{"id":20118,"date":"2026-09-25T00:27:19","date_gmt":"2026-09-24T22:27:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?page_id=20118"},"modified":"2026-09-25T00:27:19","modified_gmt":"2026-09-24T22:27:19","slug":"10-anos-despues-del-brexit-la-frustracion-de-salir-de-la-ue-por-la-derecha","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/10-anos-despues-del-brexit-la-frustracion-de-salir-de-la-ue-por-la-derecha\/","title":{"rendered":"10 a\u00f1os despu\u00e9s del brexit: la frustraci\u00f3n de salir de la UE por la derecha"},"content":{"rendered":"<p>(Carlos Berzosa y Koldo Unceta)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/brexit-8_1000_11001-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-20066 aligncenter colorbox-20118\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/brexit-8_1000_11001-1-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"689\" height=\"388\" data-id=\"20066\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/brexit-8_1000_11001-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/brexit-8_1000_11001-1-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/brexit-8_1000_11001-1-768x431.jpg 768w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/brexit-8_1000_11001-1.jpg 1100w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cuando se han cumplido ya diez a\u00f1os desde el Brexit, la econom\u00eda y la sociedad brit\u00e1nicas siguen ensimismadas, pregunt\u00e1ndose por las ra\u00edces de la crisis por la que atraviesan. \u00bfFue un error abandonar las instituciones europeas? \u00b4Lo cierto es que, pese a las reticencias hist\u00f3ricas de sucesivos gobiernos conservadores, y las cautelas mantenidas por diversos gobiernos laboristas, la UE representaba, para Gran Breta\u00f1a, un paraguas cuya falta se est\u00e1 dejando sentir en muchos aspectos, lo que hace interesante conocer lo que est\u00e1 pasando en ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>Las relaciones entre el Reino Unido y la UE siempre fueron conflictivas. Como se\u00f1ala Donald Sasson, ya en los tiempos de Margaret Thatcher se observaba a la Uni\u00f3n Europea como una entidad a la que hab\u00eda que exprimir, intentando sacar lo m\u00e1ximo y contribuir lo m\u00ednimo. Y, a pesar de haber participado en la elaboraci\u00f3n del Acta \u00fanica de 1986, la visi\u00f3n que la <i>dama de hierro<\/i> ten\u00eda de la UE era la misma que la adoptada d\u00e9cadas despu\u00e9s por muchos <i>brexiteers<\/i>, a saber, que Bruselas era una burocracia cara y sobredimensionada con la que hab\u00eda que marcar distancias.<\/p>\n<p>Por eso, cuando en 2016 se plante\u00f3, por parte del gobierno de David Cameron, la decisi\u00f3n de llevar a cabo un refer\u00e9ndum sobre la pertenencia a la Uni\u00f3n, se estaba volviendo, de manera electoralista, sobre un asunto acerca del que sucesivos gobiernos brit\u00e1nicos hab\u00edan estado mareando la perdiz a lo largo de varias d\u00e9cadas. Baste recordar que, si bien la entrada en 1973 del Reino Unido en el Mercado Com\u00fan Europeo se produjo por decisi\u00f3n parlamentaria, varios a\u00f1os despu\u00e9s, en 1975, el gobierno laborista de Harold Wilson llevo a cabo una consulta sobre la permanencia, que se sald\u00f3 con una amplia mayor\u00eda a favor (67% de los votantes), pese a lo cual, poco despu\u00e9s, los propios laboristas plantear\u00edan, en su manifiesto electoral de 1983, la retirada de las instituciones comunitarias.<\/p>\n<p>Convendr\u00eda recalcar que este constante ir y venir, estas contradicciones permanentes sobre la pertenencia del Reino Unido a la UE, han dejado una profunda huella en el devenir del proyecto europeo y de las instituciones comunitarias. Thatcher fue una antieuropea que, sin embargo, consigui\u00f3 contaminar a la UE de sus ideas neoliberales y lo mismo sucedi\u00f3 posteriormente con sucesivos gobiernos brit\u00e1nicos, tanto conservadores como laboristas. Entre estos \u00faltimos cabr\u00eda recordar el triste papel jugado por Tony Blair, con su famosa tercera v\u00eda, abiertamente privatizadora y continuista respecto a las pol\u00edticas neoliberales de sus antecesores Tatcher y Major.