{"id":20200,"date":"2026-09-28T22:17:59","date_gmt":"2026-09-28T20:17:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?page_id=20200"},"modified":"2026-09-28T22:17:59","modified_gmt":"2026-09-28T20:17:59","slug":"feminismo-o-revictimizacion-institucional","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/feminismo-o-revictimizacion-institucional\/","title":{"rendered":"\u00bfFeminismo o revictimizaci\u00f3n institucional?"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">(<span lang=\"es-ES-u-co-trad\"><b>Clara Wolfram Perez,\u00a0<\/b><\/span><span lang=\"es-ES-u-co-trad\"><b>Agente de Igualdad) <\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/3sku.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-20201 aligncenter colorbox-20200\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/3sku-285x300.jpg\" alt=\"\" width=\"285\" height=\"300\" data-id=\"20201\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/3sku-285x300.jpg 285w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/3sku.jpg 305w\" sizes=\"auto, (max-width: 285px) 100vw, 285px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c<span lang=\"es-ES-u-co-trad\">Yo soy feminista\u201d, dec\u00eda la campa\u00f1a de las tres Diputaciones de Euskadi, de Eudel y de Emakunde el 8 de marzo el a\u00f1o pasado. Carteles morados con letras llamativas ocupaban marquesinas y paredes en todos los pueblos. Carteles feministas sin firma feminista. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n, y me pregunt\u00e9 si ser\u00eda se\u00f1al de que las instituciones realmente conf\u00edan en el feminismo como agente de cambio. O acaso se trataba tan solo de apropiarse de un t\u00e9rmino \u201cfeminismo\u201d, y hacer un poco de \u201cpurplewashing\u201d de la fachada institucional. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"es-ES-u-co-trad\">Las declaraciones en junio de 2026 de los m\u00e1ximos responsables auton\u00f3mico, foral y partidista, respecto a la gesti\u00f3n de dos situaciones diferentes de acoso sexual en Errenteria me han sacado de dudas. Dos situaciones diferentes, pero con elementos comunes: la intervenci\u00f3n del movimiento feminista a la hora de acompa\u00f1ar a las mujeres, y proponer intervenciones comunitarias respetando sus deseos; y el respeto y respaldo mostrado por la Alcald\u00eda, liderada por Aizpea Otaegi, a estas estrategias feministas comunitarias, tomando a la vez y como instituci\u00f3n medidas concretas para prevenir que estas situaciones se puedan volver a producir. Tanto movimiento feminista como ayuntamiento han querido colocar la voluntad y la reparaci\u00f3n de las mujeres afectadas en el centro, y en coherencia han actuado. En el caso de las mujeres que denunciaban actitudes machistas por parte del bailar\u00edn Jon Maya (situaci\u00f3n que se remonta a 2024), se respet\u00f3 un proceso en el que se le ped\u00edan responsabilidades al bailar\u00edn, quien las asumi\u00f3, y se comprometi\u00f3 a un proceso para cambiar sus actitudes, todo ello sin hacer una declaraci\u00f3n p\u00fablica sobre el asunto, a petici\u00f3n expresa de las v\u00edctimas. Y en el caso de la joven acosada por un profesor de bertso, se hizo una denuncia p\u00fablica y concentraci\u00f3n en el pueblo, liderada por el movimiento feminista de Errenteria y de Oiartzun, y por el propio Bertsozale elkartea. Es decir, que se actu\u00f3 acorde a la v\u00eda elegida por las mujeres que hab\u00edan padecido el da\u00f1o, lo que es lo mismo que poner a la v\u00edctima en el centro. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"es-ES-u-co-trad\">Sin embargo, quienes lideran esas mismas instituciones que promov\u00edan hace un a\u00f1o ese \u201cYo soy feminista\u201d, se posicionan en 2026 comparando la actuaci\u00f3n en Errenteria con la actuaci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica, la cual ha ocultado y negado de forma sistem\u00e1tica durante d\u00e9cadas (y seguramente siglos) la violencia sexual a miles de ni\u00f1os y ni\u00f1as en sus instituciones.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"es-ES-u-co-trad\">Afirman que \u201cno podemos permitir que haya sistemas paralelos\u201d, refiri\u00e9ndose a la gesti\u00f3n de las denuncias de Errenteria. \u201cSistemas paralelos\u201d, para referirse a acci\u00f3n comunitaria feminista que no pasa por denuncia policial y v\u00eda judicial, y que respeta la voluntad de las v\u00edctimas. Diferente posici\u00f3n toma la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, quien se desmarca de la campa\u00f1a para desprestigiar la intervenci\u00f3n feminista. Preguntada en una entrevista al Diario Vasco de junio 2026 por la intervenci\u00f3n del movimiento feminista, responde que \u201caqu\u00ed no sobra nadie\u201d, y que \u00abla decisi\u00f3n de efectuar una denuncia en una comisar\u00eda le corresponde \u00fanicamente a la v\u00edctima\u201d. