{"id":10442,"date":"2018-09-22T11:38:35","date_gmt":"2018-09-22T09:38:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=10442"},"modified":"2018-10-08T20:27:29","modified_gmt":"2018-10-08T18:27:29","slug":"no-nos-deja-dormir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/no-nos-deja-dormir\/","title":{"rendered":"Una mirada a lo que no nos deja dormir"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Solidarid.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-10449 colorbox-10442\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Solidarid.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"870\" data-id=\"10449\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Galde 22, oto\u00f1o\/2018\/udazkena).\u00a0<span class=\"s1\">Marivi Freire.<br \/>\n<\/span>Escribo sobre la relaci\u00f3n entre cotidianeidad y dificultades econ\u00f3micas. Aunque luego me referir\u00e9 a otros aspectos, es precisamente \u00e9ste el que abre la puerta a exponer las vivencias que hay en torno a las dificultades econ\u00f3micas, monetarias, materiales y por ende, personales. Algo cotidiano quiere decir que est\u00e1 en tu d\u00eda a d\u00eda, que es algo normalizado para ti y lo llevas encima casi sin notar el peso, del tiempo que lleva contigo. Y esto es lo que pasa con estas machaconas dificultades cotidianas, que te acostumbras a vivir con las carencias, a que est\u00e9n siempre ah\u00ed. Este atributo es lo que hace que sean m\u00e1s da\u00f1inas sus consecuencias. Incluso el d\u00eda que no est\u00e1n en medio de tu cartera y de tu tarjeta se te hace raro. Sin llegar a echarlas de menos, te das cuenta de su ausencia y se te hace raro. Algo as\u00ed, como recibir un golpe de dinero inesperado, un amigo que te ayuda, un familiar que te deja dinero. Se te hace raro pensar que tienes un dinero disponible para poder utilizarlo en tus querencias y no en lo que deber\u00edas comprar.<\/p>\n<p>Son, adem\u00e1s, ese tipo de cosas que siempre vuelven, que te vuelven a abordar en el \u00faltimo punto que te dej\u00f3. No te quieren dejar, te han cogido cari\u00f1o, algo que has podido pensar de manera ir\u00f3nica en alg\u00fan baj\u00f3n an\u00edmico. Pero debajo de esa cotidianeidad, de esa normalidad, de esa facilidad con la que hablamos de las \u201cdificultades econ\u00f3micas\u201d subyace algo terrible para la persona, una aut\u00e9ntica enfermedad cr\u00f3nica. Es una lesi\u00f3n que se incorpora a nuestro ADN, a nuestras agendas diarias, a nuestras decisiones sobre cosas m\u00e1s o menos materiales, a nuestros compromisos con familiares y amistades, a nuestras opciones de decidir sobre el tiempo libre, sobre las compras. Y lo peor, afecta a nuestras ilusiones sobre el futuro, a tener tranquilidad o no a la hora de dormir. Tunea nuestra vida de tal manera, que ni nos acordamos si alguna vez fuimos libres de esa tiran\u00eda.<\/p>\n<p>Soy consciente de que m\u00e1s all\u00e1 de las carencias econ\u00f3micas existen otras mucho peores, como puede ser la soledad, la enfermedad. Pero me voy a ajustar al tema del art\u00edculo, sabiendo que vivimos en una perpetua red de acciones, emociones y tiempos que provocan que haya multitud de variables en nuestras vidas y, todas ellas, relacionadas. Si echamos la mirada atr\u00e1s hace quince a\u00f1os, no muchos m\u00e1s, todav\u00eda no formaban parte de nuestro vocabulario cotidiano conceptos como renta de garant\u00eda de ingresos, ayudas sociales, econom\u00eda social, cuidados, salario m\u00ednimo interprofesional, etc. Qui\u00e9n no se acuerda de cuando Lanbide asumi\u00f3 la gesti\u00f3n de la Renta de Garant\u00eda de Ingresos. Desde entonces se inici\u00f3 un calvario, literal, para todo aquel que la ha solicitado: malas pr\u00e1cticas como las repetidas peticiones de documentaci\u00f3n cuando \u00e9sta ya ha sido presentada, que ante la m\u00ednima sospecha de irregularidad y sin ning\u00fan tipo de prueba suspendan la prestaci\u00f3n sin dar oportunidad a presentar lo que entiende el ente Lanbide que falta. Sin olvidarnos que Lanbide suspende la RGI a mujeres v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero con menores a su cargo incluso. Y a d\u00eda de hoy hasta esto tiene que ser luchado para llegar a juicio o al Ararteko y que le lean la cartilla a Lanbide.