{"id":19728,"date":"2026-06-26T12:38:23","date_gmt":"2026-06-26T10:38:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?page_id=19728"},"modified":"2026-06-26T13:17:25","modified_gmt":"2026-06-26T11:17:25","slug":"europa-ante-el-segundo-mandato-de-trump-entre-la-dependencia-y-la-reinvencion-estrategica","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/europa-ante-el-segundo-mandato-de-trump-entre-la-dependencia-y-la-reinvencion-estrategica\/","title":{"rendered":"Europa ante el segundo mandato de Trump: entre la dependencia y la reinvenci\u00f3n estrat\u00e9gica"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_19734\" style=\"width: 898px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rota.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-19734\" class=\"wp-image-19734 colorbox-19728\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rota-300x151.jpg\" alt=\"\" width=\"888\" height=\"447\" data-id=\"19734\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rota-300x151.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rota-1024x516.jpg 1024w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rota-768x387.jpg 768w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rota-1536x774.jpg 1536w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rota.jpg 1799w\" sizes=\"auto, (max-width: 888px) 100vw, 888px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-19734\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Base de Rota<\/p><\/div><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><b>Ruth Ferrero-Turri\u00f3n<br \/>\n<\/b><\/span><\/span>___________________<\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El segundo mandato de Donald Trump a la Casa Blanca no constituye \u00fanicamente una alternancia pol\u00edtica dentro de Estados Unidos sino que representa la consolidaci\u00f3n de una transformaci\u00f3n mucho m\u00e1s profunda del sistema internacional y, especialmente, de la relaci\u00f3n entre Washington y Europa. Si durante su primera presidencia muchos gobiernos europeos interpretaron el trumpismo como una anomal\u00eda coyuntural, el nuevo escenario obliga a asumir que estamos ante una mutaci\u00f3n estructural de la pol\u00edtica exterior estadounidense y del propio orden occidental construido tras la Segunda Guerra Mundial.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Europa afronta as\u00ed uno de los momentos m\u00e1s delicados de su historia reciente. El v\u00ednculo transatl\u00e1ntico, que durante d\u00e9cadas funcion\u00f3 como eje de estabilidad pol\u00edtica, econ\u00f3mica y militar del continente, ya no puede darse por garantizado en los t\u00e9rminos que conocimos durante la posguerra. El problema no es \u00fanicamente Trump como figura pol\u00edtica, sino el cambio doctrinal que representa sostenido sobre una visi\u00f3n estrictamente transaccional de las alianzas internacionales, donde la cooperaci\u00f3n deja de basarse en valores compartidos y pasa a depender exclusivamente del c\u00e1lculo inmediato de intereses.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Durante m\u00e1s de setenta a\u00f1os, Estados Unidos actu\u00f3 simult\u00e1neamente como potencia hegem\u00f3nica y garante del orden liberal internacional. Su liderazgo no descansaba \u00fanicamente en la superioridad militar o econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n en la capacidad de construir legitimidad a trav\u00e9s de instituciones multilaterales, acuerdos comerciales y alianzas estables. La OTAN, el sistema de Bretton Woods o incluso el proceso de integraci\u00f3n europea formaban parte de esa arquitectura estrat\u00e9gica impulsada por Washington tras 1945.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El trumpismo rompe con esa tradici\u00f3n. La nueva administraci\u00f3n considera que muchas de las estructuras multilaterales creadas por Estados Unidos han dejado de beneficiar a los intereses estadounidenses. Desde esta perspectiva, la interdependencia econ\u00f3mica, el libre comercio y la globalizaci\u00f3n habr\u00edan facilitado el ascenso de competidores estrat\u00e9gicos, especialmente China, debilitando la posici\u00f3n relativa de Estados Unidos en el sistema internacional.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Esta visi\u00f3n tiene consecuencias directas para Europa. En la l\u00f3gica trumpista, los aliados europeos ya no son socios estrat\u00e9gicos privilegiados, sino actores que deben demostrar permanentemente su utilidad para Washington. De ah\u00ed la presi\u00f3n constante sobre el gasto militar europeo, las amenazas comerciales, la utilizaci\u00f3n de los aranceles como instrumento pol\u00edtico o el cuestionamiento recurrente de la OTAN.