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"es-ES-u-co-trad\">La utilizaci\u00f3n medi\u00e1tica del asunto ha sido tal, que resulta conveniente empezar por el principio, para entender lo que realmente ha ocurrido en Errenteria. En mayo de 2026, una joven bertsolari de 17 a\u00f1os busca apoyo en el movimiento feminista para denunciar el acoso ejercido por un bertsolari que le dobla la edad, y que la tutelaba para \u201cmejorar su rendimiento\u201d. Otra bertsolari m\u00e1s mayor le comunica que atraves\u00f3 lo mismo algunos a\u00f1os atr\u00e1s. Pronto se sabe que el acosador ten\u00eda un protocolo abierto en Bertsozaleen Elkartea en el que se compromet\u00eda a abandonar todos los espacios vinculados a esta actividad, algo que no cumpli\u00f3. El ayuntamiento, tras contrastar la informaci\u00f3n con Bertsozaleen Elkartea, decide tomar medidas: suspender el contrato que ten\u00eda con la asociaci\u00f3n Xenpelar Bertso Elkartea para la gesti\u00f3n de la Bertso Eskola Municipal. El bertsolari desde hac\u00eda ya dos a\u00f1os no trabajaba como profesor de la bertso eskola, pero segu\u00eda vinculado a la asociaci\u00f3n, e incluso dinamizaba alguna actividad informal, raz\u00f3n por la que el Ayuntamiento decide poner fin al contrato. El caso de Jon Maya se remonta a 2024, y fueron las mujeres afectadas las que pidieron un proceso confidencial y de mediaci\u00f3n. La informaci\u00f3n sale ahora por el inter\u00e9s de algunos partidos municipales en cuestionar la gesti\u00f3n municipal. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"es-ES-u-co-trad\">Pareciera que los partidos pol\u00edticos han querido utilizar este asunto con fines partidistas. Y al hacerlo, no han tenido reparos en provocar la revictimizaci\u00f3n de la v\u00edctima. La joven bertsolari de 17 a\u00f1os se ha visto obligada a tener que responder a las preguntas de la Ertzaintza y la Fiscal\u00eda de Menores. Ella ten\u00eda muy claro que no quer\u00eda hacer una denuncia policial ni judicial. Pero, aun as\u00ed, bajo el argumento de ser \u201cmenor\u201d (17 a\u00f1os), se la oblig\u00f3 a pasar por este aro. Presionar a una mujer para que interponga una denuncia judicial supone una revictimizaci\u00f3n dolorosa. La ley estatal hace ya 8 a\u00f1os que obliga a las administraciones p\u00fablicas a respetar las decisiones de las mujeres agredidas, y a prestarles el mismo apoyo denuncien o no ante los tribunales (Pacto de Estado en Materia de Violencia de G\u00e9nero, Real Decreto-Ley 9\/2028). <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"es-ES-u-co-trad\">Pero nos podemos preguntar si toda esta historia convertida en medi\u00e1tica es realmente la historia importante a contar. Por desgracia, no creo que haya una mujer que pueda decir que jam\u00e1s se haya sentido acosada. Cuando no fue un profesor en la escuela, fue un t\u00edo, o un jefe o compa\u00f1ero de trabajo, o sencillamente un baboso en fiestas. Es una experiencia com\u00fan de la que dif\u00edcilmente nos libramos, ya que no depende ni de nuestra actitud ni de nuestro f\u00edsico. Es un acto de dominaci\u00f3n masculina demasiado com\u00fan y corriente, que por desgracia no ha desaparecido del panorama actual. Y ahora que ha comenzado el verano, y una y otra vez se denuncian agresiones sexuales en fiestas, ser\u00eda de agradecer que las instituciones tan interesadas en estos asuntos centraran su atenci\u00f3n en lo que realmente importa. \u00bfTenemos las mujeres derecho a decidir c\u00f3mo queremos denunciar y actuar de forma colectiva para prevenir las agresiones? \u00bfQu\u00e9 necesita la agredida para la reparaci\u00f3n del da\u00f1o sufrido? Y hablando en t\u00e9rminos m\u00e1s amplios sobre violencia machista, \u00bfqu\u00e9 apoyo institucional falla para que las mujeres que sufren violencia machista cotidianamente se puedan separar de los agresores? Porque hay mujeres que no se separan, porque la administraci\u00f3n p\u00fablica no les ofrece alternativas de vivienda de alquiler social. No existen apenas recursos, y los pocos existentes est\u00e1n saturados. No parece que estos temas tan reales est\u00e9n en boca de los dirigentes pol\u00edticos que se declaran \u201cfeministas\u201d. Esto, que ser\u00eda tan importante, parece ser que no interesa. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"es-ES-u-co-trad\">A quienes aprovecharon la ola para criticar la gesti\u00f3n municipal de Errenteria, tan s\u00f3lo les dir\u00eda lo siguiente: ojal\u00e1 tuvi\u00e9semos un sistema policial y de justicia realmente feminista y reparador. Si as\u00ed fuera, sin duda acudir\u00edamos m\u00e1s a \u00e9l. Pero esta no es la experiencia de muchas mujeres que han interpuesto denuncias, y se han visto ellas mismas cuestionadas, o atrapadas en un proceso judicial que se prolonga a veces a\u00f1os. Y no todos los problemas sociales se tienen ni se deben resolver en tribunales. Las mujeres tenemos derecho a decidir cu\u00e1l es la v\u00eda de denuncia y sobre todo de reparaci\u00f3n. Apropiarse de nuestra decisi\u00f3n es, una vez m\u00e1s, violencia institucional. <\/span><\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Clara Wolfram Perez,\u00a0Agente de Igualdad) \u201cYo soy feminista\u201d, dec\u00eda la campa\u00f1a de las tres Diputaciones de Euskadi, de Eudel y de Emakunde el 8 de marzo el a\u00f1o pasado. Carteles morados con letras llamativas ocupaban marquesinas y paredes en todos los pueblos. Carteles feministas sin firma feminista. 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