{"id":11001,"date":"2019-03-20T11:56:21","date_gmt":"2019-03-20T10:56:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=11001"},"modified":"2019-04-01T15:09:53","modified_gmt":"2019-04-01T13:09:53","slug":"socialdemocracia-eu-busqueda-izquierda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/socialdemocracia-eu-busqueda-izquierda\/","title":{"rendered":"La socialdemocracia europea a la b\u00fasqueda de la izquierda perdida"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_11004\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/andrea.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-11004\" class=\"wp-image-11004 size-full colorbox-11001\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/andrea.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"332\" data-id=\"11004\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/andrea.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/andrea-300x166.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-11004\" class=\"wp-caption-text\">Andrea Nahles presidenta del SPD<\/p><\/div>\n<p><em><strong>Con luces largas<\/strong><\/em><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Galde 24, (udaberria\/2019\/primavera).\u00a0<\/span>Alberto Surio.-<\/p>\n<p>Cuando Oskar Lafontaine, el hist\u00f3rico l\u00edder de la izquierda alemana que abandon\u00f3 el SPD por su pol\u00edtica liberal, visit\u00f3 Madrid hace un par de a\u00f1os, pronostic\u00f3 que la socialdemocracia europea corr\u00eda el peligro de desplomarse en todo el continente porque hab\u00eda perdido credibilidad al abrazar las tesis del neoliberalismo y dejar hu\u00e9rfanas a sus bases sociales. Solo ve\u00eda, de hecho, una salida. Que la izquierda volviera a sus or\u00edgenes y que la justicia social volviera a presidir la agenda pol\u00edtica. Si no lo hac\u00eda con urgencia corr\u00eda, advert\u00eda, un peligro de desaparici\u00f3n o de deslizarse hacia la irrelevancia. Pedro S\u00e1nchez a\u00fan era casi un desconocido, aunque algunos empezaban a fijarse en \u00e9l como un referente por la batalla casi \u00e9pica que planteaba contra el aparato de su partido. El contexto europeo era desolador para su familia ideol\u00f3gica. Una socialdemocracia en horas cada vez m\u00e1s \u00a0bajas, tocada del ala por la \u00faltima crisis econ\u00f3mica que, en lugar de cebarse sobre todo en las formaciones de corte neoliberal, empezaba a cuartear especialmente a las fuerzas del centro-izquierda, el mismo que despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial pact\u00f3 con la democracia cristiana las bases del Estado de Bienestar.<\/p>\n<p>El socialismo europeo \u00a0en su d\u00eda, una fuerza mayoritaria en muchos pa\u00edses y con experiencia de gobierno, ha entrado en un terreno cr\u00edtico, el que le puede llevar a convertirse en una corriente ideol\u00f3gica subordinada y auxiliar cuando, parad\u00f3jicamente, muchos de sus planteamientos reivindicativos han sido admitidos en la gesti\u00f3n p\u00fablica. Las pr\u00f3ximas elecciones europeas pueden ser un bot\u00f3n elocuente de ese declive, con la socialdemocracia amenazada por la ola populista y luchando a brazo partido por lograr ser la segunda fuerza en el futuro Parlamento de Estrasburgo. Le atenaza una fuerte crisis de identidad en una sociedad que ha cambiado y que, aunque mantiene sin responder gran parte de las preguntas que la hicieron posible hace m\u00e1s de un siglo, empieza a escoger las soluciones simples y f\u00e1ciles frente a problemas cada vez m\u00e1s complejos. O la socialdemocracia se renueva de verdad y tiene m\u00e1s reflejos o el vaticinio de Lafontaine puede hacerse realidad.<\/p>\n<p>De hecho, el l\u00edder alem\u00e1n pronostic\u00f3 lo que comienza a vislumbrarse, un giro claro a la izquierda en la socialdemocracia europea en busca de su propia supervivencia. El proyecto social-liberal de la &#8216;tercera v\u00eda&#8217; apadrinada por Tony Blair y Gerard Schroeder en el Reino Unido y Alemania, respectivamente, en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha provocado una honda crisis ideol\u00f3gica y una profunda desafecci\u00f3n en una parte de los electorados tradicionales progresistas. Los j\u00f3venes y un sector de las clases medias urbanas \u00a0se han ido alejando de las organizaciones de ra\u00edz obrera, El reformismo socialdem\u00f3crata necesita un nuevo relato para salir del bache.<\/p>\n<p><strong>Una nueva agenda.- <\/strong>De hecho, la Uni\u00f3n Europea es el escenario por antonomasia de la crisis de las hist\u00f3ricas formaciones socialdem\u00f3cratas -con una derivada en los sindicatos convencionales- en la medida en la que han emergido nuevas corrientes de cambio que, sin encajar exactamente en la dicotom\u00eda derecha-izquierda, plantean las numerosas contradicciones del sistema. La extraordinaria fuerza del movimiento feminista y la lucha contra el cambio clim\u00e1tico forman parte de la nueva agenda de las prioridades y obligan al socialismo europeo a redefinir muchos de sus planteamientos. Adem\u00e1s, las cifras de la desigualdad siguen siendo lacerantes y plantean, de entrada \u00a0una gran brecha generacional. El principio de que las futuras generaciones van a tener serios problemas para vivir como sus padres se ha asentado como un dogma infalible y suscita un gran debate sobre la viabilidad real del actual modelo, con una desafecci\u00f3n hacia la pol\u00edtica cl\u00e1sica que crece como la espuma. En este caldo de cultivo crece la peligrosa planta del resentimiento, del odio y de la exclusi\u00f3n sobre el que construye su imaginario la extrema derecha y los movimientos antisistema.