem-Ho<\/em> del Ayuntamiento de Barcelona.<\/p>\n<p>Aunque estas experiencias han demostrado la viabilidad y la conveniencia de trabajar con hombres, y cada vez son m\u00e1s las expertas, t\u00e9cnicas, responsables de pol\u00edticas p\u00fablicas y activistas que se plantean la necesidad de pol\u00edticas feministas para hombres, hay que reconocer que existen resistencias a estas iniciativas, sobre todo por parte de los hombres que siguen temiendo perder privilegios. Algunos sectores del movimiento feminista tambi\u00e9n muestran reticencias por temor a que puedan significar menos recursos para las mujeres y que diluyan su protagonismo.<\/p>\n<p>Esta falta de inter\u00e9s se ha traducido en recortes de los programas e iniciativas dirigidas a los hombres; recortes que tambi\u00e9n sufren el resto de las pol\u00edticas de Igualdad pero que, en este caso, dada la precariedad de la que part\u00edan, ha supuesto llevarlas al borde de la desaparici\u00f3n. Un precedente lo encontramos en el <em>servicio telef\u00f3nico de orientaci\u00f3n para hombres<\/em> que puso en marcha la Delegaci\u00f3n del Gobierno para la Violencia de G\u00e9nero en 2009 y desapareci\u00f3 con el Ministerio de Igualdad. De las 212 medidas que recoge el <em>Pacto de Estado contra la Violencia de G\u00e9nero<\/em>, solo 11 pueden considerarse espec\u00edficamente dirigidas a hombres, solo dos de tipo preventivo y ambas dirigidas a j\u00f3venes, mientras que el resto se centran en el maltratador y tienen un car\u00e1cter punitivo.<\/p>\n<p>No obstante, la reforma de la <em>Ley andaluza de medidas de prevenci\u00f3n y protecci\u00f3n integral contra la violencia de g\u00e9nero <\/em>de 2018 plantea por primera vez promover \u201c<em>programas y actuaciones de prevenci\u00f3n de todas las formas de violencia y desigualdades de g\u00e9nero dirigidos espec\u00edficamente a hombres<\/em>\u201d. Se trata de la primera vez que un parlamento reconoce por unanimidad la necesidad de este tipo de medidas legislativas y son un valioso precedente para futuras actuaciones que esperamos no se queden en papel mojado.<\/p>\n<p>Para acabar con el patriarcado es prioritario terminar con las desigualdades que padecen las mujeres. Pero tambi\u00e9n es necesario cuestionar los modelos masculinos hegem\u00f3nicos, tradicionales y nuevos. Las pol\u00edticas de igualdad han contribuido a mejorar la vida de las mujeres, pero la experiencia de los pa\u00edses de referencia nos demuestra que no se pueden convertir en pol\u00edticas centrales ni conseguir la igualdad real olvid\u00e1ndose del cambio de los hombres.<\/p>\n<p>En pol\u00edtica los olvidos se pagan caros, y el de los hombres en las pol\u00edticas de igualdad ha acabado con la unanimidad que acompa\u00f1\u00f3 a leyes como la de la violencia de g\u00e9nero en 2004, propiciando la aparici\u00f3n de un discurso neomachista que sostiene que las pol\u00edticas de igualdad discriminan a los hombres.<\/p>\n<p>Lamentablemente ha sido el extremismo de derechas el que ha politizado la cuesti\u00f3n de los retos que la igualdad nos plantea a los hombres utiliz\u00e1ndolos como se\u00f1uelo para apelar a los sectores m\u00e1s populares con un discurso identitario reaccionario que expresa su cada vez m\u00e1s desesperada impotencia frente a los poderes establecidos.<\/p>\n<p>Por el contrario, desde los sectores progresistas y los feminismos institucionales, pese a las iniciativas surgidas con este objetivo o la existencia de un movimiento de hombres por la Igualdad (minoritario aunque no anecd\u00f3tico), no hemos visto hasta ahora la voluntad pol\u00edtica para promover el cambio de los hombres necesario para generar una mayor\u00eda social por la Igualdad.<\/p>\n<p>Los hombres que estamos por la Igualdad y nos sentimos parte de los feminismos reivindicamos la creaci\u00f3n de pol\u00edticas de igualdad que busquen incorporar a los hombres, vencer las resistencias al cambio y mostrar lo que ganamos con el mismo. La especificidad de estas pol\u00edticas se basa en el hecho de que, aunque la Igualdad es lo mismo para hombres y mujeres, el camino es diferente porque ambos partimos de posiciones diferentes y desiguales en las relaciones de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Como pas\u00f3 con las pol\u00edticas de Igualdad dirigida a mujeres, es necesario que estas se basen en medidas legislativas que garanticen su