Galde http://www.galde.eu/es Revista Galde Aldizkaria Tue, 16 Oct 2018 09:16:34 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=4.9.9 Número 22 de GALDE ·sumario http://www.galde.eu/es/numero-22-galde-sumario/ Sat, 22 Sep 2018 10:02:21 +0000 http://www.galde.eu/?p=9949

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Galde 22 otoño/2018/udazkena

aurkibidea sumario

ELKARRIZKETA

BEGIRADAK

MUNDUAN ZEHAR – INTERNACIONAL

Editorial. GALDE 22

Nueva entrega de Galde tras la pausa veraniega, ya casi olvidada. Antes de pasar a presentar brevemente el contenido de este número, resulta obligado pedir disculpas a nuestros lectoras y lectores, y muy en particular a todos nuestros suscriptores y suscriptoras, por el retraso en la aparición de la revista. De hecho, este año 2018 aparecerán solamente tres números, en lugar de los cuatro habituales en un año. Las limitaciones humanas, materiales y, sobre todo, inmateriales, esto es, de tiempo, del equipo editor de Galde, explican, que no justifican, este fallo. Nos gustaría que no volviera a suceder y pondremos todo nuestro empeño en recuperar el ritmo normal llegando puntuales a nuestra próxima cita en Navidades. En todo caso, habría que decir que esos problemas recientes en la publicación regular de Galde no tienen ninguna repercusión en el interés del sumario.

La entrevista de este número está dedicada a Marina Garcés, profesora de Filosofía en la Universidad de Zaragoza, autora de numerosos ensayos, y una de las voces más sugerentes en el panorama actual del pensamiento crítico. Tras la entrevista y siguiendo el orden tradicional de las secciones de Galde, encontramos artículos sobre el fin de ETA y los retos pendientes de la sociedad vasca, sobre los veinte años del Alarde de Irun o sobre recientes y polémicas sentencias judiciales. El dossier está dedicado esta vez a la cotidianeidad, ese amplio espacio de nuestra peripecia vital que, precisamente por su aparente falta de trascendencia, no suele ser objeto de análisis y reflexión. En Internacional, entre otros temas, se presta una particular atención a la situación actual en Nicaragua, un tema que sin ninguna duda provoca un enorme interés en el público lector de Galde. Ikusmira, Cultura y Reseñas completan las secciones regulares de Galde, junto con las colaboraciones habituales (Ibiltarena, Dicen, Con luces largas, etc., etc.).

Lo dicho. Os pedimos disculpas de nuevo y esperamos que este número resulte tan interesante o más que los anteriores. Y prometemos llegar con puntualidad a la cita navideña y, después, volver a vernos cuatro veces en el año 2019.

 

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Entrevista a Marina Garcés http://www.galde.eu/es/entrevista-a-marina-garces-2/ Sat, 22 Sep 2018 10:00:21 +0000 http://www.galde.eu/?p=9989

Para la entrevista central de este Galde 22 nos hemos acercado a Marina Garcés, filósofa y activista social. Es profesora de filosofía en la Universidad de Zaragoza y a lo largo de las últimas dos décadas ha participado activamente en distintas plataformas y movimientos sociales surgidos en Barcelona. Una de estas iniciativas fue Espai en Blanc, centro de expresión cultural, debate y acción colectiva, creado en 2002 en un espacio okupado en el barrio de Gracia. Ha escrito numerosos artículos y libros. En su última obra, Ciudad Princesa (Galaxia Gutenberg 2018), Marina Garcés reflexiona sobre su experiencia social y política, así como sobre las preocupaciones e ideas surgidas al calor de la misma.

(Galde 21 primavera/2018/udaberria). Koldo Unceta, Manu González Baragaña.

P: A lo largo de tu trayectoria has venido insistiendo en el potencial crítico de la filosofía, en el papel de la interrogación filosófica. Se trata de algo que nos interesa especialmente en una revista como Galde, que pretende antes que nada hacerse preguntas. ¿Qué papel crees tú que juega la filosofía a la hora de interpretar el mundo actual y de construir alternativas?

Marina Garcéz: La filosofía, tal como la entiendo, se sitúa en los límites del conocimiento y del lenguaje, pero lo hace de una manera muy especial: como una voz singular, la del filósofo o filósofa, en busca de una razón común. Esto implica que para la filosofía, no hay saberes establecidos ni se reconocen a los poderes que gestionan determinados monopolios de la verdad. De ahí el carácter crítico de la filosofía y su potencial igualitario y transformador. El problema es que históricamente también ha habido filósofos que se han dedicado a custodiar este arte de los límites y a ponerlo al servicio del poder. Es por eso que la filosofía no es unívoca, es un campo de batalla en el que las alternativas se pueden someter a prueba.

En tu último libro “Ciudad princesa” haces referencia a dos formas diferentes para tratar de entender y explicar la realidad. La primera tomar altura y ganar perspectiva de conjunto. La segunda, sumergirte en la realidad para poder vivirla y contarla. ¿Es una forma de reivindicar tu doble condición de activista por un lado y de intelectual comprometida por otro? ¿Es fácil compaginar ambas, o acaba imponiéndose una de ellas, la calle o los libros, en cada momento de la vida?

Reivindico la tensión. No creo en la oposición entre la calle y el aula (o la torre de marfil). Creo que lo importante es su relación tensa y discordante. Tampoco creo en la disociación entre la teoría y la práctica, aunque no son lo mismo. El reto es hoy encontrar camino de ida y vuelta entre un ámbito y otro que sean soportables y que podamos compartir. Tenemos una sobreproducción de teoría, de discurso y de comunicación. Por otro lado tenemos un hiperactivismo que nos quema. La pregunta, para mí, es: ¿cómo y cuándo se encuentran el hacer y el decir, el pensamiento abstracto y el pensamiento situado? Creo que ahí donde a veces se encuentran es donde pasan las cosas más interesantes.

En tus últimos trabajos vienes planteando la idea de la condición póstuma como característica de nuestro tiempo, pero al mismo tiempo como una amenaza, como la imposición de un relato que nos habla de la destrucción irreversible de nuestras condiciones de vida. ¿Hay margen para escapar a ese relato, o como tú misma apuntas -parafraseando a Günther Anders- estamos ya en un tiempo en el que la acción humana no está a la altura de la complejidad que ella misma genera?

Para mí la condición póstuma no es un hecho objetivo sino un marco ideológico que tiñe de irreversibilidad a los acontecimientos. Son hechos comprobados el cambio climático, la escasez de recursos energéticos conocidos, el aumento exponencial de población, etc. Pero que todos ellos sean los datos objetivos de un apocalipsis inminente es una lectura interesada e ideológica que los sitúa como irreparables y como algo que no se puede transformar. Estos hechos son fruto y efecto de nuestras decisiones y, por tanto, por definición son contingente y transformables. El problema que tenemos hoy es de escala. ¿Cuántas instancias hay que llegar a poner de acuerdo hoy para que una acción o una decisión sean efectivas? Esta es la pregunta que nos cuesta más responder y en la que se pierden muchos esfuerzos.

La crítica postmoderna planteó la necesidad de abandonar los relatos omnicomprensivos, incluidos los grandes diagnósticos y las propuestas acabadas. Ahora bien, ¿en qué medida podemos prescindir por completo de marcos compartidos -explicativos y normativos- que permitan avanzar en la construcción de alternativas?

No podemos prescindir de los marcos compartidos porque hoy el mundo, tanto el planeta como el sistema de relaciones que organizan al conjunto de sociedades que lo habitan, es un mundo común. Nos guste o no. Sea un mundo habitable o sea un infierno. Por eso mismo, tenemos que situarnos en esta dimensión común de la diversidad de las formas de vida. La cuestión es si la unidad es el principio o lo es la pluralidad. Yo creo que la mejor herencia postmoderna es la que nos ha enseñado a pensar la diferencia de tal manera que no se reduzca a una suma de identidades yuxtapuestas. Lo plural y lo diverso son parte de una relación que entendemos com abierta y como expuesta a sus transformaciones, pero no es un colección o un catálogo de diferencias. Des ahí, pienso que es muy importante aprender a pensarnos y a convivir desde la reciprocidad. La reciprocidad no implica unidad pero sí relación en lo diverso.

Relacionada con esta última cuestión, tu planteas que frente al universalismo expansivo y frente a los particularismos defensivos es necesario elaborar universales recíprocos. ¿No significa esto que, en cierta forma, necesitamos un proyecto o acuerdo mínimo, de carácter universal, que pueda alejar la amenaza de destrucción y al mismo tiempo dar cabida a proyectos locales que no sean incompatibles entre sí?

Efectivamente. Pero el acuerdo de mínimos es al mismo tiempo el acuerdo de máximos: vivir de tal manera que cada vida, humana y no humana, sea un valor en sí mismo. ¿Podemos compartir este principio y hacerlo desde las cosmovisiones, modos de vida y culturas de cada cuál? Creo que sí, pero hasta un límite: lo que no cabe en este mínimo es el capitalismo. Bajo su marco, que éste sí funciona como un marco universal en este momento, no es posible mantener este acuerdo.

¿Cómo cabe interpretar las nuevas expresiones del poder que, en los últimos años se han ido consolidando, tanto en el plano político como en el plano económico o incluso en el mediático? ¿Crees que algunas de esas expresiones –por ejemplo el trumpismo- son funcionales a las necesidades del capitalismo global?

Contra lo que habíamos pensada en los últimos años, sí. El autoritarismo político es funcional al capitalismo global. Hace un par de décadas que nos habíamos acostumbrado a pensar desde la contraposición entre los mercados globales (flexibles, apolíticos, corporativos, etc) y la política tradicional basada en el Estado y en el liderazgo fuerte. Quizá no nos habíamos percatado lo suficiente de que trabajan juntos y que hay momentos para todos. Actualmente, el capitalismo global produce tantos desarreglos que necesita, al mismo tiempo, de poderes fuertes. Lo líquido va con lo fuerte.

A lo largo de tu trayectoria te has implicado en diferentes proyectos alternativos y has venido defendiendo la necesidad de espacios comunitarios, de formas de organización de la vida mancomunadas. ¿Cómo ves el futuro del procomún como expresión genérica de esos proyectos alternativos?

Soy muy mala futuróloga. Y peor estratega. Lo que sí sé es que el concepto de riqueza como algo apropiable y acumulable está saqueando al mundo, tanto al planeta y sus recursos como a la riqueza socialmente producida. La batalla está, por tanto, entre una noción de riqueza no apropiable (nos hace ricos lo que podemos compartir) y sus formas de captura.

Has venido hablando de la existencia de un proyecto cognitivo del capitalismo actual que incluye una profunda transformación del sistema educativo ¿Cuáles serían las características principales de este fenómeno?

Actualmente estamos viviendo una transformación muy rápida del sistema educativo, más de lo que parece, pero lo que yo destacaría es que se trata de un sistema basada en el rendimiento de la inteligencia, más que en la reflexión, y que lo que busca es el talento individual respecto a determinadas competencias ya categorizadas de antemano. Es peligroso, porque a pesar de que incorpora cierto discurso anti-jerárquico y anti-institucional directamente tomado de las pedagogías críticas, no se basa en una idea de igualdad y de justicia social sino en el éxito individual dentro de un sistema muy estandarizado de valoración del conocimiento y de sus resultados.

Para ti, que has dedicado esfuerzos a reflexionar sobre el tema ¿cómo se puede dar la batalla en este terreno de la educación? En el contexto actual ¿cuáles son los retos principales para plantear un proyecto educativo alternativo de carácter emancipador?

Para mí, una educación es emancipadora no sólo cuando nos da acceso a la formación y al conocimiento sino cuando nos podemos relacionar con todo ello en igualdad de condiciones. Esto significa que todos podemos intervenir en las preguntas clave: qué saber / quién puede saber / para qué (o con qué consecuencias). Si estas cuestiones no están expuestas a su valoración por parte de los distintos participantes en una situación de aprendizaje, no hay emancipación. Incluso la educación más sofisticada puede ser servil y esclavizadora. Lo mismo ocurre con la cultura, sino incorpora esta dimensión crítica.

Refiriéndote a las secuelas de las luchas del 15-M y lo que ellas representaron has llegado a plantear que lo ocurrido representa más bien una derrota reiterada de nosotros mismos que una victoria del poder. ¿Por qué crees que ha sucedido esto?

Dicho así no sé si es exactamente lo que pienso, porque en realidad no me interesa mucho analizar lo político ni colectivo en términos de victorias y de derrotas. Sí creo que el poder político, actualmente, es al mismo tiempo muy duro y muy cutre. Pero esto no quita que tenga fuertes efectos represivos, disuasorios y precarizadores. Por la parte de las luchas colectivas, hay mucho inmediatismo y es muy difícil sostener la coordinación de la acción a través del tiempo y del espacio. Si pensamos en la geografía y la temporalidad que se inició en 2011 desde el Mediterráneo árabe, griego, ibérico, hacia otros territorios… Parecía que se iniciaba un nuevo ciclo de luchas amplio ¿dónde están hoy estas alianzas? Resistiendo cada una por su lado, defendiéndose de la represión o de la guerra. En esto estamos hoy. Y en la guerra, el poder siempre es más fuerte. Por eso muchas revoluciones terminan en guerra.

¿Cómo ves la actual situación política generada en el Estado español tras la salida del gobierno del PP? ¿Estamos ante una mera operación cosmética, o piensas que el nuevo mapa de alianzas puede abrir grietas en el diseño del régimen del 78, o a la hora de cuestionar el modelo neoliberal impuesto desde Bruselas?

Me sabe mal decirlo pero no hay nada que me ilusione o que me haga tener expectativas políticas en este momento. No creo que todos los partidos sean lo mismo, ya que esta posición me parece banal, pero sí pienso que si esto es lo mejor a lo que podemos aspirar es para llorar. Llegué a pensar que en España había ganas de cambios reales y que los límites de la Transición se estaban tocando de verdad . Que no sólo estábamos en una crisis económica e institucional, sino que había ganas de imaginar otro país, otros países, la posibilidad de una territorialidad y de unos modos de hacer política que por parte, por lo menos, de la generación más joven estaban ya asumidos. Sin embargo, en cuanto se han abierto grietas institucionales y territoriales percibo una mezcla de miedo y de pereza que me desaniman mucho. Algo que tiene que ver con ese viejo aprendizaje de que cualquier cambio será peor… Personalmente, no lo puedo soportar.

Hablemos un momento de Cataluña. ¿Cómo interpretas el proceso vivido en los últimos años y que piensas de la situación a la que se ha llegado? ¿Qué balance podríamos hacer?

Para mí, realidades anómalas como la de Catalunya son una muestra de la violencia política y cultural con la que se han construido los estados-nación como espejos de la unidad del pueblo. Esto es así no sólo en España, sino en todos los estados-nación europeos y, después, en los nacidos de la colonización. Desde un punto de vista no-nacionalista como es el mío, me parece inconcebible que se prohíba y se persiga un referéndum de autodeterminación para una colectividad que lo desee. La negativa violenta y represiva a esa posibilidad es una expresión mucho mayor de nacionalismo que su reivindicación. Lo que veo es que hasta que en España no se acepte y se entienda que Cataluña no es sólo una región con sus rasgos folklóricos diferenciados, sino que es una colectividad compleja que puede tener su propia subjetividad política, sea en la forma que sea, no saldremos del problema. Podrá estar más o menos vivo, más o menos encendido, pero estará ahí. Mi sorpresa es que el nacionalismo banal está mucho más arraigado en España de lo pensaba. Decía Deleuze que nos teníamos que arrancar los árboles de la cabeza para dejar de pensar jerárquicamente… yo añadiría: a ver cuándo nos arrancamos los Estados de la cabeza y empezamos a imaginar formas más abiertas y más libres de construir institución y subjetividad políticas.

Finalmente. Uno de los temas sobre los que te has posicionado durante los últimos años es el del turismo, actividad que has calificado como “la industria legal más depredadora que existe”. ¿Cómo ves esta cuestión? ¿Crees que es posible revertir las tendencias actuales? ¿Se puede viajar sin ser turista?

Hace aún pocos años, los que empezamos a criticar a la industria turística se nos trataba de aguafiestas o de reaccionarios. Aún hoy es difícil cuestionar el turismo de masas sin recibir todo tipo de insultos o de ataques en la red. Sin embargo, creo que cada vez está más aceptado que estamos ante un problema nuevo de alcance global. Un problema con el que se cruzan, además, todos los demás: laborales, urbanos, ambientales, culturales… No se trata de fijarse en un sector. Se trata de preguntarnos por cómo queremos convivir cuando estamos en casa y cuando nos desplazamos. Claro que se puede viajar sin ser turista. Como se puede ir al mar sin hacer turismo de playa, o ir de excursión sin hacer turismo de montaña o descubrir unos vinos sin hacer turismo enológico etc. Las actividades con las que entramos en conocimiento de otros lugares y personas son parte vital de la experiencia humana y siempre han estado ahí, bajo múltiples formas. Su estandarización bajo la categoría “turismo” es una invención históricamente reciente y por lo tanto no es irreversible. Todo lo contrario: está tocando sus propios límites y ya está empezando a implosionar.

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Con luces largas: Entrevista a Carod Rovira http://www.galde.eu/es/entrevista-a-carod-rovira/ Sat, 22 Sep 2018 09:58:21 +0000 http://www.galde.eu/?p=10062

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Con luces largas: Alberto Surio entrevista a Carod Rovira.
El otoño catalán vuelve a presentarse como un verdadero polvorín emocional que puede dar al traste el mandato de Pedro Sánchez. Sin embargo, a pesar de las dificultades, el presidente del Gobierno ha lanzado una oferta de diálogo para negociar un nuevo Estatuto que sea finalmente aprobado en un referéndum de autogobierno. Sánchez reconoce que existe “un problema político”, pero no está dispuesto a debatir la cuestión del derecho de la autodeterminación.
El secesionismo recela y desconfía de esta propuesta, la denominada ‘terecera vía’, que tiene un recorrido extraordinariamente difícil en un escenario de altísimo voltaje emocional, con los dirigentes del procés encarcelados y con la Fiscalía General del Estado dispuesta a defender la imputación por delito de rebelión en el próximo juicio en el Tribunal Supremo.
Aunque en el independentismo se libra una soterrada batalla entre los sectores más pragmáticos, nucleados en torno a Esquerra Republicana de Catalunya, y la línea dura que defiende Carles Puigdemont y el propio president Quim Torra, el cierre de filas que provoca el proceso judicial complica mucho que pueda abrirse una espita de debate estratégico que implique un acercamiento del soberanismo a una eventual ‘tercera vía’. El independentismo considera que el autonomismo estatutario es ya una ‘ventana’ superada y que lo que procede en este momento es intentar una negociación sobre el proceso de desconexión con el Estado español que debería establecer las condiciones para un referéndum de autodeterminación. Un camino que el Ejecutivo central rechaza de plano.
Josep Lluis Carod-Rovira, exvicepresidente de la Generalitat en el Govern del president Pasqual Maragall, es uno de los referentes que explica el enorme escepticismo ante la oferta de Sánchez. Carod-Rovira acaba de jubilarse de la Universidad y dejó en su día la militancia en ERC, pero no ha abandonado su activismo político en defensa del procés independentista, en esta ocasión desde la sociedad civil. Y se muestra crítico con la última propuesta del presidente del Gobierno en la medida en la que, en su opinión. no ofrece una salida real al conflicto.
Carod-Rovira recuerda como hace una década, el presidente Montilla advirtió de un peligro de “desafección” entre Cataluña y España. “Aquel aviso es hoy una realidad y el grupo más numeroso de ciudadanos es aquel que integran los partidarios de la independencia. Tan numeroso que estos últimos años, hasta el momento presente, dispone de mayoría absoluta en el Parlament de Catalunya”.
-Lo más novedoso del procés catalán es la aparición de nuevos independentistas…
-Muchos de estos nuevos independentistas lo son a partir de la sentencia demoledora del Tribunal Constitucional que despedazó el Estatut aprobado, en 2006, por 124 diputados de un total de 135. Una sentencia que llegaba tras el cepillado de que se jactaba en público el antaño descamisado Alfonso Guerra.

¿La situación judicial va a complicar las cosas?
Carod Rovira.- Con presos en la cárcel y exiliados, parece una broma de mal gusto ofrecer un nuevo Estatuto  para resolver el problema español en Cataluña.

Volvemos a la propuesta de un nuevo Estatuto, ¿hay una salida autonomista posible?
C.R.- Hagamos un poco de historia. Los cuatro proyectos de autonomía que, a lo largo del último siglo han aprobado el pueblo catalán o sus representantes, todos han merecido el mismo trato: cepillado. No menos sorprendente que la propuesta del presidente Sánchez es la del presidente Rodríguez Zapatero. El primero habla de un nuevo Estatuto, ignorando que, gracias al café para todos ideado para neutralizar las aspiraciones de las naciones catalana y vasca, con 17 autonomías y dos ciudades africanas también autónomas, cualquier solución institucional para Cataluña será rechazada al ser vista como un privilegio o un trato de favor. Lo del presidente Rodríguez Zapatero es más preocupante, si cabe, ya que dice bien poco a favor de la separación de poderes en España. Defendía la aceptación íntegra del Estatut del 2006, troceado y triturado por el Tribunal Constitucional. ¿Si fue inconstitucional entonces, porque debería ser constitucional ahora, pues?

¿Lo ve inviable entonces?  
C.R.- La sociedad catalana no está para un nuevo desgaste civil y una nueva frustración como ocurrió entre 2006 y 2010. Nadie está por la labor de empezar un nuevo proceso de emmiendas, comisiones, transacciones, para acabar con un resultado que ya no satisface a la mayoría de los catalanes. Si salimos millones de personas a la calle, si dos millones de catalanes votaron por la independencia en una situación de represión y violencia policial, no era para pedir la transferencia de los paradores de turismo o mejorar los trenes de cercanías. Ya no se trata de decidir cual es nuestro lugar en España -esto lo hicimos el 2006 con el resultado conocido-, sino nuestro lugar en Europa y en el mundo. Más tarde o más temprano eso deberán decidirlo las urnas y no las porras o una interpretación restrictiva del marco legal.

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El gran reto es sentar las bases de la convivencia http://www.galde.eu/es/sentar-bases-convivencia/ Sat, 22 Sep 2018 09:54:21 +0000 http://www.galde.eu/?p=10102

El gran reto para este curso es sentar las bases definitivas de una convivencia democrática
“Dar una solución integral a la problemática de las personas presas es una aportación a la convivencia democrática”

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Nekane Altzelai y Agus Hernan. Foro Social Permanente.
Muchos son los avances que se han producido en los últimos dos años en la resolución del llamado «conflicto vasco».

Los más conocidos son el desarme civil y la disolución de ETA, pero no debemos olvidar los importantes avances en términos de reconocimiento a las víctimas de todas las expresiones de violencia, los amplios acuerdos sobre reintegración de las personas presas y el diálogo político entre partidos y diversos agentes sociales.

Existe un aspecto en el que es honesto reconocer que las posiciones se han enquistado: la memoria inclusiva que algunos, de manera desafortunada, se siguen empeñando en llamar «la batalla del relato». ¡Cuánto trabajo queda por hacer en el objetivo de “desarmar la palabra”!

En nuestra opinión, el gran reto para este curso es sentar las bases definitivas de una convivencia democrática en nuestro país, basada en una cultura de derechos humanos y paz.

Tres son las piedras angulares de la construcción de esa convivencia democrática: avanzar definitivamente en el reconocimiento de todas las víctimas de todas las expresiones de violencia y su derecho a la verdad, la justicia y la reparación; dar solución integral a la problemática de la reintegración de todas las personas presas, que en el caso vasco se inicia desde dentro de la cárcel; y afrontar una memoria inclusiva que respete todos los relatos.

El de las víctimas es un eje prioritario para nosotras. El objetivo es que, nunca más, ninguna víctima vuelva a sentirse sola y no reconocida.

En el marco del trabajo que realiza el Foro Social Permanente en este eje, hemos tenido la oportunidad de encontrarnos con asociaciones de víctimas, así como con víctimas no organizadas en ninguna asociación. Además, hemos mantenido encuentros con entidades que trabajan con víctimas.

De este trabajo discreto, hemos extraído dos conclusiones:

1.- La inmensa mayoría de víctimas de este país, víctimas de todas las diferentes expresiones de violencia, están muy lejos de planteamientos de venganza o revancha.Su principal demanda es conocer la verdad y, a través de la verdad como instrumento reparador, obtener una reparación institucional, sí, pero también social.

2. La mayoría de las víctimas apuestan por un futuro de convivencia que, sin pasar página, permita construir un futuro mejor para nuestros hijos e hijas.

El V. Foro Social, que se celebrará los días 5 y 6 de octubre en Iruña y Bilbao respectivamente, marcará un hito propio. Su título, “Derecho a conocer la verdad: mecanismos de reconocimiento y reparación para las víctimas”, resume perfectamente la fase en la que estamos.

Es necesario seguir construyendo espacios de encuentro entre víctimas de diferentes expresiones de violencia. Lo que algunos definen como “diálogos imposibles” se están convirtiendo en realidad. Este verano lo hemos podido comprobar incluso en las redes sociales.

Un tercer aspecto de enorme complejidad en este apartado se refiere a los «casos sin resolver». El pasado mes de abril, en el Palacio de Miramar de Donostia, presentamos un estudio que, cruzando tres fuentes de datos 1, cifraba en 482 estos casos.No existe un criterio unánime a la hora de definir el sentido de un “caso sin resolver”. No se trata de un término jurídico de consenso y, por lo tanto, puede generar problemas de ambigüedad, y la ambigüedad tiene un gran riesgo de revictimización de las personas que ya sufren. La consecuencia es que existe gran disparidad en las cifras.

Allí hicimos dos propuestas:

  • La importancia en primer lugar de una armonización inclusiva de los criterios, que respete todos los dolores, sin equidistancias, sí, pero también sin que ninguna víctima se sienta excluida. Una respuesta de carácter inclusivo a las disfunciones de cifras actuales permitiría sacar el debate de las trincheras en que está actualmente.
  • La necesidad de trabajar en un gran acuerdo político y social que, incluyendo a las propias víctimas en toda su pluralidad, permita avanzar hacia la solución de esos, por lo menos, 482 casos sin verdad con resultado de muerte.Un acuerdo innovador e inclusivo, singular para nuestro contexto que, dando respuesta a la demanda de verdad de las víctimas de nuestro país, no se marque como objetivo único la aplicación punitiva de la justicia ordinaria.

Dar una solución integral a la problemática de las personas presas es una aportación a la convivencia democrática.

Desde el 9 de abril de 2017, al día siguiente del desarme, diversos agentes empezamos a trabajar en generar espacios de diálogo plurales que generasen, a su vez, una serie de acuerdos mínimos. Se trataba de construir las confianzas necesarias entre diferentes para ir definiendo lo que en nuestras conclusiones de la primera parte del IV. Foro Social definimos como una “hoja de ruta”. Trabajábamos con el horizonte de que, tras la disolución de ETA, se podría avanzar en esta cuestión.

No ha sido un camino fácil, pero la perseverancia ha permitido que exista ahora un extenso consenso consolidado en nuestro país en torno a una “agenda urgente de resolución” de cinco puntos:

  • Personas presas enfermas y mayores de 70 años
  • Acercamiento
  • Evolución de primer a segundo grado
  • Acumulación de penas cumplidas en Francia
  • Transferencias en materia penitenciaria

Aunque sabemos que el propio gobierno en Madrid y el PP Vasco venían trabajando también en ese escenario, es evidente que el cambio de gobierno de Pedro Sánchez ha abierto una ventana de oportunidad a este tema.

En el objetivo de consensuar esa hoja de ruta adquiere de nuevo toda su virtualidad el método de éxito aplicado en el caso del desarme y en parte de la disolución de ETA: la triangulación. Generar un acuerdo amplio, inclusivo y transversal entre los gobiernos, las propias personas presas y la sociedad civil será la clave del éxito.

La hoja de ruta deberá definir precisamente un “programa de reintegración” con dos pilares.

  • Legalidad penitenciaria
  • Reconocimiento del daño causado

Y deberá construirse sobre cinco criterios clave:

  • PRIMERO: mantener el consenso institucional, político y sindical en esta fase, y para ello el diálogo debe ser el instrumento.
  • SEGUNDO: Que las propuestas sean en clave exclusiva de resolución. Que estén pensadas para que las recorran el conjunto de los presos.
  • TERCERO: Evitar los protagonismos o los cálculos electorales.
  • CUARTO: Escuchar la opinión de las personas presas. Este es un aspecto necesario. De la misma manera que los presos no pueden hacer diseños solos desde sus celdas y lejos de la realidad, tampoco se pueden hacer diseños “fuera” sin contar con quienes tienen que hacer ese recorrido.
  • QUINTO: Las víctimas, todas las víctimas, deben ser escuchadas. Las organizadas y la mayoría no organizada. Pero las políticas públicas deben estar basadas en el interés general, que en este caso es seguir avanzando hacia la resolución integral.

No descubrimos nada nuevo si decimos que la cuestión de la memoria inclusiva es el aspecto donde las posiciones están más enquistadas.

La pregunta es: ¿cómo trabajar para sentar las bases de una memoria que, sin pasar página, permita una resultante en la que todos los relatos se sientan confortablemente representados?

Una resultante en la que nadie se sienta discriminado y que nos permita mirar al futuro sin olvidar nuestro pasado.

¿Podemos construir una convivencia democrática sin solucionar esta cuestión?¿Existe el riesgo de pasar página?

La sociedad demanda a nuestros representantes políticos diálogo y capacidad de acuerdo.

Si se es capaz de llegar a acuerdos en materia de reconocimiento de víctimas y personas presas, ¿se le va a privar a nuestra sociedad de un acuerdo en esta cuestión tan importante?

Son muchas las preguntas, a las que intentaremos dar respuesta a lo largo del presente curso. Como siempre, haciendo propuestas lo más inclusivas y transversales posible.

 

Notes:

  1. Fuentes: Gobierno Vasco, COVITE y Euskal Memoria Fundazioa.

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Las paradojas del final http://www.galde.eu/es/las-paradojas-del-final/ Sat, 22 Sep 2018 09:52:21 +0000 http://www.galde.eu/?p=10151

«Diferentes actores han desarrollado escenificaciones en Aiete, Baiona y Kanbo. Ha sido un ejercicio de aplicar fórmulas externas bajo el eslogan de «final ordenado», intentado maquillar la cruda realidad de la violencia y sus resultados.»

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Jesús Herrero.
Cuanto más tiempo transcurre desde el fin de la violencia, mayor es el sentimiento de incomprensión sobre lo ocurrido. La violencia sólo ha generado un dolor y un daño irreparable a las víctimas. Nada más. Ese es su único y trágico logro. Ante la siempre tardía desaparición de ETA de nuestras vidas siguen vigentes las dramáticas preguntas de ¿todo esto, por qué?, ¿para qué?.

ETA y su entorno siempre han intentado poner en valor lo que, desde su perspectiva, eran cuestiones sobre las que se podía negociar. En esta estrategia, afortunadamente fallida, han utilizado, primero, el cese de la propia violencia, posteriormente, la entrega de las armas y, luego, su propia desaparición. Todo ello en un contexto en el que diferentes actores, ante estos hitos, han desarrollado sus correspondientes escenificaciones en Aiete, Baiona y Kanbo. Ha sido un ejercicio continuo de aplicar fórmulas externas bajo ese eslogan de “final ordenado” y de montar escenificaciones que, en la práctica, han intentado maquillar la cruda realidad de la violencia y sus resultados.

Lo ocurrido en Euskal Herria no es comparable a otros conflictos en los que estaban en juego las condiciones básicas de vida y de subsistencia para gran parte de la sociedad o se daba una quiebra real en la convivencia. Aquí, a pesar de la violencia, y es trágico decirlo, se ha vivido relativamente bien, claro está, si no se ha formado parte del colectivo de víctimas o de amenazados. Aquí, el fin de la violencia de ETA, la entrega de las armas y su desaparición definitiva sólo se podía dar de forma unilateral, fruto del desestimiento. Precisamente, si se quiere hacer referencia a otros conflictos, habrá que resaltar esta circunstancia como un elemento claramente diferenciador: aquí se ha llegado al final de la violencia sin realizar concesiones políticas.

Si para alcanzar ese desestimiento, ETA ha necesitado el apoyo externo a través de los autodenominados mediadores, bienvenido sea, pero que no nos hagan “comulgar con ruedas de molino”, no nos hagan aceptar cuestiones imposibles e irreales. Toda esta estrategia, supuestamente ordenada, en la que ETA ha seguido una hoja de ruta acompañada de escenificaciones en las que se demandaba pasos a la “otra parte” (lo que contradecía su propia apuesta unilateral) ha servido, en la práctica, como un mecanismo de elusión de responsabilidades. Incluso hemos tenido que presenciar cómo todavía algunos han querido construir un escenario épico sobre la trágica historia de ETA. Pero en realidad, todo ha sido terriblemente más sencillo: “el rey iba desnudo”. Aquí sólo ha existido una violencia gratuita e injustificada que tenía que ser finalizada por quienes la ejercían y por todo el entorno que ha justificado dichas actuaciones. Nada más. Es la historia real de un trágico fracaso que obviamente cuesta mucho asumir.

Esta reciente aparición de los entusiastas del “proceso de paz” resulta paradójica. Por ejemplo, el Foro Social afirma que “La Comunidad Internacional ha jugado un papel fundamental para poder dar pasos decisivos hacia la construcción de un escenario de paz justa y duradera” o en 2017 se convoca una manifestación en París bajo el lema “Bakea Euskal Herrian: Orain presoak” sin hacer ninguna valoración sobre los años de la violencia y sin hacer referencia a las víctimas. Estos hechos muestran un enorme déficit sobre el análisis de lo ocurrido. Desde estos grupos también se afirma que “…al conjunto de personalidades que nos han acompañado … este país les debe un reconocimiento”. Insisto, si estas personalidades de “reconocido prestigio” han sido escuchadas por quienes han ejercido y justificado la violencia, bienvenido sea, pero todo ese entorno de la izquierda abertzale tiene que soportar la contradicción de dar ese supuesto papel tan trascendental a esas “personalidades” externas a las que se recibe con corbata y “alfombra roja” al mismo tiempo que se promulga un funcionamiento popular y asambleario para abordar cualquier reivindicación.

En toda esta trágica historia de la violencia se ha ido produciendo un intento continuo de ocupación de espacios, especialmente en el uso del lenguaje. En los años 80 la palabra “paz” quedaba absolutamente fuera del lenguaje de la izquierda abertzale. Sonaba a rendición dentro de su análisis bélico. De ahí se ha llegado a ser los primeros defensores del “proceso de paz”. Otro punto de inflexión significativo se produjo, ya en 2011, con la presentación de los estatutos de Sortu donde se proclamaron mensajes novedosos como el rechazo a “quienes fomenten, amparen o legitimen los actos de terrorismo”. El último hito en esta evolución del lenguaje es el comunicado de ETA que incluía el reconocimiento parcial y limitado del daño causado a “víctimas que no tenían una participación directa en el conflicto”. Esta evolución en el lenguaje es positiva, pero si la Izquierda Abertzale quiere ocupar el espacio propio de los derechos humanos y los principios democráticos debe realizar en la práctica un tránsito necesario que pasa por la deslegitimación de toda violencia y no solo por un cambio en el lenguaje. Por ejemplo, si EH Bildu todavía no es capaz de compartir un acto en el que se afirme que el sufrimiento de las víctimas “fue injusto” es un claro síntoma de que todavía queda camino por recorrer. Sigue siendo necesaria una clara asunción de responsabilidad sobre lo ocurrido. A la izquierda abertzale le corresponde asumir la trágica historia de ETA y, también, sin establecer ningún tipo de equidistancia y sin que sirva para reducir responsabilidades, el propio Estado debe asumir y clarificar todas las actuaciones ilegítimas que supusieron una vulneración de los derechos humanos.