<\/p>\n<p>Por eso, cuando en 2016 se celebr\u00f3 el refer\u00e9ndum que acab\u00f3 sacando al Reino Unido de la UE, pudo parecer que se trataba de un episodio m\u00e1s en la larga cadena de conflictos, amenazas y desavenencias entre el Reino Unido y las instituciones europeas. Pero la realidad fue muy otra. Lo que ocurri\u00f3 realmente fue que el resultado del refer\u00e9ndum alumbr\u00f3 un nuevo escenario de crisis que poco ten\u00eda que ver con las promesas planteadas por los partidarios de la retirada.<\/p>\n<p>Desde que se implant\u00f3 el Brexit las cosas han ido mal en Gran Breta\u00f1a, poniendo de manifiesto que, dada la complejidad del entramado econ\u00f3mico y social europeo, la opci\u00f3n de abandonar las instituciones comunitarias puede tener, seg\u00fan como se plantee, costos importantes. En la actualidad, el Reino Unido se encuentra en una crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social considerable, que se manifiesta, entre otras cosas, en los seis primeros ministros y ministras que se han sucedido desde 2016. Una crisis pol\u00edtica permanente ante la incapacidad de afrontar con cierto \u00e9xito las reformas econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>El resultado del brexit fue interpretado inicialmente como consecuencia de varios factores, entre los que se encontraban las falsas promesas de un futuro de prosperidad y menos inmigraci\u00f3n fuera de la Uni\u00f3n, y, por otra parte, un voto de castigo contra el establishment de Londres en un contexto de descontento popular por la desindustrializaci\u00f3n y la crisis en el mundo rural.<\/p>\n<p>Pero la realidad es que el triunfo del Brexit en el refer\u00e9ndum de hace diez a\u00f1os se sustent\u00f3, como recordaba el propio ex primer ministro Starmer, en una triple mentira difundida desde el populismo de extrema derecha: que el pa\u00eds iba a ser m\u00e1s rico; que la inmigraci\u00f3n se iba a reducir dr\u00e1sticamente; y que el pa\u00eds iba a ser m\u00e1s seguro. Ninguna de estas tres premisas se ha cumplido.<\/p>\n<p>Por un lado, el crecimiento econ\u00f3mico se ha reducido dr\u00e1sticamente. La mayor\u00eda de los estudios se\u00f1alan que el crecimiento en estos \u00faltimos 10 a\u00f1os ha sido entre un 6% y un 8% menor que el que se habr\u00eda registrado dentro de la UE.<\/p>\n<p>La Libra esterlina, por su parte, sufri\u00f3 una fuerte devaluaci\u00f3n tras el brexit, habi\u00e9ndose elevado asimismo la factura de la deuda brit\u00e1nica, como consecuencia del aumento en los costes de financiaci\u00f3n. Hoy en d\u00eda, 10 a\u00f1os despu\u00e9s del brexit, la libra esterlina se encuentra a\u00fan muy lejos del tipo de cambio anterior al refer\u00e9ndum.<\/p>\n<p>La inversi\u00f3n empresarial ha sufrido un fuerte descenso en estos a\u00f1os, estim\u00e1ndose la misma en una cifra cercana a un 18% menor. Y El consumo tambi\u00e9n se ha debilitado, como consecuencia de la inflaci\u00f3n y los elevados tipos de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Por otra parte, la idea del <i>Global Britain<\/i>, la propuesta de abrir la econom\u00eda del Reino Unido a otras zonas del mundo al margen de la UE, se ha demostrado muy complicada, por no decir imposible de llevar a la pr\u00e1ctica, dadas las profundas interrelaciones existentes entre el mercado brit\u00e1nico, y la realidad econ\u00f3mica del resto de los pa\u00edses europeos. El Reino Unido puede separarse institucionalmente de la UE, pero es mucho m\u00e1s dif\u00edcil hacerlo en lo que afecta a la realidad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la inmigraci\u00f3n, tampoco se han cumplido las promesas, ya que la misma no se ha reducido. Simplemente ha cambiado el origen de los flujos. La ca\u00edda dr\u00e1stica de trabajadores comunitarios ha sido reemplazada por una llegada <i>record <\/i>de ciudadanos procedentes de India, Nigeria o Pakist\u00e1n, lo que ha provocado las mayores cifras de inmigraci\u00f3n neta de la historia moderna del Reino Unido.