{"id":10931,"date":"2018-12-19T11:12:34","date_gmt":"2018-12-19T10:12:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=10931"},"modified":"2018-12-27T10:06:52","modified_gmt":"2018-12-27T09:06:52","slug":"cine-verdadero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/cine-verdadero\/","title":{"rendered":"Cine verdadero"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_10932\" style=\"width: 590px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/ENTRE-DOS-AGUAS.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-10932\" class=\"wp-image-10932 size-full colorbox-10931\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/ENTRE-DOS-AGUAS.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"387\" data-id=\"10932\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/ENTRE-DOS-AGUAS.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/ENTRE-DOS-AGUAS-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-10932\" class=\"wp-caption-text\">\u00abEntre dos aguas\u00bb<\/p><\/div><\/p>\n<p><span class=\"s1\">(Galde 23, 2019\/invierno).\u00a0Sabi\u00f1e Zurutuza.-\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00abEntre dos aguas\u00bb, del director Isaki Lacuesta retoma la historia de los hermanos Jos\u00e9 e Israel que el cineasta giron\u00e9s hab\u00eda contado en su pel\u00edcula \u00abLa leyenda del tiempo\u00bb (2006).<\/p>\n<p>\u00abEntre dos aguas\u00bb tiene lugar en territorio andaluz y su t\u00edtulo remite a la pieza musical hom\u00f3nima, una de las m\u00e1s populares de la obra del maestro de la guitarra flamenca Paco De Luc\u00eda. Todo un universo rom\u00e1ntico de cantaores y gitanos.<\/p>\n<p>Sin embargo Lacuesta narra una historia que retrata a la Andaluc\u00eda real, el sur pobre y despreciado de Espa\u00f1a, y desde la primera secuencia deja muy clara esa decisi\u00f3n. En ella se muestra el parto de una de las hijas de Israel, el menor de los hermanos G\u00f3mez Romero, quien ya no es el chico de rulos que atravesaba el duelo de la traum\u00e1tica muerte de su padre en la pel\u00edcula anterior, sino un hombre de casi 30 a\u00f1os. Una vez terminado el parto, Israel sale del quir\u00f3fano, donde lo esperan dos oficiales de polic\u00eda que lo esposan y se lo llevan de regreso a la c\u00e1rcel, donde purga una condena que lo tendr\u00e1 tras las rejas algunos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 el corte m\u00e1s hermoso de toda la cinta ocurre cuando Lacuesta repite otra escena de \u00abLa leyenda del tiempo\u00bb, una conversaci\u00f3n entre Isra y Che\u00edto en la que el primero habla al otro lado de un visillo. El filme corta en un instante en el que el visillo cubre la figura de Isra y, tras unos momentos de plano vac\u00edo, quien lo descorre es el Isra adulto. Hasta que el personaje no reaparece uno no es consciente del cambio de plano, y este peque\u00f1o retraso del corte perceptivo respecto al de montaje cuaja un peque\u00f1o milagro.<\/p>\n<p>El luto que subyac\u00eda en \u00abLa leyenda del tiempo\u00bb se desvela, doce a\u00f1os despu\u00e9s, en la rabia contenida que define al Isra de \u00abEntre dos aguas\u00bb. En los dos Isras hay un ni\u00f1o que no ha dejado de ser tal, y que as\u00ed se manifiesta en escenas tan encantadoras como el reencuentro entre los dos hermanos despu\u00e9s de que Isra haya cumplido condena, en la que se limitan a compartir un ba\u00f1o y ahogadillas en la r\u00eda. El volver a los mismos escenarios gaditanos doce a\u00f1os despu\u00e9s parece servirle a Lacuesta, en fin, no solo para retomar a sus personajes, sino para volver sobre sus propias im\u00e1genes filmadas, para descubrir en el pasado capturado unas se\u00f1ales del presente que solo ahora son interpretables.<\/p>\n<p>\u00abEntre dos aguas\u00bb consigue con total naturalidad aquello en lo que muchos directores supuestamente comprometidos suelen fallar: acercarse con honestidad a los paisajes marginales del nuevo capitalismo. Filmar la realidad de dos personajes que habitan entre la chatarra de un sistema econ\u00f3mico para el que no cuentan.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, \u00abEntre dos aguas\u00bb se siente de alg\u00fan modo una obra m\u00e1s depurada que su \u00abprecuela\u00bb. A la vez, la parte ficticia parece tener esta vez m\u00e1s peso que la documental (aunque parece claro que seguimos estando ante dos personajes que se interpretan a s\u00ed mismos). Lacuesta se abona a la c\u00e1mara en mano sin aspavientos pero no renuncia a punteos de paisajismo que sacan enorme partido del paisaje mar\u00edtimo andaluz (en la secuencia del ba\u00f1o, la c\u00e1mara pasa de ba\u00f1arse junto a los dos hermanos a filmarlos desde un barco en la orilla).<\/p>\n<p>Ante el panorama de estancamiento laboral, Isra y Che\u00edto pueden hacer poco m\u00e1s que seguir las migajas de grandes entramados del poder: el primero a las \u00f3rdenes de los grandes traficantes del Estrecho, el segundo en las cocinas del Ej\u00e9rcito, y ambos expuestos al riesgo de romper sus hogares por garantizar los ingresos. Pero Lacuesta, sin forzar el discurso ni la egolatr\u00eda del posicionamiento autoral, se limita a acercarse a ellos. A constatar su existencia, a afirmar sus afectos y sus deseos y dejar que \u00e9stos queden por encima de toda etiqueta. \u00abEntre dos aguas\u00bb va mucho m\u00e1s all\u00e1 que el tan manido \u00abcine necesario\u00bb para erigirse como, simplemente, cine verdadero. En todos los sentidos posibles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 23, 2019\/invierno).\u00a0Sabi\u00f1e Zurutuza.- \u00abEntre dos aguas\u00bb, del director Isaki Lacuesta retoma la historia de los hermanos Jos\u00e9 e Israel que el cineasta giron\u00e9s hab\u00eda contado en su pel\u00edcula \u00abLa leyenda del tiempo\u00bb (2006). \u00abEntre dos aguas\u00bb tiene lugar en territorio andaluz y su t\u00edtulo remite a la pieza musical hom\u00f3nima, una de las m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10933,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-10931","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","revista-galde-n23"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10931"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10931\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10933"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}