Otra cuestión siempre abierta es el papel de la sociedad vasca durante los años de la violencia. Como un rasgo típico de cualquier sociedad occidental, la mayoría no se ha sentido ni se ha querido sentir directamente afectada por diferentes motivos: miedo, comodidad, indiferencia… Este hecho es el que, además, ha provocado una falta de empatía y de solidaridad hacia las víctimas porque no eran consideradas como las trágicas destinatarias de un ataque que iba dirigido contra toda la sociedad. Desde esta lógica, esa mayoría indiferente opta ahora por pasar página rápidamente. Se insiste en “mirar al futuro y no mirar hacia atrás” para no tener que rendir cuentas sobre las propias responsabilidades de omisión.

Pero también ha existido un colectivo de ciudadanos que, fundamentalmente en torno a Gesto por la Paz, se ha movilizado sistemáticamente en contra de la violencia desde una perspectiva de defensa de los derechos humanos para todas las personas y desde el trabajo de solidaridad hacía las víctimas. No habrá sido un colectivo mayoritario, pero sí ha sido relevante por sus aportaciones, tanto en la movilización como en la formulación de sus principios éticos y políticos. Por ejemplo, en el Proceso de Conversaciones de Maroño en 1993, Gesto por la Paz lanzó su análisis de separación de conflictos basado en que ningún problema político (que son naturales en una sociedad plural como la vasca) justificaba el uso de la violencia. En aquel momento fue recibido como algo que podía sonar bien, pero que no era aplicable en el contexto real de Euskal Herria. Afortunadamente hemos llegado al final bajo esos parámetros de no vincular violencia y política. Gesto por la Paz ha sido un movimiento pre-partidista, que no pre-político. Es un matiz importante. Gesto por la Paz ha defendido que la lucha contra la violencia se debía situar en ese plano anterior a las lógicas disputas partidistas, pero eso no significaba que sus pronunciamientos no tuvieran un carácter y una incidencia en lo político. Algunos análisis actuales intentar reducir únicamente a Gesto por la Paz al plano de la ética, obviando sus aportaciones a la política pre-partidista, para diferenciarlo de otras organizaciones con otras aproximaciones ante el problema de la violencia. Estas y otras muchas cuestiones son las que tienen que ser analizadas con rigurosidad para construir y reivindicar la memoria de lo que nunca debió comenzar.

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Justicia con «perspectiva de género» http://www.galde.eu/es/justicia-perspectiva-genero/ Sat, 22 Sep 2018 09:50:21 +0000 http://www.galde.eu/?p=10189

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Miren Ortubay.
En el tiempo transcurrido entre la sentencia de la Manada y la de Juana Rivas, dos hitos de la –acertadamente– llamada justicia patriarcal, el Tribunal Supremo (TS) ha dictado dos sentencias en las que afirma aplicar la perspectiva de género. Se trata de una coincidencia merecedora de reflexión.

En realidad, las dos primeras son hitos por que diversas circunstancias han hecho que se conozcan y generen una comprensible indignación, pero no son raras. Responden a una aplicación supuestamente neutra de las leyes que, al ignorar las diferencias reales existentes, refuerza y mantiene la discriminación de las mujeres (y de otros colectivos minorizados). Es decir, son sentencias «normales», de las que lamentablemente hay muchas.

Más novedosas son las sentencias con perspectiva de género 1, en las que el TS dice que las víctimas de la violencia de género son testigos cualificados. Es probable que este tipo de afirmaciones alimente la reacción antifeminista cada vez más patente en nuestra sociedad, cuando lo único nuevo de esas sentencias es que han dado credibilidad a las denunciantes, como a cualquier persona. Han valorado su testimonio como el de las víctimas de otros delitos, ni más, ni menos.

A mi entender, la expresión Justicia con perspectiva de género es redundante. Tener en cuenta los desequilibrios de poder existentes entre las personas a quienes se aplica la ley es «justicia» a secas. Desarrollaré esta idea en una segunda entrega de estas reflexiones.

Para el feminismo la afirmación de que la justicia es patriarcal resulta una obviedad. El patriarcado conforma nuestro sistema social y se manifiesta en todas las estructuras de poder. El derecho es profundamente androcéntrico y el sexismo impregna a quienes lo aplican al igual que al resto de las personas. El machismo es el aire que respiramos y aunque cada vez hay más gente consciente de ello, casi nadie está libre… Hombres y mujeres lo tenemos profundamente inculcado, sobre todo en nuestra dimensión menos racional (emociones, miedos, actitudes, deseos…). Por eso seguimos educando en la desigualdad a nuestras criaturas. Sí: ¡es el patriarcado! Y la justicia es sexista, al igual que las y los jueces, y que el resto de los colectivos sociales.

Es más, cabría peguntarse si el machismo está más presente en el colectivo judicial o si simplemente se hace más notorio porque sus decisiones tienen mayor trascendencia social. Sin generalizar, es posible que entre la judicatura predomine un pensamiento más tradicional, aunque sólo sea por los sesgos que introduce el acceso a la carrera (de nivel económico y social; prioridad de la memoria sobre el espíritu crítico en la oposición, etc.). Así, no es descartable que entre los jueces –y las juezas haya más prejuicios sexistas que en la media de la población. Lo que hay seguro en ese colectivo es una grave falta de conciencia sobre su ignorancia de la teoría y las aportaciones feministas. Ignorancia e, incluso, desprecio. En otras materias las y los jueces saben que no saben y admiten asesoramiento de expertos (economistas, psiquiatras, etc.), pero ¿quién no sabe sobre género?, ¿quién tiene que explicar a una persona adulta –y que ha aprobado una oposición cómo son los hombres y las mujeres y las relaciones entre ambos? Son muy pocos los jueces que poseen o que solicitan formación específica en feminismo (o en perspectiva de género, como se dice ahora sin saber muy bien qué significa).

Ocurre que una mayoría de quienes aplican las leyes no tienen conciencia de los estereotipos sexistas ni de los propios prejuicios en esta materia, pero éstos se traslucen en sus resoluciones. Uno -¡hay muchos!de esos estereotipos sobre las características femeninas que más daño hace a las mujeres que acuden al juzgado es el de mentirosa. De forma más o menos explícita, el testimonio de las mujeres que denuncian agresiones se tilda con frecuencia de incongruente, contradictorio, inconsistente, exagerado, cuando no directamente de avieso o malintencionado. Lo mismo que decimos de las niñas cuando empiezan a dominar el lenguaje (que son engañadoras, brujas, repipis…) se aplica a las mujeres en los juicios. Y es que la justicia trata a las mujeres como la sociedad trata a las mujeres.

Según la jurisprudencia, cuando el testimonio de la víctima es la única prueba de cargo, debe cumplir una serie de requisitos para vencer la presunción de inocencia. Se exige credibilidad, persistencia en la incriminación y verosimilitud, exigencias que resultan absolutamente lógicas, ya que no podemos renunciar a las garantías básicas del proceso penal (y menos las mujeres, cuyo papel procesal se desliza fácilmente de denunciante a denunciada: por denuncia falsa, por exceso en la defensa, etc.).

La cuestión es cómo se interpretan esos requisitos en los casos concretos. Como he dicho, el rigor en la ponderación de esos criterios se incrementa cuando la declaración de la víctima es la única base de la acusación. Y da la casualidad de que eso es lo que sucede habitualmente cuando se juzgan agresiones dentro de la pareja o producidas en un ámbito de intimidad.

Si nos fijamos, por ejemplo, en la interpretación del primer requisito, según reiteran muchas sentencias, al testigo de cargo se le exige ausencia de incredibilidad subjetiva derivada de las previas relaciones acusado-víctima que pongan de relieve un posible móvil espurio, de resentimiento, venganza o enemistad, que pueda enturbiar la sinceridad del testimonio. Pero en las manifestaciones de violencia sexista, siempre suele haber una relación personal previa entre agresor y agredida. Una relación en la que a menudo se mezclan afectos con desencuentros, e, incluso, con situaciones prolongadas de dominación y de violencia. Para el sistema penal no es sencillo integrar ese contexto –esencial, por otra parte, para captar el significado de los hechos y se opta por una actitud de sospecha: puesto que hay ruptura conyugal, con discusiones y enfrentamientos, el testimonio de la denunciante ya no es objetivo.

Lo mismo ocurre si al denunciar el último hecho –con frecuencia el más grave o el que más miedo ha provocado a la mujer- ella relata agresiones anteriores: en lugar de reforzar su versión consigue el efecto contrario; es aquello de «no será tan malo si ha seguido viviendo con él». Hay un total desconocimiento sobre cómo se manifiesta la violencia de dominación en una pareja y de los efectos que provoca.

Incluso cuando no existe esa relación previa (o ha durado cinco minutos, como en el caso de Pamplona) se desconfía de las intenciones de la mujer que denuncia… No puedo detenerme en ejemplos. Recordemos, en todo caso, que el 95% de la violencia machista (incluidas las agresiones sexuales) proviene de conocidos, por lo que la sospecha de que la mujer tiene razones espurias para denunciar es muy frecuente.

Habría mucho que decir del origen de esta desconfianza. Baste con mencionar que, durante muchos siglos las mujeres no podían decir no: tenían obligación de obedecer al marido y se veían obligadas a perdonar a su violador o a su raptor si este les desposaba. Las leyes cambian, pero el machismo permanece arraigado en el fondo del imaginario colectivo. En el fondo, la mujer que se rebela contra esos mandatos de género y se atreve a denunciarlos es una mujer poco digna de crédito y, por tanto, de protección por parte del sistema.

En definitiva, el sistema penal trata mal a las mujeres: Dudas y sospechas que jamás surgen respecto a la víctima de otros delitos se plantean frente a las mujeres denunciantes. Muchas veces, el proceso penal se convierte en un calvario para éstas, en el que se escrutan sus palabras, gestos y actitudes para decidir si es una víctima digna de tutela penal (aquello de que «no viste como una víctima»…). Al final, se le juzga a ella.

A la luz de estas reflexiones ¿qué decir de las sentencias antes mencionadas?

La sentencia de la Manada resulta muy discutible por varios aspectos –que abordaré en otro momento-, pero en relación con este tema, da más credibilidad a la víctima que muchas de las resoluciones que se dictan cada día en los tribunales. Hasta ahora, cuando la mujer no decía nada, se entendía que accedía al contacto sexual. Incluso cuando decía que no, pero no oponía resistencia, también se presuponía la aceptación. En este caso, la sentencia –con la lamentable salvedad del voto particular afirma que ha habido un ataque a la libertad de la mujer, castigado con 9 años de prisión. Ello supone creer su versión de los hechos y dar un pequeño paso hacia el «sólo sí es sí».

Pienso que ni Juana Rivas ni muchas mujeres que denuncian violencia de sus parejas han gozado de esa credibilidad, aunque pueda parecer lo contrario cuando las sentencias hablan de perspectiva de género. Continuará.

Miren Ortubay. Profesora de Derecho Penal en la UPV/EHU.

Notes:

  1. Me refiero a las sentencias del TS núm. 247, de 24 de mayo, y 282, de 13 de junio de 2018.

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Alarde de Irun: Se hace camino al andar http://www.galde.eu/es/alarde-irun-camino-al-andar/ Sat, 22 Sep 2018 09:48:21 +0000 http://www.galde.eu/?p=10230

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Txaro Arribas. Integrante de la Junta del Alarde igualitario de Irun.
Explicar el largo y a veces doloroso camino que hemos hecho desde que hace 22 años se planteó la reivindicación de la igualdad entre hombres y mujeres en las fiestas y, más en concreto en los Alardes del Bidasoa, y en el caso al que me referiré, el de Irun, sería largo y prolijo. Por eso solo quiero exponer algunas reflexiones.

Hoy en Irún existen dos Alardes porque ni desde la justicia ni desde la política se han dado respuestas satisfactorias a la discriminación de las mujeres en los Alardes.

Según la justicia no se puede hacer un Alarde que discrimine a las mujeres si éste es de organización pública, pero si la organización es privada, como es el caso, sí es posible; aunque dicho Alarde se celebre en el espacio público, en las calles de nuestra ciudad.

Tampoco desde la política ha habido voluntad ni valor para abordar el conflicto. Para el PSE, PNV y PP, el cálculo electoral, o sea, el miedo a que una postura favorable a las mujeres se tradujese en una pérdida de votos les ha llevado a aliarse con el sector más tradicionalista y machista de nuestra ciudad, apoyando de hecho al Alarde que excluye a las mujeres y recibiéndolo desde el balcón del Ayuntamiento cada año.

Ante esta situación teníamos pocas opciones y muchas dudas: irnos a casa o intentar sacar adelante un Alarde que reuniese las condiciones de no discriminación que nos parecen propias de este siglo. Así que pusimos en pie un Alarde que ha cumplido 20 años y que se consolida y crece sumando más personas cada año, sobre todo mujeres.

Son varias las ventajas que le veo a esta estrategia por la que optamos y que, en principio, tampoco sabíamos qué recorrido nos iba a permitir.

Por una parte, ocupamos el espacio público con un Alarde donde las mujeres accedemos a todos los puestos, incluidos por supuesto, los de mayor representación como es el de General.

Ocupamos el espacio público, pero también el espacio simbólico. En el imaginario colectivo de nuestras niñas y niños que han nacido en estos 20 años ya no pueden imaginar un Alarde sólo de hombres. Y las nuevas generaciones de mujeres ya no van a aceptar ser excluidas del acto más importante de nuestras fiestas y relegadas al papel de espectadoras desde las aceras, porque ya han comprobado que esa solo es una opción entre las otras muchas que el Alarde igualitario les brinda.

Se visibiliza que es posible hacer un Alarde conforme a valores de igualdad entre sexos y que no pierde su carácter de celebración y de ritual colectivo, más bien gana, porque demuestra su capacidad de integrar a toda la ciudadanía.

También, cada año, miles de personas discuten sobre la igualdad, es un debate transversal que atraviesa a toda la sociedad e interpela a cada persona sobre dónde y cómo colocarse el día 30 de junio. Cientos de chicas jóvenes que salen por primera vez tienen que peleárselo en casa, en la cuadrilla, en el trabajo, y cada persona que ese año da un paso al frente es una persona que ha tomado conciencia de la importancia de la igualdad entre hombres y mujeres.

Este Alarde se ha consolidado como referente indiscutible de la lucha por la igualdad en las fiestas que no pueden ser discriminatorias bajo ningún concepto, ya que el recurso a la tradición tampoco lo justifica.

El Alarde igualitario es una realidad aceptada yo diría que por una gran mayoría de la ciudadanía irunesa. Incluso para personas que no se plantean participar, ya no está en discusión su existencia.

El trabajo de todos estos años nos permite hacer un Alarde donde prima el reconocimiento entre personas que queremos empujar un proyecto menos rígido, más festivo, joven y vivo. Lentamente vamos ganando sociedad, cada vez hay más personas que emocionalmente se van sintiendo más cercanas y ligadas a este proyecto. Porque aquí están sus hijas, amigas, hermanas…

En definitiva, a día de hoy tenemos un Alarde de 1600 personas y varios miles que nos aplauden, animan y apoyan desde las aceras, conscientes de que están empujando la causa de la igualdad. Un Alarde muy emocionante, de valientes, de resistentes.

Ha sido duro, ha sido largo, pero ha merecido la pena.

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Ibiltari baten egunkaritik: De quién es la lengua http://www.galde.eu/es/ibiltari-baten-egunkaritik-lengua/ Sat, 22 Sep 2018 09:46:49 +0000 http://www.galde.eu/?p=10317

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Lourdes Oñederra.
Corresponde a los historiadores estudiar y tratar de entender el pasado, pero no es su función la de construir identidad, oí un día decir en la radio al historiador José Álvarez Junco. Estoy de acuerdo, pero no voy a entrar hoy en ese tema, de tanto interés en nuestro entorno.

Salto al paralelo que me surgió inmediatamente en el contexto del debate sobre el sexismo en la lengua. Lingüistas, y académicas o académicos debemos estudiar la lengua para conocerla y entenderla, pero la lengua no es nuestra, no somos sus dueños.

Creo que la confusión no es exclusiva de “los sabios” como nos llama Juan José Millás. Mucha gente me suele preguntar cómo “hay que” decir algo o si una expresión que acaban de oír se “puede” decir. Las cosas se dicen como se dicen, que es algo dinámico y variable según las necesidades de los y las hablantes. Otra cosa es cuál es la norma convenida por academias, editoriales, universidades u otras autoridades.

Claro que “convenida” no quiere decir inventada ni arbitraria. Hay márgenes y opciones gramaticales, que cambian de una lengua a otra. Por ejemplo, el asunto del género. Hay algunas cosas que conviene tener en cuenta al respecto.

Cuando una amiga, después de cantar que la luna se llama Lola, le preguntó a su hija de dos años y medio cómo se llamaba el sol, la niña respondió “Lolo”. Esta niña, pensé, ha adquirido ya el género ¡y la concordancia!, que es una de las funciones del género y consiste en que “sol” va con “el” (y no con “la”), en que, además, el sol es “redondo” (y no “redonda”). La concordancia cohesiona la estructura de las frases, pero también complica las cosas, porque hay que aprenderla.

Esto no ocurre en inglés, ni en euskera, ni en ninguna de las muchas lenguas que carecen de género. En castellano (y en francés, y en alemán, etc., etc.) todo nombre tiene género, género con el que tienen que “concordar” los pronombres, adjetivos o participios que correspondan a ese nombre. En inglés, sin embargo, tanto el sol como la luna ni son masculino ni son femenino. Eso sí, el inglés marca formalmente la diferencia femenino-masculino en palabras referidas a seres sexuados, sobre todo personas. Así, por ejemplo, añade respecto al español la complicación de tener que especificar si “su casa” es “de ella” (her house) o “de él” (his house).

En la literatura lingüística actual, en congresos y conferencias en inglés son normales las estrategias de inclusión del femenino (por desdoblamiento, por alternancia, etc.). No sé por qué nuestras autoridades lingüísticas, tan admiradoras de la lingüística estadounidense, no siguen a sus maestros en este aspecto y se empeñan en ridiculizar el lenguaje inclusivo.

Reconozco que a mí también algunas cosas me resultan excesivas, que no es fácil (¿posible?) ser totalmente equilibrada en el uso de masculinos y femeninos en castellano, y que hacer las directrices inclusivas obligatorias sería demencial (de acuerdo totalmente con Paloma Uría, 2012 Página Abierta 219). La lengua tiene una dimensión estética sin la que es difícil funcionar. Por otro lado es desde luego la realidad social la que tiene que cambiar; no por decir “ellos y ellas” eliminamos el sexismo, pero el que se quiera decir así ya es señal de que algo ha cambiado.

No debemos olvidar qué es el género: el género es una marca formal, pero la forma suele tener implicaciones en el contenido. Lo ha analizado muy seriamente, lejos de interpretaciones pseudocientíficas ideologizantes, la eminente lingüista Joan Bybee en sus trabajos fundamentales sobre diversas marcas gramaticales.

Esas implicaciones pueden ser más o menos directas. En cuanto al género empleado en palabras referidas a seres sexuados la relación se puede establecer de manera directa. ¿Que no se ha establecido durante siglos y generaciones? ¿Que ahora, por influencia del feminismo, hay quien analiza las formas de manera distinta? Pues sí, así suele ocurrir con el devenir de los fenómenos histórico y la lengua lo es: histórico, cambiante y permanente, de titularidad diversa y con leyes propias más o menos flexibles.

Volviendo al principio del artículo, doy por supuesto que Álvarez Junco, al decir “historiadores”, no tiene intención alguna de excluir a las historiadoras, ni todas ellas tienen por qué sentirse excluidas.

A veces ocurre que, en un momento histórico determinado, una forma cobre importancia para un número suficientemente importante de hablantes. Es una de las vías de cambio lingüístico… porque, si no, ¿por qué se dejó en español de usar “siniestro” y se pasó a utilizar “izquierda” (conectada con el euskérico “ezkerra”)? Pues por lo que la palabra “siniestro” sugería… Y eso es lo que está ocurriendo con el género masculino, gramaticalmente no marcado pero pragmáticamente no inclusivo, ahora que se quiere poner el foco en la visibilidad de la mujer.

Así pues, un poco de humildad, dejemos a los y las usuarias de la lengua que la manipulen hasta donde la lengua se deje. La historia dirá qué cambios triunfan y cuáles no. Llevamos muchísimo tiempo rompiendo las reglas con “asistenta” para referirnos a quien limpia las casas de otros y hablando de “modistos” como Balenciaga, y ningún académico se había rasgado las vestiduras.

Postdata: Alarde tradicional de Fuenterrabía / Hondarribi / Honddarbi, ¡qué vergüenza!

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Dossier Galde 22. “Vidas cotidianas alrededor” http://www.galde.eu/es/dossier-galde-22-introduccion/ Sat, 22 Sep 2018 09:45:22 +0000 http://www.galde.eu/?p=10365

**Ver y descargar el Dossier Galde 22 en pdf: Vidas Cotidianas Alrededor

Galde 22 otoño/2018/udazkena

22. Entrevista a María Silvestre. Rafael Ruzafa

25. Cuando los hijos agreden a sus progenitoresFernando Álvarez Ramos

28. Puede la filosofía hacernos felices. Begoña Benedicto

30. Una mirada a lo que no nos deja dormir. Marivi Freire

34. Nacimiento de un nuevo movimiento ciudadano. P. A.

36. Precariado de los nuevos doctorandos. Irene Moreno

38. La cultura a la búsqueda de su identidad. S. Burutxaga

41. Sexualidad, ¿de que me hablas? Maite Aparicio

44. Transportes colectivos por un tubo. Soledad Frías

48. Libros y referencias.

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Introducción

La vida cotidiana es eso a lo que apenas prestamos atención y se lleva la mayor parte de nuestro tiempo. Cada cual la trabaja, solo o acompañado, o se deja llevar. Supone experiencias, periodicidades, estacionalidades, reiteraciones. Puede resultar dolorosa o placentera, estar vacía o repleta de actividades, puede surtirse de aficiones en que nos dejamos el alma, puede que coincida con la profesión o lo que permite ganarse el pan. Nos modela, la construimos con paciencia. Llega a enorgullecernos y a avergonzarnos por su vulgaridad. La de los demás puede resultarnos ajena, aunque también envidiable, sorprendente. Se han dado casos en que alguien, en tierras lejanas, ha cambiado voluntariamente su vida cotidiana.

No acometemos, ni pretendemos, el exceso de una sociología ni una antropología de la vida cotidiana. Tampoco nos remontamos hacia la historia, nos quedamos en un modesto ahora. Eso sí, dejamos que la academia nos alumbre y tenemos en cuenta que el conocimiento racional está mediado por la acción comunicativa, que somos lenguaje, que aprovechamos bagajes. Aunque sabemos de problemáticas universales, escribimos desde nuestro entorno de país rico en medio del mundo rico. Las actuaciones individuales, empezando por las autorías, se dejan sentir, pero se enmarcan en preocupaciones referidas a sectores amplios de población. Con perdón de Antonio Trueba, el costumbrismo no nos motiva para el tratamiento de la vida cotidiana. No vemos la vida de color de rosa.

Hemos entrevistado a María Silvestre, exdirectora de Emakunde y socióloga. Ella incide en las desigualdades de género también a este respecto de la cotidianeidad, que considera escuela de desigualdades futuras entre mujeres y varones. Entre las colaboraciones de este dossier dominan las que proceden de la vivencia directa. Por sus páginas desfilan el consumo más o menos febril, las nuevas tecnologías, el cambio generacional e incluso la sociedad de la (des, sobre, pseudo) información. Asimismo se despliega una cartografía de los afectos, las relaciones íntimas, la corporeidad, la carne. La filosofía, sobre todo la que llega desde la antigüedad, puede ofrecer recetas saludables para un buen vivir, sin caer en la autoayuda. Una sexualidad lúdica, tomada con desparpajo erótico-festivo, anima las almas más reticentes. Con la violencia filio-parental, más frecuente en nuestros entornos de lo que pueda parecer, las emociones se enfrían. Porque la familia nos rodea en la vivencia cotidiana, y muchas veces nos aprisiona hasta lo enfermizo.

En las dificultades materiales derivadas de la precariedad laboral o la simple pobreza retumban otras ansiedades que trastornan. Ecos parecidos escuchan los investigadores a sueldo, en el mejor de los casos, de universidades y demás. La participación en la vida cultural, por otra parte, tiene un impacto positivo en la salud y bienestar de las personas. Cada vez la contemplamos más, como otras muchas facetas, desde el prisma de lo mercantil, o de lo mercantilizado. El mundo de los e-sports, chocante para gente de una cierta edad, se revela como una forma de vida consistente y con reglas propias. En el transporte colectivo, en sus variedades, coincidimos todos, por ocio u obligación. Va a resultar que al final compartimos existencias, por la vía consciente o por la criminal. Hay más temáticas interesantes (el deporte, la extranjería, las religiones, la educación, el suicidio). Quedan reservados para futuros números de Galde.

Rafael Ruzafa

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Cuando los hijos agreden a sus progenitores http://www.galde.eu/es/hijos-agreden-progenitores/ Sat, 22 Sep 2018 09:42:21 +0000 http://www.galde.eu/?p=10382

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Fernando Álvarez Ramos.
Cuando hablamos de violencia filio-parental o ascendente hacemos referencia a las conductas reiteradas de violencia tanto física como psicológica que los hijos dirigen hacia sus progenitores o hacia aquellas personas que ocupan su lugar. El fenómeno no es nuevo, aunque hasta no hace mucho rara vez trascendía del ámbito estrictamente familiar o se suponía asociado a trastornos psicopatológicos en el agresor. Harbin y Madden describieron en 1979 el maltrato a los padres como un nuevo tipo de violencia familiar. Los progenitores cada vez solicitan más ayuda tanto a los servicios sociales como a la justicia, exteriorizando el problema. Por todo ello, el fenómeno ha sido objeto de estudios e intervenciones desde ámbitos socio-sanitarios, educativos o judiciales. Actualmente se considera un importante problema social y de salud que afecta a las familias y a las relaciones que padres y madres establecen con sus hijos e hijas así como al desarrollo futuro de los menores.

En contexto judicial, al igual que otras manifestaciones de violencia intrafamiliar como la violencia de género o el maltrato infantil, está recibiendo gran atención. Es objeto de medidas educativas y sancionadoras dirigidas a los menores que cometen este tipo de acciones. También entre el público general recibe gran interés, puesto que se trata de manifestaciones contra los valores sociales y culturales y las normas de convivencia que vamos construyendo. El problema emerge en familias de todo tipo de niveles socio-económicos. Los hijos buscan poder y control sobre los progenitores para conseguir lo que en ese momento desean. Es decir, se trata de un maltrato consciente, normalmente reiterado y con intención de causar daño. Con frecuencia genera un ciclo de violencia filio-parental y parento-filial de escalada progresiva y repetitiva cuyo pronóstico, si no se detiene a tiempo, resulta complicado.

Predominan los maltratadores de sexo masculino cuya violencia va dirigida preferentemente hacia las madres o cuidadoras. No obstante, aparecen más chicas autoras que en otros tipos de violencia. Entre las características individuales del adolescente maltratador asociadas a estas conductas destacan la baja empatía, la elevada impulsividad y la escasa tolerancia a la frustración. Además, con frecuencia disponen de baja autoestima, baja satisfacción con la vida, malestar psicológico y dificultades para expresar emociones o para interactuar emocionalmente de forma eficaz y tranquila. Hablamos, por tanto, de adolescentes irritables e impulsivos, con dificultades para controlar su ira, con baja capacidad de introspección y, en ocasiones, con sentimientos depresivos y de soledad y dificultades para hacerse cargo del dolor que causan en los demás sus conductas. En cierta medida, son también ellos víctimas. El consumo de sustancias está relacionado en muchas ocasiones con la eclosión de los episodios de violencia al actuar como desinhibidor de la conducta ante el desencadenante de la ira. En otras ocasiones trastornos psicopatológicos del estado de ánimo, de ansiedad, de déficit de atención, hiperactividad o trastornos del aprendizaje se sitúan en el origen o conviven con este tipo de maltrato.

Cuanto más extrema y violenta sea la conducta del hijo o de la hija, más predispuestos estarán los progenitores a obtener su calma mediante concesiones, lo cual transmite al menor mensajes de debilidad parental y favorece que consiga lo que desea mediante la fuerza. Este aprendizaje les acompañará en su trayectoria, y requiere intervención especializada. También genera en los progenitores víctimas una actitud de sometimiento a la fuerza hasta que de nuevo las peticiones del menor sean insostenibles, generando un círculo o espiral de la violencia. De los insultos y amenazas se pasa a la agresión física cuando las formas más leves no consiguen el objetivo de sometimiento. Por otra parte, los progenitores también pueden actuar de una forma más contundente y hostil hacia su hijo, adoptando una actitud defensiva y pudiendo llegar a utilizar los mismos tipos de violencia a que han sido sometidos por sus hijos (violencia bidireccional). Lo más característico es que se presente como una violencia instrumental o proactiva, dirigida hacia la obtención de algún beneficio secundario y acompañada de falta de empatía. En el inicio pudo ser una violencia reactiva, actuando como desencadenante la separación de los padres u otro tipo de vivencia traumática.

Aunque la mayoría de estos adolescentes son violentos exclusivamente en el hogar familiar, la violencia filio-parental se relaciona con la dificultad de adaptación escolar y el comportamiento también agresivo en contexto escolar u otros escenarios de su vida cotidiana. En ocasiones la permisividad social incrementa el poder del hedonismo y se convierten en semillas de violencia intrafamiliar asociándose con dificultades de padres y educadores para mantener su autoridad. Asimismo, con la adopción de estereotipos de género de índole machista que defienden la superioridad del rol masculino frente a la debilidad del rol femenino.

Resultaría reduccionista concluir que son los hijos los únicos responsables o culpables de la situación o considerar al menor como único verdugo y a los progenitores como sus irremediables víctimas. En muchas ocasiones el eje problema radica en unas relaciones familiares básicamente patologizadas en que también los hijos son víctimas de algún tipo de violencia intrafamiliar. El estilo educativo autoritario, negligente y sobre todo el permisivo generan dinámicas en el sistema familiar que favorecen o se asocian a la violencia filio-parental. Se trata principalmente de familias con ausencia de normas, donde los padres no asumen su rol como educadores. Padres sobreprotectores, que no establecen límites claros.

Investigadores y profesionales venimos observando que determinado tipo de conflictos familiares anteriores resultan generadores de estas dinámicas violentas dirigidas posteriormente hacia quienes en otros momentos actuaron con sobreprotección o negligencia. La instrumentalización de los hijos por parte de los progenitores en los procesos de separación o divorcio puede resultar muy asociada a la violencia filio-parental posterior. En ocasiones los niños ponen sus síntomas y malestar emocional a disposición de uno de los cónyuges para que ataque al otro y la desobediencia, los suspensos, los déficits en el comportamiento que el menor desarrolla, llegan a constituir un arma arrojadiza para justificar la inaptitud del otro y perpetuar así el conflicto. En ocasiones se genera un procedimiento de importantes consecuencias negativas en el desarrollo infantil, como el llamado doble vínculo o situación de indefensión que se genera en el hijo cuando el mensaje verbal “tienes que ver a papá (o a mamá)” se contradice con otros mensajes, verbales o no, que indican “no lo veas”.

Esa triangulación supone un gran desgaste para el hijo, pues facilita favores de uno de los progenitores a costa del distanciamiento con respecto al otro. La situación es de difícil mantenimiento para el hijo, que acaba pidiendo al progenitor aliado que se defina y lo hace mediante la generación de una relación fusional. La fusión emocional entre hijo agresor y progenitor agredido resulta un paso previo a la aparición de la conducta violenta, incluso produciéndose una relación pseudoincestuosa donde ambos intercambian confidencias e intimidades, buscan el apoyo mutuo, salen juntos, comparten habitación, etc. El posterior intento de evasión de este vínculo tan cerrado puede ser la razón del desencadenante violento. Esta excesiva proximidad impide que se cree una jerarquía y las relaciones parento-filiales se convierten en horizontales, sin delimitación de roles, con hijos parentalizados, donde el hijo ocupa el lugar del cónyuge alejado y presta apoyo emocional al progenitor aliado, reforzando así la ausencia de autoridad y control que inhiban las primeras actitudes asociadas a la conducta violenta.

Denominamos parentalización a este mecanismo mediante el cual el hijo se convierte en confidente y apoyo emocional de uno de los progenitores, por lo que da cuidados en vez de recibirlos, creando una confusión generacional donde los límites se difuminan y los roles se intercambian, en la que los niños pueden acabar desempeñando roles de adulto y tareas para las que no están preparados y por las que pueden ser castigados si no las realizan adecuadamente. Se necesita que sean mayores antes de tiempo por un lado, siendo en ocasiones estos hijos los que se ven obligados a tomar las riendas de la casa, al ver a los padres con malestar emocional, tristes o angustiados, o porque se desahogan con ellos como si fueran adultos.

Esta dificultad para la separación y autonomía del hijo en conflicto en esta relación fusional dificulta la evolución personal en un hijo adolescente o preadolescente, que concede mucho sentido e importancia evolutiva a su identidad personal y a la búsqueda de su autonomía. Observa los problemas familiares de forma diferente, dándose cuenta de situaciones que anteriormente no llegaba a percibir y demandando espacio y autonomía que la relación sobreprotectora le niega. Entonces aparece la violencia ejercida por el hijo como solución desesperada de alejamiento, de distanciamiento con respecto al progenitor fusionado, un intento primitivo de separarse para buscar su propia autonomía y de imponer sus deseos. Iniciada la violencia, ante el efecto positivo de consecución del objetivo de separación del progenitor que le proporciona el ejercicio del poder y ante la falta de límites y control que la frenen, se reproduce y mantiene esta dinámica violenta, se van cerrando las relaciones paterno-filiales, se van cerrando los canales de comunicación y los miembros de la familia se van distanciando.

El tratamiento de esta problemática, en fin, resulta complejo y ha de pasar por una intervención terapéutica que incluya a la familia entera y que contenga espacios individuales así como grupales dirigidos a los diferentes subsistemas familiares (fraterno, progenitores, etc., dependiendo de la estructura familiar). Se puede combinar con medidas de separación temporal del grupo familiar. Solo de este modo se podrá reestructurar la base de un funcionamiento familiar que a todas luces resultaba disfuncional desde mucho tiempo atrás.

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Entrevista a María Silvestre http://www.galde.eu/es/entrevista-maria-silvestre/ Sat, 22 Sep 2018 09:42:21 +0000 http://www.galde.eu/?p=10329  

 

(Galde 21 primavera/2018/udaberria). Rafael Ruzafa entrevista a María Silvestre.
Directora del Deustobarómetro y exdirectora de Emakunde, a la socióloga María Silvestre la mirada feminista le construye el mundo además de la actividad profesional. Participa de la noción de que la estadística, si está bien planteada, puede recoger atinadamente las situaciones generales. Sin embargo, opina que las encuestas electorales no solo recogen un estado de opinión, sino que son capaces de influir en esos estados de opinión. En la entrevista se detiene en algunos hallazgos relevantes que conciernen a la sociedad vasca, empezando por la carga de desigualdad futura entre hombres y mujeres que esconde la cotidianeidad presente.

“La cotidianidad no ha suscitado el interés científico ni académico hasta hace bien poco”

Pregunta: Podríamos empezar definiendo qué entendemos por cotidiano.
María Silvestre.- La cotidianidad es el día a día, la vida que transcurre a nuestro alrededor y que, hasta hace bien poco, parecía no ser importante para en la construcción de los hechos históricos. Lo cotidiano suele asociarse a “lo normal”, lo que se repite, y también suele relacionarse con el ámbito privado, doméstico, reproductivo y, por ende, femenino. Son acciones cotidianas llevar a los hijos e hijas al colegio, ir de compras, salir a pasear con las personas mayores, realizar las actividades domésticas, coger el autobús… Esa cotidianidad, perteneciendo al espacio privado, carece muchas veces de historicidad, como diría Sheyla Benhabib. Solo lo público ha tenido historicidad y ha tenido valor social, económico, político y científico y, por tanto, ha entrado en los libros de Historia y forma parte del conocimiento en mayúsculas.