<\/p>\n<p>Para bien o para mal, en la actualidad tenemos todas estas historias al orden del d\u00eda en cualquier medio de comunicaci\u00f3n y de conversaci\u00f3n de ascensor. Indico lo de para bien o para mal porque de nuevo, la cotidianeidad de estos relatos ha rebajado nuestra profundidad de conversaci\u00f3n. Nos quedamos con el titular y muchas veces nos olvidamos de las personas que hay detr\u00e1s de n\u00fameros y estad\u00edsticas. El instinto humano de protecci\u00f3n y el de s\u00e1lvese quien pueda ayuda a tergiversar el relato diario, nubla nuestra mirada y nuestra capacidad para discernir. Si no te suena esto, qu\u00e9date con este dato para atacar eso de \u201clos inmigrantes se llevan todas las ayudas y a los de de aqu\u00ed de toda la vida no nos dan nada\u201d. Bueno, s\u00f3lo el 9,7% de las personas extranjeras residentes en la CAV reciben la RGI, que no es una ayuda, sino un derecho.<\/p>\n<p>He citado solo algunos temas de los que m\u00e1s se han o\u00eddo hablar pero hay otros muchos m\u00e1s cuyo eco se ha ido debilitando. No porque hayan desaparecido sino porque corresponden a eso que se llam\u00f3 inicios de crisis y que result\u00f3 ser una continuaci\u00f3n de lo que llevaba d\u00e1ndose durante mucho tiempo encubierto por la famosa burbuja inmobiliaria. Por ejemplo, todav\u00eda no he tocado otro tema que, realmente, nos ha modificado el ADN y puedo afirmar que nos ha convertido en seres modificados gen\u00e9ticamente, somos los nuevos OMG (organismos modificados gen\u00e9ticamente). Me refiero a la precariedad en el mundo laboral. Ya os imaginar\u00e9is que al hablar de ella, estaremos hablando de una conocida y \u201camiga\u201d nuestra. Antes, el dinero ten\u00eda un valor y el empleo ten\u00eda valor. Ahora el dinero se ha convertido en un medio imprescindible sin el cual no eres nada ni puedes sobrevivir. El empleo ha llegado a ser un instrumento que te puede indignificar y un contrato laboral se puede convertir en un yugo asfixiante.<\/p>\n<p>Conversaci\u00f3n escuchada en la vida real en una residencia y que con palabras de andar por casa transmite una mensaje profundo. Una se\u00f1ora que est\u00e1 perpetrada con sus pinturas y su libro de mandalas en una mesa contesta a la pregunta de un se\u00f1or que pasaba por all\u00ed: \u201cSe\u00f1or, yo estoy pintando\u201d. A lo que el se\u00f1or le comenta: \u201cPintar, pintar aqu\u00ed\u2026\u201d. Y va y le apostilla la se\u00f1ora: \u201cS\u00ed, se\u00f1or, aqu\u00ed no pintamos nada\u201d. No s\u00e9 si me impresion\u00f3 m\u00e1s el comentario puro y duro o el haberlo recogido en una residencia para personas mayores. Pero el caso es que conten\u00eda mucha verdad. Esto es lo que siente mucha gente. Detr\u00e1s de cada persona hay un curriculum vitae con el cual flipar\u00eda un ser de otro mundo. \u00a1Tanta formaci\u00f3n, tantos empleos concentrados en una sola persona y en tan pocos a\u00f1os! Pero es conocido que eso no te protege contra un mundo laboral cada vez m\u00e1s inhumano y m\u00e1s canalla.<\/p>\n<p>Antes cre\u00edamos que no tener contrato y trabajar era lo peor que te pod\u00eda pasar. Pero es que ahora ese papel llamado contrato laboral puede ser tan demoledor como no tener contrato. Algo as\u00ed como: \u201c\u00bfTu hija trabaja?