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La relaci\u00f3n transatl\u00e1ntica entra as\u00ed en una nueva fase marcada por la incertidumbre. Aunque es improbable una ruptura formal de la Alianza Atl\u00e1ntica, s\u00ed asistimos a un deterioro progresivo de la confianza pol\u00edtica mutua. Europa descubre que la garant\u00eda de seguridad estadounidense ya no es autom\u00e1tica ni incondicional. Y esa constataci\u00f3n altera profundamente el equilibrio estrat\u00e9gico del continente.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La guerra de Ucrania ya hab\u00eda puesto de manifiesto hasta qu\u00e9 punto la seguridad europea segu\u00eda dependiendo estructuralmente de Estados Unidos. Pese a a\u00f1os de discursos sobre autonom\u00eda estrat\u00e9gica, la Uni\u00f3n Europea contin\u00faa careciendo de capacidades militares, industriales y tecnol\u00f3gicas suficientes para garantizar de manera aut\u00f3noma la estabilidad del continente. La ayuda militar, la inteligencia estrat\u00e9gica y buena parte de la capacidad de disuasi\u00f3n frente a Rusia siguen descansando fundamentalmente sobre Washington. Sin embargo, el segundo mandato de Trump acelera una pregunta que hasta hace pocos a\u00f1os muchos gobiernos europeos evitaban formular abiertamente: \u00bfqu\u00e9 ocurre si Estados Unidos deja de considerar prioritaria la seguridad europea?<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La cuesti\u00f3n ya no parece te\u00f3rica. La nueva administraci\u00f3n estadounidense ha dejado claro que su prioridad geopol\u00edtica se sit\u00faa en el Indo-Pac\u00edfico y en la competencia estrat\u00e9gica con China. Europa pierde centralidad dentro de la agenda global de Washington precisamente en el momento en que enfrenta una guerra en sus fronteras y una creciente inestabilidad internacional.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El desplazamiento del centro de gravedad geopol\u00edtico hacia Asia constituye uno de los cambios m\u00e1s importantes del escenario contempor\u00e1neo. Durante d\u00e9cadas, Europa ocup\u00f3 una posici\u00f3n central dentro del sistema internacional. Hoy, sin embargo, la rivalidad entre Estados Unidos y China redefine las prioridades globales en torno al control tecnol\u00f3gico, las cadenas de suministro, los semiconductores, la inteligencia artificial o la transici\u00f3n energ\u00e9tica.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En este contexto, Europa corre el riesgo de quedar atrapada en una posici\u00f3n subordinada entre las dos grandes potencias del siglo XXI. La dependencia tecnol\u00f3gica respecto a Estados Unidos y la dependencia comercial respecto a China limitan considerablemente la capacidad europea de actuar como actor geopol\u00edtico aut\u00f3nomo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El trumpismo intensifica adem\u00e1s las din\u00e1micas de fragmentaci\u00f3n econ\u00f3mica internacional. La globalizaci\u00f3n liberal basada en cadenas de valor integradas y mercados abiertos est\u00e1 siendo sustituida progresivamente por una l\u00f3gica de bloques geopol\u00edticos. La seguridad econ\u00f3mica se convierte en prioridad estrat\u00e9gica y los Estados recuperan pol\u00edticas industriales, controles de inversi\u00f3n y mecanismos de protecci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Europa se encuentra especialmente expuesta a esta transformaci\u00f3n. La econom\u00eda europea depende profundamente del comercio internacional y de un sistema multilateral relativamente estable. La proliferaci\u00f3n de guerras comerciales, subsidios estrat\u00e9gicos y pol\u00edticas de desacoplamiento amenaza directamente el modelo econ\u00f3mico sobre el que se construy\u00f3 la prosperidad europea de las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La presi\u00f3n estadounidense para relocalizar industrias estrat\u00e9gicas, limitar la cooperaci\u00f3n tecnol\u00f3gica con China y aumentar el gasto en defensa obliga a la Uni\u00f3n Europea a replantear simult\u00e1neamente su modelo econ\u00f3mico y su posici\u00f3n geopol\u00edtica. El problema es que los Estados miembros siguen profundamente divididos respecto a c\u00f3mo responder.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Algunos gobiernos consideran imprescindible reforzar el v\u00ednculo atl\u00e1ntico incluso aceptando una relaci\u00f3n m\u00e1s asim\u00e9trica con Washington. Otros defienden avanzar hacia una verdadera autonom\u00eda estrat\u00e9gica europea capaz de reducir la dependencia militar, energ\u00e9tica y tecnol\u00f3gica respecto a Estados Unidos. Pero esa autonom\u00eda sigue enfrent\u00e1ndose a importantes obst\u00e1culos pol\u00edticos, financieros e industriales.