¿Suscita interés académico, de conocimiento? ¿En qué disciplinas?
M.S.- La cotidianidad no ha suscitado el interés científico ni académico hasta hace bien poco. Disciplinas como la Sociología, la Historia, la Antropología, la Psicología o la Economía han empezado a hacerlo, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX y, muchas veces, de la mano de la teoría feminista que ha reivindicado el papel de las mujeres, del ámbito privado, del bienestar no remunerado, de los ámbitos del cuidado, en suma. La reivindicación de Kate Millet, “lo personal es político”, y es científico y debe tener valor social y económico. Sin embargo, todavía hay sectores en las diferentes disciplinas que le niegan el valor académico a lo cotidiano y, si está fundamentado por las teorías feministas, le niegan el valor científico, acusando a dichas aportaciones de ideológicas o valorativas… como si el resto de paradigmas quedaran libres de valores y de ideología. Las teorías feministas erigen desde un gran rigor metodológico. Un claro ejemplo del conocimiento científico que recupera la cotidianidad lo tenemos en la Feminist Standpoint Theory de Sandra Harding, epistemología feminista que propone recuperar los relatos y discursos de las personas desposeídas de poder para relatar la historia.

¿Percibe variedad de cotidianeidad alrededor, o se impone la homogeneidad? ¿Hemos asistido a cambios históricos, siquiera generacionales, al respecto.
M.S.- Resulta complicado responder a esta cuestión, puesto que la cotidianidad es diversa y plural y, a la vez, puede ser rutinaria, depende de dónde pongamos el foco de la atención. Si nos centramos en las personas, su cotidianidad es rica, original e interesante, porque nos es muchas veces ajena, pero si ampliamos el foco y estudiamos a la sociedad, observamos rasgos comunes, repetitivos, en la cotidianidad de los seres que la componen. Pero es importante atender a la diversidad, utilizar una perspectiva interseccional, que nos revela que las vidas de las mujeres y de los hombres suelen ser distintas, como lo son también las de las mujeres mayores o jóvenes, ricas o pobres, nacidas aquí o allá. La cotidianidad es necesaria para la reproducción social y para la generación de cohesión social, de solidaridad, de fraternidad y de sororidad.

¿Qué aspectos de lo cotidiano le llaman la atención?
M.S.- Me interesa mucho la generación del bienestar no remunerado, todas las actividades de cuidado que se dan en el ámbito privado y que no han solido tenerse en cuenta para el cómputo de la riqueza de un país ni para la valoración de sus sistemas de bienestar ni, por supuesto, para otorgar valor y reconocimiento a quienes las llevaban a cabo. Les debemos a autoras como Ann Shola Orloff o María Ángeles Durán el empeño en dotar de valor científico, social, político y económico a las tareas de cuidado y de generación de bienestar. Creo que es fundamental entender que las personas somos seres interdependientes, como ha señalado, entre otras, Cristina Carrasco, y que debemos huir de la dicotomía autónoma/dependiente. Debemos incluir en el espacio público el ámbito privado, como afirma Carole Pateman en The Sexual Contract. Solo así vamos a ser capaces de construir sociedades integradas, cohesionadas e igualitarias. No se trata de destruir lo cotidiano, sino de re-construirlo, en parte, para que cobre una significación y un valor social relevante.

Es usted la investigadora principal del Deustobarómetro. ¿Puede explicar su composición y sus pretensiones?
M.S.- El Deustobarómetro nació en 2013 en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Deusto. Lo integramos un grupo de investigadoras e investigadores de varios equipos de investigación de la Facultad (Retos Socioculturales, Ética Aplicada, Estudios Vascos, Estudios de Ocio y Valores Sociales). El Equipo Valores Sociales, de la que soy investigadora principal, coordina el Deustobarómetro. Nuestra pretensión, desde un primer momento, fue llevar a cabo un Barómetro Social, que recogiera las principales preocupaciones de la sociedad vasca, sus intereses, sus valoraciones y percepciones, sus proyecciones… Como se recoge en nuestra página web (barometrosocial.deusto.es), el compromiso social forma parte de la identidad de este nuevo barómetro que nació con la vocación de dar visibilidad a cuestiones relacionadas principalmente con las desigualdades y el bienestar social, incorporando la perspectiva de género, la intergeneracional y la de clase social. Todas las ediciones del Deustobarómetro (y ya vamos por la décima) tienen una parte fija y una parte variable. La parte variable la decidimos y diseñamos a partir, precisamente, de la cotidianidad, de los temas que son relevantes en un determinado momento, de las cuestiones que sacuden nuestro día a día. Se trata de una encuesta on line y el trabajo de campo lo lleva a cabo la empresa MyWord. Y, por cierto, las bases de datos están disponibles de forma gratuita.

Lo aprovecharemos, sin duda. En todo caso, se trata de un mercado competido, el de las encuestas…
M.S.- Quizá el elemento más competitivo esté en las encuestas que realizan sondeos electorales y que se publican en los medios de comunicación. Las encuestas electorales no solo recogen un estado de opinión, sino que son capaces de influir en esos estados de opinión. De la misma manera que los medios de comunicación no solo recogen, sino que construyen la realidad social tal y como la percibimos y la valoramos, las encuestas, sobre todo los sondeos de opinión, generan opinión pública y crean estados de opinión. Por eso el mercado de las encuestas es competitivo. Más allá de la competencia que pueda darse en el mercado privado, es una competencia ideológica.

¿Compiten, sin salir del país, el Deustobarómetro y el Euskobarómetro que dirige Francisco Llera?
M.S.- No creamos el Deustobarómetro para competir con el Euskobarómetro ni con el Sociómetro del Gobierno Vasco. Nuestra encuesta nació con una clara vocación social, nos interesa conocer cuáles son las actitudes, valores y percepciones con relación a la situación social, económica y de bienestar o malestar de la sociedad vasca. Cuando salió el Deustobarómetro en 2013 es posible que causara cierta sorpresa y quizá incluso algún malestar, pero pasados ya cinco años y con 10 Deustobarómetros publicados, creo que ha quedado claro que son encuestas que responden a diferentes objetivos y que, en cierta medida, se complementan y hasta se legitiman mutuamente cuando los datos del ámbito político con comparables.

¿Proporciona la estadística datos fiables sobre la ciudadanía vasca?
M.S.- Soy socióloga y creo en las (buenas) encuestas, además de creer también en otras técnicas de investigación social. La mayor o menor fiabilidad de una encuesta radica en el rigor metodológico utilizado al seleccionar la muestra, es decir, en la selección que se realiza de las personas anónimas que van a responder a las preguntas. La muestra es la versión reducida –proporcional y representativa– de la sociedad que se quiere estudiar. Se trata de reproducir, a pequeña escala, la sociedad o grupo social que quieres estudiar. Si existe rigor metodológico, rigor estadístico, la fiabilidad está garantizada. Otro elemento que garantiza mayor fiabilidad, más allá de la estadística, es la formulación de las preguntas. A quienes hemos estudiado Sociología se nos enseña que las preguntas no pueden estar dirigidas, ni condicionar la respuesta, deben ser excluyentes entre sí y recoger todas las opciones de respuesta posible. No es fácil formular una buena pregunta.

¿Algún resultado llamativo de los últimos Deustobarómetros, en su opinión?
M.S.- Son muchos los resultados interesantes de las diez ediciones del Deustobarómetro, pero voy a mencionar tres que me han hecho reflexionar. En el séptimo quisimos indagar en cómo se proyectaba el futuro próximo. Las personas encuestadas debían decir si veían posible o no que en 30 años ocurrieran una serie de cuestiones, por ejemplo, que una mujer fuera Lehendakari, que se generalizaran las energías renovables, que el uso del euskara fuera mayoritario, etc. Me sorprendió comprobar que lo que imperaba era la resignación, la negación del cambio, por pequeño que fuera, la falta de esperanza en una sociedad mejor, la falta de fe en el cambio social. Como si nos hubieran robado el futuro o la posibilidad de soñar un mundo mejor.
La segunda cuestión es más positiva. En el último Deustobarómetro me satisfizo comprobar el fuerte apoyo que han tenido las manifestaciones y concentraciones del movimiento feminista y las reivindicaciones de las personas pensionistas. La sociedad vasca comprende y apoya estas movilizaciones porque entiende sus razones y las legitima.
Por último, en el noveno Deustobarómetro preguntamos por la situación en Cataluña. Se preguntaba por los diferentes acontecimientos acaecidos desde septiembre de 2017 y me sorprendió comprobar cómo la sociedad vasca se mostraba muy crítica con lo ocurrido en Cataluña. Creo que también fue interesante mostrar cómo la legalidad y la legitimidad no iban de la mano en el caso del referendum del 1 de octubre ni en la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Considero que ahí radica uno de los quid de la cuestión, y una oportunidad para empezar a plantear posibles soluciones.

¿Cuál será su próximo bloque variable?
M.S.- 
¿Quién sabe? El bloque variable del Deustobarómetro depende de la actualidad y, últimamente la actualidad es sumamente volátil. Cuando presentamos el último Deustobarómetro, en junio de 2018, mencioné que era una de las encuestas más anacrónicas que habíamos hecho. A pesar de no haber cerrado el cuestionario hasta principios de mayo, muchos de los resultados en junio ya no eran “actuales”, ya no estaban en la agenda, habían pasado al olvido, al pasado. La realidad en junio de 2018 era muy distinta a la que había un mes antes (estábamos preguntando sobre la legitimidad de apoyar unos presupuestos y, de pronto, hubo una moción de censura y un cambio de gobierno). Es difícil prever cuál va a ser la parte variable de la undécima edición, pero seguro que serán temas de interés, cuya descripción y análisis espero que sean de utilidad.

¿Hasta qué punto difiere la vida cotidiana de las mujeres de nuestro entorno de la de los varones?
M.S.- A pesar de que ha habido importantes cambios en los últimos cincuenta años –por poner una cifra-, todavía coexisten diferentes cotidianidades. La prevalencia de las mujeres en el ámbito privado sigue siendo mayor. Los estudios muestran cómo las mujeres dedican más tiempo al cuidado de sus hijos e hijas y de las personas mayores y dependientes. También dedican más tiempo a las tareas del hogar. En un hogar entra antes una segunda mujer, generalmente extranjera, que la corresponsabilidad en la gestión de lo doméstico. Existe segregación educativa y profesional, lo que marca también las cotidianidades, los intereses y la capacidad adquisitiva, la autonomía y la libertad personal. Y el problema no es que las cotidianidades sean diferentes, la diversidad es positiva y rica, el problema es que esas diferencias generan y reproducen desigualdad.

¿Ocurre algo semejante en el terreno del ocio? ¿O simplemente somos pasto de la voracidad publicitaria?
M.S.- La desigualdad se reproduce en todos los ámbitos, también en el terreno del ocio. Con respecto a la “voracidad publicitaria”, la llamada “tasa rosa” es un buen ejemplo de ello. Los productos que van dirigidos al consumo por parte de las mujeres son más caros que los que van a adquirir los varones (cremas hidratantes, maquinillas de afeitar..), la única diferencia es el género del público al que van destinados.

¿Algún truco confesable, según su experiencia, para sobrellevar las cargas institucionales, sea en Emakunde o en la universidad?
M.S.- Me temo que ningún truco, ni confesable ni inconfesable. Lo único que puedo decir es que he tenido y tengo la suerte de realizar un trabajo que me gusta, de disfrutar –a veces penar– con lo que hago, y eso facilita mucho las cosas, incluidas las cargas institucionales. Si tuviera que mencionar un truco creo que sería tener la habilidad y la sabiduría de rodearse de personas capaces, inteligentes, trabajadoras y, sobre todo, personas en quien/quienes confías. Debo confesar que no sé asumir responsabilidades sin establecer vínculos emocionales, pero eso, aun siendo una posible debilidad es, sobre todo, una fortaleza.

P: ¿Es recomendable, la cotidianeidad de una profesora universitaria?
M.S.- 
Es un privilegio y, por tanto, enteramente recomendable.

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¿Puede la Filosofía hacernos felices? ¿Nos puede ayudar a vivir mejor? http://www.galde.eu/es/puede-filosofia-hacernos-felices/ Sat, 22 Sep 2018 09:40:35 +0000 http://www.galde.eu/?p=10433

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Begoña Benedicto.
No lo sabemos. Pero lo que sí sabemos es que nos puede hacer pensar en si somos felices, y en qué consiste el buen vivir. En este articulo me gustaría plasmar las ideas de unos cuantos filósofos y filósofas de la antigüedad, algunos conocidos y otros marginados, con el objetivo de que nos sirvan para reflexionar y abrirnos a nuevas perspectivas. Me gustaría empezar con Epicuro (342 a.C.), que invitó a vivir en el jardín de su casa de Atenas a todos aquellos amigos y amigas que buscaran el buen vivir. Es el filósofo más conocido llamado hedonista, porque buscaba el placer de vivir. Pero, ¿dónde encontrar este placer?

Hoy en día damos mucha importancia al dinero y al consumir lo que nos apetezca. Sin embargo Epicuro no se sentía atraído por bienes materiales. Así que preferiría quedarse en su jardín charlando con sus colegas que ir al centro comercial. Para él los verdaderos placeres son en primer lugar la amistad (de hecho decía que cuando fuéramos a comer, pensáramos en compañía de quién lo haríamos más que lo que íbamos a comer). En segundo lugar la libertad, ser autosuficientes económicamente, no depender de un jefe, ni de las opiniones de los demás. Y como tercer placer, tener tiempo para reflexionar. Es decir, pensar sobre lo que nos preocupa, pensar con calma acerca de nuestras vidas. Según Epicuro aunque tengas montañas de dinero, si no tienes amistad, libertad y reflexión no serás feliz.

La escuela epicúrea admitía mujeres y esclavos para su vida filosófica. Las mujeres estaban en igualdad con los hombres, pero no nos confundamos, porque Epicuro no fue liberador de la condición de las mujeres. Las admitió en la escuela pero no parece que se preocupó mucho por su formación intelectual. La escuela pitagórica también admitió mujeres. Se conocen 26 nombres e incluso ha quedado algún escrito. Pero dentro de la escuela pitagórica existió discriminación. Los hombres se reservaron las tareas del gobierno y ellas elaboraron un discurso privado de justificación del status quo. ¡Vaya! ¿De dónde vendrá el machismo actual?…

Otro filósofo interesante de la antigüedad es Demócrito (427 a.C.). Este no cree en otra cosa que los átomos y el vacío, así que despide a los dioses, y como consecuencia nos queda más lugar a los humanos para gozar, que es a lo que él invitaba. Curiosamente veía en comer carne cruda, expulsar ventosidades en público o masturbarse en el ágora, actos mediante los cuales afirmar una teoría de la naturaleza y una tesis sobre el pudor y las conveniencias sociales. Este filósofo del canibalismo, el pedorreo y el onanismo también afirmaba que no existía ningún alma separada del cuerpo, nada de mundos celestiales ni inmortalidad. Así que para un buen vivir, una vez liberados de todos esos temores solo nos queda la alegría, la risa, que es liberadora, celebrar el cuerpo y la pasión por este mundo. Cuidado con las personas incapaces de reír….

Un contemporáneo de Demócrito de Abdera, Hiparco, nos dice que es importante generar esa alegría en momentos negativos. ¿Cómo? Buscando los lados positivos. ¿Que hemos perdido la fortuna? Tendremos menos preocupaciones ¿Que nos quitan los amigos? Quizá podían haber sido futuros enemigos… Dice Hiparco, con razón, que las miserias y catástrofes nos pasarán a todos, pero que podemos gozar de la calma anterior a la tempestad. Por eso aconseja no perderse en el pasado ni en el futuro, transformar lo negativo en aspectos positivos y no tomarse por el centro del mundo.

Ahora os quiero hablar de Aristipo de Cirene, filósofo del placer, marginado como borracho y juerguista en la época, que desafiaba a los serios filósofos apareciendo en el ágora con falda y bien perfumado. Valoraba por igual la biblioteca y la bodega. Lo fundamental es para él gozar del instante, pedir al presente lo que puede dar, ese instante, el kairós, este momento único. En este momento podemos sentir placer, goce. Sin embargo la felicidad es la suma de los placeres pasados y futuros, dice, por eso el recuerdo de un placer o el deseo de uno que vendrá son modalidades de la alegría. Aristipo tuvo una hija filósofa, Arete la cirenaica, de madre desconocida. Escribió unos cuarenta libros sobre diversas ciencias, que no se conservan. Enseñó filosofía material y moral en las academias de Atenas. Aristipo instruyó a su hija acostumbrándola a despreciar lo superfluo.

Como esto se está calentando vamos a amenizarlo con unos ladridos, trayendo a Diógenes “el perro”. Filósofo cínico que parece que vivía en un tonel, sin apenas bienes y que andaba por las calles a plena luz del día con una linterna buscando a un ser humano, sin encontrarlo. Según él hay que rechazar las conveniencias sociales para alcanzar la sabiduría, para no ser esclavos de las imposiciones de la sociedad. Parece que para él, la felicidad es una cuestión de soledad. Al loro, porque dice que los malos placeres siempre proceden del “tener que “: casarse, procrear, ganar dinero, esperar la fama, el reconocimiento, el poder. Y que los buenos placeres se relacionan con el “ser”. Gozaba de masturbarse en público, y cuando los demás le rechazaban por ello, les decía que masturbarse era sencillo y placentero, y que si el mundo estuviera bien hecho, solo con frotarnos el estómago deberíamos saciar el hambre. De esta forma ponía en evidencia a aquellos que se escandalizaban por esa conducta pero no por saber que miles de humanos morían de hambre. Hay que citar a Hiparquía, que lo dejo todo para vivir como una “perra”. Rechazó la cultura oficial ateniense que excluía a la mujer. Se salió de los roles sociales y dedicó tiempo a ocupar los espacios públicos.

Sobre cómo tener una vida plena, nos habla también Epicteto, que nació esclavo el 55 d.C., en el Imperio Romano. Su amo apreció su talento y lo llevó a Roma para que estudiara, convirtiéndose en un maestro estoico y siendo liberado. Para Epicteto debemos saber qué cosas están bajo nuestro control y cuáles no. ¿Bajo nuestro control? Nuestras opiniones, aspiraciones y deseos. ¿Fuera de control? El cuerpo que nos ha tocado, nacer o no en la riqueza, la forma en que nos ven los demás, y sus opiniones. Según Epicteto, mejor nos ocupamos de nuestros pensamientos y preocupaciones, ya que no nos desalientan las cosas que nos pasan, sino lo que pensamos acerca de ellas, su interpretación. Nos aconseja no depender de la admiración de los demás, ya que a nadie le importa lo que los demás piensen de ti. También nos aconseja autodominarnos, y controlar nuestra ira. ¡Ah! ¡Y cuidado con las compañías! Nos avisa de que busquemos personas que nos eleven, cuya presencia nos saque algo bueno, amigos, colegas, vecinos… (habrá que evitar las reuniones de comunidad).

No se conocen mujeres estoicas. De hecho, es muy difícil encontrar el pensamiento de mujeres filósofas en la antigüedad. En importantes manuales de consulta, ni siquiera recogen a las más conocidas. Esto nos debe hacer pensar seriamente sobre las raíces machistas sin duda de nuestra cultura occidental. Algunas, como Aglaonice (siglo V a.C.), fueron astrónomas y dominaron el arte de predecir los eclipses, por lo que se las tachó de brujas. Hoy en día con nuestras escobas entre las piernas seguimos evitando obstáculos, y supongo yo que no se puede hablar del buen vivir sin feminismo, así que, a ver si avanzamos.

Para terminar quisiera poner una nota de color con el conocido “in vino veritas” (la verdad está en el vino), porque en el mundo helénico el vino y la civilización iban unidos. En las reuniones filosóficas se bebía vino, e incluso se puede decir que este hecho ayudó al nacimiento de la filosofía moral, planteando el tema de la moderación. O sea, nada que ver con el botellón. Sin duda el vino les producía mucho placer, pero se preocupaban por la posibilidad de “perder la cabeza”, dejando así de controlar sus razonamientos. Así que pensaron que beber era bueno, pero beber en exceso era malo. Pero, ¿cuál podía ser la medida justa? El propio Platón se atrevió en Las leyes a proponer la siguiente medida:

Antes de los 18 años debemos de abstenernos de beber, debido al temperamento propio de la edad. A partir de los 18 y hasta los 40 se debe beber con moderación, sin emborracharse para no perder la cabeza. A partir de los 40, el vino se convierte en fármaco, porque nos rejuvenece.

¡Salud a todos y a todas! Y suerte en la búsqueda del buen vivir.

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Una mirada a lo que no nos deja dormir http://www.galde.eu/es/no-nos-deja-dormir/ Sat, 22 Sep 2018 09:38:35 +0000 http://www.galde.eu/?p=10442

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Marivi Freire.
Escribo sobre la relación entre cotidianeidad y dificultades económicas. Aunque luego me referiré a otros aspectos, es precisamente éste el que abre la puerta a exponer las vivencias que hay en torno a las dificultades económicas, monetarias, materiales y por ende, personales. Algo cotidiano quiere decir que está en tu día a día, que es algo normalizado para ti y lo llevas encima casi sin notar el peso, del tiempo que lleva contigo. Y esto es lo que pasa con estas machaconas dificultades cotidianas, que te acostumbras a vivir con las carencias, a que estén siempre ahí. Este atributo es lo que hace que sean más dañinas sus consecuencias. Incluso el día que no están en medio de tu cartera y de tu tarjeta se te hace raro. Sin llegar a echarlas de menos, te das cuenta de su ausencia y se te hace raro. Algo así, como recibir un golpe de dinero inesperado, un amigo que te ayuda, un familiar que te deja dinero. Se te hace raro pensar que tienes un dinero disponible para poder utilizarlo en tus querencias y no en lo que deberías comprar.

Son, además, ese tipo de cosas que siempre vuelven, que te vuelven a abordar en el último punto que te dejó. No te quieren dejar, te han cogido cariño, algo que has podido pensar de manera irónica en algún bajón anímico. Pero debajo de esa cotidianeidad, de esa normalidad, de esa facilidad con la que hablamos de las “dificultades económicas” subyace algo terrible para la persona, una auténtica enfermedad crónica. Es una lesión que se incorpora a nuestro ADN, a nuestras agendas diarias, a nuestras decisiones sobre cosas más o menos materiales, a nuestros compromisos con familiares y amistades, a nuestras opciones de decidir sobre el tiempo libre, sobre las compras. Y lo peor, afecta a nuestras ilusiones sobre el futuro, a tener tranquilidad o no a la hora de dormir. Tunea nuestra vida de tal manera, que ni nos acordamos si alguna vez fuimos libres de esa tiranía.

Soy consciente de que más allá de las carencias económicas existen otras mucho peores, como puede ser la soledad, la enfermedad. Pero me voy a ajustar al tema del artículo, sabiendo que vivimos en una perpetua red de acciones, emociones y tiempos que provocan que haya multitud de variables en nuestras vidas y, todas ellas, relacionadas. Si echamos la mirada atrás hace quince años, no muchos más, todavía no formaban parte de nuestro vocabulario cotidiano conceptos como renta de garantía de ingresos, ayudas sociales, economía social, cuidados, salario mínimo interprofesional, etc. Quién no se acuerda de cuando Lanbide asumió la gestión de la Renta de Garantía de Ingresos. Desde entonces se inició un calvario, literal, para todo aquel que la ha solicitado: malas prácticas como las repetidas peticiones de documentación cuando ésta ya ha sido presentada, que ante la mínima sospecha de irregularidad y sin ningún tipo de prueba suspendan la prestación sin dar oportunidad a presentar lo que entiende el ente Lanbide que falta. Sin olvidarnos que Lanbide suspende la RGI a mujeres víctimas de violencia de género con menores a su cargo incluso. Y a día de hoy hasta esto tiene que ser luchado para llegar a juicio o al Ararteko y que le lean la cartilla a Lanbide.

Para bien o para mal, en la actualidad tenemos todas estas historias al orden del día en cualquier medio de comunicación y de conversación de ascensor. Indico lo de para bien o para mal porque de nuevo, la cotidianeidad de estos relatos ha rebajado nuestra profundidad de conversación. Nos quedamos con el titular y muchas veces nos olvidamos de las personas que hay detrás de números y estadísticas. El instinto humano de protección y el de sálvese quien pueda ayuda a tergiversar el relato diario, nubla nuestra mirada y nuestra capacidad para discernir. Si no te suena esto, quédate con este dato para atacar eso de “los inmigrantes se llevan todas las ayudas y a los de de aquí de toda la vida no nos dan nada”. Bueno, sólo el 9,7% de las personas extranjeras residentes en la CAV reciben la RGI, que no es una ayuda, sino un derecho.

He citado solo algunos temas de los que más se han oído hablar pero hay otros muchos más cuyo eco se ha ido debilitando. No porque hayan desaparecido sino porque corresponden a eso que se llamó inicios de crisis y que resultó ser una continuación de lo que llevaba dándose durante mucho tiempo encubierto por la famosa burbuja inmobiliaria. Por ejemplo, todavía no he tocado otro tema que, realmente, nos ha modificado el ADN y puedo afirmar que nos ha convertido en seres modificados genéticamente, somos los nuevos OMG (organismos modificados genéticamente). Me refiero a la precariedad en el mundo laboral. Ya os imaginaréis que al hablar de ella, estaremos hablando de una conocida y “amiga” nuestra. Antes, el dinero tenía un valor y el empleo tenía valor. Ahora el dinero se ha convertido en un medio imprescindible sin el cual no eres nada ni puedes sobrevivir. El empleo ha llegado a ser un instrumento que te puede indignificar y un contrato laboral se puede convertir en un yugo asfixiante.

Conversación escuchada en la vida real en una residencia y que con palabras de andar por casa transmite una mensaje profundo. Una señora que está perpetrada con sus pinturas y su libro de mandalas en una mesa contesta a la pregunta de un señor que pasaba por allí: “Señor, yo estoy pintando”. A lo que el señor le comenta: “Pintar, pintar aquí…”. Y va y le apostilla la señora: “Sí, señor, aquí no pintamos nada”. No sé si me impresionó más el comentario puro y duro o el haberlo recogido en una residencia para personas mayores. Pero el caso es que contenía mucha verdad. Esto es lo que siente mucha gente. Detrás de cada persona hay un curriculum vitae con el cual fliparía un ser de otro mundo. ¡Tanta formación, tantos empleos concentrados en una sola persona y en tan pocos años! Pero es conocido que eso no te protege contra un mundo laboral cada vez más inhumano y más canalla.

Antes creíamos que no tener contrato y trabajar era lo peor que te podía pasar. Pero es que ahora ese papel llamado contrato laboral puede ser tan demoledor como no tener contrato. Algo así como: “¿Tu hija trabaja?”. “Ahora sí, pero está con un contrato de 12 horas al mes”. “Bueno, bueno, que no se queje, lo importante es que está trabajando y está cotizando a la Seguridad Social”. ¿Os suena esta conversación tipo?. Creíamos que exigir y disponer en un papel de la fecha de inicio del contrato, su duración, etc. nos protegía contra cualquier mal que nos acechara. Pero ya ha quedado claro que se puede hacer, legalmente hablando, contratos de incluso dos horas al mes. Por no hablar del lado contrario del proceso, de despedir. Se puede despedir, legalmente hablando, si la empresa asume la improcedencia del despido. Que no es ético, te dicen, pero sí legal. Y es a donde quiero llegar con estas batallitas de la precariedad en el mundo laboral. Bajo unas leyes que desamparan al trabajador y trabajadora se permite realizar cosas muy sucias y feas, por no poner otros adjetivos malsonantes. La justicia y la eticidad no tienen ningún papel aquí. ¿El sistema está pervertido o se pervierte? ¿La precariedad “sólo” mata o también se labora?

Con la lesión genética ya instaurada dentro de nuestro sistema económico es inevitable pensar cuán bien lo hace este sistema económico-social que nos ha llevado a pensar que ha venido para quedarse, que es por culpa nuestra, que antes otros sabían plantar batallas, luchar por sus derechos pero que ahora somos taaaan egoístas que nadie mueve un dedo por el otro. Pero voy a dejar atrás estos párrafos grises porque también han surgido otras luces. No creo que tengamos que pensar mucho para recordar los nombres de quienes a nuestro alrededor están sufriendo o malviviendo con carencias. Conceptos como amistad, cuidados, acompañamiento son sólo algunos ejemplos de esas luces que han surgido pese al recrudecimiento de las condiciones de vida. Se ha reivindicado su vuelta porque “antes” eso era lo más normal. Curiosamente, la percepción de que antes también se vivía con problemas viene siempre acompañada de que “antes” la cosa era distinta. El nivel medio había sido siempre medio y no se echaban de menos otros tiempos, a lo sumo los anhelabas.

Otras de esas luces que han surgido han sido el reconocimiento de los cuidados. Los humanos, como seres ecodependientes e interdependientes, no podemos sobrevivir sin el cuidado de nuestro entorno ni sin cosas tan sencillas como un plato de comida caliente ni sin esos amigos siempre dispuestos a que te puedas desahogar. En un ecosistema como el nuestro de hierro, cemento y ciudad de servicios, la cooperación, las relaciones sociales, y sobre todo, los cuidados son imprescindibles para el sostenimiento de la vida. El reconocimiento de los cuidados, como tareas realizadas clásicamente por mujeres, demuestra que el sistema capitalista y neoliberal en el que nos quieren ver inmersos, ha encauzado estos trabajos como secundarios e irreconocibles y no de importancia capital para subsistir.

Ya para acabar, espero que esperes y que esperes para bien. Porque está en juego nuestra capacidad de anhelar el cambio, de sorprendernos, de tener ilusión, de sentirnos vivos y con energía, se decide nuestra capacidad de comprobar que todo está interrelacionado y que las mejoras económicas si no son también sociales y medioambientales no aportarán nada para que a nuestro alrededor se viva un proyecto digno. Ya es hora de quitarnos la venda de los ojos y de sacudirnos toda esa basura precaria e indigna. Puñetera cotidianeidad. Argi zure burua!

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Las redes ciudadanas de acogida. ¿Nacimiento de un nuevo movimiento ciudadano? http://www.galde.eu/es/redes-ciudadanas-acogida/ Sat, 22 Sep 2018 09:36:35 +0000 http://www.galde.eu/?p=10459

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Peio Aierbe. SOS Arrazakeria.- Es pronto para afirmarlo, pero hay síntomas que apuntan esa dirección. Este verano hemos visto surgir una respuesta ciudadana a la situación en que se encontraban decenas de personas migrantes y refugiadas que, provenientes de las costas de Andalucía, llegaban al País Vasco y al no encontrar recursos de acogida acababan durmiendo en la calle.

Fue Bilbao donde se hizo visible en primer lugar. A partir de finales del mes de junio de 2018, Rekalde, Atxuri, Bilbao La Vieja… fueron escenario de la movilización de decenas de personas que acogieron al centenar de personas que quedaban en la calle

Le siguió Gipuzkoa, con epicentro en Irún y Donostia. Las imágenes de decenas de personas durmiendo en la estación ferroviaria de Irún se proyectaron en los medios y activaron la creación de sendas redes ciudadanas que se aprestaron a atender a estas personas al tiempo que denunciaban la insuficiencia de recursos institucionales para atenderlas.

Red ciudadana de acogida de Irun

EN TRÁNSITO. ¿Cuál era el perfil de estas personas? En su inmensa mayoría respondía a personas migrantes y, en algunos casos, a solicitantes de asilo, africanas, que habían llegado pocos días antes en pateras a las costas andaluzas o habían sido rescatadas en aguas del Estrecho por Salvamento Marítimo. Tras la correspondiente identificación y ficha policial, y darles la correspondiente orden de devolución para que abandonen el territorio nacional en 30 días, eran puestas en manos de Cruz Roja u otras entidades de acogida, en polideportivos y locales habilitados al efecto. Al poco tiempo, muchas de estas personas eran subidas a autobuses y desplazadas a otras ciudades de la geografía española. Es así como empiezan a llegar autobuses a Bilbao y Donostia, de la mano de Cruz Roja.

La gran mayoría de estas personas tienen como destino otros países europeos en los que tienen redes familiares o comunitarias y con los que comparten idioma ya que vienen de países francófonos (aunque su lengua materna sea otra) y, en algunos casos, anglófonos. De manera que su paso por Euskadi tenía como finalidad acceder a la frontera de Irun. Es así como surge su denominación de personas «en tránsito».

La llegada de las mismas es un tanto caótica, reflejo de la situación que se vive en las costas andaluzas a las que llegan y en donde los medios son clamorosamente insuficientes. A la llegada de autobuses que, pese a ser enviados por Cruz Roja, se desconoce su llegada, o se sabe con escasas horas de antelación, se suma que a la mayoría de esas personas ni siquiera se les pregunta previamente si tienen o no familiares en alguna ciudad española. De modo que muchas de ellas, tras llegar a Bilbao o Donostia tienen que reemprender viaje, por su cuenta o con el apoyo de la red ciudadana, a otras ciudades españolas como Barcelona, Madrid, Valladolid e incluso algunas, prácticamente vecinas del punto de salida, como Málaga, Huelva o Murcia. Este es un dato muy elocuente del trato que reciben.

LA REACCIÓN DE LAS INSTITUCIONES. La llegada progresiva de varios cientos de personas en un breve lapso de tiempo y sin posibilidad de acogerse a recursos de alojamiento exigía una respuesta rápida y urgente por parte de las instituciones. ¿Y cuál fue su respuesta? Como ocurre con frecuencia con la Administración ésta fue parcial y tardía.

Parcial porque tan sólo se aprestó a poner en marcha recursos de muy corta estancia, 3 días, y sólo para quienes estuvieran «en tránsito», entendiendo por tales quienes hubieran llegado a las costas españolas en un plazo inmediatamente anterior de 30 días y estuvieran provistos de la correspondiente orden policial de devolución. De tal manera que quienes sobrepasaron esos días sin haber abandonado territorio nacional fueron quedando al margen de esos recursos al igual que quienes solicitaron en comisaría presentar su petición de asilo, a quienes se da cita para bastantes meses después. Esas personas quedaban, siempre, fuera de cobertura.

Tardía, porque siempre fueron por detrás de los acontecimientos. Para llegar a disponer de unos recursos con esos márgenes insuficientes y en la cantidad necesaria (hoy todavía sigue laa tendencia a reducir lo ya acordado y no atender reinvindicaciones básicas como Centros de Día) hubieron de pasar varias semanas en un rifirrafe público continuo cuya proyección mediática amplificaba un problema que, en sus magnitudes, no tenía que ser difícil de abordar. Ahí se plasmó la diferente posición de las instituciones a nivel local, foral y autonómico. Con el Gobierno Vasco, en general, como motor, asistimos a una resistencia de algunos ayuntamientos clave, por su emplazamiento geográfico, para no tener que albergar en su municipio este tipo de recursos, así como la mayoría poniéndose de lado ante la petición de poner edificios a disposición de esta necesidad. El resultado es conocido, decenas de personas en situación de calle y repercusión mediática de impacto para llenar las páginas en verano.

LA RESPUESTA CIUDADANA. Esa situación de desamparo motiva una respuesta ciudadana que sorprende por su rapidez, su amplitud y su funcionamiento autónomo. Cierto que la raíz hay que buscarla en el trabajo de sensibilización y movilización de los últimos años en pro de una acogida digna a las personas refugiadas. El lema de ongi etorri errefuxiatuak ha sido asumido por el grueso de entidades que trabajan en defensa de los derechos humanos y han jalonado no pocas iniciativas. A su vez, las instituciones han venido proclamando su disposición a esa acogida y han puesto en marcha algunas medidas en esa dirección. Todo ello supone un terreno abonado para que en la sociedad haya una disposición ciudadana a implicarse en una tal acogida.