<br \/>\nEl Estado espa\u00f1ol se ha convertido en una experiencia a tener en cuenta en el socialismo europeo. Los socialdem\u00f3cratas europeos se en los \u00faltimos meses fijaron en la apuesta audaz de S\u00e1nchez al enfrentarse al aparato de su partido, el PSOE, una formaci\u00f3n cuya renovaci\u00f3n en el congreso de Suresnes en 1974 fue avalada de forma muy directa por el SPD alem\u00e1n, que se convirti\u00f3 en su gran padrino protector. El socialismo alem\u00e1n de Wily Brandt apost\u00f3 entonces por el PSOE de Felipe Gonz\u00e1lez, entre otras cosas, para frenar una posible ola comunista en el sur de Europa a partir de la Revoluci\u00f3n de los Claveles en Portugal.<br \/>\nPues bien, hoy en d\u00eda la socialdemocracia alemana acaba de consumar un giro estrat\u00e9gico a la izquierda ante la evidencia de quedarse sin parte de su espacio electoral. Las clases medias y los j\u00f3venes le han abandonado en favor de los verdes, que es la nueva formaci\u00f3n que encarna los valores ideol\u00f3gicos que hist\u00f3ricamente encarnaba el SPD y que en este momento abandera un activo federalismo europeismo. La hist\u00f3rica clase obrera, base natural de los socialdem\u00f3cratas, ya no es la de hace 30 a\u00f1os y afronta nuevos problemas que han alentado la aparici\u00f3n de un nuevo peligro populista nacionalista y extremista. La pinza entre los ecologistas y la ultraderecha han dejado sin margen de maniobra a los socialdem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>En todo caso, los partidos socialdem\u00f3cratas europeos han reaccionado emplazados por sus bases a la reconquista de las esencias perdidas. Los laboristas brit\u00e1nicos liderados por Jeremy Corbyn representan con nitidez ls apuesta por un laborismo de izquierda, a pesar de que el debate del \u2018Brexit\u2019 se ha cruzado por el camino. En Italia, el Partido Democr\u00e1tico -heredero del hist\u00f3rico PCI- ha elegido a un candidato de su izquierda para reemplazar al \u2018liberal\u2019 Mateo Renzzi. A su vez, en Espa\u00f1a, Pedro S\u00e1nchez ha construido un discurso de centro-izquierda que tiene mucho que ver con la aparici\u00f3n del fen\u00f3meno del 15-M y la llegada de Podemos y con una respuesta a la desnaturalizaci\u00f3n de la identidad socialdem\u00f3crata de los \u00faltimos a\u00f1os. En buena medida, sus expectativas en las pr\u00f3ximas generales del 28 de abril tienen que ver con su identificaci\u00f3n con ese bloque social del electorado que en su d\u00eda asociaba socialdemocracia con modernizaci\u00f3n, libertades democr\u00e1ticas y avances sociales.<\/p>\n<p><strong>Miedo al futuro.- <\/strong>Los socialdem\u00f3crata, en general, intentan tantear el futuro con un giro a su izquierda en busca del regreso de las esencias con el objetivo de recuperar el favor de sus electores perdidos y conectar con los sectores m\u00e1s descontentos del electorado, tentados por las fuerzas del populismo ultra y del nacionalismo conservador. La receta es siempre: giro a la izquierda. Otra cosa es que funcione con adversarios que juegan la baza de la demagogia y de la mentira sin escr\u00fapulos en un sector de la sociedad cada vez m\u00e1s condicionado por el miedo al futuro, la incertidumbre del presente y la explotaci\u00f3n sentimental de un pasado idealizado. El rechazo creciente a la pol\u00edtica como mediaci\u00f3n expl\u00edcita un d\u00e9ficit de la democracia representativa que evidencia el deterioro estructural de modelo. Pero no hay que olvidarse que la desigualdad fue el origen del movimiento obrero tradicional y la desigualdad hoy sigue siendo la gran cuesti\u00f3n. \u201c El capitalismo trae la guerra como las nubes traen la lluvia\u00bb , dijo una vez el socialista franc\u00e9s Jean Jaur\u00e8s, asesinado por oponerse a la Primera Guerra Mundial. Y es que la desigualdad entre hombres y mujeres o la desigualdad generacional siguen siendo las grandes heridas sociales que justifican la batalla de las ideas. La socialdemocracia europea necesita una nueva narrativa para llenar de credibilidad este mensaje. Y tambi\u00e9n para conectar con esa parte de la ciudadan\u00eda que, sin haber vivido el imaginario cultural de la izquierda, pide respuestas, reclama cambios y exige liderazgo s\u00f3lidos y atractivos que los hagan posibles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 24, (udaberria\/2019\/primavera).\u00a0Alberto Surio.-El socialismo europeo emprende un viaje de regreso a las esencias ideol\u00f3gicas con el objetivo de recuperar a parte de sus bases sociales y frenar al populismo.El hist\u00f3rico SPD, superado ya por los verdes, se aleja del centrismo liberal para evitar su hundimiento definitivo .<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11014,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-11001","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","revista-galde-n24"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11001","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11001"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11001\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11014"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11001"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11001"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11001"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}