coherencia, sistematicidad y se desarrollen a los niveles estatal, auton\u00f3mico y local. Para darles visibilidad y tener garant\u00edas de su adecuaci\u00f3n, es necesario que sean programas centrales, dependientes del ministerio, las consejer\u00edas y concejal\u00edas competentes en materia de Igualdad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, debe quedar claro, como ya lo hace la ley andaluza antes citada, que \u201c<em>En ning\u00fan caso, las cantidades destinadas por la Administraci\u00f3n de la Junta de Andaluc\u00eda a la elaboraci\u00f3n, desarrollo, promoci\u00f3n o ejecuci\u00f3n de dichos programas podr\u00e1n suponer una minoraci\u00f3n de las que tengan por objeto las actuaciones ya dirigidas a mujeres<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Los <em>Programas de Hombres por la Igualdad<\/em> han demostrado que, con pocos recursos, pueden ser una herramienta \u00fatil para empezar a plantear a los hombres la necesidad de asumir sus responsabilidades en el cambio, en el ritmo del proceso y su direcci\u00f3n, invit\u00e1ndoles a ser cr\u00edticos con el lugar que ocupan, personal y colectivamente en la reproducci\u00f3n del sexismo. Programas que hagan reflexionar sobre el dolor que causamos y los altos costes que pagamos por mantener los privilegios. Se trata de un tipo de programa b\u00e1sico que los ayuntamientos deber\u00edan incorporar a sus planes de igualdad.<\/p>\n<p>Si de verdad se quiere romper con la imagen de unas pol\u00edticas de igualdad ajenas a los hombres, adem\u00e1s de predicar hay que dar trigo. No podemos quedarnos en la sensibilizaci\u00f3n y la formaci\u00f3n. Hay que plantear intervenciones sectoriales en las que la aplicaci\u00f3n de la perspectiva de g\u00e9nero con hombres es imprescindible y urgente. Es el caso de la lucha contra las violencias machistas en la que hay que apostar por una estrategia preventiva que pasa por trabajar con todos los hombres, prioritariamente con los m\u00e1s j\u00f3venes y espec\u00edficamente con los potenciales agresores.<\/p>\n<p>Como plantea la pensadora feminista Rita Segato en la violencia hacia las mujeres hay un componente expresivo (\u201chacerse hombre\u201d) de construcci\u00f3n de la masculinidad ante los pares que forma parte (consciente e inconsciente) de las estructuras elementales de las violencias machistas. Por ello, adem\u00e1s de las desigualdades de g\u00e9nero entre hombres y mujeres hay que actuar de forma preventiva sobre las masculinidades t\u00f3xicas y la cultura que las reproduce.<\/p>\n<p>Prevenir las violencias machistas no solo es posible, como dice la OMS. A partir de cierto nivel de intervenci\u00f3n, es m\u00e1s eficiente abordarlas trabajando sobre las causas estructurales que seguir planteando medidas de protecci\u00f3n individual cuyo rendimiento marginal decreciente sirve de argumento a quienes pretenden desacreditarlas.<\/p>\n<p>Todo el mundo coincide en que esta prevenci\u00f3n debe empezar por la escuela, pero la pol\u00edtica de coeducaci\u00f3n apenas tiene en cuenta la necesidad de trabajar sobre las masculinidades. El fracaso escolar tiene cara de chico y sus aspectos acad\u00e9micos y educativos est\u00e1n estrechamente relacionados. Una convivencia basada en el respeto y la confianza mejora el rendimiento acad\u00e9mico general y especialmente el de los chicos.<\/p>\n<p>Apoyar el cambio de los hombres con medidas positivas deber\u00eda ser un objetivo espec\u00edfico de las pol\u00edticas p\u00fablicas que, siguiendo el ejemplo de la PPIINA (\u00abPlataforma por permisos iguales e intransferibles de nacimiento y adopci\u00f3n\u00bb), se puede trasladar a muchos otros campos. Se trata de incorporar la perspectiva de g\u00e9nero a los problemas que afectan espec\u00edficamente a los hombres en educaci\u00f3n, salud, trabajo, etc. Existe ya una amplia experiencia de intervenci\u00f3n en todos estos campos.<\/p>\n<p>Pero mientras que no haya Pol\u00edtica feminista para hombres, no habr\u00e1 pol\u00edticas de igualdad con hombres. Veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s de Beijing, hay que plantear la necesidad de que los feminismos incorporen a su agenda global la necesidad de pol\u00edticas p\u00fablicas de Igualdad espec\u00edficas para hombres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 25, uda\/2019\/verano). 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