A su vez, un cierto número de activistas de esos movimientos se involucran en impulsar esas plataformas de acogida. Aun así, todas ellas, aunque bastante diferentes entre sí, comparten varios rasgos comunes, a saber la participación bastante numerosa de gentes que se implican a título personal así como la autogestión en su funcionamiento y posicionamiento. Así, mientras en Bilbao trabajan conjuntamente entidades como Ongi Etorri Errefuxiatuak, plataformas vecinales y entidades del tercer sector, en Donostia se configura como una Red Ciudadana de Acogida sin presencia formal de entidades y en Irún es formalmente una plataforma de entidades con la participación de gentes a título personal.

EL PAPEL DE LOS MEDIOS. Los medios de comunicación han tenido un papel relevante en la proyección de esta situación a la opinión pública. Son varios los factores que lo han posibilitado: las imágenes impactantes de decenas de personas durmiendo en las calles, su identificación con las vivencias dramáticas que observamos de las tragedias en el Mediterráneo, el hecho de aparecer como algo transitorio «personas en tránsito» y que no se van a quedar aquí, las historias de vida que propician y que es un género periodístico muy querido, la ausencia de noticias en verano… así como el interés de algunos medios de darle un viaje al gobierno vasco. O sea, la vida misma.

Pero esta situación, bastante infrecuente, de tener estas reivindicaciones «el viento a favor» en los medios, tienen un efecto ambivalente. Por un lado, permite a las redes presionar a las instituciones y cobrar legitimidad en sus reivindicaciones. Pero también contribuyen a problematizar todo lo que tiene que ver con la acogida de las personas migrantes, e incluso a sobredimensionarla, lo que incide a su vez en la imagen de un sector muy significativo de la sociedad que ve todo este fenómeno como una amenaza. Y en ese caldo de cultivo de los miedos florecen no pocas de las formaciones de extrema derecha que vemos en Europa.

QUIENES SE QUEDAN. Además de quienes están en tránsito hacia otros países de la UE, hay un cierto número que deciden quedarse en el territorio y plantean un reto distinto a las redes de acogida. Ya no se trata de ayudarles a hacer un alto en su recorrido migratorio sino a afrontar la situación de desamparo en la que se quedan, dado que no hay arbitrados recursos institucionales que lo eviten. De este colectivo, a priori, quienes tienen cita para presentar su solicitud de asilo (que se demoran hasta 10 meses) podrían encajar en el recurso que el Gobierno Vasco ha habilitado en Oinati.

Para el resto, no existen recursos institucionales que les permitan no quedar en situación de calle durante el período de 9/12 meses que han de transcurrir hasta que puedan acceder al itinerario que lo posibilite. Esta carencia de recursos es uno de los puntos negros de la atención institucional hacia la población más desfavorecida. Las instituciones no dan señales de estar en disposición de acabar con esta carencia y tampoco están dispuestas a dar un trato de favor a estas personas que les privilegie frente a quienes aguardan en las listas de espera oficiales.

Quienes se encuentran en esta situación, por la que pasan cientos de otras personas migrantes en situación irregular, en la primera etapa tras su llegada a Euskadi, tienen, en esta ocasión, unas redes en las que participan varios cientos de personas que, al tiempo que reclaman medios a las instituciones, se involucran de forma directa en la acogida. Hasta el momento, esa acogida, que se suma a quienes están en tránsito, se ha dado de una forma grupal, con una participación significativa de sectores activos de los barrios en los que esta acogida se realiza.

Pero esta modalidad de acogida tiene por delante unos límites evidentes. Los recursos de las redes difícilmente pueden soportar de modo indefinido el esfuerzo que esto supone. En estas condiciones ¿es viable explorar otras formas de acogida, ya existentes por otros lares, que incluyan el acogimiento por personas particulares? Esta modalidad no supone, evidentemente, dejar toda la responsabilidad de esa acogida en personas individuales. Por el contrario, precisa de una implicación de la Red en proporcionar un marco de actuación, seguimiento, formación y respaldo a las personas implicadas. Cambiaría buena parte de las actividades que hoy desempeñan las redes, al tiempo que supondría la implicación de más personas y de una manera más intensa.

Cabría reforzar esta opción con la mentoría social. A saber, que una o varias personas establecen una relación más estrecha con otra (inmigrante, en este caso), que carece de una red propia de apoyo (a diferencia de lo que tenemos la mayoría de personas), para acompañarle en su recorrido (migratorio, en este caso) y facilitarle su inserción en la vida cotidiana de nuestra sociedad. Esta persona o personas, se convierten en su referente. Esta actividad reforzaría la gestión necesaria de quien se compromete a acoger a alguien. Y el periodo previsto para esta actividad sería el mismo que necesitan para acceder a los recursos existentes, esto es, 9/12 meses.

¿ACOGIDA VERSUS REIVINDICACIÓN? He aquí un debate recurrente en el seno de las redes. Las redes de acogida tienen como elemento definitorio el atender a las necesidades de estas personas que no cubren las instituciones. Este segundo elemento es el que legitima la denuncia de esa carencia y la reivindicación de medios al respecto. Pero dado que conseguir revertir esa situación tiene, en todo caso, un horizonte a muy largo plazo, lo que hay que afrontar es cómo resolver a corto plazo, esas necesidades. Este ha de ser en todo momento el norte y es la motivación básica de la mayoría de la gente que participa. En esa búsqueda no cabe contraponer posibles soluciones inmediatas, en caso de tenerlas, a una hipotética disminución de las acciones de denuncia y reivindicación.

Esas acciones ya se vienen realizando por determinados colectivos y partidos políticos. La implicación en ellas de las personas que están en situación de acogida, algo que se ha dado hasta el momento, les da más relevancia pero hay que evitar que acaben siendo instrumentalizadas. Y esto podría suceder si esta faceta condiciona la anterior. Estas personas lo que buscan es poder llevar adelante su proyecto migratorio, no convertirse en militantes políticos.

LA APORTACIÓN DE LA IMPLICACIÓN CIUDADANA. La corta e intensa experiencia de las Redes, además de resolver necesidades inmediatas y básicas de las personas con las que ahora están trabajando, puede sentar las bases para continuar esa labor a futuro y ampliar los colectivos con los que trabajar.

Toda intervención va a ser, necesariamente, parcial. Por la propia dimensión de las Redes y por la inexperiencia en las características particulares de esta actividad. Ahora bien, la experiencia que están adquiriendo puede situarlas en disposición de trabajar con otros colectivos, también en situación de calle y afectados por la discriminatoria legislación de extranjería.

Esta perspectiva supondría la consolidación de la intervención de un sector de la ciudadanía como un actor más en el trabajo por conseguir una sociedad más cohesionada y justa, labor que no puede quedar exclusiva, ni principalmente, en manos de las instituciones.

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Precariado cotidiano de los nuevos doctorandos http://www.galde.eu/es/precariado-nuevos-doctorandos/ Sat, 22 Sep 2018 09:34:35 +0000 http://www.galde.eu/?p=10469

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Irene Moreno Bibiloni.-
Los caminos para la obtención del grado académico de Doctor son muy distintos según las condiciones de trabajo por las que transita el doctorando, aunque en todos los casos es un proceso largo, en gran medida solitario y que requiere de esfuerzo constante y autoexigente. Para todos los que lo hemos recorrido supone una etapa de la vida que conservaremos en la memoria, con sus más y sus menos. Sin embargo, cabe señalar que no trabajan en las mismas condiciones aquellos que reciben un contrato de formación para la realización de la tesis que aquellos que se adentran en este mundo por cuenta propia y sin soporte económico. En este último caso, el camino puede ser casi intransitable, una hazaña a contracorriente. Tampoco todos los contratos o becas que se otorgan para realizar el doctorado son iguales (sí, de nuevo el territorio en que vives tiene mucho que decir), ni sus condiciones ni los sueldos. En todo caso el embudo que supone el sistema de ciencia en este país hará que la mayoría desistan por el camino o se vayan fuera en eso que la exministra Báñez denominó «movilidad exterior de los jóvenes».

Sea en las condiciones que sea, según publicó la Universidad de Gante en Research Policy (2017), el doctorado perjudica la salud mental y un 32% de los doctorandos está en riesgo de padecer algún tipo de trastorno. En mi caso, conté con un contrato de formación de personal investigador (FPI) de cuatro años para realizar la tesis, lo que me dió una estabilidad económica casi inaudita entre jóvenes veinteañeros. No solo la tesis iba a ser un logro, sino que en los tiempos que corren iba a ser mileurista (en los últimos dos años de contrato) ¡y cotizar cuatro años seguidos antes de cumplir los treinta! El contrato FPI me permitió centrarme exclusivamente en investigar, por lo que los becarios de la UPV/EHU pueden considerarse afortunados en relación con otras universidades. Por ejemplo, mis compañeros madrileños cobran en ocasiones unos 300 euros y se ven obligados a realizar tareas ajenas a su labor, como atender la copistería.

La vida diaria del doctorando transcurre entre lecturas, dudas, reflexiones, congresos y burocracia. A veces parece que hacemos un máster de «papeleo administrativo». Lo bueno de contar con una beca, más allá del sueldo, es que puedes usar instalaciones universitarias como la sala de becarios de investigación, al menos en la Facultad de Letras de la UPV/EHU. No es lo común. En la sala aprendemos unos de otros sobre nimiedades que te atascan el día a día: cómo organizar la bibliografía y meter las citas en el programa informático, cómo seguir las solicitudes de la beca año tras año, cómo editar en word y pelearse con la numeración de las paginas o cómo solicitar el subsidio por desempleo llegado el caso. Todos dejamos nuestro pequeño legado a los siguientes compañeros.

En la vida cotidiana del becario predoctoral te puedes despertar un día y descubrir que el Gobierno ha cambiado tu contrato, sin aviso y de forma retroactiva, para que ya no sea de obra y servicio (código 401) y pase a ser de prácticas (código 420). Con nocturnidad pretenden precarizar, aún más, la investigación. Entre otras cosas nos dejaron sin tarjeta sanitaria europea. Lo hicieron para ahorrarse las indemnizaciones a que tiene derecho un trabajador contratado «por obra y servicio». Se trata de indemnizaciones por fin de contrato poco conocidas entre los compañeros y que algunos más avispados habían comenzado a pedir. Un «servicio», por otra parte, sin el que una buena base de los grupos de investigación y los departamentos universitarios quedarían cojos en su funcionamiento y producción científica.

La alegría de ser beneficiario de un contrato predoctoral te da fuerzas los dos primeros años hasta que una sensación agridulce comienza a recorrer tu cuerpo. ¿En qué estoy invirtiendo estos años de mi vida? Eres consciente de que un doctorado no te asegura nada y de que la falta de inversión en ciencia, más aún en humanidades, te aboca a un abismo poco prometedor. Llegado ese momento, los siguientes dos años transcurren entre altibajos: con tu tesis, con tus ideas, con tus directores, contigo mismo. La alegría vuelve, en cierta medida, cuando empiezas a ver el final. En mis últimos cuatro meses de doctorado mi mente solo quería terminar. Terminar bien, pero terminar. Seguro que existe una explicación psicológica que explica esas ansias de ir a la nada, sin rumbo, pero con un título de doctor debajo del brazo por el que estás mentalmente agotada.

La investigación de los profesores Juan José Castillo y Paloma Moré de la UCM, La Universidad sin futuro: Precariedad e incertidumbre del trabajo universitario, da cuenta de cuál puede ser el siguiente paso si decides optar por la carrera académica e investigadora: el profesorado precario. Entrar en la treintena sin un proyecto de futuro y cobrando 400 euros al mes por dar algunas clases como asociado. Eso si antes has conseguido una de las escasas becas postdoctorales.

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La cultura a la búsqueda de su identidad perdida http://www.galde.eu/es/cultura-busqueda-identidad/ Sat, 22 Sep 2018 09:32:35 +0000 http://www.galde.eu/?p=10482

«Salvator Mundi», el cuadro más caro de la historia (382 millones de euros), está rodeada de polémica. Michael Daley, del ArtWatch UK, confesó a «The Guardian» que «no había suficiente base para atribuirlo a Leonardo da Vinci».

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Santiago Burutxaga.-
Si hubiésemos preguntado hace 50 años, incluso menos, sobre qué se entendía por cultura, las respuestas habrían girado en torno al valor de las humanidades como un medio para conocerse y cultivarse a uno mismo, y como una herramienta para comprender mejor el mundo en que se vive. Era un conocimiento prestigiado que habitaba en los libros y solo estaba al alcance de una élite.La misma pregunta hoy tendría respuestas mucho más dispersas: alguien la ubicaría en la Wikipedia, esa poderosa comunidad que aspira a cubrir la totalidad de la experiencia humana para ponerla al alcance de cualquier dispositivo digital; otros negarían su singularidad y hablarían de culturas en plural, la de cada grupo social, la del rock, o la cultura gastronómica, por ejemplo. Los responsables políticos la situarían en el marco de las Industrias Culturales y Creativas y valorarían su importancia estratégica como dinamizadora de la ciudad en los ámbitos urbanísticos, económicos y de creación de empleo, etc, etc.

Es evidente que lo cultural se ha convertido en un valor instrumental, en una mercancía generadora de riqueza. Cada vez se identifica más vagamente con cualquier actividad en que se ponga en juego la creatividad humana y con frecuencia se asimila al espectáculo y al entretenimiento. Sin embargo, a pesar de esta banalización del concepto, lo cultural empapa nuestras vidas, aunque solo sea por proximidad.

En estos últimos años hemos visto cómo Bilbao, Donostia, y en menor medida Gasteiz, se han ido –si se aceptan los términos-, museificando y festivalizando con el fin de atraer el turismo y potenciar las economías locales. La programación de eventos aspira a ofrecer entretenimiento a toda hora y día del año. No es una idea original; sigue la estela de lo que Richard Florida llamó ciudades creativas, aquellas que apuestan por una clase creativa capaz de generar riqueza y calidad de vida, lo que para este autor norteamericano, actúa a su vez como faro que atrae nuevo talento.

Si no fuera porque la realidad se empeña en contradecir los discursos, se podría decir que estamos ante una nueva edad de oro de la cultura, sea esta lo que fuere. Pero la cultura concebida como bien de consumo en vez de como un derecho social, presenta muchas contradicciones. El Museo Guggenheim, por ejemplo, citado tantas veces como modelo de éxito por la afluencia de visitantes, nivel de autofinanciación y aportación a la hacienda y economía de la ciudad, tan solo recibió el año pasado un 21% de visitas provenientes del País Vasco (menos de la mitad de Bilbao), frente a un 62% de extranjeros. Por cierto, el Museo de Bellas Artes, más modesto pero más pegado al territorio, invirtió esta proporción. Entre tanto, las galerías de arte de la misma ciudad se han, prácticamente, extinguido por la falta de ventas y la insostenibilidad de los altos alquileres, un efecto colateral de la smartcity. Otro tanto se puede decir de los festivales de música que proliferan durante el verano: solo atrae público masivo, el que se mueve de ciudad en ciudad, un programa que se apoye en bandas famosas más o menos carrozas y en fuertes impactos publicitarios. No queda hueco para las pequeñas salas de conciertos habituales o para un club de jazz, aunque tenga la trayectoria veterana de la Bilbaína Jazz Club. La política del best-seller abarca todos los campos. El escaparate cultural oculta en ocasiones una trastienda muy precaria. Véase, por ejemplo, la reciente larga huelga mantenida por la plantilla de la mediateca del glamuroso Azkuna Zentroa (Ex Alhóndiga de Bilbao) para superar contratos y salarios de penuria.

Da la impresión de que el destinatario de la cultura está dejando de ser la ciudadanía más próxima y que el acceso universal no es la prioridad de la ciudad creativa. ¿Significa esto que la cultura ha dejado de tener interés? Como no se sabe muy bien qué es la cultura, la respuesta no puede ser concluyente.

Las instituciones realizan periódicos estudios sobre hábitos de consumo y motivaciones. Así, el último sociómetro vasco destaca que seis de cada diez personas creen que las administraciones públicas deberían apoyar la cultura en mayor medida. Para otra sensata mayoría (más del 80%), invertir en cultura favorece mucho o bastante la convivencia y la calidad de vida, además de la economía.No conviene fiarse del todo de las estadísticas. Hay que ser muy osado y honesto con uno mismo para contestar que no te interesa la lectura aunque lleves años sin practicarla. Otra encuesta nos dice que sólo un raquítico 14,2% de la población española realizó en 2015 alguna práctica artística amateur de forma habitual (incluido el macramé). Esto, a pesar de que un reciente estudio del Arts Council inglés evidencia que la participación en la vida cultural tiene un impacto positivo en la salud y bienestar de las personas, y que las convierte en más sociables, empáticas y solidarias. También asegura que cohesiona las comunidades y las hace sentirse más fuertes y seguras.

Un muy documentado estudio realizado por el Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (CoNCA) de Cataluña, constata que la ampliación de los públicos de la cultura no depende tanto de la reducción de los precios cuanto de eliminar barreras, la principal de las cuales radica en las carencias educativas. Como es de suponer, la falta de interés es mayor en aquellas actividades que requieren una mayor formación. Para desconsuelo de quienes confían en restituir la centralidad de las humanidades clásicas en el discurso cultural, resulta que el mencionado estudio descubre que el motivo que suscita una mayor adhesión en el consumo cultural es el “poder pasárselo bien, disfrutar, desconectar, escapar al estrés diario, es decir, un motivo de distracción y entretenimiento”. También se constata que si bien las jerarquías culturales y la distinción no han desaparecido, sí se han acomodado a los cambios de esta sociedad de movilidad generalizada. Así, los grupos sociales más aventajados, antiguos sostenedores de la alta cultura, son también ahora los consumidores más ávidos de la cultura popular o de masas. Practican sin complejos el omnivorismo cultural.

Dice Marina Garcés que “no tiene sentido lamentarse de que la cultura haya sido instrumentalizada por las fuerzas políticas y mercantiles. Ella misma, la cultura, celebra con gozo su condición de instrumento. En vez de ser una amenaza para el orden social, o el tesoro privilegiado de unos cuantos, la cultura puede mostrarse hoy sin avergonzarse ante el conjunto de la sociedad porque sirve para todo y para todos”. Y continúa diciendo que sirve tanto a la economía como a la ingeniería social: ofrece competitividad y cohesión social al mismo tiempo. La cultura sería, para esta filósofa, una experiencia despolitizada de la libertad y de la participación. Tendríamos la libertad de “elegir gustos, estilos y representaciones del mundo que coexisten con indiferencia de manera simplemente yuxtapuesta”. Y la participación consistiría en “asistir, ser convocado o haber consumido aquellas propuestas que se nos ofrecen”. Pero esta participación, nos dice, no es implicación.

Podemos llamar cultura a cosas muy diferentes, pero en ese amplio escaparate del mercado cultural también están los elementos que permiten abrir debates en la sociedad y construir pensamiento crítico. No es un modelo que viene dado bajo ningún epígrafe de las políticas culturales institucionales, pero es una realidad que se construye diariamente a partir de las experiencias comunitarias que agrupan de forma muy diversa a personas con afinidades e intereses comunes.

Tal vez ya no sea posible, quizá no lo fue nunca, construir un modelo universal de pensamiento sobre la sociedad y la experiencia humana. Pero, siguiendo a Garcés, la tradición humanística –la cultura-que aspire a ser emancipadora ha de vincularse “al conjunto de experiencias concretas a través de las cuales se puede encontrar y elaborar de manera compartida el sentido del destino común de la humanidad.Lo que está en juego es la dignidad y el sentido de la experiencia humana, es decir, la capacidad de elaborar su sentido y su valor, de transformarnos a nosotros mismos y a nuestro mundo libremente”.

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Transportes colectivos por un tubo http://www.galde.eu/es/transportes-colectivos-tubo/ Sat, 22 Sep 2018 09:28:35 +0000 http://www.galde.eu/?p=10498

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Soledad Frías.-
Nos pasamos la vida en los medios de transporte, cada cual en el preferido o en el obligado. Claro que conviene caminar, y la bici. El coche particular, anatemizado, que cuesta una pasta, contamina y no sabemos dónde aparcarlo. El auto-stop pasó a la historia. El común de los pobladores del país se mueve en el transporte colectivo, principalmente porque transita dentro de-hacia-entre áreas urbanas. Al tajo, a la escuela, de recados, a la playa, de copas, a seguir viajando en avión o en ferry. Sabíamos que la Universidad del País Vasco va sobre ruedas entre campus y territorios históricos, de Vitoria e Ibaeta a Leioa pasando por Sarriko. La salida de los funcionarios de Lakua inspiró a los Lumière, que olvidaron filmar a la horda retornando a sus puntos de residencia. En resumen, millón y pico de desplazamientos en transporte colectivo en un día laborable medio sin salir de la CAPV.

Con las legañas aún pegadas el personal va dando cabezadas desde temprano en el autobús, metro, tranvía, cercanías. Algunos excéntricos lo combinan con el funicular (Igeldo, Artxanda, La Arboleda), el bote o gasolino y hasta con el Puente Colgante. De la alta velocidad hablaremos el próximo lustro. Aceptaremos que no es tan glamuroso cruzar la Ría entre Las Arenas y Portugalete en un transbordador decimonónico Patrimonio Industrial de la Humanidad que ir en el 44 de Bizkaibus del campo barakaldés de Lasesarre por Ugarte, Max Center y hospital de Cruces hasta la estación de Abando, digo Indalecio Prieto. Claro que más o menos por el mismo precio oteas en altura toda la ribera desde Zorroza hasta Basurto, y puedes encontrar alguna ganga inmobiliaria enfrente, en Zorrozaurre. Con la misma tarjeta monedero, la Barik vizcaína, puedes recorrer todo, y por EuskoTren, como en el sueño de Bernardo Atxaga, llegar hasta Hendaia. Los billetes únicos siguen en estudio, y en el país de los fueros provinciales perviven las respectivas tarjetas Barik, Mugi y Bat, con la excepción ferro-tranviaria señalada. Entre Lasarte y Bayona opera un billete ferroviario transfronterizo.

Si necesitas coger transportes colectivos a menudo, la factura se complica. Algunos convenios colectivos la compensan. Sectores de población como los pensionistas han sido atendidos, y con su tarjeta los viajes salen mucho más baratos. Al loro sociólogos, puede ser la clave del éxito de su movilización de los lunes para la mejora de las pensiones. Algunos servicios sociales, no todos, han asumido que sin acceso a los transportes colectivos la exclusión social se agrava, porque la circulación ha llegado a ser elemento de integración. El resto les contemplamos con envidia, como a los miembros de las plantillas que uniformados muestran su camaradería durante la ruta. Cada vez más mujeres, por cierto. Hoy no incidiremos en la leyenda que asegura que trabajar en el transporte urbano es lo mejor que le puede pasar a un mortal asalariado. Sigue la envidia. Pero ni conductores ni operarios del mantenimiento. Las escenas de alta tensión desde la prehistoria las protagonizan los picas (ay, aquel enano de la Renfe desde Santurce a Bilbao). Con funciones cada vez más suplantadas por la tecnología pero aún presentes, con su perforadora en ristre. En el tranvía no se prodigan, me parece. No creo que se confundan con los guardas de seguridad, con su propia fama a cuestas. A estos las empresas del ramo han ido distinguiéndolos de los armarios de discoteca, pero aún impresiona verles sujetando al perro en los apeaderos.

Se habrán ustedes detenido ante esos carteles que señalan multas que pueden alcanzar cuantías elevadas por no viajar en posesión de billete. Claro, si alguna vez se han visto en la necesidad de comprar uno fuera de bono, y además ha caído en domingo, entenderá que haya usuarios que se las ingenien para rehuir el paso por caja. Tienen su aquel acróbata los que saltan sobre las correderas mecánicas que dan acceso a los andenes. Según el medio y la empresa, sólo a la entrada o también a la salida. Menos epatante pero más equívoca, la técnica de arrimarse a la espalda del de delante aprovechando el instante de apertura y cierre, dos por uno. Colarse en medio de un grupo grande puede servir de comprobante del nivel de atención del conductor cobrador. Qué discusiones, sobre la edad de los menores. Por estas latitudes apenas han llegado los artistas entre parada y parada, o los rezos en voz alta seguidos de una cuestación por el amor de dios. Todo se andará. Lo que se reirán los encargados de visionar las películas de las omnipresentes cámaras de este paraíso de libertades individuales.

Esos lugares frenéticos que son las estaciones dan para tratados, novelas y películas. Las catedrales modernas, decían los antiguos anteriores a los fosteritos. Últimamente hemos visto inmigrantes subsaharianos de paso hacia Irún, a quienes las cercanías se les quedan cortas. En las estaciones puede uno despedirse apasionadamente y, como se han impuesto las intermodales, en un plisplas cambias de locomoción. O te pones al día en moda y diseño, compras unas chuches y revisas la prensa (si queda kiosko, pero este es otro tema). Los ascensores de metro, mezclados con otros elevadores y con la novedad de escaleras mecánicas, han dado lugar a una nueva geografía urbana de la que se benefician los habitantes de barrios altos. Y la gente de movilidad reducida, y la que lleva sillitas infantiles, y la que ha comprado un carillón en algún centro comercial.

En Vitoria el tranvía te deja en la acera de la reluciente y acristalada estación de autobuses. En próximas legislaturas llegará el soterramiento al ferrocarril. En Bilbao aún se puede gozar del encanto modernista de La Concordia, pero pronto llegará el soterramiento a la Renfe y se acabarán las obras de la estación de autobuses, que por el momento cabe en un pañuelo de superficie. En San Sebastián todo se ha llevado a la orilla derecha del Urumea, y desde allí al mundo. Mira que han llegado a ser profilácticas las estaciones de Metro Bilbao, salvo los días de fúrbol y cuando la chavalería las escoge para botellones en tránsito, sobre todo si llueve. En la de Ansio, junto al BEC y su parking disuasorio (publicítense, por Tutatis), podrían celebrarse partidos de basket. Algún día desde allí partirán expediciones de autobús a toda la metrópoli. Por ahora, además de las riadas los días de concierto o expo, sólo la aprovechan para subir a los festivaleros del BBK Live a Kobetas.

Conviene salir al paso del mito de que los transportes colectivos fomentan la lectura. Yo aún no he encontrado a Phileas Fogg y Picaporte en ningún Charing Cross vasco. Es verdad que, como en los chistes de Forges, se ve a muchas interesadas en sombras de grey, en versión papel o e-book. La prensa gratuita ha sustituido las octavillas clandestinas como lectura urgente. Por encima de todo el personal va enlatado en su móvil, con sus cascos preservando la intimidad (con excepciones vocingleras), tecleando a velocidad de vértigo, sonriendo a alguien en el éter digital. La gente es amable y servicial. Te informa de lo pensado y lo impensable, se conoce las lanzaderas, los atajos, los WC, las frecuencias, las paradas con marquesina. Incluso atiende a los turistas, como nos gusta que nos atiendan en tierra extraña. Cuando habíamos europeizado el silencio, el multiculturalismo nos ha sorprendido con algunas conversaciones a voz en grito en todas las lenguas de Babel. Una pena, no entender lo que se dicen con tanta vehemencia, y depender del timbre y el tono.

En el país perviven algunas empresas de autobuses de media distancia (Pesa, La Unión) que resisten hasta el próximo concurso el embate de la globalización que encarna Alsa. Sin embargo las empresas publificadas y las concesionarias se han disuelto en el limbo de las marcas para las entendederas ciudadanas, como si no moviesen cantidades siderales de dinero público. Alguna vez emergen, bueno, emergían cuando el PNV no gobernaba todas las instituciones, disensiones sobre costes y déficits. Nos hemos acostumbrado a la puntualidad, los búhos nocturnos y el aire acondicionado. Nuestro transporte colectivo no da la nota en averías ni en accidentes. Algunas salidas de carretera, algunos atropellos, unos pasos a nivel discutibles. En las horas punta, por encima de la batalla mediática entre taxis y licencias VTC, las unidades van bastante llenas. Los espacios reservados para mayores y menores se respetan. Parece que las aplicaciones para la adquisición de billetes on-line dan resultados satisfactorios.

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De la pelota al teclado. La nueva tendencia en la vida cotidiana http://www.galde.eu/es/de-la-pelota-al-teclado/ Sat, 22 Sep 2018 09:26:35 +0000 http://www.galde.eu/?p=10515

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Jondalar Sota.-
Cada vez son más las personas que ocupan su tiempo libre con las nuevas tecnologías a través del ordenador, la consola o el móvil. En España más del 40% de la población juega a videojuegos de manera habitual. Euskadi gastó 18 millones de euros en videojuegos durante 2016 y se sitúa en quinto lugar en el ranking español según informe de la EAE Business School, que considera el sector, que generó 112 millones de euros, uno de los pilares de la industria cultural española. Es una cifra muy importante, aunque inferior a otros países, como Corea del Sur. Estamos viviendo en un cambio de tradiciones que incluye un cambio de hábitos y las futuras generaciones tendrán una forma diferente de ver la vida cotidiana.

El conjunto de videojuegos con un sistema competitivo en su totalidad es llamado e-sports (deportes electrónicos, no sólo a partir de deportes convencionales) y ha creado tendencia en todos los países del primer mundo. Estos videojuegos tienen sus propias ligas y organizaciones de carácter competitivo y la velocidad a que crecen tanto en equipos y jugadores como en audiencia roza lo increíble. En Estados Unidos ve más gente la final de un videojuego que la Super Bowl y estas cifras de audiencia se traducen en grandes salarios. El salario medio de un jugador de videojuego profesional es de 320.000 dólares al año y una super estrella puede multiplicar esa cifra por diez sin muchas complicaciones. Las superestrellas varían dependiendo del juego, pero existen referentes como el coreano “Faker”, conocido en los cinco continentes por todo jugador de videojuegos.

Existen diferentes tipos de videojuegos en nuestro día a día, y es que tanto la comunidad de jugadores como el tipo de juego varían mucho. Los más famosos son los MOBA 1, tipo de juego en tiempo donde dos equipos compiten entre sí por la victoria. El líder en este sector es Riots Games con su videojuego League of Legends. Este tipo de juego suele ser muy común en la vida cotidiana de un estudiante o trabajador aficionado a este sector. No requiere mucho tiempo y puede compaginarse muy bien con otras actividades. Una partida se organiza en cuestión de segundos, solo con un clic el servidor te asocia directamente a otros jugadores que también estén buscando partida para formar un equipo. Es tan amplia la cantidad de jugadores de este videojuego que los servidores se dividen por continentes. Un jugador americano no juega en el mismo servidor que un europeo y aún así puede jugar las 24 horas del día sin tener que esperar más de 30 segundos para que se cree una partida con otros 10 jugadores. El juego cuenta con un ranking interno de mejores jugadores y los equipos profesionales buscan jóvenes promesas con un gran potencial para incorporarlos a sus academias y futuros equipos. La partida media de este grupo dura alrededor de 30 minutos.

En segundo lugar, tendríamos los MMORPG 2.Uno de los más longevos y famosos es el World of Warcraft, de Blizzard. Este tipo de juegos requiere una gran dedicación para poder avanzar y tiene muchos componentes que hacen de este género un gran foco de adicciones. Por último, tendríamos los juegos de deportes tradicionales y los Shooters, juegos con mucho tirón en el mercado y una de las opciones para pasar un buen rato entre amigos. Dentro de este grupo encontramos infinidad de ejemplos y cada año se renuevan, como podrían ser el FIFA o la saga Call Of Duty.

Los videojuegos ya han cambiado nuestro día a día y todo parece indicar que este factor irá ascendiendo. Se está creando una brecha cultural entre generaciones, ya no solo por la existencia de las nuevas tecnologías, sino por un nuevo ocio que los más mayores apenas conocen y los más jóvenes viven desde pequeñitos. Tendemos a comedirnos a la hora de resaltar la importancia de los videojuegos, pero en muchos casos pueden cambiar la vida, para bien y para mal.

Distinguiremos tres grandes grupos de jugadores. Por un lado los profesionales, ya que se trata de un trabajo que atrae a muchos jóvenes por sus grandes salarios y la idea de cobrar por realizar tu hobby. Este empleo no es tan fácil como puede parecer en un principio. Requiere muchas horas diarias casi los 365 días del año, sometido a gran presión y expuesto a la opinión pública. Estos jugadores están organizados de una forma similar a los deportes tradicionales, representan a un club. En el caso del País Vasco destaca el Baskonia, que además de gran equipo de baloncesto es uno de los grandes de España en los e-sports. Pioneros en el sector y con academia propia en Vitoria, a la que los padres pueden mandar a sus hijos varias horas semanales para que aprendan y mejoren en los videojuegos más competitivos del momento. Este tipo de academias es frecuentado por jugadores semi-profesionales de cualquier edad que quieren mejorar y escalar en los rankings mundiales. El segundo grupo, estos semi-profesionales a la espera de dar el paso de convertirse en profesional. Es muy difícil compaginar unos estudios o un empleo con ser jugador profesional, por lo que deben elegir para conseguir el empleo deseado. Hay aquí una puerta abierta hacia el fracaso, o más bien abandono, escolar. El último y más amplio grupo lo conforman los amateurs. Su principal objetivo, un pasatiempo para sus horas libres.

Esta nueva tendencia en la vida cotidiana no entiende de desigualdad de género cuando hablamos de consumidores. Las chicas juegan a los videojuegos. En cambio, en el ámbito profesional ocurre algo similar a los deportes tradicionales. El número de mujeres en las grandes ligas internacionales es diminuto y el punto de vista más aceptado entre las jugadoras profesionales es el mismo que el de Laura Molina, conocida como Arya, jugadora para el Baskonia, que achaca la falta de mujeres en la escena competitiva a la sociedad-educación actual y aboga por la creación de ligas solo de mujeres para darles más visibilidad.

Demuestra la ascendencia de este sector en el País Vasco la cantidad de eventos relacionados con los videojuegos. A pequeña escala se realizan eventos casi semanales en las grandes ciudades, organizando quedadas, discusiones, partidas… Se está convirtiendo en una nueva forma de socializar y sustituye a los bares. Algunos emprendedores ya han tomado nota y han abierto bares “gaming”, donde además de tomar algo puedes jugar partidas y ver programas o actividades relacionadas con este mundo en las televisiones. El mundo de los e-sports puede parecer complejo visto desde fuera, pero es bien sencillo, con una organización jerárquica similar a los deportes tradicionales.

Tomaré el ejemplo español, aunque las e-ligas varían. Cada país suele tener más de una, con partidos entre equipos, con sus reglas, árbitros, jornadas, clasificaciones. Normalmente no se limitan a un solo videojuego. Cada liga tiene subapartados donde compiten los mejores jugadores de cada videojuego. En nuestro caso la LVP (liga de videojuegos profesional) organiza, regula y controla. Establece salarios mínimos y máximos. Ordena un mismo videojuego en divisiones. Para alcanzar la primera división (patrocinada por Orange, la Super Liga Orange) se comienza en las divisiones inferiores y los que cosechan los mejores resultados en la clasificación al final de la temporada ascienden y los peores descienden. Dentro de España Bilbao se está estableciendo como una de las principales sedes para los videojuegos, y este año, el 3 de septiembre de 2018, se ha jugado la final de la temporada regular en el Bilbao Arena de Miribilla. El furor por esto de los videojuegos es tal que más de la mitad de las entradas se vendieron en las primeras 24 horas en preventa. El estadio vendió más entradas que en un partido de liga del Bilbao Basket. Una vez llegas a primera división la siguiente meta es clasificarte para las ligas internacionales, por continentes excepto África. Estar en estas ligas internacionales-continentales implica un aumento salarial y darte a conocer a todo el mundo. Jugándolas te clasificas para los mundiales, donde solo juegan las mejores organizaciones de cada continente. Los campeones mundiales se llevan buenos pellizcos. Por ejemplo, en el campeonato mundial de 2017 del videojuego DOTA 2 se repartió un premio superior a 20 millones de dólares.