\u201d. \u201cAhora s\u00ed, pero est\u00e1 con un contrato de 12 horas al mes\u201d. \u201cBueno, bueno, que no se queje, lo importante es que est\u00e1 trabajando y est\u00e1 cotizando a la Seguridad Social\u201d. \u00bfOs suena esta conversaci\u00f3n tipo?. Cre\u00edamos que exigir y disponer en un papel de la fecha de inicio del contrato, su duraci\u00f3n, etc. nos proteg\u00eda contra cualquier mal que nos acechara. Pero ya ha quedado claro que se puede hacer, legalmente hablando, contratos de incluso dos horas al mes. Por no hablar del lado contrario del proceso, de despedir. Se puede despedir, legalmente hablando, si la empresa asume la improcedencia del despido. Que no es \u00e9tico, te dicen, pero s\u00ed legal. Y es a donde quiero llegar con estas batallitas de la precariedad en el mundo laboral. Bajo unas leyes que desamparan al trabajador y trabajadora se permite realizar cosas muy sucias y feas, por no poner otros adjetivos malsonantes. La justicia y la eticidad no tienen ning\u00fan papel aqu\u00ed. \u00bfEl sistema est\u00e1 pervertido o se pervierte? \u00bfLa precariedad \u201cs\u00f3lo\u201d mata o tambi\u00e9n se labora?<\/p>\n<p>Con la lesi\u00f3n gen\u00e9tica ya instaurada dentro de nuestro sistema econ\u00f3mico es inevitable pensar cu\u00e1n bien lo hace este sistema econ\u00f3mico-social que nos ha llevado a pensar que ha venido para quedarse, que es por culpa nuestra, que antes otros sab\u00edan plantar batallas, luchar por sus derechos pero que ahora somos taaaan ego\u00edstas que nadie mueve un dedo por el otro. Pero voy a dejar atr\u00e1s estos p\u00e1rrafos grises porque tambi\u00e9n han surgido otras luces. No creo que tengamos que pensar mucho para recordar los nombres de quienes a nuestro alrededor est\u00e1n sufriendo o malviviendo con carencias. Conceptos como amistad, cuidados, acompa\u00f1amiento son s\u00f3lo algunos ejemplos de esas luces que han surgido pese al recrudecimiento de las condiciones de vida. Se ha reivindicado su vuelta porque \u201cantes\u201d eso era lo m\u00e1s normal. Curiosamente, la percepci\u00f3n de que antes tambi\u00e9n se viv\u00eda con problemas viene siempre acompa\u00f1ada de que \u201cantes\u201d la cosa era distinta. El nivel medio hab\u00eda sido siempre medio y no se echaban de menos otros tiempos, a lo sumo los anhelabas.<\/p>\n<p>Otras de esas luces que han surgido han sido el reconocimiento de los cuidados. Los humanos, como seres ecodependientes e interdependientes, no podemos sobrevivir sin el cuidado de nuestro entorno ni sin cosas tan sencillas como un plato de comida caliente ni sin esos amigos siempre dispuestos a que te puedas desahogar. En un ecosistema como el nuestro de hierro, cemento y ciudad de servicios, la cooperaci\u00f3n, las relaciones sociales, y sobre todo, los cuidados son imprescindibles para el sostenimiento de la vida. El reconocimiento de los cuidados, como tareas realizadas cl\u00e1sicamente por mujeres, demuestra que el sistema capitalista y neoliberal en el que nos quieren ver inmersos, ha encauzado estos trabajos como secundarios e irreconocibles y no de importancia capital para subsistir.<\/p>\n<p>Ya para acabar, espero que esperes y que esperes para bien. Porque est\u00e1 en juego nuestra capacidad de anhelar el cambio, de sorprendernos, de tener ilusi\u00f3n, de sentirnos vivos y con energ\u00eda, se decide nuestra capacidad de comprobar que todo est\u00e1 interrelacionado y que las mejoras econ\u00f3micas si no son tambi\u00e9n sociales y medioambientales no aportar\u00e1n nada para que a nuestro alrededor se viva un proyecto digno. Ya es hora de quitarnos la venda de los ojos y de sacudirnos toda esa basura precaria e indigna. Pu\u00f1etera cotidianeidad. Argi zure burua!<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 22, oto\u00f1o\/2018\/udazkena).\u00a0Marivi Freire. Escribo sobre la relaci\u00f3n entre cotidianeidad y dificultades econ\u00f3micas. Algo cotidiano quiere decir que est\u00e1 en tu d\u00eda a d\u00eda, que es algo normalizado para ti y lo llevas encima casi sin notar el peso, del tiempo que lleva contigo. 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