<\/p>\n<p>La crisis socioecon\u00f3mica que sacude a Gran Breta\u00f1a, tiene tambi\u00e9n una traducci\u00f3n en el campo pol\u00edtico. Los dos grandes partidos est\u00e1n profundamente divididos respecto a esta cuesti\u00f3n, lo que hace que la poblaci\u00f3n no reciba se\u00f1ales claras por parte de ninguno de ellos y que la \u00fanica formaci\u00f3n pol\u00edtica con un mensaje claro sea la liderada por Nigel Farage (Reform UK).<\/p>\n<p>Diversos analistas hablan de una frustraci\u00f3n generalizada que tiene dos grandes manifestaciones. Por un lado, esos millones de j\u00f3venes que propugnan un regreso hacia la UE y, por otra parte, el creciente apoyo al populismo de extrema derecha que representa Reform UK, que es quien capitaliza en mayor medida esa frustraci\u00f3n. Y en medio, unos partidos tradicionales, el conservador y el laborista, incapaces de ofrecer propuestas concretas sobre este asunto.<\/p>\n<p>Es preciso tener en cuenta, adem\u00e1s, que el Brexit se apoy\u00f3 en gran medida en un fuerte nacionalismo brit\u00e1nico, pero de ra\u00edz inglesa. Ni en Escocia, ni en Irlanda del Norte, ni en algunas zonas de Gales, gan\u00f3 el brexit, que s\u00ed lo hizo claramente en Inglaterra, que representa el 85% de la poblaci\u00f3n brit\u00e1nica.<\/p>\n<p>Transcurridos diez a\u00f1os desde el brexit, la situaci\u00f3n del Reino unido es claramente peor que la que exist\u00eda con anterioridad. \u00bfQuiere eso decir que no hay alternativas fuera de la UE, y que no es una buena propuesta la idea de abandonar la uni\u00f3n? En nuestra opini\u00f3n, el asunto requerir\u00eda una reflexi\u00f3n m\u00e1s amplia, que supera las posibilidades de extensi\u00f3n de este art\u00edculo, y que necesariamente deber\u00eda abordar el an\u00e1lisis de las fuertes relaciones existentes entre los mercados de unos y otros pa\u00edses europeos.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 claro, es que la deriva neoliberal de las instituciones europeas que se ha producido en las \u00faltimas d\u00e9cadas, reduce mucho las posibilidades de una transformaci\u00f3n social progresista dentro de la Uni\u00f3n. Por ello cualquier propuesta que se ofrezca en clave progresista, sea dentro o fuera de las instituciones europeas, pasa por un giro radical en las pol\u00edticas p\u00fablicas, que revierta ese sesgo neoliberal, y ponga a los derechos de las personas y no los intereses de las empresas en el centro del debate.<\/p>\n<p>Sin ese giro radical, sin esa nueva orientaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas, plantear una salida de las instituciones europeas como alternativa a la situaci\u00f3n actual, carece por completo de sentido. Cuidado con las falsas promesas que no tienen base alguna. Si algo muestra el ejemplo del Reino Unido es que las propuestas de salida de la UE, si se realizan por la derecha, est\u00e1n condenadas al fracaso.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">___________________________________________<\/p>\n<p><b>Carlos Berzosa<\/b> es Catedr\u00e1tico jubilado de Econom\u00eda Aplicada y fue Rector de la Universidad Complutense de Madrid<\/p>\n<p><b>Koldo Unceta<\/b> es Catedr\u00e1tico jubilado de Econom\u00eda Aplicada de la UPV\/EHU<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Carlos Berzosa y Koldo Unceta) Cuando se han cumplido ya diez a\u00f1os desde el Brexit, la econom\u00eda y la sociedad brit\u00e1nicas siguen ensimismadas, pregunt\u00e1ndose por las ra\u00edces de la crisis por la que atraviesan. \u00bfFue un error abandonar las instituciones europeas? \u00b4Lo cierto es que, pese a las reticencias hist\u00f3ricas de sucesivos gobiernos conservadores, y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-20118","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/20118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20118"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/20118\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20119,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/20118\/revisions\/20119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}