Los eventos de videojuegos más importantes en el País Vasco, el Fun & Serious y la Euskal Encounter, tienen lugar en Bilbao. Cada año baten cifras de asistencia. En 2017 casi 10.000 personas se reunieron en la Euskal Encounter y las primeras 4.800 entradas se agotaron en segundos. En estos eventos tienen lugar partidos de las ligas nacionales, competiciones entre amateurs, presentación de nuevos juegos y consolas y una importante venta de merchandising. Internacionalmente cada año se realizan eventos donde se presentan los nuevos proyectos de cada empresa y la nueva tecnología que se va desarrollando y aplicando a los videojuegos. El 2018 se ha caracterizado por el E3 (la expo de los videojuegos) que se realiza en Estados Unidos, la Gamescon que tuvo lugar en Colonia y antes de que termine el año todavía quedan otras citas importantes como la BlizzCon de noviembre en Los Angeles, California. Lo que parece claro es que en este sector se mueve mucho, pero que mucho dinero. El último en invertir en este negocio ha sido el piloto Fernando Alonso, que ha abierto su propio equipo de e-sports.

Los clubes de deportes tradicionales, como el Baskonia, han querido subirse al tren y han invertido en la creación de su propio equipo de jugadores profesionales. Destacan nombres como el Paris Saint Germain o equipos de la NBA como los Golden Warriors. Algo similar ocurre con las ligas de deportes tradicionales, que viendo amenazada su futura audiencia y ante una posible decadencia de su sector en el primer mundo han decidido abrir sus ligas de videojuegos profesionales. Una de las pioneras fue la norteamericana liga de fútbol o soccer (MLS), que abrió la eMLS. El sector atrae a otros inversores que quieren su huevo de oro. En el caso español compañías como Vodafone o Movistar han creado su propio equipo aunque el patrocinador de la liga nacional sea Orange.

En conclusión, los videojuegos han llegado para quedarse y formar una parte importante de nuestra vida cotidiana. Por la calle se ven camisetas de clubes de e-sports y son un tema muy recurrente en cualquier patio de colegio.

 

Notes:

  1. Multiplayer online battle arena.
  2. Massively multiplayer online role-playing game.

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Libros y referencias para el Dossier Galde 22 http://www.galde.eu/es/libros-referencias-dossier-galde-22/ Sat, 22 Sep 2018 09:24:12 +0000 http://www.galde.eu/?p=10524 (Galde 22, otoño/2018/udazkena). Bibliografía.

Excluidos de la felicidad. La estratificación social del bienestar emocional en España
Eduardo Bericat
Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid, 2018, 393 pp.

Sobre un instrumento de medición y análisis, el índice de bienestar socioemocional, y las desigualdades al respecto entre españoles. ¿Se puede cuantificar el bienestar subjetivo general? Sorpresa relativa, hay paralelismo con la desigualdad económica. No desagrega a la población vasca, y prefiere comparaciones europeas. Se detiene en las denominadas “catástrofes vitales”.

Imagen de la demanda de transportes en la CAPV. Año 2016
Gobierno Vasco, Vitoria-Gasteiz, 2017, 120 pp. [disponible en internet].

Estudio institucional, a partir de fuentes de distintas procedencias, sobre el transporte de personas y mercancías en la CAPV. Se detiene en modos de transporte, volumen de movimientos y empresas y localizaciones.

“Propuesta de definición de violencia filio-parental: consenso de sociedad española para el estudio de la violencia filio-parental (SEVIFIP)”
R. Pereira, I. Loinaz, J. Del Hoyo-Bilbao, J. Arrospide, L. Bertino, A. Calvo,Y. Montes, y M.M. Gutiérrez
Papeles del psicólogo, 38 (3), 2017.

Revisión actualizada sobre el estado de la cuestión de la violencia filio-parental, con consenso entre los investigadores sobre el tema. Tiene por objetos servir de base para el tratamiento del problema y para el desarrollo de conocimiento científico del mismo. Realizado con amplia participación vasca, de la Universidad de Deusto y del Centro de Intervención en Violencia Filio-parental Euskarri.

Metrónomo de la vida cotidiana. Prácticas del tiempo de la ciudad en Europa
Ulrich Mückenberg
Trea, Gijón, 2007, 296 pp.

El jurista alemán incide en la noción de derecho al tiempo propio que ha calado en la ciudadanía europea (conciliación familiar, cambios horarios…), y en su relación difícil con las decisiones de los poderes y gestores de ese tiempo, preferentemente en la vida urbana. Al planteamiento teórico se añaden análisis de casos concretos en Alemania y Europa.

El Rumor de lo Cotidiano. Estudios sobre el País Vasco contemporáneo
Luis Castells (ed.),
 Universidad del País Vasco, Bilbao, 1999.

El volumen colectivo incorporó a la investigación histórica, a través de la historia de lo cotidiano, aportaciones de la antropología, actuaciones de la gente corriente en función de su representación del mundo. La cuestión del punto de vista, de la subjetividad, saltaba a la palestra. Tienen tratamiento los espacios urbanos, el ocio tabernario, la vivienda obrera, las romerías, las presencias de las mujeres, el anticlericalismo.

 

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Brasil: Entrevista a Joao Pedro Stédile http://www.galde.eu/es/entrevista-joao-pedro/ Sat, 22 Sep 2018 09:22:12 +0000 http://www.galde.eu/?p=10542

 

«Las elecciones en Brasil dirán quien está con el pueblo o en su contra»

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Eduardo Miranda entrevista a Joao Pedro Stédile.-

Elegir presidente, diputados y senadores comprometidos con los intereses de los trabajadores es la principal forma con la cual el pueblo intentará deshacer las medidas que afectaron sus derechos básicos como salud, educación, seguridad, según el análisis de João Pedro Stedile, de la dirección del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST). En una entrevista con la revista Brasil de Fato, considera que anular el voto o votar en blanco interesa a aquellos que desean mantener la actual crisis del país. Las elecciones tendrán lugar el próximo día 7 de octubre y en su caso en segunda vuelta el 28 de octubre.

PREGUNTA: ¿Cuál es la importancia de las próximas elecciones?

JOÃO PEDRO STÉDILE.- Las elecciones de octubre tienen una importancia histórica para la clase obrera y todo el pueblo. Nunca antes en unas elecciones había ocurrido una situación tan explícita de lucha de clases. De un lado, la burguesía busca elegir su presidente y sus parlamentarios, para legitimar el golpe y, al mismo tiempo, seguir ejecutando su maquiavélico plan, de poner todo el peso de la crisis económica sobre las espaldas de la clase obrera. Así, tienen que seguir quitándoles derechos a los trabajadores, retirando la Consolidación de Leyes del Trabajo (CLT), las Pensiones, apropiándose de los recursos públicos que deberían invertir en vivienda, reforma agraria, salud y educación. También buscan seguir entregando nuestras riquezas naturales a sus aliados: el capital extranjero y el gobierno de Estados Unidos.

De nuestro lado, es justo lo contrario: tenemos que elegir a Fernando Haddad 1 y una fuerte bancada de parlamentarios para derogar las medidas de los golpistas. Por lo tanto, el voto del pueblo tiene que ser un voto por su clase. El pueblo no consiguió movilizarse para defender al gobierno Dilma y ahora, derrotado por el desempleo y por la desigualdad social, no tiene actualmente capacidad de hacer grandes movilizaciones. Entonces, nuestra arma ahora es el voto. Y por eso tiene que ser un voto por la clase. Solo con nuestros representantes podremos empezar un nuevo proyecto de Brasil, a favor del pueblo, con las reformas estructurales necesarias.

¿Qué tipo de reformas?

J. P. S.- Necesitamos empezar por la economía, para volver a industrializar el país y garantizar empleo y renta para los trabajadores. Una reforma tributaria, además del control de los bancos y de las tasas de interés. También son necesarias una reforma de los medios de comunicación, una reforma agraria, una reforma de la educación.

No podemos olvidar de convocar a medio plazo una asamblea constituyente que haga una profunda reforma política y del poder judicial.

¿Qué deben tener en mente los electores a la hora de escoger diputados y senadores?

J. P. S.- Además de elegir a Haddad y de elegir gobernadores estatales comprometidos con los trabajadores, claro debemos estar muy atentos y garantizar la elección de una bancada de parlamentarios, en la Cámara y en el Senado, totalmente comprometidos con la clase trabajadora y con un proyecto de cambio del país. Sé que en todos los estados tenemos candidatos muy buenos, de la clase trabajadora, compañeros y compañeras experimentados, líderes populares, que probaron su compromiso con los trabajadores. Es a ellos a quienes necesitamos elegir. Gente que tenga experiencia en la lucha de clases. Gente comprometida con la clase, y no con sus intereses personales o sus vanidades mediocres.

El pueblo debe saber quien estaba con nosotros en las huelgas, en las ocupaciones, en las luchas, en las movilizaciones en la calle. Así, como debemos denunciar a los candidatos que están comprometidos solo con los intereses de la burguesía y con el asalto a las arcas públicas.

¿Cuál es el papel del Congreso Nacional para un gobierno federal que tenga como foco ofrecer salud y educación públicas y de buena calidad?

J. P. S.- El próximo congreso deberá estar formado por parlamentarios que estimulen la organización y movilización popular y usen sus mandatos para eso. La disputa de los dos proyectos que relaté será hecha en las calles. El parlamento es apenas espejo de lo que sucederá en la calle. Por eso, necesitamos parlamentarios de lucha, de movilización, con coraje y determinación, para que expliquen al pueblo que la fuerza no está solo en su representación legal, sino en la fuerza de movilización del pueblo.

El Congreso futuro deberá ser un espacio complementario para un gobierno popular. Deberá ayudar a convocar a los plebiscitos populares, para revocar todas las medidas de los golpistas. Debe ayudar a derogar la PEC 55 que limita los gastos públicos en los programas de salud, educación y reforma agraria. Un parlamentario que es elegido con 200 mil votos, y después no consigue movilizar 100 personas para defender nuestros derechos, la Petrobras, la Eletrobras, nuestras tierras y riquezas, ¡no sirve para nada!

¿Cómo puede contribuir la población para un Brasil más justo a partir de 2019?

J. P. S.- Debemos explicar a la población la importancia de estas elecciones. Que el proyecto de país para los próximos cuatro años será decidido el 7 de octubre, por eso no podemos vacilar. Todo mundo tiene rabia con los políticos en sentido genérico. Pero eso es porque la mayoría de los políticos representan a los burgueses o ellos mismos son los ricos y privilegiados que se apoderan del poder parlamentario para viabilizar sus intereses de clase. La propia Globo se pasa todo el tiempo hablando mal de los políticos, en sentido genérico, pero no habla de que los culpables son los capitalistas, los burgueses. Justamente para poner confusión en la cabeza del pueblo.

Debemos explicar que los votos nulos y blancos en estas elecciones serán a favor de los golpistas, serían votos de quien no quiere cambiar. Votos alienados, incluso aunque digan que no le creen a nadie.

Tenemos que votar por quien va a cambiar, para el parlamento, para los gobiernos de los estados, y por Haddad, nombrado por Lula, el único capaz de enfrentar y derrotar a los burgueses golpistas.

La población necesita entender que estará votando por el precio del gas, por la distribución de las ganancias de la Petrobras, si van para educación o van para los accionistas americanos. Estará votando por recursos para los hospitales, estará votando por una nueva política de seguridad. La mejor seguridad es empleo, ingreso y educación para todos. Policía y Ejército no resuelven nada. En Río de Janeiro, las personas están sintiendo en carne propia como la represión es parte de la violencia y no la solución.

La población va a votar si quiere el control social del Poder Judicial, o quiere que ellos continúen ganando 30 mil por mes (US$ 7.236), más subsidio para vivienda, corbata, libro, vacaciones de dos meses, mientras el pueblo no tiene donde caerse muerto.

Por eso estas elecciones no son disputa de partidos o de siglas. Ellos poco representan ahora. La disputa es de clases: quien está a favor del pueblo, de los trabajadores, y quien está a favor de los golpistas, de los burgueses, de los bancos y del capital extranjero.

¿Cuáles son las tareas de la militancia en el próximo período?
J. P. S.- Bien, si estamos en medio de la lucha de clases radicalizada, y en medio de una enorme crisis económica, social, ambiental y política, significa que la lucha será larga, para poder salir de la crisis en los próximos años con medidas de protección al pueblo.

Por eso, la militancia debe arremangarse e involucrarse en cuerpo y alma para elegir buenos gobernadores, parlamentarios comprometidos y Haddad.

Después de octubre, debemos seguir movilizados y utilizando la metodología del Congreso del Pueblo, seguir realizando asambleas populares en todos los barrios y en todos los municipios, convocando al pueblo para que discuta un nuevo proyecto para el país. De octubre a diciembre, debemos debatir todos los cambios que deben hacerse, en la economía, en la industria, en la agricultura, en la organización de las ciudades, en salud, educación reforma agraria, etc. Para que el pueblo presente sus propuestas y tenga claro lo que se necesita cambiar primero y pronto. En esos meses debemos hacer una gran minga nacional de debates, en todas las bases.

Y ahí presentar las propuestas para los nuevos electos. Tanto a nivel de los estados como a nivel nacional. Después, a partir de enero de 2019, con Haddad, debemos debatir nuevas formas de participación popular en el gobierno. No necesitamos más de gobiernos para el pueblo, ahora sólo lograremos enfrentar las crisis si fuera un gobierno con el pueblo. Y para eso, necesitamos organizar mecanismos de participación popular en el gobierno, a través de plebiscitos, referendos y consultas populares, consejos sectoriales, y grandes movilizaciones de masas en defensa de los cambios necesarios.

El próximo período será de mucha lucha, mucho debate y mucha movilización. Lo peor ya pasó, con el golpe, ahora tenemos que estimular al pueblo a votar, participar, y construir un nuevo proyecto popular para Brasil.

Notes:

  1. Sustituye a Lula da Silva tras el veto del Tribunal Supremo Electoral como candidato a las elecciones presidenciales del 7 de octubre.

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Nicaragua: La izquierda perdida en su laberinto http://www.galde.eu/es/nicaragua-la-izquierda-perdida-en-su-laberinto/ Sat, 22 Sep 2018 09:20:59 +0000 http://www.galde.eu/?p=10553

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena).  Iosu Perales.-

“En Nicaragua se reedita Shakespeare, y la pareja Macbeth,
Daniel y Rosario, se preguntan:
¿Quién se iba a imaginar que el viejo (Sandino) tuviera tanta sangre en el cuerpo?
mientras intentan, en vano, limpiarse las manos en una bandera rojinegra (…)”
Palabra del EZLN, Sub comandantes insurgentes Moisés y Marcos.

Entre los días 14 al 17 de julio se reunió en La Habana el XXVIII Foro de Sao Paulo con la participación de unos cien partidos políticos de América Latina. Fueron muchas las intervenciones en defensa de la libertad de Luis Ignacio Lula da Silva, pero también hubo apoyos mayoritarios para Daniel Ortega y su régimen. Las “razones de Estado” tuvieron más peso que el ex presidente José Mújica que había calificado a Daniel Ortega de autócrata. Precisamente fue la delegación del Frente Amplio de Uruguay quien planteó la posición más crítica al régimen de Nicaragua.

Razones de Estado y del conjunto de una izquierda para la que censurar a Daniel Ortega sería romper el bloque antiimperialista, abrir una brecha de agua que podría terminar hundiendo la unidad del Foro de Sao Paulo. De modo que ocurrió lo que cabía esperar de una izquierda que en su mayor parte funciona, en este tipo de crisis interna, con un marco teórico elaborado, preconcebido, en el que trata de hacer encajar la realidad, independientemente de que los hechos señalen una realidad distinta a la que esa izquierda quiere ver. La defensa de un bloque cerrado se impone a la aceptación de una nueva crisis y al ejercicio de una autocrítica necesaria, hasta el punto de doblegar la verdad y someterla.

Fuera del marco del citado Foro, en esos mismo días, otras voces de izquierda, entre las que destacan Marta Harnecker, Boaventura de Sousa Santos, Leonardo Boff, Alberto Acosta, Gustavo Petro, el propio Mújica y hasta el sub comandante Marcos, señalan a Daniel Ortega como responsable de una brutal represión y califican las protestas sociales como una rebelión popular. Centenares de firmas apoyan documentos que piden el cese de Ortega, entre ellas la de Jack Lang, una de las figuras históricas de la izquierda de Francia y la de Noam Chomsky, uno de los intelectuales más conocidos de la izquierda en Estados Unidos.

En el debate entre posiciones de izquierda quienes apoyan a la pareja Daniel Ortega-Rosario Murillo, argumentan que el regreso de la derecha sería peor o que la lucha contra el neoliberalismo justifica la utilización de cualquier medio, a tal punto que las críticas a lo nuestro se interpretan como un regalo al enemigo. Con frecuencia, la izquierda latinoamericana ha caído en un pragmatismo funcional para defender causas indefendibles sin atreverse a explorar en explicaciones sin trampas que permitan alcanzar el conocimiento objetivo de la realidad Por esa razón, ha tolerado la supresión de la libertad en nombre de la libertad. Y ha tolerado la corrupción y despotismo de algunos sus líderes, por ejemplo de Ortega, en nombre de la necesidad urgente de acceder o mantenerse en el poder. Pero una moralidad que pretenda avanzar hacia el post neoliberalismo no se puede construir a partir del despotismo, la corrupción y la muerte de los adversarios.

El espíritu conservador en la izquierda se manifiesta con frecuencia en su incapacidad para cultivar un sentido de la crisis, desplegando una observación crítica hacia lo que sucede en la vida real. Se prefiere ignorar los datos, los hechos, enmarcarlos en todo caso en un cuadro explicativo unilateral y acrítico, con tal de salvar unas categorías ideológicas y políticas ya obsoletas. Este espíritu conservador no está preparado para dejar a un lado legados ideológicos y producir ideas e imágenes más ricas y adecuadas a nuevas situaciones. Convierte lo revolucionario en una pieza arqueológica en lugar de hacer de ello una palanca para, si hace falta, recomenzar de nuevo. Es verdad que la idea de criticar lo propio no tiene una historia muy extensa y la del pensamiento crítico tampoco, pero las gentes de izquierda necesitamos recorrer un camino que nos libere de camisas de fuerza intelectuales que nosotros mismos hemos construido, mediatizados por nuestros propios temores.

Para quienes defienden a Ortega y Murillo, hagan lo que hagan, una formulación recurrente es la siguiente: “No hay duda que el hecho de criticar a los nuestros no puede sino favorecer el proyecto imperial sobre la región”. Es una formulación descorazonadora y lo que es peor, reflejo de un viejo lenguaje y de un pensamiento que ha hecho mucho daño a las izquierdas en su historia. Este espíritu inquisitorial, amenazante al decir “quién actúa fuera de lo nuestro es ya parte del enemigo”, debe ser dejado atrás, en ese oscuro pasado a veces fronterizo con el dogmatismo más perverso. Al contrario, en América Latina, como en cualquier parte del mundo, el pensamiento crítico necesita fundarse sobre una visión realista de la sociedad sobre la que se desea actuar. Una visión que incluye el diagnóstico de lo que somos y la crítica de nuestros errores, como condición para reconstruir. Precisamente, el mejor servicio a la derechización del mundo es una izquierda instalada en la mentira, en la adulteración de la realidad, en el ocultamiento de nuestros errores, en la negativa a una autocrítica; en creer de forma errática que defender a los Ortega que hay por el mundo, es defender lo nuestro, nuestro proyecto libertario.

El pensamiento crítico es un pensamiento de construcción y lucha. No se resigna ni se cobija bajo paraguas de seguridad, llámese costumbre, o inercia, para terminar diciendo “este líder es un tirano pero es nuestro tirano, y hay que seguir apoyándolo”. Pensamiento de lucha quiere decir rebelarse para hacer caminos nuevos, no importando que se pierdan privilegios, puestos políticos, ni electorados cautivos. Pero, además, el pensamiento crítico debe ser una herramienta para construir nuevas identidades colectivas, mediante la movilización en la calle pero también en el ámbito de las ideas. Identidades construidas no alrededor de una cúpula, de un caudillo, sino desde la relación democrática de base, desde el valor de la multitud que actúa consciente y rechaza la sumisión. Finalmente, el pensamiento crítico tiene toda su fuerza en el rigor con que acomete no sólo la crítica del campo contrario sino que también la crítica al campo propio.

Muchas voces de izquierda tienen una opinión anticuada sobre la realidad de Nicaragua. Anticuada porque pertenece a lo que fue, no a lo que es en la actualidad. Es una construcción ideológica la que expresan esas voces, no parten de los datos, más bien los obvia porque sólo así la ideología puede prevalecer. Me da pena, pues la sociedad futura deseable necesita, más que nunca, construirse desde los datos de una realidad viva, sea la que sea.

La grandeza de la izquierda reside en la capacidad de verdad que sepa soportar. Hoy en Nicaragua y desde el 18 de abril, según datos cruzados de diferentes organismos de DDHH son entre 325-350 las personas asesinadas. De ellas un 85% de población civil y un 15% son policías y paramilitares. El Gobierno de Daniel Ortega tenía y tiene la responsabilidad de velar por la vida de todas ellas, incluso si hubiera señales –que no las hay- de que las protestas obedecieran a directrices conspirativas. No se puede quitar la vida con la única finalidad de sembrar el terror. Por eso su dimisión debe ser innegociable.

Ortega-Murillo, al igual que el Foro de Sao Paulo, hablan de “golpe blando” para justificar la reacción brutal de las fuerzas gubernamentales. El caso es que un hubo un golpe parlamentario y de los jueces en Brasil para eliminar a Dilma Rousseff; hubo golpes parlamentarios en Honduras y Paraguay, para quitar de presidentes a Manuel Zelaya y Fernando Lugo. Pero, en Nicaragua toda la fuerza está concentrada en el Gobierno. El ejército, la policía y el propio parlamento son fieles a Ortega-Murillo (71 parlamentario de 92). ¿Dónde están los golpistas y quiénes son? ¿Son golpistas lo estudiantes? ¿Son las madres que se manifestaron en Managua el 28 de abril desafiando a los francotiradores? Qué más quisiera Daniel Ortega que presentar golpistas en los medios de comunicación, divulgar sus rostros y sus confesiones. Pero no los hay. Otra cosa es que la inteligencia de EEUU trate de aprovechar la ola de la protesta popular para infiltrar su propaganda, pero esto es siempre esperable y no modifica la idea de que el famoso golpe es un invento para dar cobertura a lo que está pasando ahora mismo: la persecución y detención de cientos de jóvenes bajo la acusación de terroristas.

Precisamente, si durante las fiestas agostinas bajó el nivel de la protesta, lo cierto es que aumentó el de la represión. En medio de una aparente calma, las detenciones de jóvenes en sus casas se han extendido por todo el país. Muchos se enteran en dependencia policiales que tienen un proceso penal, acusados de terroristas, haciendo uso de una ley que fue aprobada en el Asamblea Nacional en los primeros días de la crisis. Al mismo tiempo centenares de médicas y médicos reciben en sus domicilios cartas de despido por el delito de haber curado a manifestantes heridos. Son igualmente perseguidos organismos de DDHH. También las redes sociales son objeto de vigilancia y represión.

Resumiendo, el escenario actual social y político de los últimos meses es el resultado de una suma de malestares acumulados entre la población nicaragüense. Lo cierto es que durante muchos años la izquierda latinoamericana ha mirado para otro lado: lo hizo ante la piñata que hizo posible el reparto de parte del patrimonio del Estado entre dirigentes del FSLN, empezando por el propio Daniel Ortega; lo hizo ante la denuncia de violación de Zoilamérica Narváez, su hijastra, de cuya acusación Daniel Ortega fue absuelto por una jueza sandinista que archivó el caso cuando ya había perdido la inmunidad parlamentaria; lo hizo cuando el comandante pactó con Arnoldo Alemán -el presidente más corrupto que ha tenido Nicaragua-, una reforma de la Constitución que le permitiría llegar a la presidencia tras sufrir tres derrotas consecutivas; lo hizo cuando Ortega pactó con el cardenal Obando y Bravo el fin de su beligerancia a cambio de derogar la ley de aborto terapéutico, vigente desde 1837. En nombre de la unidad del bloque y de razones de Estado la propia izquierda se ha pegado un tiro en el pie, pues antes o después se sabrá toda la verdad.

RECUADRO

“Un sueño se desvía, hay una autocracia. Perdieron el sentido de la vida quienes ayer fueron revolucionarios”, afirma José Mújica, en referencia a Daniel Ortega y Rosario Murillo. Ya años atrás, en agosto de 2008, el escritor Eduardo Galeano, también uruguayo, a propósito del juicio promovido por el gobierno de Daniel Ortega contra el monje y poeta Ernesto Cardenal, escribió: “Toda mi solidaridad para Ernesto Cardenal, gran poeta, espléndida persona, hermano mío del alma, contra esta infame condena de un juez infame al servicio de un infame gobierno”. En esos mismos días, José Saramago, calificó a Ortega de indigno de su propio pasado. Al menos en la izquierda también hay voces luminosas.

NOTA DE LA REDACCION DE GALDE. A lo largo de los últimos meses, la cuestión de Nicaragua ha sido un tema de constante preocupación en el equipo editorial de Galde. No en vano, tanto la deriva del régimen orteguista de los últimos años, como la represión desencadenada contra los estudiantes y la oposición durante los últimos meses, constituyen elementos que hablan a las claras de la descomposición moral y política de un proceso que suscitó en su día la simpatía y el apoyo de miles de internacionalistas llegados de todas partes del mundo, muchos de ellos también desde Euskadi. La revolución sandinista representó además un elemento de reflexión para el conjunto de la izquierda, por sus originales aportaciones a la historia de los movimientos revolucionarios del último siglo. En el marco de estas preocupaciones, Galde promovió el pasado 26 de junio una charla debate en el museo de San Telmo de Donostia, que contó con la presencia de varias personas de la Caravana de la Solidaridad con Nicaragua, acto que sirvió para difundir y denunciar la mencionada represión ejercida por el régimen de Ortega y Murillo. Ahora, en este Galde 22, queremos dedicar un espacio relevante a esta cuestión mediante la publicación de dos textos de distinta naturaleza. El primero es un artículo de Iosu Perales –buen conocedor del asunto y autor de diferentes artículos sobre esta cuestión a lo largo de los últimos meses acerca de las repercusiones en la izquierda de lo que está ocurriendo en Nicaragua. El segundo es un relato de ficción, escrito por Iván Blandón, que constituye toda una metáfora de las preocupaciones y conflictos emocionales y personales que sacuden a buena parte de la población nicaragüense, que participó activamente en la insurrección de 1979 y que hoy vive con desconsuelo la degeneración del sandinismo oficial. No es habitual que se publique en Galde un relato de estas características, pero creemos que constituye un texto valioso, de gran calidad literaria y que, además, ayuda muy bien a comprender una parte de lo que está ocurriendo.

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Nicaragua. Relato: “Chantaje emocional” http://www.galde.eu/es/nicaragua-chantaje-emocional/ Sat, 22 Sep 2018 09:18:59 +0000 http://www.galde.eu/?p=10561

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Iván Blandón.- Barcelona, Julio 2018.

A Chico Báez le despierta el 19 de abril la algarabía desordenada y frenética de cientos de zanates[1] saludando el amanecer. El sol aún no ha salido, pero al sur de Managua, desde la altura del barrio de San Judas, se anuncia allá por Tipitapa en apenas una tenue franja de luz anaranjada. Chico se baja del tapesco[2] a oscuras, se mete las chinelas[3] y con paso desganado cruza el patio y busca la letrina. Antes de salir a la venta a comprar las tortillas calientes y el pocillo de frijoles cocidos, se muda un short[4] limpio, su camisola del Barsa y la gorra del Boer, pone la porrita del café con agua a calentar y se toma su vasito de sábila[5] licuada para los riñones. Cuando pasa frente al cuarto de su cumiche[6] William le golpea la puerta para que se vaya despertando. Deja atrás la casita de tres cuartos, de minifalda, con piedra cantera y forro de madera de genízaro. Caminando despacio aparenta más edad, a pesar de su corta estatura, amplio pecho, brazos musculosos y piernas cortas. Luce en ocasiones una sonrisa afable, pero en general su aspecto refleja cansancio y desilusión.

La Chona, la de la venta, esta barriendo la calle y cuando lo ve que va llegando le saluda de largo “Como me amaneció Don Chico, se le ve bien galán”. El apenas le responde con la mano. Viene arrastrando los pies y maldiciendo la diabetes que está acabando con sus ganas de vivir. Solo le permite soportar el dolor y la debilidad, la metaformina que le manda mensualmente la Fátima, la hija que le tuvo aquella su enamorada en Chinandega y que ahora trabaja en la limpieza del aeropuerto de San Francisco. “¿Ya oyó el radio?, vea escuche la Corporación[7]” le dice la Chona al tiempo que sube el volumen del Sanyo. “Se nos quieren volar un tuco de la pensión y de viaje subirnos las cotizaciones”, le resume.

Chico se ha vuelto discreto en la vejez, a sus setenta años se la piensa antes de replicarle a la Chona. Solo hace su compra y camina de regreso con un pasito rápido, arrastrando las chinelas, pero pronto se cansa. Están en el mes más duro del verano tropical, pero se está rico a esas horas en la calle, a la sombra de los almendros. Después vendrán los grandes calores de Managua. Busca un palo copetudo y descansa pensando en los 3,800 córdobas que recibe de pensión después de haber trabajado quince años de busero[8] en la COTRAN[9]. También se le viene el recuerdo de cuando estaba terminando los estudios de derecho en la UNAM[10], antes de alzarse en los barrios orientales con la revolución del 79. Luego vino la guerra y los Batallones de Lucha Irregular, y con la paz solo alcanzó a entrar de busero.

Piensa en Willi y se apura a regresar. Convive con él desde que hace seis años enviudara de la Merche y siente por él un cariño conmovedor. Ver como avanza en sus estudios de electrónica en la Universidad Nacional de Ingeniería, le llena de orgullo. Es la ilusión de su vida. A la sombra del palo de mango del patio le prepara a Willi su desayuno bien completo: gallopinto[11], crema, tajada de plátano y café.

“Alistáte varón que ya van a ser la siete”, le susurra desde la cortina de plástico que tapa la ducha de barril y huacal[12]. El muchacho es más alto que su padre, flaco y nervudo, de rasgos finos, con una brillante melena negra y una barbita incipiente. Sale de la ducha terminando de vestirse, le da un sonoro beso a su padre en la calva y se sienta a desayunar. “¿Cómo amaneciste viejo?” le saluda sin levantar la vista del plato. Ese trato confianzudo le llena de orgullo a Chico. Lo siente como la prueba de que ha cuajado el cariño, paciencia, amor e interés que ha volcado un su hijo los últimos años.

*

Cuando Wil sale con su mochila a tuto[13] rumbo a la universidad, él enciende su Sanyo. Ya está en marcha en La Primerísima[14] el programa de Omar García. Le cae muy bien este periodista que no se ahueva ante nada ni ante nadie y día a día denuncia las arbitrariedades de la administración y promueve valores ciudadanos. Pero esta mañana le defrauda, Omar sigue dándole verga a la corrupción de la policía, como si no fuera más importante lo que le contó la Chona.

Pone entonces el Canal 10 de televisión y termina de enterarse. El gobierno ha roto las negociaciones con sindicatos y patronal y Roberto López, presidente del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, anuncia, para evitar el colapso financiero de la institución, una reducción mensual del 5% en las pensiones, y un aumento de las cotizaciones hasta el 7% para el trabajador y el 22.5% para el empleador.  La comentarista asegura que esta es una medida impuesta por la reciente visita de los observadores del Fondo Monetario.

Chico se siente mal, como que se le está subiendo la presión. El sol ya ha terminado de recalentar la lámina del techo y en el cuartito se siente el bochorno. Para calmar la presión se prepara un fresco de greyfruit[15] con poca azúcar, y abre el ventanuco del lado oeste de la casita, por si acaso se mueve algo de brisa. Con el fresco en la mano, vuelve a sentarse en la abuelita frente al televisor.

Antes de encenderlo recuerda cómo hace cinco años los jóvenes universitarios se solidarizaron con las demandas de los jubilados y crearon en las redes de internet el movimiento “#OcupaINSS”. Fue cuando Willi acudió a una vela de solidaridad y los motorizados de la escolta de Daniel – protegidos por la policía y camuflados con los cascos – le golpearon y le robaron el celular y el reloj.

Chico se limitó entonces a pensar que esa provocación había sido una caballada de Fidel Moreno, el secretario de la alcaldía y perro sumiso de la Chayo[16]. No le dio más importancia, aunque le nació una agradable inquietud por cómo su hijo comenzaba a anidar sentimientos de compasión y solidaridad. Hasta entonces, a pesar de ser un muchacho responsable y la camaradería en su relación cotidiana, le había preocupado a Chico su apatía por la política, su acomodamiento al consumismo creciente, su falta de compromiso con la realidad del país.

*

Enciende por fin el aparato y conecta con “Cien por ciento noticias” y se sorprende al ver la imagen que ya está corriendo por todas las redes del país. Un grupo de ancianos camina por las calles de León hacia el parque central donde se van a concentrar para protestar por las medidas del gobierno, cuando son brutalmente agredidos por un grupo de motorizados con camisolas de las Juventudes Sandinistas. Un señor que caminaba con muletas, hipertenso y diabético como él según dice el locutor de la tele, es arrojado al piso, mientras lo golpean con bates de beisbol y destrozan sus muletas.

Chico apaga con ira el aparato y busca serenarse en el patio a la sombra del palo de mango. Pero hasta allí suben desde el norte, como de cerca de la UCA, el martilleo de ráfagas cortas de AK, y a intervalos la explosión de los morteros caseros que desde hace años ocupan los estudiantes en sus protestas. Intenta comunicarse con Willi desde su pequeño Nokia de tapita, pero el celular de su hijo está permanentemente ocupado. Lo mismo le sucedió apenas hace un mes, cuando chavalos de varias universidades auto convocados en las redes por “#SOSIndioMaíz” organizaron protestas por el incendio que estaba devorando la Reserva Indio Maíz ante la pasividad del gobierno. Al igual que hoy, el gobierno lanzó a grupos de las Juventudes Sandinistas contra los estudiantes.

Recuerda a Willi jugando entonces con sus dedos como un malabarista en su Vodafone de segunda mano día y noche. Le parece curioso que haya sido precisamente el gobierno quien invirtió millones en el 2014 en instalar wi-fi libre y gratuito en los parques de todo el país. Ese camino invisible de libertad pronto creó redes por todo Nicaragua, desde los teléfonos inteligentes de los universitarios con más capacidad económica, hasta los teléfonos sencillos de muchos otros jóvenes de los barrios, o campesinos de las comarcas. Ahora entiende por qué la Vicepresidenta Rosario Murillo anunció hace un mes que las redes sociales estaban “influenciando negativamente a familias y comunidades”.

Conecta a medio día con Radio Sandino para escuchar a la Chayo: La Chamuca ese día está disparada “almas pequeñas, tóxicas, llenas de odio, vampiros sedientos de sangre, grupos minúsculos” es lo menos que escupe contra los manifestantes. Por su parte Daniel Ortega con el cinismo que le caracteriza solo se limita a decir que se trata de “peleas entre pandillas”. Cuando la Vicepresidenta comienza a rogar a Dios para que los temblores de 1.03 grados que se sintieron en Hawái no afecten a la Nicaragua bendecida, apaga el radio con ira.

*

La Irene Bengoechea toca en la puerta cuando Chico se está preparando el almuerzo: arroz voladito, carne asada de tasajo con tortilla y ensalada de repollo, por lo agrio. Irene es la secretaria del Comité de Liderazgo Sandinista del barrio. Una mujer grande, obesa y maloliente que de siempre ha estado manejando las cuerdas del poder en el barrio, desde la lejana época de los Comités de Defensa Sandinista hasta los nuevos Gabinetes del Poder Ciudadano ahora rebautizados por la Chayo como Gabinetes de la Familia, Salud y Vida. Ella es la que controla la entrega de láminas, el paquete solidario de comida, el programa de crédito usura cero, el bono productivo alimentario, y las becas a los estudiantes.