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La propia noci\u00f3n de \u201csoberan\u00eda europea\u201d contin\u00faa siendo ambigua. Europa dispone de un enorme peso econ\u00f3mico y regulatorio, pero carece todav\u00eda de instrumentos pol\u00edticos y militares comparables a los de las grandes potencias tradicionales. La fragmentaci\u00f3n interna, las diferencias entre Estados miembros y la ausencia de una pol\u00edtica exterior plenamente integrada limitan considerablemente su capacidad de actuaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Parad\u00f3jicamente, Trump podr\u00eda convertirse en el principal catalizador de una mayor integraci\u00f3n estrat\u00e9gica europea. El cuestionamiento estadounidense del orden transatl\u00e1ntico est\u00e1 obligando a muchos gobiernos europeos a asumir que la dependencia estructural respecto a Washington constituye una vulnerabilidad pol\u00edtica de primer orden.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La discusi\u00f3n sobre la defensa europea, la autonom\u00eda tecnol\u00f3gica, la seguridad energ\u00e9tica o la pol\u00edtica industrial adquiere ahora una urgencia in\u00e9dita. La Uni\u00f3n Europea comienza a entender que la soberan\u00eda ya no puede definirse \u00fanicamente en t\u00e9rminos nacionales. Ning\u00fan Estado europeo posee individualmente la capacidad suficiente para competir con Estados Unidos o China en los grandes \u00e1mbitos de poder del siglo XXI.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Sin embargo, el tiempo juega en contra de Europa. Mientras Estados Unidos y China consolidan estrategias de poder cada vez m\u00e1s agresivas y coherentes, la Uni\u00f3n Europea contin\u00faa avanzando mediante compromisos lentos y fr\u00e1giles. La dificultad para adoptar decisiones r\u00e1pidas y la persistencia de intereses nacionales divergentes dificultan enormemente la adaptaci\u00f3n europea al nuevo entorno geopol\u00edtico.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">A ello se suma el auge de fuerzas nacionalistas y euroesc\u00e9pticas dentro del propio continente. El trumpismo no solo impacta sobre Europa desde el exterior. Tambi\u00e9n fortalece din\u00e1micas pol\u00edticas internas que cuestionan la integraci\u00f3n europea, la cooperaci\u00f3n multilateral y las propias bases del proyecto comunitario. La internacional reaccionaria que conecta a sectores de la extrema derecha europea con el universo pol\u00edtico trumpista a\u00f1ade una dimensi\u00f3n ideol\u00f3gica adicional a esta crisis.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Europa afronta as\u00ed una doble presi\u00f3n, externa, por la transformaci\u00f3n del sistema internacional; e interna, por el debilitamiento de los consensos pol\u00edticos que sostuvieron el proceso de integraci\u00f3n durante d\u00e9cadas. Pero en realidad, el gran desaf\u00edo europeo consiste en adaptarse a un mundo donde las reglas del orden liberal ya no garantizan estabilidad ni protecci\u00f3n. El escenario actual se caracteriza por la competencia entre grandes potencias, la instrumentalizaci\u00f3n geopol\u00edtica de la econom\u00eda y el debilitamiento progresivo de las instituciones multilaterales.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El problema para Europa es que fue precisamente ese orden liberal el que permiti\u00f3 su reconstrucci\u00f3n, prosperidad y estabilidad tras la Segunda Guerra Mundial. La Uni\u00f3n Europea es, en buena medida, producto de un contexto hist\u00f3rico basado en la apertura econ\u00f3mica, la cooperaci\u00f3n institucional y la garant\u00eda estrat\u00e9gica estadounidense. La erosi\u00f3n de ese marco obliga ahora al continente a redefinir su lugar en el mundo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El segundo mandato de Trump acelera brutalmente esta transici\u00f3n. Europa ya no puede limitarse a gestionar su dependencia respecto a Estados Unidos esperando un eventual retorno a la normalidad atl\u00e1ntica. Porque casi con toda certeza, la normalidad anterior ha desaparecido definitivamente.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La cuesti\u00f3n central ya no es si Europa desea convertirse en un actor geopol\u00edtico aut\u00f3nomo, sino si ser\u00e1 capaz de hacerlo antes de que el nuevo orden internacional termine de consolidarse sin ella. Porque el mundo que emerge tras el retorno de Trump es un escenario crecientemente competitivo, fragmentado e inestable donde la vulnerabilidad estrat\u00e9gica se paga cada vez m\u00e1s cara.<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ruth Ferrero-Turri\u00f3n ___________________ El segundo mandato de Donald Trump a la Casa Blanca no constituye \u00fanicamente una alternancia pol\u00edtica dentro de Estados Unidos sino que representa la consolidaci\u00f3n de una transformaci\u00f3n mucho m\u00e1s profunda del sistema internacional y, especialmente, de la relaci\u00f3n entre Washington y Europa. 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