Se acerca a la cocinilla donde Chico alista su almuerzo, le pone una mano en el hombro y comienza su discurso. “Alistáte Chico, estamos de nuevo en pie de de guerra. Sabemos bien que es el crimen organizado el que está financiando las protestas y barricadas de los estudiantes. Hemos detectado la presencia de pandillas y tamales[17] entre los auto convocados. La derecha y los traidores de los renovadores[18] son los que están azuzando a los chavalos. Preparáte, los sandinistas vamos a defender esta revolución a como dé lugar. Triunfaremos sobre el odio, la mentira y la muerte”. El hombre, de espaldas, asiente con gestos y sin dejar de concentrarse en la cocinada.

La Irene pone cara de empurrada[19] ante el silencio de Chico, y antes de voltearse para salir de la casa le aconseja y amenaza “Cuidá bien a ese tu hijo William con quién anda en la U, porque ya lo tenemos controlado”. Con ironía que esconde su ira contenida, Chico la despide sin voltearse a verla “Que le vaya bien compañera, ahí se me cuida”. Ya le agrió todo el almuerzo, pero ni modo se lo termina comiendo con desgano antes de buscar la hamaca bajo la sombra del palo de mango. El calor está ahora en lo más agobiante, se le siente como en lentas oleadas sucesivas.

Se despierta al rato, cuando su amigo Bernardo le mueve la hamaca. “Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”, le grita en plan chingón[20] y le saca de un sueño denso y pesado. Afectuoso, entusiasta y locuaz, su vecino Bernardo, un hombrón con una hermosa panza cervecera, es el mejor amigo y confidente de Chico en esta etapa de su vida. Se conocieron allá por el 84 en los Batallones del Servicio Militar, y se han aproximado cuando los dos decidieron dejar de asistir a las reuniones del Gabinete del Poder Ciudadano en el 2009, cuando se firmó el “Protocolo de Entendimiento entre el Gobierno de Nicaragua y Unión Fenosa” y la Asamblea Nacional le dio el rango de Ley Nacional.

Después de llevar varios años enfrentándose a las arbitrariedades de la empresa española, la Rosario Murillo orientó al Poder Ciudadano organizar campañas para que los vecinos pagaran puntualmente sus facturas de luz. A partir de entones, rara es la tarde en que Bernardo no se llegue donde Chico a acompañarlo en su soledad y compartir sus recuerdos revolucionarios. Esta tarde trae dos latas heladas de cerveza Victoria y una bolsita con chicharrones de cerdo aún tibios.

“¿Ya te enteraste de esta mañana, la cachimbeada[21] que les dieron a los estudiantes en la UCA?” le dice Bernardo mientras abre las cervezas y coloca los chicharrones en un platillo. “Ahora ya la cosa está en el Mercado Oriental, y un pijazo[22] de gente ya se está uniendo a los estudiantes. Se armó una buena vergueada[23] entre el pueblo y los babosos que la Chayo ha metido en las Juventudes Sandinistas. Hasta que llegaron los motorizados de Fidel Moreno y comenzaron a garrotear, siempre protegidos por la policía”.

Esa simpleza de expresarse de Bernardo, que en ocasiones llega a la vulgaridad, es lo que le cae mal de su amigo. Chico siempre se ha esforzado por mostrar una rectitud natural, una manera serena y ponderada de expresarse. Incluso cuando pasaba todo el día peleando con un autobús y sus pasajeros en la recalentada Managua. Recostado en la hamaca le responde a Bernardo “Así es ahora la cosa amigo. No sé si oíste al mediodía la Chamuca[24]cuando gemía “¿cómo es posible tanto odio, si nuestro gobierno bendecido es el gobierno del amor? Pero confiamos en Dios, porque el amor es más fuerte que el odio”. Fijáte que esa mención del amor tiene doble filo, porque nos está llamando a la guerra para enfrentar el odio. Me repugna verla haciéndose la víctima, cuando ella esta embebida en su soberbia y llevando a Daniel y a todos nosotros al desastre”.

“Hoy si estás desatado, hermano” es todo el comentario provocador de Bernardo, esperando que su amigo siga adelante con su desahogo mientras apura un trago largo de su cerveza, saca su paquete de cigarros Casino y le ofrece a Chico.

Logra su propósito, porque Chico se dispara “Ajá, no se ya donde vamos a parar. Recordáte cuando el comandante Tomás Borge nos prometía y nos creíamos ser “sujetos y dueños de nuestro propio destino”, ser “dueños de la historia y arquitectos de nuestra liberación”. Y nosotros de babosos gritando “Dirección nacional ordene”. Ahora la mística sandinista es aceptar la realidad tal como es, buscando como acomodarnos lo mejor posible. El cinismo reemplazó al idealismo y a la utopía revolucionaria. Ya el FSLN es sólo una franquicia electoral”.

Bernardo le acerca el platillo de chicharrones, más que nada por no oír la amargura que destila su amigo y decide que es su turno. “No amigo, no estoy de acuerdo con vos. Ese tapudo[25] de Daniel Ortega, con su prepotencia, su soberbia y su discurso parsimonioso lo hemos creado nosotros mismos. Acordáte que después de que la derecha desplumara al “gallo ennavajado”[26], nosotros mismos lo elegimos Secretario General del Frente en el Primer Congreso Ordinario de 1991, y lo volvimos a reelegir en el 94 cuando el comandante Henri Ruiz le disputó la secretaría. También le apoyamos cuando el Movimiento Renovador salió a la luz y la peor, cuando en el 96 pactó con Alemán. Amigo, hemos comido mucha mierda para que ahora nos queramos hacer los locos. Y él es bien matrero[27], ese tapudo[28] nos dio atol con el dedo[29] con su discurso radical y antiimperialista, mientras a puerta cerrada se aliaba con empresarios, cardenales y reaccionarios. Recordá que en las últimas elecciones nunca se encaró con el pueblo, el hiejueputa ganó sin asomarse a la ventana ”.

Chico bebe el último sorbo de cerveza y toma el relevo, ahora más sereno. “Nos apantalló con ese su porte austero y dogmático, incluso cuando su entenada[30] la Zoila América lo acusó de abusos sexuales durante más de diez años. Acordáte que la Irene, la del Poder Ciudadano, nos vino diciendo que era una conspiración de Estados Unidos. Y nosotros pendejos callados sin ver que el moclín[31] se amparaba en su inmunidad parlamentaria, para evadir el juicio. Peor fue cuando en vísperas de las elecciones del 96 le regalamos a la iglesia la prohibición y castigo del aborto terapéutico, un derecho que disfrutaban las mujeres desde el gobierno conservador de 1837”.

Bernardo escupe pesado antes de tomar la palabra “Hablemos a calzón quitado[32] hermano. Hemos consentido tanto, que ya no sé de qué somos culpables. No te olvides de cómo el partido asesinó en el 2004 al director de Radio Ya, Carlos Guadamuz, el broder[33] de Daniel desde que compartieron cárcel en los setenta. Pero Carlos se desengañó después de que en el 96 Daniel lo botara de su candidatura para la alcaldía de Managua y se volvió antisandinista rabioso. Sabes bien como yo que el Frente no necesitó ordenarle al loco de William Hurtado que lo matara, bastó con calentarle la cabeza para que él solito tomara la decisión. Mismo William que ahora ya disfruta de trabajo en la alcaldía y una de las casas para el pueblo”.

Hace una pausa para observar la reacción de su amigo y prosigue “Y mejor no seguir contando sangre, porque todos sabemos que al alcalde sandinista de Managua el campeón de pesos ligeros Alexis Arguello, sus mismos compañeros le pusieron el arma y la coca en la mano para que se suicidara y dejara de ser un problema. O sin ir más lejos, la extraña muerte de Herty Lewites cuando el Movimiento de Renovación Sandinista estaba en camino de convertirse en la tercera fuerza política del país”.

Chico ya no replica. Muchos años de masticar resentimiento contra sus líderes se ha convertido ya en rencor, un mal sentimiento que siempre intentó mantener lejos de su persona. Solo le queda una frustración, un cansancio que termina en apatía. Vuelve a resignarse a la rutina sin destino de su vida de jubilado. Se levanta sin despedirse y comienza a caminar en silencio hacia la casa arrastrando su desaliento. Bernardo también está deprimido, solo le golpea el hombro a manera de saludo y sale a la calle.

*

La tarde va muriendo con una luminosidad difusa. Pronto se apaga la brisa que viene del lago y comienza a sentirse un bochorno creciente. Los grillos y sapos inician su concierto desordenado y exasperante, mientras Chico prepara la cena de arroz, banano maduro y unos huevos, cocido para él y revuelto con tomate y cebolla para Willi.

A las siete llega William a la casa. En el celular viene escuchando “Plomo”, la última canción que el rapero Erick Nicoyas González ha dedicado a la jornada. Deja tirada en un rincón la mochila y de pie come la cena que le preparó su padre. Chico ha alistado en el patio una botellita de cuarto de ron Plata, el hielo, un limón criollo – pelado para volarle el amargo – un vasito de onza y dos de haibol[34], fresco de guayaba y una coca.

La bulla de las telenovelas llega desde las casas vecinas mientras Chico alista primero el trago de su hijo siguiendo el rito: primero el hielo, viene después el limón y su onza de guaro. Deja la botella de coca abierta para que él termine la mezcla y para él solo alista el vaso con hielo y fresco de guayaba. A él le gustan los tragos al strike, una onza de un solo trago y seguido su viaje de fresco.

“Cómo fue la jornada, muchacho, te estuve llamando para nada”, le dice cuando Willi se sienta.

“Estuvo arrecho[35], viejo. Ya estamos en la lucha la Universidad de Ingeniería, la Universidad Politécnica, la Universidad Autónoma y la Universidad Agraria, que estaban controladas por los sapos[36] de las Juventudes Sandinistas y los funcionarios de la Unión Nacional de Estudiantes. En la tarde nos fuimos al Gancho Camino en el Mercado Oriental y allí vieras cómo se nos unieron los compradores y los mismos dueños de los puestos, hasta que llegaron los sapos y los motorizados y se armó el vergueo”.

William se sirve el primer trago antes de continuar. “Para mañana ya estamos coordinados con las universidades de León, Rivas, Camoapa, Granada, Masaya y Estelí. Aquí en Managua vamos a concentrarnos en Metrocentro, Siete Sur, la Carretera Norte y la Rotonda del Periodista. Vamos a pasar volando los Arboles de la Vida[37], el símbolo del poder despótico de la Chamuca”.

Chico le ha estado escuchando con atención. Se tira su primer trago haciendo una pausa y mirando a su hijo con cariño le pregunta “Y vos, ¿para dónde ves que camina esta lucha?

“Vamos de viaje a botar este gobierno, viejo, en eso estamos clarísimos, ya no se aguanta tanto despotismo, vas a ver cómo nos apoya el pueblo”, le contesta Willi con la mirada encendida.

Chico gira la cabeza a los lados como reprobando lo que su hijo ha dicho, y calmadamente inicia su plática. “Cuidado se van a embrocar y los manipulan. Daniel Ortega tiene una larga trayectoria de aguante ante la presión en situaciones críticas, especialmente con el apoyo y el control que le impone Rosario MurilloYa andan diciendo que la patronal y los grandes empresarios están financiando a los chavalos de las barricadas. La radio Corporación también está provocando a grupos armados del norte y a los campesinos reaccionarios de la Guinea para que se vengan a la capital, y vas a ver cómo la iglesia, los partidos derechistas y los renovadores se van a poner a la cabeza de las protestas”.

Sí, Chico, está confusa la cosa, pero nosotros los auto convocados vamos adelante hasta botar este gobierno. Vamos a construir nuestro propio futuro, como ustedes lo hicieron hace cincuenta años”, le responde William, ahora ya calmadamente.

Mirá muchacho, no me hablés vos de nuestra revolución. Nosotros teníamos una mística, un desapego de lo material, fraternidad y solidaridad. Esos valores, esa superioridad moral, y el arrojo del pueblo fueron los que hicieron triunfar la revolución”.

William le mira con ironía “Viejo, vos te quedaste parqueado en los setenta, mandá de una vez a la verga esos cuentos del sandinismo, mirá a donde nos llevaron”.

Su padre le replica resentido “Cuestionar la revolución sandinista es cuestionar el sentido de nuestras vidas”.

William se sirve otro trago, guarda silencio unos instantes ordenando sus ideas y se lanza. “Ellos viven recordándoles una historia revolucionaria heroica. Pero esa memoria sandinista de la revolución es un chantaje sentimental que sustituye el análisis político y lo convierte en un tema de sentimientos y lealtades.”

Con calma, Chico quiere terminar de entender a William. Nunca había llegado a platicar tan a fondo. “Explicáte mejor, hijo, nunca me habías hablado así”

El muchacho sigue con su discurso “Y ahora han metido la religión de por medio. Las decisiones del gobierno y sus programas se acompañan siempre del “gracias a Dios”, “por la voluntad de Dios”, “con el favor de Dios”. Ortega manda y Dios provee. Me repugna cómo se manipulan las ideas moralistas, acordáte de que la consigna de la Chamuca del año 2008 fue “Cumplirle al pueblo es cumplirle a Dios”. Así justifican su despotismo. El moralismo cristiano del gobierno es su nuevo discurso que encubre los vacíos ideológicos del partido, no sólo en su retórica sino en el actuar de muchos de sus dirigentes y de sus militantes”.

Su padre se mantiene callado, no levanta la vista del piso. Nunca sospechó que su hijo tuviera esas ideas, que de pronto le cuestan entender porque nunca se había planteado su incapacidad de reacción desde ese punto de vista. Ante su silencio, William prosigue “Esa memoria del triunfo de la revolución sandinista se ha convertido en un chantaje sentimental que idealiza la revolución y convierte a todo lo que venga del sandinismo en algo bueno para el pueblo.”.

Chico ahora presta más atención a William, con la mirada le pide que prosiga. El muchacho ahora habla más calmado “Decíme pues, vos lo sabés bien, ¿En qué quedó aquella revolución?.. Vos no sos baboso, sabés bien como el gobierno de Daniel se pone al servicio de los ricos más poderosos, promueve una sociedad oportunista, individualista donde solo se busca la ganancia y el consumo. El éxito y el triunfo dependen de amasar dinero, se gane como se gane. Los políticos no tienen valores sociales, no defienden el interés público, sino su beneficio. En eso terminó la revolución de ustedes”.

Se dice fácil”, es todo lo que acierta a responder Chico, sumido en su congoja.

William se queda un rato pensativo, mirando el trago que tiene en la mano, como buscando la mejor manera de expresarse. Le pone la mano en el brazo a su padre antes de hablar y aquél pone la suya sobre la de su hijo y la acaricia “Padre, ese chantaje sentimental de la revolución pasada es el que justifica su poder político autoritario, patriarcal, vertical, excluyente. Ese chantaje es el que os obliga sentimentalmente a defender este gobierno.”.

Chico levanta la vista del suelo y concentra la mirada en su hijo antes de hablar “Así es, nunca quisimos reconocer nuestro fracaso. La revolución no nos dio lo que esperábamos. Es triste terminar la vida así”

William se levanta de un impulso y bota la silla. “No jodás, viejo. Aquí el que se aflige se afloja. Recuperá todo lo que te debe la vida. Hombres como vos son más necesarios que nunca en estos momentos. Veníte mañana con nosotros

Tal vez”, en todo lo que Chico responde. William sonríe, sabe el que viejo vendrá. Son ya las dos de la madrugada y abrazados de los hombros se retiran a sus cuartos.

Iván Blandón. Barcelona, julio 2018. 

NOTAS:

  1. Ave parecida al grajo
  2. Especie de somier de varas
  3. Sandalias
  4. Pantalón corto
  5. En España aloe Vera
  6. Hijo menor
  7. Emisora de extrema derecha
  8. Conductor de autobús
  9. Cooperativa de transporte sandinista
  10. Universidad pública en Managua
  11. Arroz cocinado con frijoles
  12. Cuenco hecho con la cáscara de Jícaro
  13. Al hombro
  14. Emisora independiente de orientación sandinista
  15. Pomelo
  16. Nombre popular para Rosario Murillo, vicepresidenta y esposa de Daniel Ortega
  17. Alcohólicos indigentes
  18. Miembros del Movimiento Renovador Sandinista
  19. Enfadada
  20. Bromista
  21. Golpiza
  22. Montón
  23. Paliza
  24. Bruja, mal nombre popular para Rosario Murillo
  25. Charlatán
  26. Lema de campaña de Daniel en las elecciones de 1990, que perdió. Gallo ennavajado hace alusión a las cruentas peleas de gallos.
  27. Astuto
  28. Charlatán
  29. Engañar con promesas
  30. Hija de la pareja adoptada
  31. Abusador de menores
  32. Con sinceridad
  33. Hermano
  34. Vaso corto ancho usado para güisqui
  35. Jodido
  36. Chivatos
  37. Arboles metálicos de unos 10 metros de altura, pintados de colores chillones y con alumbrado en la noche. La Vicepresidenta colocó en Managua 140 árboles de este tipo a un costo superior a los 25,000 dólares cada uno. Nunca se explicó a los ciudadanos el significado o simbolismo de estos árboles.
NOTA DE LA REDACCION DE GALDE. A lo largo de los últimos meses, la cuestión de Nicaragua ha sido un tema de constante preocupación en el equipo editorial de Galde. No en vano, tanto la deriva del régimen orteguista de los últimos años, como la represión desencadenada contra los estudiantes y la oposición durante los últimos meses, constituyen elementos que hablan a las claras de la descomposición moral y política de un proceso que suscitó en su día la simpatía y el apoyo de miles de internacionalistas llegados de todas partes del mundo, muchos de ellos también desde Euskadi. La revolución sandinista representó además un elemento de reflexión para el conjunto de la izquierda, por sus originales aportaciones a la historia de los movimientos revolucionarios del último siglo. En el marco de estas preocupaciones, Galde promovió el pasado 26 de junio una charla debate en el museo de San Telmo de Donostia, que contó con la presencia de varias personas de la Caravana de la Solidaridad con Nicaragua, acto que sirvió para difundir y denunciar la mencionada represión ejercida por el régimen de Ortega y Murillo. Ahora, en este Galde 22, queremos dedicar un espacio relevante a esta cuestión mediante la publicación de dos textos de distinta naturaleza. El primero es un artículo de Iosu Perales –buen conocedor del asunto y autor de diferentes artículos sobre esta cuestión a lo largo de los últimos meses acerca de las repercusiones en la izquierda de lo que está ocurriendo en Nicaragua. El segundo es un relato de ficción, escrito por Iván Blandón, que constituye toda una metáfora de las preocupaciones y conflictos emocionales y personales que sacuden a buena parte de la población nicaragüense, que participó activamente en la insurrección de 1979 y que hoy vive con desconsuelo la degeneración del sandinismo oficial. No es habitual que se publique en Galde un relato de estas características, pero creemos que constituye un texto valioso, de gran calidad literaria y que, además, ayuda muy bien a comprender una parte de lo que está ocurriendo.

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Migranteak, mugak eta bideak http://www.galde.eu/es/migranteak-mugak-eta-bideak/ Sat, 22 Sep 2018 09:16:14 +0000 http://www.galde.eu/?p=10577

 

(Galde 22, 2018/udazkena). Anaitze Agirre Larreta. Gipuzkoako SOS Arrazakeria.-

Bada ordua itsasoan erreskataturiko pertsonekiko erantzukizun txikiena izan nahian Europako herrialdeek darabilten lehia amaitzeko». Adierazpena Filippo Grandi ACNUReko Goi mandatariak egin zuen joan den abuztuaren 25ean.

EBren immigrazio politikaren ikurra izan da jarrera hori azken urteotan. 2015ean agerian jarri zuten ez zegoela politika bateraturik eta migranteen bizkarrean jarri zuten bere porrotaren zama. Errefuxiatuen krisia deitu zioten immigraziorako eta asilorako politika bateratu bat aurrera ateratzeko ezintasuna zenari. Ordutik, hildakoak pilatzen doaz Mediterraneo hondoan eta Ebren kanpoaldeko muga eta hesietan. 2015etik 10.000 lagundik gora hil dira Mediterraneoan IOMen datuen arabera.

Uda honetan ere ikusi ditugu EBko estatuen arteko desadostasunak migranteak hartzeko. Italiak disimulurik gabe erakusten du ez dituela migranteak bere lurraldean hartu nahi, eta horregatik ekainaren 11n Espainiako estatuak hartu zuen Aquarius ontzia Valentziako portuan. Keinu baikorra dudarik gabe. Abuztuaren 13an, ordea, Sanchezen gobernuarentzat «Espainia ez zen portu segurua».

Testuinguru honetan eta etengabean, migrazio gaietan edonolako erantzukizuna duten instituzio askok inbasioa eta uholdeen diskurtsoa eraiki eta komukabide ugarik barreiatu eta indartzen dute. Helena Maleno aktibistak dioen bezala, alarma eta beldurra elikatu, antsietate soziala sustatu, bere ezintasuna ezkutatu eta migrazio kontrol politika arrazistak justifikatu eta aplikatzeko: beroan eginiko kanporaketak, erreskatea ukatzea, teknologia militar geroz eta sosfistikatuagoa erabiltzea barne eta kanpo mugetan pertsonak atzeman eta geldiarazteko.

Diskurtso eta eraikuntza sozial horrek aurkezten dituzte migranteak ilegalak bezala, mehatxua diren kriminalak alegia, edo salbatu ezin ditugun biktimak. Edo biak batera. Uda honetan ere horixe gertatuko litzateke narratiba horren arabera. Estatuko hegoaldean gainezka daude iritsi diren migranteekin, migranteengatik. Txintik ere ez behin eta berriz errepikatzen diren etorreren aurrean erakundeek erakusten duten aurreikuspen eta baliabide faltari buruz. 2006an ere kontua bera zen, orduan kaiukoekin eta Kanarietan. Ordutik ez ote dute administrazio desberdinek egonkorra eta egiturazkoa den fenomeno bati erantzun egokia emateko denbora izan? Azken finean migrazioen atzean dagoena mundu mailako sistema ekonomiko globala da. Ez da berria, ezta puntuala ere. Iraunkorra da, eta Iparralde eta Hegoalde globalaren arteko desorekan oinarritzen den sistema ekonomikoak eragina.

2005 urriaren 12an El País egunkariak azalean atera zuen Marokon 30.000 migrante zeudela Ceuta eta Melillara «salto egiteko zain». 2014an datu berdina atera zuen portadan. Hamabi urteren ondotik kontakizuna berbera da. Kontesturik gabeko datuak barreiatzen dituzte, baina ez digute azaltzen Afrikan migrazio gehienak bertako herrialdeen artean gertatzen direla. Eta kontinente horretako biztanleei bisak ukatzen dizkiela sistematikoki Europak. Horrek eragiten dituela migrazio klandestino eta hilgarriak. Emakumeentzako zer esanik ez. Ahaztu egiten zaie aipatzea politika horiek sustatzen dituztela nagusiki pertsonen trafiko sareak, mafiak eta salerosketa. Azken horiek ondorio bat direla, ez migrazioen kausa.

Inbasio egoera etengabean bizi bagara, nola ulertu IOMren datuak? 2015ean milio bat inguru pertsona heldu ziren EBra Mediterraneoa zeharkatuz. 2018an eta orain arte, 71.000 lagun. Estatura 27.000. Iritsitakoei buruz, joan den abuztuan zioen Estatuan ACNUReko zuzendariak zifra horiek ez zirela arazo bat. Azken hilabeteotan Italiak Mediterraneo zentrala itxi du, Libia geroz eta hilgarriagoa da bidaian daudenentzat. Beraz, Espainia hegoaldeko bidea indartu da uda honetan. Eguraldiak ere lagunduta, migranteek bide hori hartzen dute. Gainera, Maroko eta Estatua arrantza akordioa negoziatzen ari ziren, eta Maroko negoziazioen norabidearekin pozik ez dagoenean migrante gehiago iristen dira Espainiako kostaldeetara. Eta ez dezagun ahaztu, migrazio bide hau ez da berria. Berria ez den bezala Euskal Herria zeharkatzen duen bidea. Adibidez, Irun eta Hendaia arteko trantsito hori aspaldikoa da. Uda honetan pertsona gehiago pasatu direla bistan da, eta mugan sistematikoki polizia frantsesak txuriak ez direnei kontrol arrazistak egin eta bueltarazten dituztela, Schengeneko ituna kolokan jarriaz. Horregatik, jendea Irungo aldean geratzen da egun batzuetan blokeaturik, jarraitzeko aukera topatu arte. Baina, berriz ere, zenbakien dantza nahaspilatsuaren atzean ezkutatzen dena da, asko jota mugalde honetan 70 lagun inguru daudela egoera horretan, eta pertsona horiek modu duin eta integralean artatzea ez dela arazoa, baliabideak badaudelako. Borondate politikoa da behar dena. Beste hainbeste gure artean gelditu nahi dutenei buruz.

Hala ere, kontrol politikak dira bultzatzen direnak, askotan eskubideak urratuz. Nahiz eta kontraesan argia egon demografo eta ekonomialariek esaten dutenarekin: immigrazioaren beharra dugula gure gizarte sistemari eutsi ahal izateko. Munduko Bankuak ere hori aitortu du joan den ekainean argitaraturiko txosten batean. Hemen, Beatriz Artolazabal Gizarte gaietako sailburuak ere antzeko zeozer azaldu du aste honetan. Euskadik jasotzen dituen 10.000 pertsonak behar dituela. Nahiz eta elkarrizketa berean gaineratu iristen diren adin txikikoak erkidegoen artean banatu beharra dagoela, ezin ditugula hartu.

Hori guztia gertatu eta kontakizun tranposo hau saltzen diguten bitartean pertsonek, bizitza hobeago baten bila edo babesa behar dutelako, euren herrialdeak utzi eta bizitza arriskatzen jarraituko dute. Horren aurrean, gizarte zibilak geroz eta ozenago eta argiago adierazten du zein den bidea, Euskal Herrian uda honetan gertatzen ari diren mugimenduak ikusi besterik ez dago. Ea instituzioek arreta jartzen duten.

Berria: berria.eus 2018-09-12:  Migranteak, mugak eta bideak

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“Huellas de luz, registros de dolor” fotos de la migración http://www.galde.eu/es/huellas-luz-registros-dolor/ Sat, 22 Sep 2018 09:14:01 +0000 http://www.galde.eu/?p=10632

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Reseña de Sabiñe Zurutuza.-

RESEÑA
“Huellas de luz, registros de dolor”,
Testimonios de la fotografía de la inmigración,
Chema Castiello,
Gakoa

Huellas de luz, registros del dolor es un libro editado por Gakoa que nos acerca al mundo de la inmigración y, más específicamente, al trabajo de seis fotógrafos 1que han sido capaces de registrar su devenir y que han construido con ello una obra de singular importancia. La selección de los fotógrafos, su obra, permite dar cabal cuenta de las pesadumbres que acompañaron a las personas inmigrantes en nuestra tierra: el cierre de las fronteras, el viaje en pateras, la muerte en el camino, el retorno del cadáver, la explotación, la persecución, el racismo, la invisibilidad social… De su mano conocemos, no sólo el resultado de sus trabajos sino las motivaciones de cada cual, las limitaciones a que se enfrentan, los medios técnicos y su particular concepción de la fotografía, la relación con quienes protagonizan sus fotografías, su imbricación con movimientos sociales, las dificultades para encontrar un soporte económico a su labor… Sus trabajos fotográficos tienen la osadía de combatir la pasividad y denunciar lo que acontece.

“Joven emigrante senegalés se esconde en las afueras del pueblo”. (Tamanrasset, 2005). Sergi Cámara.

“Un camerunés intenta pasar la escalera por la primera valla”. (Melilla, 2004) Sergi Cámara.

«Muerte a las puertas del paraíso» (Zahara de los Atunes, 2000) Javier Bauluz.

“Naufragio” (Fuerteventura, 2004) Juan Medina.

Identificando a dos hombres subsaharianos.” Plaza Embajadores (Madrid, 2010) Olmo Calvo.

Clemente Bernad.

“Hay que dejar hablar al silencio”. Consuelo Bautista.

Juan Medina.

 

Notes:

  1. Javier Bauluz, Juan Medina, Sergi Cámara, Clemente Bernard, Olmo Calvo, Consuelo Bautista

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El Periscopio: “Otra música” http://www.galde.eu/es/el-periscopio-otra-musica/ Sat, 22 Sep 2018 09:12:14 +0000 http://www.galde.eu/?p=10588

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Jasón & Argonautas.-

Otra música

I. Obertura. ¡Jesús, las cosas que hemos visto, Sir John!, le repetía insistente Maese Shallow a su viejo amigo Falstaff en Campanadas a Medianoche. Ocurría en tiempos de Shakespeare, pero ahora pasan también tantas cosas sorprendentes y va todo tan rápido, que el trimestre que va de Galde a Galde es ya pasado remoto inabarcable.

Por hablar solo de cultura, que es nuestro cometido: ¡Quién hubiese imaginado que la circunspecta Academia Sueca del Nobel pudiese protagonizar tal novelón de ceses, dimisiones, acusaciones de abusos, violaciones e intrigas que ni Mankell lo hubiese mejorado en uno de sus casos del inspector Vallander! Conclusión: literatos castigados sin premio.

La otra cara del abuso es que sus víctimas, sobre todo mujeres, se cansan de serlo. Desde denuncias en la Ópera de París al despido de un director de orquesta en Ámsterdam, no hay sector artístico-cultural que no esté realizando su particular limpieza. Aunque es improbable que las artes provoquen cambios políticos inmediatos, sí que animan a que la gente mire el mundo de forma distinta, y esto al final va abriendo caminos. En Baltimore, por ejemplo, un museo se desprende de algunos Warhols y Rauschenbergs para financiar la compra de obra de mujeres y artistas negros con el fin de “corregir el canon artístico”. Sin cambio cultural, no se entendería tampoco que en Cuba estén pensando en enmendar décadas de homofobia e incluir el matrimonio homosexual en su nueva Constitución.

II. Intermezzo brevissimo. Mientras todo esto pasaba en el extranjero, por aquí hasta los más inmovilistas veían también necesario un cambio de partitura. La charanga ya no daba más de sí. Y sonó la flauta y ocurrió. El cachazudo gobernante que nos desgobernaba fue mandado a descansar. Valdría para él aquel epitafio que dedicaron a un tranquilo fraile: “Aquí Fray Diego reposa/y jamás hizo otra cosa”. También se esfumó el ministro de Educación y Cultura, aquel que en la Semana Santa de este año, y de este siglo, cantaba en Málaga Soy el novio de la muerte al paso de la procesión del Cristo legionario.

Y en esto, llegó Màxim, “El Breve”. Vino, vio y marchó, si bien no por propia voluntad. Amaba la cultura y la transparencia, dijo. El que Hacienda le hubiese metido un puro por ensayar ingenierías fiscales, no le pareció motivo suficiente de incompatibilidad para el cargo. Màxim Huerta: un día para conocer su nombre, otro para sustituirlo, y una hora para olvidarlo. Casi da pena.

III. Primo movimento. Andante, ma non troppo. La peña cultural es fácil de ilusionar. Llegó Guirao entre aplausos del respetable y ha tomado la batuta con energía y dominio de la situación. No trae mala tarjeta de presentación: Museo Reina Sofía, La Casa Encendida y un cuero curtido en toma y daca institucional. Uno que puede darle algún uso a la cartera ministerial. Y ha empezado raudo el baile: bajada del denostado IVA del cine, aviso a los exhibidores sobre las consecuencias de no revertirlo en el precio de las entradas, primer histórico multazo a una página de descargas ilegales e, incluso, amenaza a la intocable SGAE de ser “intervenida temporalmente” si no endereza sus interminables conflictos.

Los nombramientos tampoco han pasado desapercibidos: Olvido García Valdés, poeta, directora general del Libro, o la bilbaína Amaya de Miguel al frente del INAEM con la misión de renovarlo y hacer que las orquestas y las compañías nacionales de teatro y danza con sede en Madrid “recorran todo el territorio”. Obvio, pero novedoso oír que si las pagamos entre todos, también las disfrutemos. Otro poeta de renombre, García Montero, asume el Cervantes. Su declaración de que “lo más poético que existe para los proyectos culturales es el dinero”, muestra que además de la lírica, domina la prosa. Necesario en un país que está a la cola de Europa en inversión cultural.

Gestos prometedores, pero el listado de causas pendientes es largo, su gestión dificultosa y el tiempo breve: Ley Mordaza, la de Propiedad Intelectual, la de Mecenazgo, promulgar una de acceso a la cultura, medidas fiscales que hagan competitiva la empresa cultural, igualdad de género, puesta en marcha del Estatuto del Artista y el Trabajador de la Cultura para que sea menos precario el trabajo intermitente y el cobro de pensiones de medio millón de personas. Mirar al largo plazo en este tiempo de cambios.

En fin, todo apremia tras diez años de devastación. Suena otra música. Ojalá que la orquesta no acabe desafinando.

IV. Coda. Un ruego: ahora que en RTVE ruedan más cabezas que en tiempos de Robespierre, ¿podría alguien ocuparse de que el ente público audiovisual tuviese alguna utilidad cultural?

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Jonas Mekas y sus filmaciones http://www.galde.eu/es/jonas-mekas-y-sus-filmaciones/ Sat, 22 Sep 2018 09:10:14 +0000 http://www.galde.eu/?p=10594

Jonas Mekas y sus “Diaries, notes & sketches, also known as Walden”, filmados en 1969

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Óliver Mínguez Arín.-

¿Puede el ser humano ser libre e independiente? Con la intención de responder afirmativamente a esta compleja cuestión, Henry David Thoreau construye su propia cabaña en el bosque, cerca del lago Walden en Concord (Massachusetts) para “vivir deliberadamente, para enfrentar solo los hechos esenciales de la vida”. El 4 de julio de 1845, dos meses después de construir su pequeño nuevo hogar, Thoreau se instala allí. Durante los próximos dos años, dos meses y dos días, vivirá una experiencia de autosuficiencia recogida y documentada en las páginas de Walden (1854), obra de la que, inspirado libremente, Jonas Mekas tomará prestado el título para denominar a su serie de diarios Diaries Notes & Sketches (1969) filmados más de un siglo después. Si bien poco tienen que ver en lo concreto las obras de estos dos autores excepto por el título, una idea persistente recorre el pensamiento de ambos: vivir lo que la vida es.

La vida de Jonas Mekas, lituano de nacimiento, comienza ligada a la lectura y a la escritura. Trabaja como editor técnico de un semanario semiliterario nacional, como redactor de un semanario provincial y publica sus primeros poemas. Pero el inicio de la Segunda Guerra Mundial trunca sus planes. Desde entonces su destino va a estar marcado por la huida. Huida como consecuencia de lo que ocurre durante los años de ocupación alemana de Lituania (1943-1944), cuando participa en grupos “anti-alemanes”. Un acontecimiento fortuito, el robo de su máquina de escribir, le obliga a escapar de su país natal por miedo a que los nazis descubran la herramienta con que se habían realizado acciones en su contra y el ladrón confiese, incriminando así a Mekas, de dónde la sacó: el altillo de la casa de su tío. Dada la situación, comienza un exilio junto con su hermano Adolfas. Viaje involuntario en el que recorrerán diferentes lugares de Alemania como refugiados y en el que pasarán por diferentes campos de trabajo forzados y campos para desplazados alemanes. Otro poblamiento, otra Europa.

El 29 de octubre de 1949 llegan a Nueva York. El plan inicial era ir a Chicago a trabajar en una panadería pero la ciudad fascina tanto a los dos hermanos que deciden quedarse. Sin embargo, pronto se dan cuenta de que la metrópoli de las atractivas luces de neón poco o nada va a regalar a unos desplazados. Los primeros años allí van a ser difíciles, dada la escasez de recursos a que tienen que enfrentarse. Hay poco trabajo y demasiados candidatos a los puestos. Aún así, con el jornal de un día, seis o siete dólares, se puede sobrevivir. La difícil situación económica fuerza a Jonas Mekas a encadenar con mayor o menor fortuna trabajos precarios. Pero para él, a pesar de todo, “experimentar las penurias de ese gran sueño llamado capitalismo, vale la pena para un poeta”.

El trabajo, la falta de dinero, observar Nueva York, Brooklyn y la gente que lo habita será clave en sus diarios escritos. Pero poco a poco el cine será la actividad que ocupará la mayor parte del tiempo de Mekas. Tras sus primeras filmaciones a modo de prueba y con pocas pretensiones, el gran cambio ocurre unos años después. En 1958 se ofrece para trabajar como columnista con una sección de cine hasta ese momento inexistente en el Village Voice. En esa sección publicará regularmente sobre cine independiente y cine expandido. Cronista de lo que va a denominarse como nuevo cine americano o cine underground, sus primeras reflexiones en torno a la imagen van a ser cruciales para el desarrollo de su estilo. Defensor del cine no-narrativo, se autodesigna ministro de defensa y propaganda del nuevo cine. Aboga por films menos perfectos y más directos y sostiene que el cine oficial ha muerto. Durante los años sesenta compagina su actividad en el Village Voice con sus filmaciones. Va a ser una década muy prolífica en la que va a fundar la Film-Makers’ Cooperative y la Film Makers Cinematheque, años de gran efervescencia artística en Nueva York donde va a estar en contacto con artistas como Judith Malina y Julian Beck de The Living Theater, Andy Warhol, The Velvet Underground, Yoko Ono, John Lenon, Stan Brackhage, George Maciunas, Salvador Dalí, Gregory Markopoulos, Ken Jacobs…

Presentada en el Elgin Theater, el día 20 y 24 de diciembre de 1969, Diaries, Notes and Sketches, also known as Walden, recoge algo más de tres horas de diarios filmados entre 1964 y 1969. Dividida en seis rollos, la película funciona a modo de notas en las que Jonas Mekas trata temas de la vida cotidiana de lo más variados. Aprovechando la ligereza de su equipo de filmación, una cámara Bolex de 16mm, explora las posibilidades técnicas que le ofrece, forzando tanto la entrada de luz como la velocidad, además del movimiento propio del uso sin trípode y el montaje en cámara, rompiendo cualquier tipo de narrativa normativa. Una aparente sencillez en la que se suceden rápidamente series de planos rápidos, temblorosos, en los que destaca la gestualidad, el propio movimiento de Mekas cámara en mano, instrumento de escritura no sujeto a unas leyes de la narración o a convencionalismos visuales sino utilizada como un apéndice del cuerpo del que filma, donde la expresión y la operatividad construyen fragmentos de instantes vividos, de memoria. Breves momentos fugaces de movimiento, luz, color. Imágenes mostradas para ser vistas por lo que son: imágenes y solo imágenes. Y es que lo que se ve, es lo que se ve. Nada más. Retazos que inundan nuestra vista que es incapaz de procesar la totalidad de lo representado. Postura filosófica de Mekas que entronca con sus reflexiones respecto al sentido de la vista y el ojo como órgano capaz de ser entrenado y de ser llevado a nuevos terrenos.

Walden muestra escenas cotidianas. Normalmente no repararíamos en ellas por su intrascendencia pero no hay duda de que están dotadas de una particular belleza. Mekas trabaja con detalles o descartes que quedarían fuera de cualquier película convencional. De este modo da sentido a un diario que construye sin jerarquizar los contenidos. El invierno en Nueva York, la primavera en Central Park, la boda de unos amigos… Nada es más o menos importante. No pretende establecer una dramaturgia, tampoco entra dentro de sus intereses conducir al espectador a través de un hilo argumental. Las secuencias funcionan a modo de poemas libres. Las imágenes se suceden vertiginosamente. Apenas hay descanso. Prescinde en la medida de sus posibilidades de la sala de montaje y de la elipsis. Utiliza el encabalgamiento que adecua con los intertítulos que van separando y uniendo las secuencias. Introduce el factor tiempo, como en la secuencia del faro de Cassis, rodado a cámara lenta en una sola toma de 24 horas.

Para concluir, si dividiésemos en dos grandes corrientes —si se permite la simplificación— el desarrollo de la historia del cine, siendo una la de los hermanos Lumière y otra la de David Wark Griffith, queda claro que Mekas se decanta por la de los inventores del cinematógrafo, a los que les dedica esta película, toda una declaración de intenciones. En el fondo, cada diario, nota y sketch es una celebración. Walden celebra la vida de la manera más directa y sencilla, buscando la realidad entendida en sentido jungiano como “lo que produce una acción”. Es la muestra de cómo volverse más real en una era de irrealidad, en aceptar la realidad tal cual es, presentada como un regalo. Llegar a lo que la realidad es sin quedarse a las puertas o en el “casi”, como Mekas dice: “casi saltar una valla significa haber derribado la barrera. Casi nadar a través de un río significa haberse ahogado”. También celebración que señala que el cambio de uno mismo es posible, al igual que pensaba Thoreau: “no hay otro camino, decimos, cuando en verdad hay tantos como radios cabe trazar desde un centro. Todo cambio se nos antoja un milagro a la vista, y este prodigio se sucede ininterrumpidamente a cada instante.” Reflexiones y obras tan pertinentes hoy y en el contexto del Mayo del 68 del que ahora se cumplen 50 años.

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Cerrar el pasado en presente incomodo http://www.galde.eu/es/cerrar-pasado-presente/ Sat, 22 Sep 2018 09:08:14 +0000 http://www.galde.eu/?p=10603

 

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Pedro Berriochoa.-

Reseña:
Antonio Rivera (ed.):
Naturaleza muerta. Usos del pasado en Euskadi después del terrorismo,
Prensas de la Universidad de Zaragoza,
Zaragoza, 2018, 224 pp.

Los investigadores del Instituto de Historia Social Valentín de Foronda de la UPV/EHU se acaban de apuntar otro tanto: un nuevo libro coral formado por diferentes capítulos que tienen por eje la violencia política en el País Vasco, y que particularmente discurren en torno a las reflexiones sobre el terrorismo de ETA y su relato. El Valentín de Foronda lleva cerca de tres lustros ocupándose de la historia de la violencia en el País Vasco. Las víctimas de la Guerra Civil y la represión franquista, los abusos de la violencia policial o los efectos del terrorismo etarra han sido algunos de sus objetos. El fruto más mediático ha sido el Informe Foronda de Raúl López Romo (2015).

En este nuevo trabajo han participado reputados veteranos (Antonio Rivera, Luis Castells, José Mª Portillo), investigadores consagrados (Fernando Molina, Joseba Louzao, José Antonio Pérez, Raúl López Romo, Gaizka Fernández Soldevilla) y jóvenes emergentes (Víctor Aparicio, Javier Gómez, Erik Zubiaga). Los capítulos discurren en torno a una variada gama de discursos que van desde el potente estudio teórico del editor Antonio Rivera hasta el postrero, más narrativo, de Fernández Soldevilla, que narra los sucesos de hace ahora medio siglo: el primer asesinato de ETA y la ascensión a los altares de su protomártir, Xabier anaia.

El título responde a la aspiración de todo historiador: convertir en cerrado, en naturaleza muerta, el pasado. Un sueño utópico, pues el pasado siempre llama dos o muchas más veces a la puerta, convocado por un presente incómodo que lo interpela para recuperarlo una y otra vez. A todos los autores, como historiadores, les preocupa la responsabilidad moral ante los relatos surgidos en torno a la huella dejada por el terrorismo de ETA tras su cese de la violencia armada en 2011. Esa preocupación se funda en la búsqueda de la verdad propia de la Historia, con mayúscula, ahogada muchas veces en el pozo de la memoria (o mejor, de las memorias indiscriminadas) o en el de las historietas de los ideólogos-partisanos que pretenden justificar el terrorismo etarra y eximirlo de cualquier responsabilidad.

La violencia de ETA, antes justificada por sus seguidores, ha pasado a dejar de existir sin que a sus autores o a sus defensores se les haya movido una ceja. Lo conveniente de antes se ha trocado en no conveniente ahora sin ninguna justificación ante el “pueblo vasco”, ante el que dicen responder.

Los autores citados combaten los intentos espurios de difuminar la responsabilidad etarra en un cúmulo de violencias que se remontarían hasta el golpe de estado de 1936 y la Guerra Civil, o antes. Detrás se encuentra el mito del conflicto permanente entre la sufrida Euskal Herria y sus enemigos, particularmente la pérfida España, o adaptándonos a su vocabulario, su Estado. La violencia de ETA se encontraría subsumida en ese largo rosario de violencias y sería una manifestación inevitable de ese viejo y eterno conflicto. Víctimas y victimarios se encontrarían unidos en un sufrimiento universal de vascos en comunión ante el altar martirial del sacrificio perpetuo. Esta idea marcadamente religiosa estaría detrás de los relatos de los ideólogos de la izquierda abertzale, pero también, en gran medida, de la Secretaría de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco, cuyos máximos responsables proceden del mismo humus.

Frente a una política de asunción de responsabilidades, paz, perdón y reconciliación se opta por “ganar el relato” y caer de pie en la nueva coyuntura política tras el fin de la actividad de ETA, como si casi nada hubiera pasado. En definitiva, estamos ante un libro de una factura académica impecable, prolijo en bibliografía y aparato crítico, pero de lectura relativamente fácil. Sería conveniente que trabajos como el presente encontraran un nicho más cercano y un carácter más marcadamente divulgativo. En la enseñanza secundaria encontrarían un terreno interesante.

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“Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal” http://www.galde.eu/es/sensibilidad-inteligencia-vegetal/ Sat, 22 Sep 2018 09:06:14 +0000 http://www.galde.eu/?p=10609

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Manu Gonzalez Baragaña.-

RESEÑA.
“Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal”.
Stefano Mancuso y Alessandra Viola.
Edit. Galaxia Gutemberg

Las plantas podrían perfectamente vivir sin nosotros, en cambio nosotros sin ellas nos extinguiríamos en un breve periodo de tiempo. Es más, en el planeta Tierra existe tan sólo un 0,3% de vida animal frente a un 99,7% de vida vegetal. Y sin embargo, expresiones como «vegetar» o «ser un vegetal» indican en casi todas las lenguas unas condiciones de vida reducidas a la mínima expresión.» Con esta aseveración, Stefano Mancuso, neurobiólogo y director del International Laboratory of Plant Neurobiologye impulsor de The Society of Plant Signaling and Behavior, ha escrito un interesante y sugerente libro divulgativo sobre la vida de las plantas, contando con la colaboración de Alessandra Viola, periodista científica. Esta coautoría permite la lectura fácil de una tesis fundamental del libro: que las plantas son seres inteligentes que se comunican con el entorno que les rodea, con las otras plantas, con los insectos o con los animales superiores. ¡Y nosotros sin enterarnos!

Salvo algunas fantasías poéticas y la humildad intelectual que proporciona una visión crítica del antropocentrismo dominante, este libro me ha abierto una nueva ventana al maravilloso mundo de las plantas, nuestras relaciones con ellas y lo mucho que aún nos pueden enseñar.
Mancuso sostiene que lo que nosotros consideraríamos como la función neural que realiza el cerebro animal, en las plantas lo realizan las raíces, planteando además una cuestión de mucho interés para la investigación de la inteligencia en general pues, según el autor, «al estudiar las características de la inteligencia vegetal resulta evidente la dificultad que tiene el ser humano para comprender los sistemas vivos que razonan de manera distinta a la suya. Se diría que sólo somos capaces de apreciar inteligencia parecida a la humana».

El libro explica cómo las plantas son la base de la vida para nuestra especie porque son la conexión entre el sol y la tierra y son quienes efectúan la transformación de la energía solar en la energía química, proporcionando los azúcares sin los que no podríamos vivir, recordando además que las plantas son la base de la cadena alimentaria. Esboza también el papel cultural de las plantas en las distintas sociedades humanas, su simbología, etc. Pero la obra de Mancuso va mucho mas allá y en sus cinco didácticos capítulos desgrana cómo las plantas tienen sentidos, se comunican y poseen inteligencia, con capacidad, a su manera, de resolver problemas. En cada uno de los capítulos se puede encontrar una bibliografía que permite seguir navegando en un «Arca» de otro necesario Noé que se olvidó de las plantas.

En el capítulo donde expone su investigación sobre los sentidos de las plantas, -pese a que no tengan ojos ni nariz ni orejas-, el autor describe lo que denomina sentidos como la vista, olfato, oído e incluso gusto y tacto de las plantas, llegando a identificar otros quince sentidos, detallando cómo las plantas perciben parámetros físicos y químicos de los que los animales no se percatan; también campos como el eléctrico o el magnético que muy pocos animales advierten, o pasando a explicar la capacidad de determinadas plantas para reconocer y distinguir componentes químicos como metales o diferentes tipos de contaminación. Precisando el lenguaje vegetal, Mancuso describe la forma en que las plantas se comunican y llegan incluso a reconocer su parentela, cómo son sus relaciones sexuales o las formas en que lo hacen con animales. En el último capítulo del libro se presentan las ideas básicas de las investigaciones desarrolladas en biología vegetal, aseverando que las plantas son seres inteligentes, entendiendo por inteligencia la capacidad de resolver problemas, aunque su toma de decisiones sea en tiempos más largos que los de nuestra especie.

La obra también permite, quizás, abrir una mirada más amplia a las actuales corrientes animalistas, al evidenciar la pequeñísima parte de la masa viva del planeta que representamos los animales, pudiendo considerarse la insistencia exclusivamente animalista una especie de antropocentrismo «ampliado», como ya he leído en algún sitio.

Aunque el autor reconoce que hay muchas cuestiones controvertidas y queda mucho por descubrir, nos recuerda que la Comisión de Bioética Suiza, compuesta por personas del mundo científico de muy diferentes disciplinas: filósofía y ética, biólogía molecular, ecología y ciencias naturales, etc., se ha mostrado unánime en una cosa: las plantas no pueden ser tratadas de modo arbitrario.

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Carta a Enrique Villarreal «el Drogas» http://www.galde.eu/es/carta-a-el-drogas/ Sat, 22 Sep 2018 09:04:14 +0000 http://www.galde.eu/?p=10618  

(Galde 22, otoño/2018/udazkena). Atxito Sudupe.-

A propósito del concierto de rock de 1983 en Tudela.

Estimado Enrique

En la entrevista que publicó la revista GALDE en su número 21 (Entrevista con Enrique Villarreal “El Drogas”) comentas en una de tus respuestas que, en la fecha de 3 de junio de 1983, se celebró en Tudela un concierto de rock con motivo del aniversario del asesinato de Gladys del Estal. Tengo dudas tanto de la fecha como del motivo del concierto. Asistí al concierto que se celebró en Tudela, pero el 22 de octubre de 1983, contra la entrada en la OTAN y el cierre del polígono de tiro de las Bardenas. Me pregunto si hubo dos conciertos, uno el 3 de junio y otro el de 22 de octubre, ¿o se confunden el uno con el otro? Sabes de sobra la connotación “fundacional” que se le ha dado a este concierto para la historia del Rock Radical Vasco como para hilar fino.

Marino Goñi, Fundador y director -ahora jubilado- del sello discográfico Gor, en la revista TK 25: El 18 de Octubre de 2013 se cumplen treinta años de la publicación en el diario Egin del Manifiesto del Rock Radical Vasco.(…) El manifiesto se publicó en “Plaka Klik”, las recién estrenadas páginas dedicadas al rock local del diario Egin. El manifiesto llama a participar al público en un concierto en contra del Polígono de Tiro de las Bardenas en Tudela que se titula “El rock de Euskadi contra la OTAN”. En este concierto tocaron los grupos Basura, RIP, Eskorbuto, Zarama, Barricada, La Polla Records y Hertzainak […] párrafos de lo publicado ese día: […] Las razones sobre las que nos apoyamos para afirmar la existencia del “Rock Radical Vasco” son: El convencimiento de que esta música no es producto de una moda sino de la situación socioeconómica de Euskadi. De ahí que los grupos aparezcan y se desarrollen en unas zonas determinadas como La Margen Izquierda, Mondragón-Eibar, Gasteiz-Agurain, Iruña, Rentería, etc. De todas formas esta difusión geográfica no impide un mismo mensaje de feroz crítica con un % de mala hostia tan puro como nuestra triste realidad. Otro elemento de unión, para nosotros primordial es el radicalismo en todos sus aspectos; musical, ya sea por los caminos del punk o del heavy más fiero, de imagen, posturas y letras […] Radicalismo que conlleva una gran marginalidad, muy a nuestro pesar, por todos lados, excepto en la audiencia.

Juan Carlos Azkoitia, autor del libro “Eternas Cicatrices” y antiguo Hala Bedi Irratia, en una entrevista (Texto completo en: https://eh.lahaine.org/eternas-cicatricesh-una-emotiva-historia): El famoso RRV, rock radikal vasco fue una etiqueta musical creada por la discográfica navarra Soñua, por parte de Marino Goñi y José Mari Blasco en 1983. El primer concierto denominado como de rock radikal vasco se hizo el 22 de octubre de 1983 en Tudela, sur de Navarra, como concierto antinuclear y contra el campo de tiro de las Bárdenas.

No he encontrado referencias de ningún concierto con fecha 3 de junio, aunque coincide con la fecha del aniversario de Gladys y seguro que en Tudela se organizaron actividades durante ese día, pero sigo sin tener evidencias de la existencia del concierto en los términos que planteas en la entrevista.

Aprovecho también para comentarte un par de anécdotas que recuerdo del concierto de Tudela y sobre las que, seguro, tienes alguna noticia. No alimentan la narrativa de las viejas glorias y el cantar épico, pero me parece que ilustran también el espíritu de la época. La primera tuvo lugar mientras actuaba Hertzainak. Al poco de comenzar su actuación se lanzó contra el escenario una botella de vidrio con mucho peligro para los músicos, que pararon de tocar, momentáneamente, pero al rato siguieron. Al poco, otro vidrio rozó las chapas de Txanpi el batería, pararon el concierto y se retiraron del escenario. Entre tanto, los organizadores dieron con el bien nutrido grupo “arrikalari” a quienes Hertzainak, probablemente, les parecería poco fiero o radical. La cosa se puso seria y Hertzainak seguía sin querer salir al escenario en aquellas condiciones. Los organizadores del acto, acompañados por alguna gente que presenciaba el concierto, garantizaron aunque no sin dificultades, que no se volviera a lanzar ninguna botella más. Hertzainak volvió al escenario a terminar su actuación y el resto del concierto seguimos alegres y combativos.

Te acordarás también de como Eskorbuto terminó su actuación aporreando la guitarra contra el tablao al más puro estilo Jimi Hendrix. La Polla afirmaba entonces que ese día los colegas de Eskorbuto les robaron una guitarra al final del concierto y que por este motivo no actuarían jamás juntos en ningún concierto a partir de entonces. No he podido verificar si posteriormente tocaron juntos alguna vez ni por supuesto tengo sentencia sobre el robo de la guitarra. Pero ya tiene que la unión en el radicalismo que rezaba el manifiesto se enredara de mala manera por una interpretación un tanto ventajista de la guitarra para quién se la trabaja.

Por último, no quisiera terminar sin expresar mi reconocimiento hacia este movimiento musical heterogéneo, lleno de bajas en sus filas, que fue capaz -en estrecha colaboración con las radios libres, gastetxes, fiestas y txoznas, fanzines, militantes de diversos grupos políticos y activistas de casi todos los anti (mili, OTAN, nucleares, polígonos de tiro y bases militares, represión….) –de abrir una nueva ventana en el panorama musical vasco de los años 80 y conectar con la juventud rebelde de aquellos años. Entonces participaba en la Movida Anti-OTAN y, como ocurría en aquellos casos, acudimos al concierto por la causa y la parranda en otra versión del bietan jarrai. No nos defraudaron las expectativas. Fue una ocasión única para ver por primera vez a alguno de los grupos  y a todos juntos en la misma cartelera. Gracias a aquella peña otros podemos dar testimonio de lo vivido o recordado. Salud.

Atxito Sudupe

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Número 21 de GALDE ·sumario http://www.galde.eu/es/numero-21-de-galde-sumario/ Tue, 10 Apr 2018 10:02:21 +0000 http://www.galde.eu/?p=9032

**Ver y descargar la revista Galde 21 completa en pdf
**Ver y descargar el Dossier Galde 21 en pdf, “Mayo 68, cincuenta años después”
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Galde 21 primavera/2018/udaberria

aurkibidea sumario

ELKARRIZKETA


 

Editorial

GALDE 21

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera, escribió en algún momento Neruda. Y con esta voluntad de existir para aportar pensamiento y miradas reflexivas, en esta primavera del 18, aflora un nuevo número de Galde con un dossier centrado en las primaveras de hace 50 años. Culminación e inicio espectacular de procesos sociales, culturales, políticos… que en ese año se produjeron en ámbitos históricos y territoriales diferentes y que ha venido a denominarse como «mayo del 68».

La entrevista con Enrique Villarreal, el que fuera cantante de Barricada, proyecta su gran calidad humana y visibiliza muchas otras facetas del «Drogas»: poeta, escritor, impulsor de múltiples iniciativas sociales y que viene colaborando activamente en la recuperación de la memoria histórica.

En la primera parte de este número se recogen también interesantes reflexiones sobre el último e histórico 8 de marzo, donde las reivindicaciones feministas impregnaron a toda la sociedad; también están presentes Ekai, el adolescente trans que se quitó la vida, la influencia de la violencia de ETA sobre el socialismo vasco, y un actualizado análisis de la crisis de lo vivo sobre la vida y sobre los problemas sociopolíticos asociados al desafío climático.

La situación en Italia y Suráfrica son alguna de las partes de la actualidad mundial examinadas. Además del apartado cultural, donde se recoge, entre otras cuestiones, un recorrido por el tiempo de la música contestataria vasca, podremos disfrutar de una lectura primaveral con las colaboraciones habituales de Lourdes Oñederra, Alberto Surio, Inaki Irazabalbeitia, “El Periscopio” de Jasón & Argonautas, o el «Dicen», de K. Uranga.

 

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Entrevista: Enrique Villareal “El Drogas” http://www.galde.eu/es/entrevista-enrique-villareal-el-drogas/ Tue, 10 Apr 2018 10:00:09 +0000 http://www.galde.eu/?p=9049

(Galde 21 primavera/2018). Entrevista realizada por Iñaki Bolibar, Koldo Unceta.

Enrique Villarreal, “El Drogas”, no es sólo un músico reconocido, que lideró Barricada y ha participado en diversos proyectos musicales. Es también poeta y escritor. Y es, sobre todo, una persona comprometida. Sus trabajos sobre la memoria histórica y su implicación con diversos colectivos y luchas sociales, así lo atestiguan. Estuvimos charlando con él, en su Txantrea, durante más de hora y media. Este es un resumen de lo que nos contó.

Tienes ya por detrás un recorrido muy largo. ¿Cuáles son los momentos que recuerdas con mayor agrado? ¿Cuáles consideras los más importantes de tú carrera?

E.D.- Es complicado, porque me dedico a una cosa que me gusta mucho. El oficio me obliga a dedicar mucho tiempo a la lectura y a la escritura, que son precisamente mis hobbies. Tengo que leer a otras gentes, para seguir en el aprendizaje de la escritura, y a la vez tengo que escuchar música para seguir en el aprendizaje de la composición y ambientaciones musicales diferentes. Y eso para mí es un lujo continuo. Recuerdo cuando tenía 16 años y comencé en esto, el cambio que supuso pasar de  beber Patxaran en la discoteca y salir de allí con esos pedos de licores dulces que son los que te daban llorera, a decidir que empiezo a perder el tiempo los fines de semana con la gente que le gustaba como a mí la música, y empezar a hacer canciones. Ahí comienza todo esto. Y luego la formación de Barricada, todos aquellos primeros años de ensayos de lunes a lunes y vuelta a empezar. También momentos muy concretos como pudo ser la muerte de nuestro primer batería Mikel Astrain, con el que tenía muchísima relación; estábamos todos los días juntos, ensayábamos todos los días, y luego nos íbamos a echar cervezas,  una relación corta en el tiempo, pero muy intensa. Duró en Barricada los dos primeros años, dos años y medio. Y luego en cada paso que se va dando, todo va viniendo y eso es lo bonito, que desde que te planteas teóricamente una historia, hasta que sale, la pasión  te lleva a vivir el trabajo. Y en eso estoy.

Has hablado de tus dos hobbies, el de escribir o leer, y el de la música ¿Qué fue primero? ¿Por dónde empezaste? ¿Primero escribiste y luego necesitaste ponerle música?

E.D.- La música me ha gustado desde siempre, pero antes de formar parte de un grupo como bajista comencé con escritos, con poemas, a los 16 años, en quinto de bachiller. Cada vez que escribía, al bolsillo; recuerdo que llevaba un fajo de escritos en el pantalón, o cuando llevaba chaqueta, pues en la chaqueta, y era una gozada. Me encantaba abrirlos y ver como se iban deshaciendo las hojas, y así empiezo. Luego con gente de mi clase, en quinto de bachiller, que habían montado un grupo. El bajista tocaba con una guitarra, haciendo de bajo, el otro aporreaba con un par de palos en los brazos de un sofá que teníamos en el local, y hacía de batería, en fin, cada uno un poco buscándose la vida. Y a mí me cogieron como letrista del grupo. La primera vez que vi una letra mía adornada con tres acordes, ese es el momento. No sabía si iba a vivir de esto o no, pero a partir de aquello supe que nada me iba a desviar, ya no iba a intentar ser jugador de fútbol, o hacer gimnasia plástica,… 

¿Percibes tu actividad más estrictamente literaria como algo diferente de la escritura para la música, o siempre cuando escribes estás pensando que eso puede tener detrás una música?

E.D.- Siempre que se escribe, el escrito tiene su propia música, y por lo que sea, esa musicalidad es la que te lleva a escribir sin rimas, ni medidas concretas.  Sin embargo, cuando estoy trabajando para una canción, la musicalidad, el ambiente, me está llevando hacia un sitio,… No sé, quizás es menos libre hacer una letra para una canción, que un escrito. Tampoco me puedo repartir como en los ordenadores, una carpeta para cada cosa, pero de repente tengo un momento enfebrecido de escribir, y en una semana solamente escribo historias. Luego, si me siguen gustando ocho o nueve meses después, formarán parte de un libro o de un conjunto de escritos. Los discos son otra cosa, ahí está todo más acotado. Primero, digamos que busco una ambientación musical o, si escribo de un tema, lo elijo para reflejar una música que luego voy a componer. La cosa tiene su maridaje, su punto guapo. Luego estoy 10 días sin venir a casa nada más que a comer, metido en el local 12 horas diarias,  en un proceso continuo de composición y de grabar, y así sale.

Supongo que estarás harto de que te pregunten estas cosas, pero es tan difícil separarte a tí de Barricada, y de la historia de Barricada, que es inevitable preguntarse ¿Que buscabas en Txarrena, que no tuviera Barricada? ¿Qué vacío se llenaba allí, o que necesidades?

E.D.- A mí lo que este oficio me permite es conocer gente para trabajar en historias distintas. Y así me puse a componer con otra gente en los que fue el primer disco de Txarrena y, bueno, estuve muy a gusto. Pero eso era en el 91 o 92, y  no pude hacer gira porque no paramos Barricada. La segunda experiencia fuera de Barricada fue con “La venganza de la abuela”. Ahí sí que había decidido que había que parar un año porque me apetecía sacar el disco al directo.  Después, en el 2006 o así comienzo el trabajo de “La tierra está sorda”. Un curro con el que estuve sólo, pateando el país, visitando lugares, conociendo gente que me aportaba su experiencia en la guerra civil, o en la postguerra, o en todo el tema de la represión franquista; en fin, un trabajo que lo hice bastante solo, y fue muy denso. De las dieciocho canciones que aparecen en el disco, diecisiete compuse yo las letras, y una gran parte de la música. También todo el libreto que acompañó al disco …

Y entonces aparece de nuevo Txarrena…

E.D.- Por entonces me hacía falta una historia más liviana para la cabeza, y como llevaba un tiempo que me apetecía juntarme con Brigi Duque a la batería y empezar a enredar y tal, le di un toque al flaco, al Txus,… y decidí que se volviese a llamar Txarrena. Con el primer disco y este segundo hicimos un repertorio guapo y ese año nos meneamos así. Entremedio me echan de Barricada, y ahí es donde tuve que parar la historia, centrarme, ver que es lo que quería sacar o como podía salir adelante. De ahí salió el nombre de El Drogas, en el que entraban todas las canciones que he compuesto, todo lo que yo quiero, todo lo que he hecho durante tantos años. Txarrena no me daba nada especial. Lo que me gusta es enredar con diferentes músicos, buscar otras historias, trabajar con otra gente para aprender. Este mundillo es lo que te permite, para mí es una especie de obsesión, el ser un buen alumno de todo el mundo que esté alrededor mío.

Antes has hablado de “La tierra está sorda” y el tema de la memoria histórica. ¿Venía de lejos? ¿Cómo surge esta preocupación? ¿Que es lo que te lleva a entrar en este asunto?

E.D.- Lo primero el reconocimiento de mi propia ignorancia. Yo soy de una generación, la de los 80, que pensábamos que habíamos tomado la calle, y que hicimos una revolución, y nos comió la vida casi. Me siento orgulloso de todo aquello, pero había una canción de Siniestro Total, que era “Y bailaré sobre tu tumba”, que no hace referencia al tema de la memoria, pero que sí es muy literal. Bailamos sobre la tumba de los nuestros y de las nuestras, porque nuestro silencio sí que fue el peor. No es el silencio represivo que impusieron a mis padres, que no podían hablar de lo que había sucedido, y que a los hijos no les decían nada para que en la escuela nadie saliese mal parado. Entonces sabíamos que algo había  pasado, que la bandera republicana tenía tres colores, pero no mucho más ¿no? Casi de repente, un día, mi madre me dice: “Tu hermana me ha regalado este libro”. Era  “La voz dormida”, de Dulce Chacón. Todo esto lo  relaciono porque como mi madre tiene Alzheimer, es la memoria / desmemoria general del país por un lado, y su propia memoria / desmemoria por otro.

¿Qué significó entonces para ti la lectura de Dulce Chacón?

E.D.- Yo entonces sólo leía poesía, simplemente por comodidad mental, por no tener que seguir argumentos de nada, ni quedarme con los personajes. Puedo leer veinte veces el mismo poema, y cada vez es diferente para mí pero entonces, esa misma noche, me  leí el libro entero porque además los capítulos del libro son cortos y muy amenos, y me gustó mogollón. Acababa a veces llorando y otras con una rabia del copón. Fue comenzar a asimilar una historia; había  oído hablar de mujeres que les habían rapado, o de los topos, gente que había vivido escondida, o de los maquis, que son guerrilleros…, historias que estaban por ahí pululando, y de repente te das cuenta de que han sido verdad. Total, que al día siguiente de haberlo leído, cojo el primer párrafo del libro y hago la letra para una canción con las frases literales de Dulce Chacón. Y pensé: que excusa más buena para conocerle, para decirle… Pero se acababa de morir. A partir de ahí empecé una historia enfebrecida. En cada sitio que iba a tocar, me enteraba de si había fosas comunes. Empecé a ir a  exhumaciones, y allí estaban los de Aranzadi, y Paco Etxeberria, que me parece una de las personas más humanas que he conocido en todo esto. Y la emoción, el tema de los huesos, el silencio cuando se encuentran los primeros huesos, que es el momento de los familiares, cómo  se retiran los de Aranzadi…  y es sobrecogedor. Son momentos que ya no se te van a borrar nunca.

¿Cómo fue que el disco comenzara a entrar en los institutos? ¿Cómo fue que algunos estudiantes comenzaran a aprender la historia de la guerra civil con Barricada?

E.D.- Es que las historias de esta gente, son mis historias, y así me lo empecé a tomar. Por eso, aparte de la gira, tras salir el disco, lo que hicimos fue entrar en los institutos haciendo acústicos con los alumnos de bachiller que daban el tema, y los profesores de historia que les apetecía; íbamos allí y explicaba las canciones que tocábamos.  Estuvo muy bien porque a la gente le entraba más fácil. Por ejemplo, Pétalos, que trata sobre las trece rosas, te abre un tema, que es el asesinato de trece mujeres, y también el tema de las cárceles, la propia resistencia de las mujeres, las organizaciones femeninas…. es la hostia. El partido comunista, el socialista, los anarquistas, se dedican a los hombres ¿no? Las mujeres se tienen que ir buscando su propio método de resistencia, que era ponerse un lazo rojo en el pelo, hacer una cola de la hostia en el patio de la cárcel para lavarse con cuatro gotas de agua el morro,… historias que a mí se me hacen mogollón de fuertes . Y luego, yo tuve la suerte de conocer gente que había estado prisionera en San Cristóbal, gente que había estado de guerrillero en la agrupación “Guerrillero de Levante y Aragón”, como José Manuel Montorio, alías “Chaval”, que el día que le conocí, en un huerto de Borja donde hacíamos  una costillada, estuve ocho horas oyéndole hablar, contando las historias que luego sacó en un libro. “Suela de alpargata” está sacado de esas experiencias que él me contó. Yo no he tenido un momento vital tan explosivo como con este tema.

Pues viniendo de ti, eso es mucho decir ¿no?

E.D.- Ya te digo. Kutxi Romero, el cantante de Marea, me dijo: te metes en un tema infinito, ya no vas a poder salir. Y efectivamente, así ha sido. Pero bueno, desgraciadamente tengo más libros sin leer que leídos, porque claro a cada sitio que he ido me han pasado editoriales muy locales que me parecen muy interesantes, y contrasto datos, porque  yo en el disco no pongo mi punto de vista sobre el asunto, intento escribir las canciones sobre  hechos concretos que han sucedido. Y para mí me da igual si se trata de socialistas, anarquistas, republicanos, sindicalistas, trabajadores del campo, sindicalistas de sindicatos ganaderos, del metal, maestros, maestras, o sea, bibliotecarios, me da igual.  Ahora, lo que no se entiende es lo del partido socialista, que según una noticia de los últimos días, se negaban a revisar la ley de la memoria histórica cuando aquí, de 3500 asesinados, la gran mayoría son del sindicato de trabajadores de la tierra, que son de UGT, hostia, tiene cojones.

¿Cómo vivisteis aquella época del rock radical vasco?

E.D.- Era una gozada ir a los sitios a tocar. Aquél concierto de Tudela del 83, estábamos allí para el aniversario de lo de Gladys, el 3 de Junio del 83. Me acuerdo de aquel concierto como si fuera ahora. Eso es el pistoletazo porqué estábamos Zarama, La Polla, Hertzainak,  Escorbuto Crónico, de Canarias. Escorbuto no sé si fue, yo creo que también estuvo. Y ese es un poco el festival que después se vino a hacer en muchos sitios. Era una gozada ir a los sitios, cada uno hacíamos lo que buenamente podíamos y daba igual, era el público. Luego vino lo de los Gaztetxes…Había hostias dentro del mismo movimiento social. Los abertzales, más a la izquierda intentando capitalizar los movimientos que iban surgiendo. De repente, lo de “martxa eta borroka” que monta Herri Batasuna. A parte de los festivales, que nos llamaban a unos cuantos y tal, hacían antes del festival una charla en tal sitio, para hablar,.. Claro, ibas allá, fumábamos porros, te metías las rayas… Entonces comenzaba la historia del caballo. En fin, la gente que tenía un rollo más político no nos podía ver y a veces había unas broncas de la hostia.

Hoy en día estás muy reconocido por los movimientos sociales. En cualquier actividad allí estás tú.

E.D.- No lo sé. Hay de todo. Bueno, en la Txantrea ya no salgo mucho, pero hay mucha gente que te pide un tipo de convencimiento que nunca he tenido. Además, ni lo he tenido, ni lo quiero. Mi padre venía de la inclusa y siempre me ha gustado eso que nos transmitía, ese ser un apátrida. A cada paso que das, o en cada paso que das, está tu patria, punto. Tu familia, ese rollo sin banderas que es el que a mí me ha hecho tirar por la vida de esta manera, y lleno de dudas siempre. Yo pongo en duda mis convicciones cada día que me levanto. No me importa reconocerlo porque lo que sí creo es que soy buen observador, y si eres buen observador, tienes bastantes papeletas para ser buen alumno de la vida ¿no? Es interesante aprender de la gente, cada vez que estés con alguien.

Háblanos de Motxila 21. El proyecto tiene una acogida espectacular y los chavales y chavalas se transforman cuando salen al escenario.

E.D.- Eso nos pasa a todos los que nos dedicamos a esto y ellos, que son artistas, ensayan y trabajan duro. En este mundillo, el mayor premio que tienes, es el aplauso del público. Eso te sube la autoestima. Esta gente exactamente igual, viven eso igual. Viven lo de ensayar todas las semanas, todos los martes hay que ensayar, no es aquello de vamos a dar pena. Yo he estado ocho años con ellos y lo sé, y además he estado aprendiendo. Es una gozada, y es una gente que tiene más cariño que el copón, aunque hay días que te llega alguno cruzado y no veas.

¿Cómo cualquiera, no?

E.D.- Sí, sí. Es una gozada. Y tienen algo que no tienen los otros grupos, y es que están siempre 20 minutos antes, todos esperando a que se abra la puerta.

¿Qué piensas de nuestra generación? ¿Somos solo viejos cascarrabias o nos queda todavía algo  que aportar, algo que decir?

E.D.- Así me llamaba mi hijo, y aún me sigue llamando, cascarrabias. Siempre estás protestando Aita. Pero bueno, sí, yo creo que es bonito tener ese punto,…

Es una cuestión de dignidad también.

E.D.- Yo pienso que sí. Además, creo que de alguna manera, hacen falta referentes,…  Yo tengo un hijo de 31 años, y la chiquita de 21 ¿no? Y digamos conozco a las dos cuadrillas. Son gente que en los estudios están muy preparados, pero no más. Y posiblemente les hagan falta referentes sociales, políticos,… creo que se les torea en exceso.  Que se les intenta hacer mucho más débiles de lo que son, individualizándolos. Y son generaciones que lo tienen muy complicado. Pillar ahora un piso para irse es la hostia. Nosotros en ese aspecto lo tuvimos más fácil, era complicado, pero más fácil. Yo salía de estudiar bachiller en Junio, y al día siguiente me iba a limpiar talleres, siempre encontrabas un sitio,… yo no pedía dinero en casa durante el verano, hostia, tirabas con lo que sacabas, no sé. Y ahora lo tienen muy complicado, y es gente muy preparada…

Esa situación tan complicada a la que te refieres ¿puede generar cierta sensación de desánimo, de derrota?

E.D.- Bueno, es que a veces queremos el paraíso al tercer día, y nunca va a ser así. Tenemos que convencernos de que la vida es crisis (crisis entendida como movimiento). Lo que consigas hoy en el plano laboral, social, lo que sea,… no es para siempre. No te tumbes a la Bartola, la hostia, porque mañana te lo van a quitar. La contra-revolución siempre va a estar ahí. Trump, Rajoy, Ciudadanos,…

Para terminar ¿Qué representa para ti la Txantrea?

E.D.- Pues para mí es el sitio que te conoces, tu huequito, ¿no? Antes, cuando  ibas a lo viejo y tal, y bajabas medio pedo al barrio, ya te dejabas caer, las zapatillas iban solas. Como ahora cuando vas a tocar por ahí y vuelves. Ahora que la Mamen trabaja con nosotros, suelo ir con ella, salimos un día antes a los sitios, y volvemos un día después, porque vamos a ver cosas… Y siempre el regreso a casa es una gozada. El llegar, deshacer las maletas, el bolso,… es una gozada. Aquí en la Txantrea te encuentras en tú sitio.

 

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Con luces largas: “La vuelta a la calle” http://www.galde.eu/es/con-luces-largas-la-vuelta-a-la-calle/ Tue, 10 Apr 2018 09:58:07 +0000 http://www.galde.eu/?p=9061

 

(Galde 21 primavera/2018). Alberto Surio.
Son los jubilados que hoy se movilizan en las calles de Euskadi por unas pensiones dignas los mismos de 1968? Por generación si, si bien aquella revolución tuvo en el País Vasco, en plena dictadura franquista, otras coordenadas más singulares que rebasaban lo que era una contestación al sistema moral tradicional. O una disputa evidente entre padres e hijos. Entonces, la fractura con el establishment herencia de mayo del 68 encerró también una variable nacional tremendamente paradójica.

Sin embargo, las extraordinarias movilizaciones en Euskadi en las últimas semanas pueden obedecer a dos factores estructurales un tanto novedosos. El primero tiene que ver con la fuerte tradición del movimiento obrero, especialmente en Bizkaia y que explica en buena medida lo que está pasando con aquella generación curtida en mil batallas. Quienes recuerdan las potentes manifestaciones contra la reconversión industrial en los primeros años ochenta en Bilbao o en la Margen Izquierda, con Euskalduna y Altos Hornos como decorado de operaciones, sabe de ese origen. Los trabajadores que en su momento pelearon con ganas, los que lucharon por conquistar sus derechos sociales, los que combatieron la reconversión forman parte de ese ‘ejército’ hoy perfectamente activado que sale a la calle con determinación y sorprende a todos.

Son esos obreros históricos que se sienten protagonistas de la construcción del estado de bienestar que ahora han decidido de que forma parar un patrimonio intocable. Son esos jubilados y jubiladas que alumbraron una nuevas clases medias emergentes, que se alejan voluntariemente del imaginario obrerista de la Margen Izquierda, que incluso se han reconvertido en parte a los caladeros electorales del PNV más pragmatico cuando eran los bastiones clásicos del socialismo. Pues bien, ese bloque social es decisivo en movilizarse cuando percibe que están en peligro algunas de sus conquistas sociales o cuando tiene que digerir un dato tan escandaloso como que el total del volumen de los salarios en el Producto Interior Bruto de España ha retrocedido a las cifras de hace 30 años.

LA ENERGÍA CAUTIVA. Hay un tercer factor que algunos interpretan también que está detrás de la energía de las movilizaciones. Una conversación con el historiador de la Universidad del país Vasco, Pedro Chacón, me ha abierto los ojos a esta realidad. Durante mucho tiempo la persistencia de la violencia de ETA ha bloqueado muchas reivindicaciones en la calle, silenciaba el clamor, era el mundo más radical el que tenía el monopolio del espacio público de la contestación y secuestraba la posible disidencia cuando no conseguía manipularla hacia los intereses del rupturismo histórico.

Desaparecido ese factor cautivo durante tantos años, las energías se han liberado y la sociedad ha ocupado una calle de la que ha estado ausente durante años por temor a que fuera el radicalismo abertzale el que capitalizara la crítica. Este fenómeno es perfectamente compatible con el desconcierto que sienten partidos y sindicatos vascos, tradicionales o de nuevo cuño, ante esta revolución de los bastones. Algo similar ocurrió con la extraordinaria fuerza transversal e intergeneracional del movimiento feminista del 8 de marzo, una dinámica de cambio social y cultural muy profunda que ha sorprendido por su contundencia y que tendrá indiscutibles efectos en el medio y largo plazo porque también desplaza el eje convencional nacionalistas-no nacionalistas. La política democrática tiene que saber gestionar este doble desafío si no quiere verse desbordada por unos movimientos sociales que están marcando ya el rumbo.

EL GIRO A LA DERECHA. La gran paradoja de este regreso a las calles es el giro a la derecha que apuntan las encuestas, con un espectacular crecimiento de Ciudadanos en detrimento del PP, y un estancamiento de las opciones de izquierdas (PSOE y Unidos Podemos). La alianza de los partidos de centro-derecha se afianza. Y es que junto al paisaje vasco no podemos perder de vista estos fuertes claroscuros del cuadro del contexto español, con un PP rivalizando con Ciudadanos por el espacio de la derecha españolista, con un problema de competencia abierto en canal que se irá enconando a medida que se acerquen las elecciones. A su vez, en Cataluña, con un empantanamiento que favorece a los polos más radicalizados, sobre todo tras la detención de Carles Puigddemont y los episodios de amenazas a Ciudadanos y al PSC. La gravedad de estos hechos puede ahora ser utilizada para reforzar una acusación penal contra los cargos independentistas procesados, la de la rebelión, que se sostiene a duras penas y que resulta bastante discutida en sectores jurídicos y políticos. Rajoy necesita la imagen de Puigdemont detenido y entregado a España para salvar su cabeza, frenar la marea de Ciudadanos, apaciguar la fiebre españolista y amortiguar la presión de los pensionistas. Y es que no falta quien piensa que Cataluña se ha convertido en una especie de caso Dreyfus. Salvando las evidentes distancias, claro está, porque aquel asunto ilustraba cómo el antisemitismo se cobraba una víctima en un oficial del ejército francés de origen judío. Pero el caso Dreyfus fue entonces un chivo expiatorio, algo que el sistema necesita para sobrevivir.

 

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Feminismo. 8M: el día que paramos el mundo http://www.galde.eu/es/feminismo-8m-el-dia-que-paramos-el-mundo/ Tue, 10 Apr 2018 09:54:00 +0000 http://www.galde.eu/?p=9069

 

(Galde 21 primavera/2018). Juana Aranguren (Plazandreok).
Decía el Partido Popular que no había que secundar la huelga feminista del 8 de marzo porque solo podían secundarla las mujeres con puesto de trabajo y eso era “elitista”. Es curioso que reconozcan de esta manera que el paro entre las mujeres es muy superior al de los hombres.

Decían también que lo que procedía era trabajar más y hacer una especie de huelga “a la japonesa” para demostrar la capacidad de las mujeres. Llama la atención de su comentario que las mujeres tengamos que seguir demostrando una valía que a ellos se les presupone.

Pero no sólo sus razones para oponerse a la huelga traslucen ideas machistas y patriarcales sino que evidencian además un desconocimiento de la propia convocatoria porque ésta era una huelga distinta, que implicaba parar en el trabajo remunerado, pero también en los cuidados, en el consumo y en los estudios.

El Manifiesto 8M, redactado por una comisión estatal para convocar la huelga, estaba repleto de razones, exigencias y denuncias y clamaba con fuerza que las mujeres aun “siendo diversas, decimos basta de agresiones, humillaciones, marginaciones o exclusiones”.

Se denunciaban:

-Peores condiciones laborales y menor sueldo de las mujeres (la brecha salarial), lo que implica pensiones inferiores, precariedad laboral, reducciones de jornada para “poder atender aquellas tareas asignadas a las mujeres” y, en definitiva, la feminización de la pobreza.

-Que el trabajo doméstico y de cuidados, aun siendo imprescindible, sigue siendo realizado de forma gratuita, en general, por las mujeres cuando debería ser considerado un bien de primer orden y redistribuido equitativamente.

-La violencia sexual y la opresión sobre nuestras orientaciones e identidades sexuales.

-La utilización de nuestros cuerpos como reclamo del consumismo.

-La no aplicación del Convenio 189 de la OIT en relación con las empleadas de hogar.

Y se exigía:

– Que la defensa de la vida se sitúe en el centro de la economía y de la política.

– Que se ponga fin a las declaraciones de intenciones sin presupuestos.

-Que el Pacto de Estado contra la violencia machista se dote de recursos, sobre todo teniendo en cuenta que gran parte del contenido de la ley de Violencia de género y Estatuto de la Víctima están sin implementar.

– Que el embarazo y las tareas de cuidado no puedan ser objeto de despido.

– Que nuestros procesos biológicos no sean considerados y tratados como enfermedades y que avancemos hacia la despatologización de nuestras vidas.

– Que la educación sea pública, laica y feminista.

Esta convocatoria de huelga tiene como antecedente más cercano una huelga general de mujeres en Islandia el 8M de 1975, en la que el 90% de ellas pararon consiguiendo importantes transformaciones a favor de las mujeres, fundamentalmente en el terreno de la equiparación salarial. Más recientemente, el 8 de marzo de 2016, hubo llamamientos de huelga de mujeres (en Polonia a favor del aborto y en Argentina contra la violencia machista) que tuvieron un gran eco.

La celebración del 8M tuvo lugar por primera vez en 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. El origen del mismo se remonta a 1908 cuando 146 mujeres de una fábrica textil de Nueva York llamada COTTON murieron calcinadas por las bombas incendiarias que les lanzaron, ante la negativa de abandonar el encierro de protesta por los bajos salarios y las condiciones pésimas de trabajo. En 1910, Clara Zetkin proponía en el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas que este día fuera celebrado como Día Internacional de las Mujeres.

Desde entonces, en diferentes contextos, y de manera desigual pero constante, ha sido un día para la reivindicación de los derechos de las mujeres. El Movimiento Feminista ha ido adquiriendo una mayor fuerza fundamentalmente a partir de los años setenta. Sus reivindicaciones se han ido “colando”, con frecuencia de manera parcial y simbólica, en otras organizaciones e incluso en los gobiernos. En algunos países del norte de Europa se ha ido más allá y se han conseguido grandes avances debido a los llamados pactos de género entre el estado y las organizaciones feministas posibilitando un mayor acceso de las mujeres a lo público, básicamente porque el Estado ha entendido que la atención a las personas es también un asunto de interés público.

En nuestro contexto todos los partidos políticos incluyen en sus programas la igualdad de mujeres y hombres. Todos celebran, de alguna manera, el 8M, ¿pero tienen realmente voluntad de acabar con la discriminación? Hemos avanzado mucho en los discursos y en la política simbólica pero seguimos sin conseguir que nuestras propuestas sean prioritarias, que se escriban con mayúsculas, que se visibilicen.

Por eso este 8 de marzo denunciábamos que el modelo económico nos aplasta, que la violencia nos golpea, que el racismo nos mata y que la cultura patriarcal nos margina, nos cosifica y nos estereotipa. Este 8 de marzo hemos recordado, una vez más, pero quizá de manera más fuerte, que las mujeres somos imprescindibles, que este mundo no funciona sin nosotras y que si paramos se para el mundo. La propuesta era sencilla: Paremos el mundo para que empiece a moverse de otra manera.

La respuesta de las mujeres ha sido masiva, tanto en el terreno laboral, estudiantil, como en la huelga de cuidados y de consumo. Las posibilidades de sumarse a la esta huelga eran muy variadas: las mujeres podían parar 24 horas, 2-4 horas o incluso minutos. Las que no podían hacer huelga, paraban un rato delante de sus lugares de trabajo o colgaban los delantales de las ventanas para demostrar que se sumaban a la huelga de cuidados. Y miles de mujeres, las que habían hecho huelga y las que no habían podido hacerla, se manifestaron a lo largo del día en ciudades y pueblos con un entusiasmo pocas veces visto.

Las feministas volvimos a llenar las calles una vez más pero no lo hicimos solas. Nos acompañaron miles de mujeres diversas que quisieron visibilizar nuestra fuerza. Se organizaron manifestaciones, concentraciones, pequeños paros a lo largo de toda la geografía. Hubo acciones coordinadas, unitarias y trabajadas durante meses, pero también hubo espacio para los pequeños gestos y para que cada mujer diseñara su propia forma de parar y de decirle al mundo que sin nosotras no puede seguir girando.

El balance de una huelga siempre es complicado pero este 8 de marzo yo me quedo con las sensaciones intensas que sentí: con los puestos de trabajo que se vaciaron de mujeres (aunque solo fuera un rato), con las aulas a las que no asistieron alumnas, con las madres, hijas, abuelas, hermanas que decidieron no cuidar, con las mujeres que no consumieron ese día, con las que protestaron con cucharas y cacerolas, con las que no cocinaron ni pusieron lavadoras, con las que inundaron de pegatinas las tiendas que juegan con nuestra imagen, con las que no pudieron parar pero también estuvieron con nosotras…

Este 8 de marzo yo me quedo con los gestos y con los pequeños esfuerzos que muchas mujeres hicieron para parar su mundo. Me quedo con todas las mujeres (y también aquellos hombres) que se pararon a pensar y a imaginar diferentes modos de hacer las cosas. Este 8 de marzo todos esos gestos se unieron de forma mágica y nos acompañaron. Este 8 de marzo las calles se llenaron de ilusión.

Las huelgas tradicionales se miden en números y porcentajes, pero el 8 de marzo de 2018 solo puede medirse en emociones. La energía y la fuerza colectiva que sentimos todas las que participamos en las movilizaciones difícilmente podrán superarse por ninguna estadística.

Este 8 de marzo cumplimos nuestro objetivo: paramos el mundo y lo pusimos a pensar en otra manera de hacer las cosas. Este 8 de marzo llenamos los medios de comunicación pero también llevamos el debate a las casas, las cuadrillas, las ikastolas o los centros de trabajo. Este 8 de marzo también los partidos e instituciones estuvieron, de alguna manera, con nosotras. Este puede ser un paso cualitativo en la lucha por la igualdad si somos capaces de vertebrar, canalizar el clamor feminista y convertirnos en interlocutoras con los poderes públicos.

Porque ya nada puede ser igual, porque el mundo debe seguir moviéndose pero de otra manera.

 

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La catástrofe es no hacer nada http://www.galde.eu/es/la-catastrofe-es-no-hacer-nada/ Tue, 10 Apr 2018 09:52:08 +0000 http://www.galde.eu/?p=9080

 

(Galde 21 primavera/2018). Yayo Herrero.
A comienzos de los 70 se publicaba el informe Meadows sobre los límites al crecimiento. Han hecho falta más de 40 años para que las élites mundiales reconozcan, al menos en los discursos, lo que el movimiento ecologista llevaba advirtiendo desde hacía décadas: de no afrontar una profunda y rápida transformación de los metabolismos económicos, enfrentaremos una gravísima desestabilización global de los ecosistemas y ciclos naturales con desastrosas consecuencias sobre los territorios y la vida.

Lo que llamamos economía es un potente sistema digestivo que devora, a toda velocidad, minerales, petróleo, bosques, ríos, especies y personas, y defeca gases de efecto invernadero y residuos peligrosos que envenenan la tierra, el aire o el agua. El edificio del capitalismo globalizado se ha construido sobre la quema acelerada de carbón, petróleo y gas natural desencadenando el cambio de las reglas del juego que han organizado el mundo vivo durante los últimos milenios.

Hemos sobrepasado el pico del petróleo convencional, y las energías renovables, con tasas de retorno energético mucho menores y dependientes de una extracción de minerales también declinante, no pueden sostener la dimensión material de la economía, sobre todo sabiendo que esos mismos materiales son también demandados para electrificar el transporte y digitalizar y robotizar la economía. Las reservas de minerales no dan para todo lo que se pretende hacer con ellas.

Si además miramos la pérdida de biodiversidad –el mayor seguro de vida para adaptarse a fuertes desequilibrios–, el declive de reservas pesqueras en todo el mundo, el proceso de cementación y crecimiento de las ciudades, la contaminación masiva, el desorden radiactivo y la proliferación de productos químicos, podemos concluir que nos encontramos ante una gran encrucijada. Ese gran almacén y vertedero inagotable que algunos veían en la naturaleza, tiene efectivamente límites que ya están sobrepasados y, a pesar de sus promesas y discursos, ni el capital ni la tecnología son capaces de reparar el daño que ellos mismos crearon.

Aunque cada vez más personas son conscientes de que el planeta “está mal y hay que salvarlo”, la repercusión y consecuencias de esta crisis de lo vivo sobre la vida, la economía y la política pasan inadvertidas para la mayoría. Pareciera que la crisis ecológica es una cuestión técnica o de expertos, un asunto despolitizado. Pero plantar cara a la difícil situación que enfrentamos requiere afrontarla políticamente y cuestionar algunas creencias.

Lo primero, es entender que no hay economía o sociedad sin naturaleza. La economía es un subsistema de la biosfera, no al revés. La crisis ecológica está en el centro de la crisis económica. Los Treinta Gloriosos que proporcionaron el llamado estado de bienestar, solo en una pequeña parte del mundo, no se van a repetir nunca más. No hay energía ni minerales que puedan sostener materialmente un pacto neokeynesiano. Por tanto necesitamos pensar cómo satisfacer las necesidades humanas de forma justa sin contar con bienes que ya no existen y con el cambio climático en marcha.

En segundo lugar, hay que recordar que la crisis ecológica y el cambio climático inciden con mucha más violencia sobre las personas más pobres, dentro y fuera de nuestras fronteras.

Cuando la economía no crece se destruye y precariza el empleo, y los recortes afectan a servicios públicos y a necesidades básicas que pasan a ser atendidas en los hogares. Las familias se convierten en el sostén material ante las crisis y dentro de ellas son mayoritariamente mujeres quienes de forma no libre terminan sosteniendo la vida.

El cambio climático y el extractivismo están en el origen de la expulsión de muchas personas de sus hábitats, generando unos movimientos migratorios masivos que no han hecho más que empezar. Quienes tienen poder económico, político y militar se sienten con el derecho a disponer de un mayor espacio vital, aunque para ello haya que expulsar, ahogar, congelar o matar de hambre o a la población “sobrante” que es estigmatizada como no empleable, antisistema, fanática o violenta, para poder justificar moralmente su abandono y exterminio.

La crisis ecológica es por tanto, parte, la más material si cabe, de la lucha de clases. Se trata de un conflicto ecológico-distributivo que desvela que nos encontramos ante una tensión estructural entre el capital y la vida.

En tercer lugar, es preciso tener muy en cuenta que esta crisis no tiene una solución meramente tecnológica. Con frecuencia, la tecnociencia controlada por el mercado se postula como la única capaz de resolver los problemas que ella misma ha creado. Para saber si esas soluciones son o no aceptables hay que preguntarse si pueden ser universalizadas, si van a poder alcanzar a cubrir las necesidades de las mayorías sociales. Con la correlación de poder existente es perfectamente imaginable una “patada adelante” que garantice los niveles de vida deseados a una parte minoritaria y privilegiada, a costa de la desposesión de amplios sectores de población. La tecnología es condición necesaria pero no suficiente. Necesitamos rearmarnos comunitariamente para resistir las promesas individualistas y adormecedoras de la tecnolatría e interpretar la crisis en clave de problema político. Si tenemos bienes comunes limitados y decrecientes, la única posibilidad de justicia es la distribución equitativa en el acceso a la riqueza. Luchar contra la pobreza es luchar contra la acumulación de la riqueza.

En cuarto lugar, parece que los grandes poderes económicos y políticos no se fían de sus propias recetas y ellos sí que se están moviendo y tomando medidas ante la crisis ecológica. En el plano económico proliferan y se intensifican los tratados de libre comercio que blindan el acceso a materias primas y protegen la obtención de beneficios en contra de la vida de la gente; en el plano político se legisla contra la resistencia y las alternativas autoorganizadas que pongan en riesgo las tasas de ganancia

del capital o generen poder popular y descentralizado.
Los documentos estratégicos militares señalan que ante un futuro de creciente incertidumbre, son los ejércitos, con su eficacia y rapidez de actuación quienes pueden constituirse como “especialistas del caos” y llevan ya tiempo haciendo movimientos para colocarse en posición de ventaja ante los conflictos. El cambio climático, considerado un multiplicador de amenazas, sirve de justificación para abordar las migraciones forzosas o la violencia del extractivismo, no como una cuestión de justicia, sino de seguridad.
Reorganizar las sociedades para que quepamos todas, requiere un reajuste valiente, decidido y explicado del metabolismo social. La clave es aprender a vivir bien y de forma justa con menos energía y materiales. Delegar en quienes recortan servicios básicos, desahucian y degradan condiciones laborales, o confiar en quienes han hecho de la corrupción una forma de gobierno estructural es objetivamente inútil, pero pretender aplicar políticas emancipadoras y redistributivas mediante meros retoques en un capitalismo que se pinta de verde, también lo es. Y en un marco de incertidumbre creciente, cuando quienes prometen seguridad, justicia y bienestar fracasan, lo que viene detrás son los neo-fascismos. Ya está pasando.

La magnitud del desafío es tal, que sería preciso decretar un período de emergencia y excepción para aplicar medidas urgentes que pasarían por:

1) Iniciar un proceso constituyente que sea la base para un cambio jurídico e institucional que proteja los bienes comunes (agua, tierra fértil, energía, etc.), garantizando su conservación y el acceso universal a los mismos mediante un control público, que podría ir desde una verdadera regulación hasta la socialización (no hablamos de la mera estatalización)

2) Reorientar la tecnociencia, de forma que la I+D+I se dirijan a resolver los problemas más graves y acuciantes.

3) Establecer una estrategia de adaptación y mitigación del cambio climático capaz de garantizar la necesaria reducción de gases de efecto invernadero y la protección de las personas, otras especies y los ecosistemas.

4) Abordar un plan de emergencia para un cambio del metabolismo económico basado en el decrecimiento drástico de la esfera material del mismo: transformación de los sistemas alimentarios (con una reducción drástica de la producción y consumo de proteína animal), cambio de los modelos urbanos, de transporte y de gestión de residuos, relocalización de la economía y estímulo de producción y comercialización cercanas.

5) Dedicar recursos económicos y financieros para acometer las transformaciones necesarias y urgentes.

6) Garantizar la financiación de esta transformación generando una banca pública no especulativa y centrada en posibilitar la transición.

7) Establecer un sistema fiscal que sostenga servicios y sistemas de solidaridad pública garantizando la equidad y reparto de la riqueza.

8) Acometer un proceso de educación, sensibilización y alfabetización ecológica que alcance al conjunto de la población, desde las instituciones, hasta las escuelas, los barrios y pueblos, orientado a la adopción del principio de suficiencia y la cooperación como aprendizajes básicos para la supervivencia.

9) Impulsar y alentar todo tipo de iniciativas autoorganizadas y locales que pongan la resolución de las necesidades en el centro.

Este camino debería haber comenzado hace décadas pero, por el momento, la disociación entre la dureza de la situación y la ausencia de medidas políticas es dramática. Por el contrario, exponer la crudeza de estos datos y exigir que sea la prioridad de las agendas políticas es tildado, con frecuencia, de catastrofista. Es un error garrafal confundir la consciencia de los datos con la catástrofe. Los datos son datos y es absurdo rebelarse contra ellos. La catástrofe es que COP tras COP se constate que vamos al colapso y los resultados sean irrelevantes.

Publicado en eldiario.es (https://www.eldiario.es/zonacritica/catastrofe-hacer_6_754934521.html)

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ETA eta euskal sozialismoa: erresistentzia baten historia http://www.galde.eu/es/eta-eta-euskal-sozialismoa/ Tue, 10 Apr 2018 09:50:23 +0000 http://www.galde.eu/?p=9258

(Galde 21, 2018/udaberria). Sara Hidalgo García de Orellán*.
Enrique Casas hil zutenean, 1984an, argazki bat atera zen. Nire ustez, argazki horrek “berun urteen” esanahia oso ondo irudikatzen du. Argazki horretan adineko gizon batek bere ukabila altxatzen du Casas doan zerraldoa bere aurretik pasatzen denean. Gizon horrek, seguru asko, frankismoa pairatu zuen eta, manifestazioan zeudenen hitzetan, zenbaitek “fascista” deitu zieten gizon hori bezala ukabila altxatuta zeukatenei. Sozialista askorentzat ulertezina zen norbaitek haiei “fascista” deitzea, hango batzuk nazi kontzentrazio esparruetan –Mauthausen adibidez- egon zirela kontuan izanda. Sozialistek ezin zuten ulertu Donostiako gotzainak, Jose María Setienek, Casasen hiletaren elizkizuna egiteari ezetz esatea. Halaber, sozialista askok ezin izan zuten ulertu zergatik Casas-en hilketa salatzeko Donostiako kaletik ia bakarrik sozialistak zeuden, ETAren kontra zeuden zenbait herritarrekin batera. 1984ko otsailaren arratsalde euritsu eta haizetsu horretan, euskal sozialismoak zerbait ulertu zuen: garai berri bat hastear zegoela, non sozialistak ETAren jomugan egon ziren beraien ideologia “bekatu” izateagatik. Hortik aurrera sozialistak ETA eta gizartearen arteko “artekari” bilakatu ziren: sozialistak mehatxatuz –eta hiltzen- ETAk gizarte guztiari mezu bat bidaltzen zion, beldurra sorraraziz eta desmobilizazioa eragiten.

Casasen hilketak, 1984ko otsailaren 23an, sozialismoak ETA eta terrorismoa ulertzeko modua erabat aldatu zuen. Ordura arte terrorismoak polizia eta guardia zibilaren kontra egiten zuen bereziki. Aldi berean, zenbait zibil erail zuen “txibatoak” edota “kolaboratzaileak” zirela argudiatuz. Eta justifikazioa aurkitzen ez zutenean, “zerbait egingo zuen (biktimak)” esaldiarekin justifikatzen zen, biktima irainduz eta lotsatuz. Euskadiko sozialistak beti ETAren terrorismoaren kontra jarri ziren eta, hala ere, Casas asasinatu ostean, beraien errealitatea guztiz aldatu zen.

ETAren helburua euskal gizartean beldurra zabaltzea izan zen – izan ere, terrorismoaren definizioan beldurra eta ikara aipatzen dira honen ondorio bezala, Gonzalez Calleja historialariak aipatzen duen bezala El laboratorio del miedo (2013) liburuan-. Nahiz eta ETAk euskal sozialismoan beldurra zabaldu nahi izan, beldur horrek ez zuen partidu honen lan politikoa moztu. Izan ere beldurra modu batean gainditu zen, eta hori PSE-EEren ezaugarri bat izan zen ETA desagertu arte, 2011an.

“El día que mataron a Casas yo me decidí. Antes colaboraba con el PSE puntualmente porque era afín pero ese día dije ‘es el momento, hay que dar el paso’, y me afilié” (Casas erail zutenean ni PSE alderdikide bihurtu nintzen)”. Hitz hauek Arrasateko sozialista batek esanak, alderdikide askoren ahoan ere egon litezke. Ele hauek erakusten dute sozialismoaren erresistentzia kultura aztertzerakoan ezin ditugula bakarrik zergati arrazionalak bilatu, ezta helburu politikoak ere. Emozioek, prozesu hau ulertzeko zenbait zantzu ematen digute: hain zuzen, politizatzen diren emozioek, barneratzen diren emozioek eta giza esperientzia osatzen duten emozioek. Eta hiru elementu horiek ulertarazten digute ETAren terrorismoak zein inpaktu izan duen eta zer nolako eragina izan duen euskal sozialismoan. Izan ere, Randal Collins historialariaren aburuz, gizakiok erabakiak hartzen ditugunean ez dugu arrazoizko kalkulu bat bakarrik egiten, baizik eta atxikimendu emozionalak ere bere papera jokatzen du. Sozialista batek horrela esan zuen: “si algún día nos hubieran pagado por estar en la política, por hacer lo que hacíamos, yo creo que jamás lo hubiéramos hecho. Lo haces por sentimiento” (ordaindu baligute, ez genuen hau egingo. Sentimenduak gidatuta egiten genuen).

Joanna Bourke historialariak, bere liburuan Fear, a cultural history (2001), aztertzen du nola terrorismoak histeria kolektibora eraman dezakeen gizartea. Era berean, terrorismoak ez du bakarrik biolentzia politiko modu bat deskribatzen, baizik eta izugarrizko eragina dauka estrategia zehatz bat -beldurrezkoa- bermatzean. Egia esanda, eta ikerketek horrela erakusten dute, beldur sozialak gelditasuna eragin dezake, eta askotan isiltasuna ezartzen du (Noelle-Neuman-ek dinamika hori “isiluneko kiribila” izendatu zuen). Ordea, dinamika hau ez zen eman euskal sozialismoan, eta horrela azaltzen da liburu honetan, Los resistentes. Relato socialista sobre la violencia de ETA (2018). Alderdi honek eutsi zuen, ez zuen amore eman, hautagai-zerrendak aurkezten zituen (batzuetan arazo asko izanda zerrenda betetzeko), hauteskundeak irabazten zituen eta bere papera betetzen zuen euskal politikan. Hau da, PSE-EE ez zen bazterreko partidu bat edota ezkutuan zegoen erakunde bat. Urte horiek gogoratzerakoan, Jesus Eguiguren sozialistak esaten du: “hiltzen gintuzten eta guk jarraitzen genuen gure politika egiten”, eromena zela azpimarratzen.

Baina ETAk ez zuen bakarrik hiltzen. 1990ko hamarkadaren erdialde aldera, “jazarpen indarkeria” orokortu egin zen Euskadin. ETAk estrategia berri bat sortu zuen, “sufrimenduaren sozializazioa”, eta horren ondorioz biktimen kopurua izugarri handitu zen. Mikrohistoria aztertuz, estrategia honen ondorioak noraino iritsi ziren ikusi dezakegu. Adibide asko daude: udal biltzarretan liskarrak, mehatxuak eta, zenbait kasutan, eraso fisikoak sozialisten kontra; pintadak zinegotzi sozialista bizi zen herriko kaleetan diana bat irudikatuz zinegotziaren izena barruan idatzita; zenbait auzokideren kexak eskolta zeukan pertsona batek auzoan edota eraikin berean bizi zelako, “gu guztiok arriskuan jartzen gaituzu” esanez; eskoltarekin joatea ezinbestekoa zen eta, horren ondorioz, zenbait lagunek ez zuten geratu nahi kuadrilakide sozialistarekin “badaezpada gertatzen dena ere”; gizartekoitasunaren haustura; hitz batez, bizitza normal bat izateko ezgaitasuna. Eta egoera pertsonal honen harantz, “sufrimenduaren sozializazioaren” ondorioz, PSE-EEk ere arazo askori aurre egin behar izan zien. Hauteskunde-kanpainak leku itxietan egitera behartuta zeuden, eta aktibitate hauek ia alderdikideentzat bakarrik ziren. Horren ondorioz hiritarrenganako hurbiltasuna galtzen zen –eta ez ahaztu politikak hiritarren hurbiltasuna behar duela-. Hilketa bat gertatu eta gero horren kontrako manifestazioa egiten zen eta, askotan, sozialistek leihoak itxiak ikusten zituzten, saretak jaitsiak, eta enpatiarik gabeko begirada gehiegi sentitzen zituzten. Garai hori gogoratzean, sozialista askok bakartasuna azpimarratzen dute. Sentimendu hori gogora ekartzerakoan, beraien soziabilitatea egiten den lekua, Casa del Pueblo, aipatzen dute: leku militarizatuak, gehienetan erasotuak, askotan itxi egin beharrekoak. Izan ere, Casa del Pueblo-ko egoera hori, euskal gizartearen metafora bihurtzen da: euskal gizartea ongizate gizarte bat zen, arazo sozial askorik gabe, baina itxurazko oparotasun horrek errealitate bat ezkutatzen zuen: giza eskubide eza zenbait pertsonarentzat, kasu honetan, sozialistentzat, eta ez hori, isiltasun-belo batekin estaltzen zen.

Ahozko historiak sarbidea ematen du sozialisten esperientzia aztertzeko –eta terrorismoa bizi izan duen edozein gizatalderena-. Historia oralak bakarrik ez du historia eraikitzen, baina biribiltzen du, eta artxiboetan dagoen dokumentazioaren osagarria da, Maurice Halbwachs soziologoak esaten duen bezala. Bestalde, ahozko historiak kultura sozialista eraiki dituen interesak, sentimenduak, sentipenak, esperientziak eta memoria adierazten ditu. Eta horrek izugarrizko garrantzia dauka, gizatalde baten memoria identitatea eraikitzen duelako, adierazgarria dena azaltzen duelako. Hemen aipatutako kasu honek biziki adierazten du zergatik ETAk ezartzen zuen beldurraren kontra sozialismoak konpromisoa jartzen duen lehenengo eta, horrek, erresistentziako kultura politiko baten sorrera eragiten du.

*UPV/EHU. ZientziaPolitikoetan Doktore.

 

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